Laguna Negra

Esta Laguna es uno de los principales atractivos turísticos del estado ya que llama la atención su color oscuro...

Leyendas de Merida

Mérida es rica en mitos y leyendas, tanto de origen indígena como las creadas a través de los tiempos por los campesinos del páramo....

La Trampa

Lugar sagrado, escondido entre las nubes, refugio de indios, tribus de los Mucuúnes, Jamuenes, Casés, y Quinaroes, habitantes alrededor de la Laguna de Urao...

Gastronomía merideña (historia y evolución)

La comida merideña consta de gran variedad de delicias gastronómicas de singular preparación...

Historia y herencia cultural

En sus valles y mesetas se asentó la civilización Tatuy (significa precisamente, lo más antiguo), la cual alcanzó un alto grado de desarrollo cultural...

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27 jun 2016

Juan Félix Sánchez, el gigante del Tisure

El Tisure: paraíso de Juan Félix Sánchez

Se conmemora otro aniversario del nacimiento del artista de los páramos Juan Félix Sánchez, uno de los hombres más sabios que ha parido la tierra andina venezolana,quien aprendió diversos oficios y forjó una filosofía de vida no precisamente en el ámbito académico. Fue uno de pocos personajes que, tras un brevísimo paso por la escuela, tuvo una notable formación autodidacta, de la que surgió un ser útil, inteligente y creativo en diversos aspectos; tuvo como gran maestra a la madre naturaleza, llegando a tener una fuerte vinculación con la flora, con la fauna, y hasta con las piedras, a las que hablaba, como aseguró el mismo Sánchez en más de una oportunidad.

 Ahora bien, la sabiduría y creatividad de Juan Félix Sánchez no puede ser comprendida sin la influencia ejercida por El Tisure, lugar del páramo merideño ubicado en la parroquia San Rafael, municipio Rangel, a más de 3000 metros sobre el nivel del mar. Sitio que, escrito como Tisurí, significaría frijol pequeño, al menos de acuerdo a lo que señala Tulio Febres Cordero, y allí se llega solamente por caminos de recuas, desplazándose a pie o en bestia unas seis horas desde la carretera Trasandina, entre los poblados de La Mucuchache y El Pedregal. Ahí vivió muchos años el artista, específicamente en El Potrero, en una pequeña finca cuya vivienda, de estilo colonial, sigue en pie, si bien está deteriorada. Luego de que abandonara El Tisure debido a la edad avanzada y a su estado delicado de salud, dicha vivienda pasó a ser refugio para miles de excursionistas que, procedentes de diversas partes de Venezuela y del mundo, han sido atraídos por la fama que adquirió el lugar gracias a la obra del artista, y evidentemente por la belleza escénica.

Justamente esa belleza escénica resultó el factor clave para que Juan Félix Sánchez se enamorara de El Tisure, y se desarrollara como tallista, arquitecto y tejedor: “Esto siempre ha sido muy bonito (…). Esta fue una de las razones por las que me fui quedando aquí. La belleza, hay que apreciar la naturaleza. Uno está complacido con mirar este pico, estos árboles” (http://vereda.ula.ve/jfs/juan-felix- sanchez/). Conoció de tal forma la zona (como buen baquiano), que llegó a relacionarse armónicamente con los distintos componentes medioambientales, y a sacarles provecho no sólo desde un punto de vista utilitario, sino en un nivel filosófico, reflejando por medio de numerosas obras su pensamiento y acción.

A partir de todo tipo de madera, de piedras de formas variadas, del barro y de otros materiales y elementos presentes en El Tisure, Sánchez elaboró desde sillas y cobijas hasta la famosa capilla en honor a la Virgen de Coromoto (esta última con importante ayuda en mano de obra), construida mucho antes que la ubicada en San Rafael de Mucuchíes. Trabajos que en lo estético, se diferenciaban de los realizados por otros artistas venezolanos; si para algunos eran considerados extraños y/o feos, para Juan Félix tenían un significado especial, más allá de sus formas y de sus funciones. Desde su punto de vista, feo y bello no eran más que conceptos subjetivos, y lo feo “me viene en gracia, aunque a los demás no les guste (…), pa’ mi lo feo es lo natural” (http://vereda.ula.ve/jfs/juan-felix- sanchez/). 

Se aprecia con claridad que Sánchez fue un hombre sencillo, humilde, sin otra aspiración que la de servir a los demás y disfrutar con todos los sentidos de “su” Tisure y de cada una de las tallas, tejidos y otras obras que pudo elaborar gracias a los regalos proporcionados por tan hermoso sitio. Y era feliz cuando alguien admiraba y entendía la “fealdad” de sus trabajos. 

Sin duda alguna El Tisure es un lugar que por su belleza y estar lejano a centros poblados y vías importantes, resultó bien atractivo, casi mágico y paradisíaco para el artista de los páramos. Factor clave para el desarrollo de su obra y de su filosofía de vida austera, servicial y sencilla. Bien puede decirse que el nombre de Juan Félix Sánchez está indisolublemente vinculado con El Tisure; por esta razón hay quienes le han llamado El Gigante del Tisure. 

Rubén Alexis Hernández



12 dic 2011

Mucurubá: Breve etimología y origen colonial del poblado

Por: Rubén Alexis Hernández A.
Historiador

Mucurubá es un topónimo indígena para denominar a una zona (cono de deyección) de la cuenca alta del río Chama en la que los colonizadores ubicaron progresivamente a numerosos aborígenes encomendados. Desde el punto de vista etimológico, desconocemos el significado preciso del onomástico, condición similar para el resto de nombres contentivos de la radical Mucu. No obstante algunos creen que la terminación ruba simplemente hace referencia a la abundancia en el lugar de un tubérculo conocido con la misma voz, y que por tanto Mucurubá significaría lugar o sitio de la ruba; y no distan de tener alguna razón, considerando que la ruba era uno de los vegetales más apreciados por los habitantes prehispánicos de los altos Andes “merideños”, incluidos los mucurubenses. Aún en nuestros días se consume el tubérculo, que por lo general crece de forma silvestre.

Para la década de 1580 ya figuraba en distintos documentos un Pueblo de Encomienda transcrito como Mucurua, Mucurugua, Mucuruba, entre otras grafías. Estaba a cargo de Pedro Estevan, y tenía una población de 113 indígenas en el año 1586. Mientras que algunos estiman que la “fundación” del poblado corresponde a este año, cuando habría quedado constituida la primera Encomienda del Valle de Mucurua (así llamaban los colonizadores al lugar que ha servido de asiento a Mucurubá), otros aseguran que debe tomarse en cuenta a diciembre de 1619, en el marco de la organización político-territorial-religiosa proyectada por el visitador Alonso Vásquez de Cisneros. Considérese que en esta última fecha se ordenó la agregación de los naturales de diversas Encomiendas al Pueblo Nuevo de Mucurua (referenciado en algunos textos como San Juan de Mucurua), en lo sucesivo el eje socioespacial y administrativo de la micro-región homónima. Por medio de esta medida los colonizadores intentaban concentrar y someter a aquellos indígenas que aún se encontraban dispersos, sin el “beneficio” de la evangelización y la “protección” de los encomenderos. En total fueron agregados seis Pueblos de Encomienda: Mucurua (2), Mucupiche, Mucunoc, Cacute y Escaguey.

El lugar escogido para el asentamiento del Pueblo Nuevo de Mucurubá correspondió en buena parte a la ubicación del actual centro poblado. En aquel tiempo se quería tomar ventaja de características geográficas importantes: Presencia de una superficie relativamente plana y amplia, cercanía de fuentes de agua dulce, existencia de vegetación maderable, comunicación natural con otras áreas del espacio altoandino merideño y del occidente “venezolano”, entre otras.

Gráfica: Plaza Bolivar de Mucurubá (Edwin Mora)

4 jun 2011

Laguna Negra



La Laguna Negra se encuentra situada en el Parque Nacional Sierra Nevada, a una altura de 3.480 msnm. Se localiza a varios kilómetros de la laguna de Mucubají, desde la que se accede por un sendero, y a unos 150 metros menos de altitud que la misma. Su profundidad es de 24 metros. Sus aguas proceden de la Quebrada La Corcovada y son vertidas al río Santo Domingo. Esta Laguna es uno de los principales atractivos turísticos del estado ya que llama la atención su color oscuro.



Su color casi negro se debe a está rodeada por laderas empinadas cubiertas densamente por coloraditos que se reflejan en el agua. El aspecto misterioso que produce el efecto ha dado pie a leyendas que afirman que en ella habitan duendes u otras criaturas paranormales. Si se perturba la tranquilidad del lugar, estas criaturas se enfadan y provocan niebla o incluso tormentas que pueden perder a las personas; también se atribuye a la propia laguna el poder hacer que se oscurezca de repente, perdiéndose el camino
.
Video


Para ampliar información sobre Lagunas de la zona: Centro de Visitantes Mucubaji

5 dic 2010

El culto a la Inmaculada Concepción en la Mucurubá de ayer y de hoy

Autor: Rubén Alexis Hernández Arena
Historiador


Durante el periodo colonial de los Andes merideños una de las prioridades de las autoridades era el adoctrinamiento católico de los antiguos habitantes andinos, quienes originariamente no creían en Dios, en los santos y en otros símbolos del cristianismo. Se buscaba imponer la cultura de los invasores en todos los ámbitos posibles, y de esta manera destruir progresivamente la cosmovisión aborigen y consolidar el orden colonial. Una de las estrategias llevadas a cabo por los españoles y los criollos para imponer el catolicismo en zonas como Mucurubá, consistió en la obligatoriedad de establecer cofradías o hermandades y de realizar festividades en honor de los santos patronos (fiestas patronales), en las que evidentemente debían ser partícipes los indígenas. En este sentido la Iglesia, por medio de los curas doctrineros, desempeñó un papel de primer orden.
En el caso de Mucurubá una de tales cofradías fue la de la Virgen Inmaculada Concepción, cuya existencia ya era informada en los apuntes de la Visita de 1655 a la localidad, llevada a cabo por el funcionario Juan Modesto de Meler (oidor de la Real Audiencia de Santa Fe):
“(…) se an juntado todos los yndios desta poblacion y entre todos juntan seis patacones [tipo de moneda colonial] y los pagan de la Visita de pila y de cada una de tres cofradías que ay en este pueblo la una de Nra. Sra. de la Concepción (…)”. (Colección Los Andes, tomo no. 10, ULA, fol.120vº).

La evolución de esta hermandad fue tal, que para finales del siglo XVII ya se reunían los cofrades todos los meses de diciembre para discutir sobre distintos aspectos concernientes a las fiestas en honor a la Virgen y sobre elementos administrativos varios. A partir de lo acordado en dichas reuniones se levantaron las respectivas actas, en las que se evidencia claramente la consolidación temprana del culto mariano en Mucurubá, y en cuya interpretación se aprecia el interés de las autoridades religiosas y de los cofrades no sólo por perpetuar la adoración a la Virgen y la doctrina cristiana en general, sino por acentuar el desarraigo espiritual de los indígenas:
“En catorce días del mes de diciembre de mil seiscientos y noventa y ocho años, aviendo congregado y llamado al Theniente, Caciques y demás hermanos desta cofradía de la Purísima Concepción de la Virgen Santíssima, Nuestra Señora, cita en este Pueblo de Mucurubá para elegir Alféres, Maiordomos y demás Oficiales para la fiesta del año venidero y servicio de dicha cofradía (…). Y aviendo ajustado quentas con el Thesorero dio de gasto seis reales en labrar la sera de la Cofradía y dos reales en una aldaba para la sachristía, tres pesos y tres reales en hazer este libro, dos reales en aliñar los boceles, tres pesos y cuatro reales en una caja de madera con serradura y llave para la cofradía, de suerte que todo importa siete patacones y un real; que todo lo referido se le rebaja del dinero que tiene en su poder, según los cavildos del año de noventa y seis y noventa y siete (…), y por lo bien servido que a estado esta dicha cofradía, se les da a todos los hermanos las gracias y se serró este Cavildo dando juntamente estas quentas por buenas, salvo yerro de pluma o suma. Y lo firmé en dicho día, mes y año”. (Ana Hilda Duque, y Yuleida Artigas, “Manuscrito de la Cofradía de la Inmaculada Concepción de Mucurubá”, pp. 83-84).
En cuanto a las fiestas en honor a la Inmaculada Concepción, es evidente que éstas comenzaron a celebrarse luego de fundada la cofradía en Mucurubá, aunque no sabemos el año exacto de su inicio. Para finales del siglo XVII ya era costumbre que tales fiestas se realizaran cada mes de diciembre, y que se llevaran a cabo procesiones, misas y otros actos. El culto mariano tuvo tanto arraigo en el imaginario colectivo, que pronto se constituyó en elemento de integración y de cohesión sociodemográfica de la micro-región de Mucurubá, trascendente en el tiempo por medio de la veneración y de las festividades (con algunas interrupciones).
Respecto a la celebración reciente de estas fiestas sagradas en Mucurubá, cabe acotar la presencia de algunas modificaciones. Quizá la que más destacó fue el acto de encender velas en la noche del 8 de diciembre, día central de las festividades. Tal manifestación, conocida popularmente como “Las Velas de Mucurubá”, fue incorporada en 1974 por unos estudiantes locales que habían quedado maravillados por la realización de tal acto en la ciudad colombiana de Manizales: “Aquella primera experiencia del año 74 gozó de la aceptación no solo de la junta Directiva de las Ferias y Fiestas de aquel año sino también de los pobladores de Mucurubá (…)”. (Daisy Reyes, y Luis González. Las Velas de Mucurubá…, p. 37).

La importancia del culto mariano en Mucurubá ha sido tal, que incluso dejó sus huellas en la nomenclatura geográfica local: quebrada La Virgen, Loma de La Virgen, piedra de La Virgen, entre otros nombres vigentes.

Gráficas.
Iglesia de Mucurubá. Nana1974
Iglesia y Plaza Bolivar Mucurubá: Rodríguez Flores
Velada en Mucurubá: Mucurubá pueblo típico

2 dic 2010

Diciembre de 1619 en la historia de Mucurubá

Autor: Rubén Alexis Hernández Arena
Historiador

Entre las últimas décadas del siglo XVI y primeros años del siglo XVII la micro-región de Mucurubá, conformada por lo que actualmente son las parroquias Mucurubá y Cacute, sufría un proceso continuo de reorganización espacial de acuerdo a los intereses de los encomenderos, de los curas doctrineros, del corregidor de naturales y de otros personajes y representantes del orden colonial en la localidad y en los Andes merideños. Específicamente el mes de diciembre del año 1619 significó una fecha de gran importancia para el poblamiento de Mucurubá en el contexto de dichos intereses. En ese mes y año el visitador Alonso Vázquez de Cisneros consideró un proyecto urbanizador que tenía como objetivo concentrar a la población encomendada en el Pueblo Nuevo o de Doctrina de Mucurubá (este proyecto se enmarcó en las conocidas Ordenanzas de Mérida). Hasta ese momento muchos indígenas de la zona habían estado dispersos montaña adentro, sin ser adoctrinados convenientemente en la religión católica y sin ser controlados de manera eficiente por los colonizadores.
Para alcanzar el objetivo demográfico-espacial planteado, Vázquez de Cisneros comisionó al juez poblador Gonzalo García de La Parra, y le ordenó por medio de un auto de población del 6 de diciembre, fecha que ha sido propuesta por algunos como el día de la “fundación” definitiva de Mucurubá, que se agregaran las Encomiendas de Mucurubá, de Mucupiche, de Cacute, de Moconoque y de Escagüey al Pueblo Nuevo de San Juan de Mucurubá, que se poblaran los indígenas en forma de barrios, que se edificaran los bohíos alrededor de la Iglesia, que el Pueblo Nuevo cumpliera con las características urbanísticas de todo centro poblado hispánico (aproximadamente en forma de damero), entre otras disposiciones administrativas:
“En la ciudad de Merida a seis días del mes de diciembre de mil y seiscientos y diez y nueve años el señor licenciado Alonso Vazquez de Cisneros (…) proveido que se les notifico y que todos conforman y señalan por el mejor y mas acomodado sitio para la poblacion y agregación de todos los dichos yndios del valle de Mucurua que es donde esta la dicha yglesia de tapias cubierta de paja (…) junto al camino real que va a la governacion de Benezuela y otras partes (…) todos los dichos yndios son los siguientes: El repartimiento de Mucurua de Leonardo de Reynoso (…) todas son ochenta y cinco personas (…). El repartimiento de Mucurua de Juan Sanchez Osorio (…) todas son treinta personas (…). El repartimiento de Mucupiche del dicho Francisco de Gaviria (…) todas son ciento y quarenta y tres personas (…). El repartimiento de Cacute de Hernando de Alarcon (…) todas juntas son setenta y nueve personas (…). El repartimiento de Mucunoc de Antonio de Gaviria (…) todas son ciento y veinte y dos personas (…). El repartimiento de Escaguey de don Alonso Davila (…) todas son ciento y setenta y nueve personas. Por manera que suman todos estos yndios (…) seiscientas y treinta y ocho personas grandes y pequeñas. Todos los quales conviene se agreguen en un sitio comodo (…) se agreguen pueblen y junten por barrios en el dicho sitio y asiento del dicho valle de Mucurua junto a la yglesia (…) y en la dicha yglesia se doctrinen de aquí adelante todos los dichos yndios (…) con distinción de cada repartimiento y parcialidad de por si se les señalen sus solares quadrados por su orden y quadras y las calles se hagan derechas limpias y de seis baras en ancho (…)”. (Colección Ciudades de Venezuela, rollo no.15, Biblioteca Febres Cordero, fols. 103-105).

Unos días más tarde, el 10 de diciembre, Vázquez de Cisneros dictó las instrucciones a Gonzalo García de la Parra, especificándole las medidas a ejecutar para consolidar en el corto tiempo el Pueblo Nuevo de Mucurubá, y por tanto el orden colonial en la zona. En este sentido Vázquez de Cisneros consideró de especial importancia los siguientes aspectos: Trazado del pueblo, construcción de las viviendas indígenas y destrucción de los antiguos bohíos, delimitación del área del Resguardo, reparación y modificación de la Iglesia, construcción de un puente de madera, entre otros.
Entre las consecuencias más importantes del proyecto urbanizador de Alonso Vázquez de Cisneros en la micro-región de Mucurubá, están las siguientes: 1) Consolidación de Mucurubá como población principal asentada en el cono de deyección que ocupa actualmente y ubicada a orillas del Camino Real (la que se conoce hoy día como carretera Trasandina). A partir de dicho proceso estuvieron sujetas administrativa y religiosamente a Mucurubá las poblaciones de Moconoque, Cacute, Escagüey y Mucupiche (Escagüey y Mucupiche aún forman parte de Mucurubá); 2) Ubicación aproximada de los pueblos anteriormente mencionados en los sitios que ocupan en nuestros días; 3) Fortalecimiento del catolicismo al facilitarse espacialmente el adoctrinamiento de los indígenas; 4) Mayor control sobre los indígenas gracias a su concentración territorial, y por tanto un mejor aprovechamiento de éstos como mano de obra (forzada) al servicio de encomenderos, de curas doctrineros y de otros personajes y funcionarios coloniales; 5) Integración progresiva de Mucurubá a la provincia de Mérida y al Nuevo Reino de Granada.

Gráficas:
Panorámica Mucuruba fuente: http://mucuruba.es.tl/GEOGRAFIA.htm
Plaza Bolívar de Mucurubá. Edwin Mora
Iglesia de Mucurubá. Filippo Bilotti

5 dic 2008

Timotes

Timotes es uno de los pueblos más importantes de los Andes merideños en la ruta de la carretera Transandina. Ubicado a 2025 m.s.n.m., cercano al río Motatán. Es un centro comercial y agrícola, con mucho movimiento. A ciertas horas el tráfico por sus angostas calles es muy pesado.

Su Plaza Bolívar, con una estatua de cuerpo entero de El Libertador, es amplia, con grandes árboles y muy bien mantenida.


Las casas del centro tienen grandes ventanales, casi todas con techos de tejas que le dan ese atractivo toque colonial.

Basílica de Santa Lucía

La iglesia, dedicada a Santa Lucía, patrona de Timotes, es una de las más grandes del estado y de la región. El 24 de mayo de 2003 esta iglesia fue elevada a la categoría de Basílica Menor. Tiene una sola torre, pero es suficientemente alta, para ser vista en casi todo el pueblo. Su reloj, el cual funciona bien, fue traído de Europa.

La iglesia se comenzó a construir en 1911 por iniciativa del padre Buenaventura Vivas, siendo su constructor José Vicente Torres. Parte de la posterior ornamentación fue realizada por el famoso maestro Lisímaco Puente el mismo de las iglesias de Escuque y Alto de Escuque. El templo fue concluido en 1931. El interior de la basílica está bellamente adornado y sus columnas y arcos son de muy buen gusto. El altar es imponente con la figura de Santa Lucía de Siracusa en el centro, quien fue martirizada en el año 304. En el exterior hay dos figuras muy curiosas, quisiera saber de quiénes se trata.

Capilla de San Benito
En la parte alta de Timotes, frente a la Plaza Miranda, hay una interesante dedicada a San Benito de Palermo. El 10 de marzo de 2001 recibió una reliquia del santo negro, traída por el Arzobispo Baltazar Porras y el 29 de diciembre del mismo año, recibió otras de manos del padre Fernando Trupia, quien es el custodio de los restos de San Benito en Palermo. Dos reliquias tiene Timotes!. Entré en la capilla, la cual me parece raro que esté pintada de amarillo, casi todas las que he visto, son blancas con azul. La timoteña tiene una gran estatua del santo varón a un lado de la puerta. Entré con la esperanza de ver las reliquias, pero nada vi. Según leí hay 7 pueblos en Mérida con reliquia de San Benito: Timotes, Pueblo Llano, Santo Domingo, San Rafael de Mucuchíes, Mucuchíes, Escagüey y Ejido.

Fundación
Fray Pedro Camejo (tocayo del Negro Primero), fundó en tierras de los indios timotes en 1619, la población de Santa Lucía de Mucurujún, controlada por la real Audiencia de Santa Fe del Virreinato de Nueva Granada. Para la época, este Virreinato llegaba hasta La Puerta, de allí su nombre.

Toponimia
Las referencias que he encontrado sobre el nombre de Timotes, dice que originalmente se llamaba Santa Lucía de Mucurujún, pero Marco Vinicio Salas en su libro Los Encantadores Pueblos de Mérida (M. V. Salas, 3era edición, Mérida 2001, p. 55) dice que Fray Camejo finalmente se decidió por el nombre de Santa María de Mucurujún del Valle de Timotes. Santa Lucía es la patrona del puebloTulio Chiossone (Diccionario Toponímico de Venezuela, Monte Ávila Editores, Caracas 1991, p. 457) escribe Mucurujín en lugar de Mucurujún. Sé que el prefijo mucu significa lugar, pero lo que no sé es qué es rujún. Igualmente no he encontrado el significado de Timotes, que por supuesto se refiere a los indios timotes o timotíes.

Para llegar allí
La carretera está en muy buen estado, aunque algo estrecha y se puede hacer lenta al haber camiones. Más pintoresca pero también más lenta es por la carretera que pasa por La Puerta. Las dos se unen casi en la frontera Trujillo-Mérida. Desde Mérida lo más fácil es por la carretera Transandina, pasando por el Pico Águila, Chachopo y La Venta, en un recorrido extraordinario de unos 115 kilómetros.

28 nov 2008

Chachopo

El pueblo está a una altura de 2.600 metros sobre el nivel del mar, con una temperatura media de unos 14 grados centígrados. Dista de la ciudad de Mérida unos 100 kilómetros.

La Plaza Bolívar está muy bien conservada, con muchas flores coloridas, las casitas típicas a su alrededor, las bodeguitas, la Iglesia y la neblina de la tarde le da un toque realmente encantador a este pueblo.


Ya para 1581 existía una concentración de casas, pero no fue hasta 1620 cuando se consi
dera que fue realmente fundado, producto de la orden del Oidor Diego Vásquez de Cisneros de reunir a los indígenas en poblados. Bolívar pernoctó aquí el 12 de junio de 1813 en su famoso "Paso de los Andes" .

Tiene una iglesia que a simple vista se ve que la torre del campanario es de una época y la iglesia como tal, es de otra muy posterior, especialmente la parte interna, que se ve muy reciente. En el campanario hay una inscripción muy curiosa, se puede leer desde la plaza, y dice: "Don Matías Barrios donó Bs. 2800, Doña Laura de Espinoza Bs 400 i el resto del costo de esta torre lo cubrieron el Prbro. B. Vivas i los vecinos de la parroquia", sigue un espacio en blanco, pareciera que se cayeron las letras del resto de la inscripción.

Toponimia
Leí en alguna parte que Chachopo significa "Caminos de nieblas", en el lenguaje de los timotocuica. Según Tulio Chiossone, citando a Amílcar Fonseca, originalmente se llamaba kas-cha-cho-tapó, donde kas es la palabra para indios. Supongo que kas no era en realidad indio, sino hombre, para los indígenas, no había más que indígenas, por tanto, ¿para qué iba a tener una palabra para diferenciarse de los europeos si no conocían su existencia?. Chiossone en su Diccionario Toponímico no aclara el resto: cha-cho-tapó.

21 nov 2008

Mocao

Pequeño caserío a poco menos de 5 kilómetros de la vía que va de Mucuchíes a Gavidia. Desde sus cercanías puede verse una magnífica vista de Mucuchíes. Rodeado de montañas y a un lado del valle del río Chama, es un verdadero remanso de paz y tranquilidad. Para su total disfrute existen algunas posadas para los amantes del eco-turismo.

Consta de unas cuantas casas, algunas de bahareque y techos de tejas que le dan un toque bucólico al sitio.

Tiene una pequeña iglesia muy bien mantenida, sobre la puerta tiene una pequeña figura de la Virgen de Coromto.

Algo de historia
Lo único que encontré fue una referencia a un tal Fernando o Hernando de Alarcón Ocón, Regidor y Alcalde Ordinario de Mérida a quien se le entregó en encomienda, en 1594, a los indios de Cacute, La Sal, Mocao y Arapuey. Era casado con una hija de Hernando Cerrada, el primer español que tuvo contacto con los indios del área de Mucuchíes. "Las Sal" debe ser Piñango y supongo que se refiere a un sitio llamado Arapuey que no es el mismo Arapuey actual, ya que el Arapuey de hoy es de reciente fundación.

Estando en Mucuchíes, subiendo por la calle que pasa a un lado de la plaza Bolívar, hacia el norte de Mucuchíes, hay un aviso que indica la entrada a la carretera que va hacia Gavidia. Desde ese sitio, pasando por La Mucumpate, hay unos 5 kilómetros hasta Mocao. La carretera es completamente asfaltada y en buen estado. La estación de servicio más cercana está en Mucuchíes.

8 nov 2008

La Trampa

Texto y gráficas: Edwin Mora

Su nombre procede del aparato que usaron los primeros habitantes del lugar para atrapar el tigre que disminuyó el ganado.
Lugar sagrado, escondido entre las nubes, refugio de indios, tribus de los Mucuúnes, Jamuenes, Casés, y Quinaroes, habitantes alrededor de la Laguna de Urao, quienes huyendo de los españoles en estas alturas encontraron refugio.

Ubicada a 2 100 m.s.n.m., es capital de la parroquia que lleva su nombre, en el municipio Sucre, al suroeste de Mérida.

Lugar privilegiado por la naturaleza, su clima promedia 18º C anuales, recibiendo densa neblina procedente del sur del Lago de Maracaibo; su flora y su fauna son propias de la Selva Nublada Andina.

La Trampa es un mirador natural: se observan ciudades y pueblos de los estados Zulia, Táchira y Mérida. En las noches de tormenta se ve el continuo y fulgurante Relámpago del Catatumbo y en las noches serenas, colmadas de paz, se transforma en observatorio de satélites, meteoritos, estrellas y de la Vía Láctea.

Se accede desde Lagunillas por carretera asfaltada, trayecto que se hace en veinte minutos. Una vez allí, es punto de partida a Chiguará, Mucujepe, La Blanca, El Vigía, La Azulita, Jají y Lagunillas. Su potencial turístico está en crecimiento, cuenta con alojamiento, restaurante, ambulatorio, prefectura, iglesia, escuela, bodegas y carnicerías. Cerca, a escasos quince minutos, encontramos un riachuelo que mana agua caliente de la montaña. Zona propicia donde ubicar fósiles de origen marino; escenario propicio para la observación ornitológica y entomológica: aves e insectos. Su generosa tierra produce apio, papa, maíz, moras, flores, plantas medicinales; leche, queso, cuajada, carne y huevos.

Ascienda 1 500 metros desde Lagunillas a descansar, a dar rienda suelta a su imaginación, a un lugar privilegiado por la madre naturaleza. Déjese llevar por el amor, la calidez y el cariño de su gente buena.


Así es… ¡La Trampa!

Videos imperdibles
Ascenso a La Trampa (apaga el reproductor de música, barra lateral derecha)

Video cortesía de Puntillas Bike
Vuelo en Ala Delta desde La Trampa

Este post ha sido posible gracias al valioso aporte de Edwin Mora, quien ha querido compartir parte de sus amplios conocimientos sobre el lugar, asi como excelentes imágenes suministradas acerca de este fascinante lugar de Mérida, que espero conocer muy pronto.

Gracias Edwin

25 oct 2008

El hiru txirlo, el juego más antiguo en los Andes venezolanos

Este articulo se plantea que el Juego de Bolo debe recibir el afecto que merecen nuestras tradiciones más sagradas y que una de sus versiones, el Hiru Txirlo, fue sembrado en un sector de los Andes venezolanos por un grupo de vascos hacia 1558-80.
Equipo lanza en Bolo de Piñango; bola debe pegar tabla central, banda lateral, y tumbar "muñecos". Version "Tabla y Banda" a aplicarse en Primer Torneo Internacional de Hiru Txirlo el 27/3/02, donde jugara Seleccion de Euskadi.

La historia del juego de Bolo
La más antigua referencia del juego, es en una tumba egipcia de un niño, que se estima es del año 5200 a.C. En ella se colocaron piedras labradas y una bola de piedra, que debía pasar por un arco de tres piezas de mármol y tumbar las piedras. Hacia el siglo III., en lo que es hoy Alemania, el Bolo formaba parte de una importante ceremonia religiosa en la que los feligreses lanzaban una bola, buscando tumbar su bastón ("kegel") que representaba el paganismo. Con ello los feligreses "se limpiaban de sus pecados".

En un edicto real inglés del siglo XIII se prohibió el Bolo, porque distraía a los soldados de la práctica del tiro del Arco Largo. Esto registra la importancia que tenía el Bolo en los medios rurales. En Berlín y Colonia, en 1325, se restringieron las apuestas en el Bolo a un máximo de cinco chelines, para reducir la ludopatía que creaba este juego. También hay referencias a una fastuosa cena de ciervo en Frankfurt en 1463, después de la cual los comensales jugaron unos partidos de Bolo. En Polonia en 1518, se otorgaba un premio de mayor peso, un buey, al ganador de una competencia de Bolo.

Telesforo de Aranzadi y Unamuno (primo de Don Miguel) investigó la muy temprana existencia de 14 versiones del juego de Bolo en el País Vasco, mostrando las especiales relaciones del mismo con uno del Jura Suizo y de Baden (Alemania). Probablemente el Bolo fue incorporado al País Vasco en la primera parte del primer milenio. Dentro de las versiones del Bolo, de aquel entonces en el País Vasco, destacamos el Hiru Txirlo (o Hiru Txulo), de tres bolos (brillas o Txirlos). Se ha reportado en el siglo XIII, en Alemania, un juego que también utilizaba 3 bolos, pero que pronto fue reemplazado por la versión de los 9, predominante hasta hoy día en Europa. .

El historiador Niño Azkona documentó cómo este juego se extendió del País Vasco a Castilla, cuando los canteros vizcaínos que intervinieron en la construcción del monasterio del Escorial (comenzado en 1567 por el Maestro Juan Bautista de Toledo, por órdenes de Felipe II) popularizaron el Juego de Bolo, denominándose "la Plaza de los Bolos" en la Villa de El Escorial, el lugar donde los canteros "distraían el resto de la jornada hasta el toque del Ángelus, jugando a Los Bolos y a La Barra". Este tipo de problemas han ocurrido repetidamente con el Bolo y así, en 1799, se recomendaba en Gamarra Mayor que no jugaran cerca de la iglesia porque "turba y distrae a los que están orando en el templo".

Estas referencias afianzan las raíces agrarias y místicas de este juego, que atrajo a importantes personajes. Enrique VIII de Inglaterra (1491-1547) lo practicó en su corte y Martín Lutero (1483-1546) construyó una pista de Bolo en su casa para sus hijos. Sir Francis Drake, temible corsario y hábil almirante inglés, fue un gran entusiasta del Bolo. Según es leyenda en Plymouth, cuando en la mitad de un Juego (1588), le informaron que debía salir a enfrentarse a la anunciada armada que dirigía el duque de Medina Sidonia; advirtió que antes de embarcar, tenía que terminar el juego.

Version "Tiro de Cañon o Carreto", Bolo de Santa Ana. Bola debe pegar tabla central y los "muñecos" al fondo. El izq. vale 7 puntos, el central (Reina) 12, y el derecho 6. Al fondo el bolero (garitero), que acaba de sacar unas gallinas del Bolo.

En el inmenso territorio de América, se ha reportado que muchas etnias indígenas practicaban juegos parecidos a la Toka, o sea acertar a un blanco con un proyectil lanzado con la mano, pero el juego propiamente de Bolo fue introducido por europeos.

Europeos que llegaron en los siglos XVI-XVII a América practicaban el juego de bolo. Y así, holandeses colonizadores en Nueva Ámsterdam (1626) y exploradores con Henry Hudson, introdujeron el juego en Estados Unidos y Canadá. Ingleses continuaron la práctica del Bolo en las nuevas provincias.

La introducción del Hiru Txirlo en los Andes Merideños de Venezuela

Para una razonable hipótesis de quiénes fueron los que introdujeron el juego de Bolo en los Andes Merideños de Venezuela, es necesario identificar los primeros europeos que lo practicaban y que se quedaron en estas bellas montañas, con gran parecido a Euskadi.

Es así como se definen introductores del Juego de Bolo en los Andes Venezolanos, a los llamados "hidalgos de la tierra", "vizcaínos de su tierra" o "vizcaínos de la armada de D. Juan Tello Guzmán". Entre "los vizcaínos de su tierra" llegaron a Mérida los hermanos Pedro García de Gaviria y Zeledón de Gaviria; Andrés, Santos y Pedro de Vergara, y Miguel de Salinas. Provenían de Mondragón, Bergara y Oñati, donde se jugaban los Bolos con pasión y no se puede esperar que dejaran de hacerlo al llegar a Mérida.

De ellos, sobresale Pedro García de Gaviria (Ochoa de Olariaga y Altube), de Mondragón, hábil administrador, líder y hombre de decisión y valentía. Viajó en la Armada Real a Inglaterra en 1554, para el casamiento de Felipe (hijo de Carlos V y futuro rey Felipe II) con la Reina María I (Tudor). El 9 de octubre de 1558, Pedro García de Gaviria, después de ser poblador de Tunja, Colombia, participó en la fundación de Mérida, Venezuela, como Jefe de Caballería, en las expediciones de Juan Rodríguez Suárez y Maldonado. Tuvo una importante actuación en la historia de la provincia, siendo capitán fundador, primer tesorero, escribano público, regidor y alcalde ordinario. También le tocó dar fin a su coterráneo Lope de Aguirre y capturar su bandera, "de las dos espadas ensangrentadas", que aparecen en el escudo de Mérida. Intervino en 1579 en las primeras exportaciones de trigo con el mercader vasco, Antonio de Amezaga.

En los páramos de Piñango y Siete Lagunas se juega el Bolo de los tres muñecos, similar al Hiru Txirlo del País Vasco que debían jugar los Hidalgos Vizcaínos. En ambos lugares se utiliza una tabla de salida, donde se debe pegar la bola para iniciar válidamente su recorrido. Se emplea el término "carreto", la designación del "Bolero" y otras coincidencias. En ambos lugares se dice "siempre han jugado al Bolo".

En Los Andes, a través de los años, se hicieron cambios al juego original y a fin de facilitar su práctica, las bolas se redujeron en tamaño y peso. Se estableció la colocación de los bolos perpendiculares a la línea de lanzamiento, además de poder colocar los tres en línea. Se distinguió el valor de los bolos, que llamaron "muñecos", por las figuras de piedra, que dejaban los indígenas en cuevas, lagunas y lugares sagrados.

En el País Vasco, los Bolos tradicionalmente se jugaban en días festivos, después de misa, existiendo proclamaciones, como la de 1581 en que se prohibió el juego de Bolos, en el cementerio de la iglesia de Erentxun "so pena de excomunión y dos reales de pena cada vez". Y en Ullibarri Jauregi en 1632, se estableció "no se permite el juego de bolos el día de San Antonio, ni el día siguiente y, tampoco, el día de San Bittor". En Los Andes venezolanos el Bolo se ha jugado tradicionalmente en Semana Santa. ¡Y que así siga siendo, por los siglos de los siglos!. Amen.


El Padre Alzate bendice medallas y trofeos, Primer Torneo de Bolo de los Paramos de Piñango 2001, organizado por Jon Sanjuan Etxebarrieta (Secretario, ONG, Soc.Amigos Sn.Fco.Javier).
El equipo de Las Pailitas obtuvo Copa, y exigió la Ikurriña

Primer Torneo Internacional de Hiru Txirlo, la Selección de Euskadi a América

Habiendo editado una publicación (El Juego de Bolo de Piñango...), por medio del Ing. Iñaki Beldarrain, nos reunimos con directivos de la Federación de Bolo de Gipuzkoa y la de Hiru Txirlo: Manolo Uribe-Etxebarria, Mari Carmen Olabe, Félix Gómez y Luis Aizpeolea. Ellos se entusiasmaron con el proyecto que les propusimos y el 27 de marzo de 2002, se efectuará, en los Andes Venezolanos, el Primer Torneo Internacional de Bolo Hiru Txirlo, entre la Selección de Euskadi y la de Los Paramos Andinos de Venezuela. Esto, casi 450 años después que Pedro García de Gaviria y sus Hidalgos Vizcaínos sembraron el Hiru Txirlo en dichos Paramos.

La Delegación de Hiru Txirlo del País Vasco incluye a Antonio Agirre, Luis Aizpeolea, Sebastián Aranzabal, Félix Gómez ("baltza"), Beñat Gómez, Mikel Urkia, Juan Luis Rodríguez y Mari Carmen Olabe (Presidenta de la Asociación de Hiru Txirlo de Guipúzcoa).Coordinan el torneo los Sres. Aitor Azpiritxaga y Jon Sanjuan Etxebarrieta, de la Sociedad de Amigos de San Francisco Javier, ONG que desde 1985 promueve el desarrollo integral de los habitantes de los Paramos de Las Siete Lagunas y áreas vecinas.

El Alto de Los Vascos

El Primer Torneo Internacional de Bolo Hiru Txirlo y la información sobre Pedro García de Gaviria y los Hidalgos Vizcaínos en Mérida; animó a las autoridades a conceder el nombre "El Alto de los Vascos" a la cima de una morrena adyacente al Páramo de Las Cruces. La vista es extraordinaria. Hemos colocado una masiva torre de piedras y el 25 de marzo de 2002 se procederá al bautizo. No necesitaremos agua, porque con la Selección de Hiru Txirlo de Euskadi y la Ikurriña presente y recordando a aquellos que nos precedieron hace 450 años, seguro tendremos suficientes lágrimas de emoción

Fuente: http://www.euskonews.com/0160zbk/gaia16003es.html

20 oct 2008

Piñango

Descripción
Pueblo agrícola algo escondido entre las montañas del lado que da hacia el Lago de Maracaibo entre Pico Águila y Nueva Bolivia. Aunque es relativamente conocido, no muchas personas llegan hasta allá. Sin embargo tiene posadas para turistas.

El pueblo es pequeño y muy tranquilo, ideal para apartarse del ajetreado mundo moderno. Su iglesia es de buen tamaño y muy buen conservada, dedicada a Santa Lucía. Su interior de estilo rústico es muy acogedor. La estatua de Santa Lucía tiene el toque original de sostener la palma en la mano izquierda y los ojos en la derecha (siempre se le representa al revés).


La Plaza Bolívar tiene el tamaño adecuado para el pueblo, aunque la placa en el busto del Libertador dice "1953", se ve que la plaza es de reciente remodelación. Es interesante, al menos para mi, ver en las plazas Bolívar, tanto de Piñango como de Las Pailitas, unas placas conmemorativas a promociones de primaria, por ejemplo: La Primera Promoción de la Escuela Básica Dr. Ignacio Fernández Peña, en honor al Libertador, Piñango, 19-07-85".

Lo que más me gustó de Piñango fueron sus casas blancas, con techos de teja y grandes ventanales, a lo largo de las estrechas callecitas. Sus bodeguitas con productos tradicionales no dejan de recordarnos que por aquí el tiempo lleva un ritmo más calmado!

Algo de Historia
A menos de un kilómetro del pueblo hay un aviso que dice "El Dividive. Sitio de fundación de San Antonio de la Sal por Matías Ministrone en 1619. Piñango, capital del bolo andino". Este revelador aviso dice, primero, que el sitio donde está ahora el pueblo no fue el lugar original, fue movido por una creciente del Río Chirurí. Lo de la sal se debe a que Juan Maldonado en una de sus expediciones de 1559, llega a este lugar y los habitantes le obsequian cargas de sal. No he encontrado ninguna referencia a Matías Ministrone, pero el apellido parece italiano. Ahora, el bolo un juego traído por los vascos en el siglo XVI, en su idioma se llama hiru txirlu y es una especie de boliche. Hasta 1890 era conocido como Pueblo de la Sal, a partir de ese año se llevó a Parroquia Civil con el nombre de Judas Tadeo Piñango, Gobernado de Mérida en 1830 (Marco Vinicio Salas, Los Encantadores Pueblos de Mérida, Mérida 2001, p. 50).

Las Pailitas
Caserío agrícola a 7 kilómetros de Piñango bajando por el Pico Águila, ubicado a 2890 metros sobre el nivel del mar. Tiene una placita Bolívar, una capilla una escuelita muy bien dotada y varias casas. A mi la palabra "paila" me suena a caliente, extraño nombre para un sitio tan frío .

Como llegar
Lo más fácil es seguir la carretera que sale del Pico Águila. La carretera es totalmente asfaltada como hasta la mitad de los 42 kilómetros, luego sigue un cemento pero en "dos cintas" tipo estacionamiento. Tardé 2 horas y media hasta el pueblo, pero venía paseando, tomando fotos, viendo los frailejones, etc. El recorrido de subida (Piñando - Pico Águila) me tomó hora y media, prácticamente sin parar. Hay otra vía desde la Carretera Panamericana, vía Las Virtudes y San Cristóbal de Torondoy hasta donde la vía es asfaltada y bastante buena. Luego sigue una carretera de tierra, que según me dijeron varias personas, son de dos a dos horas y media hasta Piñango. Para más detalles leer Recorrido Pico Águila - Piñango.

Toponimia
Originalmente San Antonio de la Sal, luego Pueblo de la Sal y finalmente, a partir de 1890, Piñango en honor al Gobernador de Mérida (1826 - 1830) Judas Tadeo Piñango (1789 - 1848), quien participó en la Campaña Admirable de 1813 y entre muchas otras, la Batalla de Carabobo. Sus restos están en el Panteón Nacional desde 1942.

21 jul 2008

Mucubají

El Páramo de Mucubají es un lugar apacible. La laguna ha estado allí desde hace alrededor de diez mil años, cuando las morrenas se construyeron por el trabajo constante del glaciar y el peso del hielo mantuvo una depresión de 15 metros de profundidad. Hoy, la trucha “arcoiris” es el deleite de los pescadores.
Laguna de Mucubají (toma aérea) (www.mucubaji.com)
El origen glacial de Laguna de Mucubají es evidente observando la huella rectilínea del valle glacial, mientras se aproxima a la orilla de la laguna. A lo largo del valle glacial recto puede verse la huella tortuosa de la quebrada y cómo, finalmente, se acerca a la laguna pasando por un lado de la morrena de retiro. A la derecha de la fotografía puede verse el borde formado por la morrena terminal.

Esta estructura bloquea el curso original cuesta abajo a través del cual el agua de la quebrada Mucubají fluía hacia el Río de Chama y entonces a Mérida y el Lago Maracaibo.

La laguna de Mucubají cuanta con gran cantidad de senderos que conducen a distintos lugares de destacada importancia.

Para ampliar tus conocimientos visita Centro de Visitantes de Mucubají una excelente página que recoge con técnica y mucha dedicación variados aspectos sobre la vida en el páramo de Mucubají, parte del material que se encuentra en este post procede de la mencionada página.



17 jul 2008

Bolívar, Tinjacá y el Perro Nevado

Una de las historias más famosas de Mucuchíes tiene que ver con Bolívar, quien en en su Campaña Admirable, después de la Batalla de Niquitao en 1813, a unos 6 kilómetros de Mucuchíes pasó por la casa del señor Vicente Pino, éste le regaló un perro de la raza mucuchíes al cual llamaban "Nevado" ya que era completamente negro pero con el lomo y la cola blancos, tal como una montaña nevada. El señor Pino, le ofreció como acompañante y ayudante a un indio llamado Tinjacá, que luego sería el encargado del perro.
Unos kilómetros más abajo de Mucuchíes (vía Mérida), antes de llegar a Mucurubá hay un hermoso monumento al Perro Nevado y al indio Tinjacá. En la base de la escultura que representa la entrega del perro a Bolivar hay un escrito que dice: "MONUMENTO AL PERRO NEVADO." Conmemora la entrega del perro nevado por el niño Juan José Pino a pedido de su padre, Don Vicente Pino y el nombramiento del indio Tinjacá como edecán del perro, hecho ocurrido en junio de 1813, según la leyenda histórica de Don Tulio Febres Cordero. Este relato nos cuenta de un fiel perro de la raza mucuchíes y su edecán quienes compartieron con El Libertador, hasta el 24 de junio de 1821 en la Batalla de Carabobo, cuando el perro Nevado muere de un lanzazo, al atacar la caballería realista como una fiera indómita que al calor de la batalla se lanza contra los enemigos de su amo. El Libertador los despide con "una lágrima de pesar profundo... el hermoso perro Nevado era digno de esa lágrima..."

En uno de los lados de la base de la escultura hay otro escrito: Boves recibe a los cautivos y dijo a Tinjacá: "has cambiado de amo pero no de oficio" y ordena encadenar al feroz animal, en el sitio de Valencia donde no pueden escapar. Años después ocurre el encuentro con Bolívar en Timotes, la fama de Nevado no tenía límites. Al morir el perro, la tristeza embargó a presentes y ausentes.
Perros mucuchiceros

15 jul 2008

Mitibibó

Pequeña aldea sólo consta de unas pocas casas aisladas. Posee una pequeña capilla, muy bien mantenida, algunas casas de campesinos y un par de posadas para aquellos turistas que gusten disfrutar del verdadero ambiente bucólico, solitario y frío. Podría pensarse que es un lugar remoto, pero en realidad no lo es. La carretera para llegar allí es muy buena, totalmente asfaltada y está a sólo cuatro kilómetros de La Toma. Pero lo que sí es cierto es que es muy poco conocido y eso quizás lo hace exótico. La neblina, el frío, las montañas, paisajes, hacen del sitio un rincón de ensueño en los Andes merideños.

Para arar las tierras se hace al estilo tradicional, esa mezcla de tradicional y moderno se aprecia a un par de kilómetros de allí esté el modernísimo Observatorio Astronómico, lleno de telescopios y computadoras, un verdadero alarde tecnológico, qué contraste!

La Mucuposada El Trigal, es una casa rústica, una vivienda típica de los Andes, paredes externas blancas de bahareque y techo de tejas. El libro de huéspedes muestra que muchos extranjeros, especialmente europeos, se han hospedado allí. Hay excursiones guiadas, ya sea a pie o a caballo, por las montañas de los alrededores a precios bastante módicos.

Toponimia
Pregunté por el lugar qué significaba Mitibibó, al parecer era el nombre de un cacique que vivió por allí.

Altura
3360 msnm (en la posada El Trigal)

Para llegar allí
En el caserío de La Toma, en la carretera Transandina, viniendo de Mucuchíes hacia Apartaderos, hay una carretera que va hacia Mitibibó, está a la salida de La Toma. No hay ninguna indicación, hay que estar muy atento. Yo tuve que preguntar un par de veces. Desde allí son cuatro kilómetros, de subida casi todo el tiempo. Es una carretera buena, asfaltada, las curvas no son muy pronunciadas, cualquier automóvil en buenas condiciones sube. La otra vía es viniendo de Llano del Hato, de la cual dista menos de tres kilómetros. La entrada desde la carretera Transandina está en el caserío de Puerto Nuevo.

Para conocer un poco mas sobre las Mucuposadas visita: Andes Tropicales
Fuente: Pueblos de Venezuela
Imágenes: Germán Montero Alcalá

10 jul 2008

Llano del Hato - Observatorio Astrofísico

Ubicado a más de 3 538 metros sobre el nivel del mar, Llano del Hato es quizás el centro poblado más alto de Venezuela.
Llano del Hato (Toma aérea)

Tiene una capilla muy bien mantenida y ubicada frente a la plaza, sobre la puerta tiene una imagen del Corazón de Jesús. La plaza, tiene un busto cuya placa dice: El Concejo Municipal del Distrito Rangel a la memoria esclarecida del R. P. Juan Pedro Parra. 22-1-66.

Todas sus calles están asfaltadas, los sembradíos que rodean el caserío le dan un toque bucólico al lugar, ayudado por las casas con techos de tejas. La temperatura media durante el día es de 15ºC pero de noche ronda los 5ºC.

Aunque es un poblado netamente agrícola, la puesta en operación del Observatorio Astronómico Francisco J. Duarte en el último cuarto del siglo XX, le ha dado un impulso grande y una relevancia a nivel mundial. Casi todas las referencias en internet del Llano del Hato se deben a información sobre el observatorio.

Para llegar allí
La forma más fácil es venir por la entrada de Puerto Nuevo a nueve kiló
metros del Collado del Condor y a 5 de Apartaderos. Es completamente asfaltada y cualquier auto puede llegar sin problemas, pero es bastante estrecha. El recorrido es de 4 kilómetros. La otra vía es entrando por el caserío de La Toma, pero la carretera es mucho más rural y rústica. Por aquí son 7 kilómetros desde La Toma. Se pasa por la aldea de Mitibibó. Las estaciones de servicio más cercanas están en Apartaderos y San Rafael.

Lo más vistoso en toda el área es sin duda el Observator
io Astrofísico Francisco J. Duarte operado por el Centro de Investigaciones de Astronomía (CIDA) que entró en funcionamiento en el último cuarto del siglo XX. Es una visita obligada para todo aquel que pase por Apartaderos y disponga de suficiente tiempo. Hay visitas guiadas que duran un par de horas, con explicaciones de astronomía y funcionamiento de los telescopios. Si las condiciones atmosféricas lo permiten se incluye una observación con el telescopio menor del museo. Hay un centro de visitas donde se venden los boletos.

El nombre del observatorio es en honor al matemático Francisco José Duarte Isava, nacido en Maracaibo (1883 - 1972). Fue director del Observatorio Cagigal, Presidente del Colegio de Ingenieros de Venezuela, Director de Fronteras del Ministerio de Relaciones Exteriores. En 1960 se encargó del proyecto de construcción de un observatorio astrofísico que terminó en el que hoy tenemos en el Llano del Hato.

4 jul 2008

El Collado del Condor o Pico El Águila

Argumentos sobre Collado del CondorEl 19 de Diciembre de 1927 el Gral. Juan Vicente Gómez inauguró en el punto más alto de la carretera trasandina el monumento que en honor al Libertador Simón Bolívar, construyo Marcos León Mariño, artista colombiano, aquí residenciado para entonces. La obra a la vista de todos es un Cóndor Andino, sosteniendo en su pico un medallón con la efigie del Libertador en actitud de vuelo que salvaguarda la paz en esta tierra venezolana y se erige en un collado, es decir en un lugar de la sucesión de montañas merideñas que van desde un punto más bajo de la cumbre hasta un punto más alto sin necesidad de poseer caminos. El Mensajero del Sol cómo se llama al Cóndor, es el ave voladora más grande del mundo, cuyo nombre científico es Vutur Gryphus, pertenece a la familia de los buitres americanos, es un ave de carroña como el Rey Zamuro. En su edad juvenil ambos sexos poseen el plumaje de color marrón, incluyendo el collar, que en esta etapa, pasa desapercibido. Una vez adultos su plumaje es casi totalmente negro con reflejos metálicos y una faja blancuzca encima de las alas, además de un collar blanco al comienzo del cuello. En los machos hay una cresta o carúncula carnosa de color rojo. Siendo adultos las hembras poseen ojos color rojo y los machos color marrón. De pico fuerte, curvo y cortante para desgarrar la carne de animales muertos y carroña, pues no caza y limpia el ambiente. Su sentido más desarrollado es la vista, que le permite localizar el alimento desde las alturas. Se encuentra sólo en Suramérica, distribuido a todo lo largo de la Cordillera Andina. Su habitad son los páramos sobre 3 000 metros de altitud. Los cóndores han sido observados volando hasta 10.000 metros de altitud, siendo la especie capaz de alcanzar la mayor altura en vuelo. Son monógamos de por vida. Pesan de 9 a 15 Kg. Pueden volar a partir de los 7 meses de edad y su vida de polluelo dura unos 18 meses. Pueden vivir hasta los 75 años.
Los escudos del Estado Mérida, Colombia, Ecuador, Bolivia y Chile lucen cóndores como elementos principales de su diseño. Al borde de la extinción se encuentra nuestro cóndor andino, erróneamente se le ha considerado un depredador. Conociendo entonces las características antes descritas del Cóndor y dado que la efigie corresponde a un Cóndor

Argumentos sobre Pico El Águila

Si el nombre original del sitio es o era “Collado del Cóndor”, como algunos afirman, el mismo no aparece registrado dentro de la toponimia oficial reconocida por el anterior servicio de Cartografía Nacional (actualmente denominado Instituto Geográfico de Venezuela Simón Bolívar, IGVSB). En la carta 1:100.000 titulada “Timotes” –Hoja 6042 Año 1976–, la toponimia oficial del lugar es “El Águila”, aunque toda la gente que lo visita o lo conoce suele llamarle “Pico El Águila”. Por otra parte, el término “collado” no existe en la gacetilla de nombres geográficos de Venezuela ni existe en la cartografía oficial que ha sido publicada hasta la fecha. Éste es un término de uso frecuente en España, no así en Venezuela en donde se usa el término “paso” o “portachuelo”.

Y en cuanto a la conocida escultura del Cóndor, que otros esgrimen como prueba para justificar el cambio de nombre, debemos recordar que la misma fue realizada en 1925 por el escultor colombiano Marcos León Mariño, un artista nacido en un país en donde la extraordinaria presencia del Cóndor de los Andes ha tenido mayor importancia y significado que en el nuestro; un valor emblemático muy superior al que tienen las águilas que viven en nuestros páramos, más pequeñas, menos impactantes. Y que muy seguramente, cuando se le solicitó la creación de un monumento para recordar la epopéyica gesta de Bolívar cuando en 1813 cruzó estos parajes con su ejército en el transcurso de la Campaña Admirable, no pudo menos que pensar en la magnificencia del Cóndor cuando surca los cielos andinos. Pero no olvidemos, sin embargo, la leyenda recogida por Tulio Febres Cordero, basada en la tradición de los Mirripuyes, acerca de las cinco espléndidas águilas blancas que se posaron sobre aquellas grandes rocas para dar origen a nuestra Sierra Nevada merideña.

Sin profundizar más en el tema, sea como sea y llámese como se llame, éste es el punto más alto de la red vial nacional. Está situado entre las poblaciones de Timotes y Apartaderos, y se encuentra a una altura de 4.118 metros sobre el nivel del mar. Es una parada obligada para quienes transitan por el páramo, deseosos de saborear unas fresas con crema o tomar algo caliente, estirar las piernas, montar a caballo o deleitarse con la belleza de las altas montañas que lo rodean, con las lomas cubiertas de frailejones o con el aire de misterio que lo envuelve cuando queda cubierto de nubes... A medida que se va llegando a esta altura, se puede observar como la vegetación se va haciendo más escasa y lo único que se consigue a partir de cierto punto son los frailejones, esos arbustos característicos del páramo. Y todos, en el fondo, anhelando una ocasional nevada.


1 jul 2008

La Musuy

Aguas termales en el páramo
Poza de aguas termales La Musuy
A 3 500 metros de altura existan aguas termales , y temperaturas que oscilan entre 10 a 17°C, sin embargo, se puede tomar un baño en agua caliente dentro de una poza natural.

En el sector La Musuy, muy cerca de Mucuchíes, existen unas aguas termales que brotan justamente en la unión de dos cerros. En este paraje tan frío exista una poza de agua caliente al natural. Las aguas se encuentran en una montaña, con vista al Pico Bolívar; es un lugar muy solitario, ideal para respirar aire puro de montaña y para encontrarse con uno mismo, porque a medida que vamos subiendo, nos da tiempo de contemplar tan maravilloso paisaje y de reflexionar. El trayecto se realiza en aproximadamente dos horas caminando entre la vegetación característica de los páramos desde donde, por supuesto, se puede contemplar la copa siempre nevada del Pico Bolívar y los sembradíos de la zona.

Cuando se realiza este tipo de travesía es recomendable que caminar poco a poco, para que no se sienta mal por la falta de oxígeno, producida por las bajas temperaturas y la altura.

Un baño relajante en medio del frío
Luego del fascinante recorrido por medio de una naturaleza virgen se llega a las aguas termales. En el sitio cuenta con un inmenso pozo de agua cristalina y con la entrada de agua que nace en la cima de la montaña. A la poza le caen tres pequeñas cascadas en diferentes temperaturas, la primera sumamente caliente, la otra templada y la última es fresca, que cuando se juntan la dejan en una temperatura ideal. Tomar un baño resulta muy relajante y agradable, al salir es preciso abrigarse enseguida, para evitar un resfriado a causa de las bajas temperaturas del entorno.
La vista es espectacular. Aqui se respira una paz única que no se logra sentir en cualquier lugar, quizás esto sea por la conjunción de las hermosas montañas con el frío helado de los páramos.

En estos parajes no existe estrés ni temor alguno, lo único que se puede percibir es la tranquilidad total.

Esta poza es un lugar ideal para pasar el día y realizar un picnic, en tal caso es un deber traerse consigo todos los desperdicios. También hay una zona para acampar, así que si es más aventurero puede armar la carpa y pasar una noche en pleno páramo merideño.

Recomendaciones para tomar en cuenta en todo el Páramo merideño

Cuando se realiza este tipo de viaje en el que se someterá el cuerpo a bajas temperaturas y alturas elevadas, es recomendable que al momento de caminar lo haga muy despacio para que la falta de oxígeno no afecte al organismo.

Llevar ropa de cambio por los días que se vaya a quedar y que cubran bien del frío.

Utilizar zapatos cómodos para caminar.

No olvide unos lentes de sol, gorros y por supuesto no deje su traje de baño.

Si decide acampar debe llevar carpa de alta montaña, aislante, sleeping-bag, que soporten temperaturas bajas.