Estampas de nuestros ancestros

A lo ancho y a lo largo, un lugar para sentirse cerca del cielo
Esta Laguna es uno de los principales atractivos turísticos del estado ya que llama la atención su color oscuro...
Mérida es rica en mitos y leyendas, tanto de origen indígena como las creadas a través de los tiempos por los campesinos del páramo....
Lugar sagrado, escondido entre las nubes, refugio de indios, tribus de los Mucuúnes, Jamuenes, Casés, y Quinaroes, habitantes alrededor de la Laguna de Urao...
La comida merideña consta de gran variedad de delicias gastronómicas de singular preparación...
En sus valles y mesetas se asentó la civilización Tatuy (significa precisamente, lo más antiguo), la cual alcanzó un alto grado de desarrollo cultural...

En la zona occidental venezolana se rinde culto al santo negro: San Benito, desde Zulia hasta Trujillo y pasando por Mérida se celebra de diciembre a enero las fiestas de San Benito, en donde Giros, Chimbangles y Negros salen a ofrendar al Santo con nubes de pólvora, bailes y misas. Por celebrarse en el mes de diciembre San Benito es incluido en gaitas y festejos que se asocian con la navidad.
hombres, viejos y niños, descalzos, con las caras pintadas de una unción negra, vestidos de negros y con una capa roja, sombrero de cogollo coloridamente decorado, lentes y un trabuco con el que hacen explotar pólvora, formando un ejercito que reúne a más de 3 mil negros, estos salen en procesión quemando pólvora y acompañando al Santo en procesión hasta la iglesia de la plaza, donde el mismísimo arzobispo oficia una misa, lo acompañan también los Giros, que son grupos de baile ataviados de uniformes coloridos y unos sombreros floreados que van acompañados de música de violines, al culminar la misa todos los negros emiten una descarga a unísono de la pólvora que hace retumbar al pueblo y el Santo venerado se queda en la iglesia. San Benito es muy querido en esta zona, ese día en las puertas de las casas se saca al santo y se coloca en pequeños altares iluminados y llenos de flores, así al pasar los negros le descargan pólvora a cada imagen de Santo que encuentran a su paso. Los habitantes de la zona creen profundamente en San Benito y durante todo el año se preparan para pagar sus promesas en esta fecha cuando la celebración engrandece al pueblo que es visitado por incontables cantidades de personas.
Costumbre es amanecer en diciembre en una misa de aguinaldos ó Misa de Gallo, estas misas son una expresión que caracteriza la transculturización y la fusión de dos mundos que se ha dado en estas tierras.
Alí Villalobos, por ejemplo, describe una navidad en la Venezuela de 1934 diciendo que «en diciembre los grupos de aguinaldos recorrían las calles tanto de Caracas como de ciudades y pueblos del interior, y durante sus jornadas invadían las residencias para interpretar frente a los pesebres típicas canciones navideñas. Las familias generosamente les ofrecían carato de acupe, dulce de lechoza y leche de burra. El pesebre no faltaba en ningún hogar".
El pesebre venezolano tiene su origen en las tradiciones españolas traídas al nuevo mundo por los colonizadores, los indígenas y esclavos africanos en su condición “no cristiana” no aportaron significación alguna a estas fiestas salvo la influencia aportada a la parte gastronómica de los festejos de navidad.
Recibimos a través de la colonización española la esencia de la del culto al nacimiento de Cristo, del Niño Jesús, esencia a la que se fueron añadiendo las reinterpretaciones que ahora caracterizan la navidad latinoamericana. Su esencia ha permanecido incólume ante los cambios generalizados sufridos por la cultura navideña.
El pesebre lo encontramos en todo el mundo cristiano su origen esta en Italia y pasó a América a través de España. las primeras figuritas, de arcilla, llegan a España hacia 1448 y provienen de Nápoles, donde se representaba el nacimiento del niño únicamente en las iglesias.
Diciembre el mes mas esperado del año siempre viste sus mejores galas, la ciudad se engalana con su mejor ambiente, es época de sabor y festejo, de reunión y encuentros, de calidez y felicidad.
Mérida cuenta con diferentes expresiones culturales, gastronómicas, musicales y tradicionales que identifican la celebración de la navidad, estas celebraciones tienen una gran fuerza pues encierran innumerables reuniones colectivas que hacen que las fechas decembrinas sean muy especiales.

El amo de la casa ha invitado para las siete de la noche a sus amigos, quienes acuden con sus mejores ropas. El pesebre resplandece bajo la luz de las lamparitas y de las velas. Ya han llegado los padrinos del Niño y comienzan los rezos, no sin antes haber brindado a la salud del infante. Después de las oraciones, se cantan los aguinaldos, al son del cuatro, las maracas, el furruco y las charrascas. Ahora el padrino y la madrina se acercan al pesebre. Se arrodillan ante el Niño, y con las manos envueltas en blancos y grandes pañuelos, lo levantan del pesebre, lo pasean, en procesión alrededor de la casa y lo dejan, finalmente, de pié entre José y María, El Niño se ha parado. Hay gritos de alegría. Aumenta el regocijo en la voz de los cantores y en la música de los instrumentos. Se reparten hallacas, Bizcochuelos, se come majarete y se bebe mistela dulce.
Según las tradiciones, tenía el Niño muy corta edad cuando, para angustia de sus padres se le perdió un día. Comenzaron a buscarlo ansiosamente y lo encontraron, aunque tan chiquito, discutiendo enserio con los doctores. Esa pérdida y el dichoso encuentro del infante, también se conmemoran en Mérida, bajo el nombre de Robo y Búsqueda del Niño.
Varios conjurados, gente de la casa, amigos cercanos, sigilosamente, se acercan el pesebre. Con gran cuidado toman al Niño y huyen. Luego, lo esconden en un sitio que puede ser una vasija de barro cocido o bajo las piedras que en el hogar campesino se usan para sostener la olla o la pila mientras se cocina con leña y que el pueblo llama "topias".
El Niño se ha perdido. Cunde la preocupación en la casa de cuyo pesebre fue sustraído. Se comenta con los vecinos la desaparición del Niño. Se celebran los velatorios del Niño perdido, donde se cantan versos al son de guitarra y maracas:
Esta es una de las formas mas tradicionales de celebrar las Paraduras del Niño, en mi Blog Recetas para el Alma comentaré la parte mas familiar de esta hermosa Tradición Andina.
La religiosidad y devoción popular del merideño se manifiesta a través de gran cantidad de festividades con este caracter.