Laguna Negra

Esta Laguna es uno de los principales atractivos turísticos del estado ya que llama la atención su color oscuro...

Leyendas de Merida

Mérida es rica en mitos y leyendas, tanto de origen indígena como las creadas a través de los tiempos por los campesinos del páramo....

La Trampa

Lugar sagrado, escondido entre las nubes, refugio de indios, tribus de los Mucuúnes, Jamuenes, Casés, y Quinaroes, habitantes alrededor de la Laguna de Urao...

Gastronomía merideña (historia y evolución)

La comida merideña consta de gran variedad de delicias gastronómicas de singular preparación...

Historia y herencia cultural

En sus valles y mesetas se asentó la civilización Tatuy (significa precisamente, lo más antiguo), la cual alcanzó un alto grado de desarrollo cultural...

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12 feb 2018

Páramo los Conejos

La joven Chía vuelve a su aldea en el páramo de Los Conejos y se reencuentra con parientes y amigos. En cada parada conoce relatos sobre los Encantos, energías mágicas que, según creencias indígenas y campesinas, habitan en las lagunas. A través de los testimonios de Pedro Quintero, chaman que ha convivido con los espíritus, el señor Claudio Rojo, y la versión antropológica y literaria del profesor Julio Carrillo, conocemos esta parte de la cosmogonía andina

13 sept 2016

Nos vamos a Los Nevados

Los Andes merideños están rodeados de hermosos paisajes y pueblos que embelesan al espectador, ya que poseen atractivos naturales tales como el clima, las montañas, la flora y la fauna, aún conservados y protegidos por pertenecer al Parque Nacional Sierra Nevada. 

Los Nevados es un pequeño pueblo del estado Mérida ubicado a unos 2700 m.s.n.m con unos 600 habitantes aproximadamente. Esta acogedora Aldea colonial que en principio fue habitada por indígenas (hasta la llegada de los españoles), se observan estructuras coloniales españolas fundadas desde 1591, o andenes, terrazas de siembra y caminos empedrados dejados por los indígenas; que junto a la herencia artesanal y costumbre andina religiosa y gastronómica podrás conocer y disfrutar.
Me dejaré cautivar por este hermoso paisaje enclavado entre montañas de los páramos merideños, nos vamos a Los Nevados, un lugar que vale la pena conocer.

Es un pueblo pintoresco y típicamente andino, que cuenta con casas de arquitectura colonial española, con su Plaza Bolívar y su iglesia, lo que los transportará de inmediato a los tiempos de otrora. Cuando se llega a la población sus habitantes muy sencillos y cálidos a pesar del inmenso frío, los recibirán con las puertas de sus hogares abiertas y los invitarán a conocer sus parajes naturales, a los que podrá llegar en mula o realizando una caminata por el sublime pasaje de páramo. 

El acceso hasta esta aldea no es muy fácil, pues las maneras de llegar es solo en vehículo rústico. Desde la ciudad de Mérida hay que transitar unas cuatro horas aproximadamente, al principio es una vía asfaltada, pero luego entrará a una carretera de tierra y de un solo canal, donde los precipicios son los protagonistas. Lo único que da seguridad es que los conductores se conocen perfectamente la vía y son expertos para conducir por este tipo de terrenos. Si no eres muy experto en este tipo de vías, lo recomendable es que vayas en transporte rústico que hace la ruta para la zona.

Naturaleza cautivadora 
Los Nevados es una aldea ideal para encontrarse con uno mismo y disfrutar de las hermosas montañas que lo cobijan. Al amanecer el único despertador que escuchará será el canto de los pájaros que se acercan hasta las ventanas de las habitaciones o quizá sea el bramido de una vaca. Estando en un sitio tan hermoso y tranquilo, el transcurrir del día se hace lento muy diferente al día agitado en la ciudad.


 Los bellos paisajes de los que se disfruta, la calidez y sencillez de sus habitantes, le quitan el aliento a cualquier persona que se acerque a este pueblo escondido entre los frailejones. El frío se hace sentir, pues la temperatura oscila entre los 8 y 18 °C. Es muy importante llevar buenos abrigos.


Podrá caminar por su tranquila calle empedrada y apreciar la hermosa arquitectura con que fue construido este poblado. Las típicas casitas de tapia con sus techos rojos no dejarán de encantarle.

Frente a la iglesia, existe una pequeña plaza donde se acercan los pobladores y turistas para hablar un poco y calentarse con el sol durante el día y durante la noche. La mejor manera de apaciguar un poco el frío es tomarse una rica taza de chocolate caliente o comer una deliciosa pizca con arepita andina.





 Recorrido por sus alrededores


Si es de esas personas que le agrada caminar, puede buscar un baquiano de la zona para que lo lleve a realizar alguna caminata que lo adentre más al Parque Nacional Sierra Nevada, donde podrá admirar la belleza de más de 86 especies de los característicos frailejones y disfrutar de toda la majestuosidad de los páramos andinos.


Pueden hacer un recorrido en mula por unas cuatro horas y llegar hasta el Teleférico de Mérida. Por esta ruta observará los mejores parajes, donde se conectará con la naturaleza que lo rodea. 



Recomendaciones

Cuando se realiza este tipo de viaje en el que se someterá el cuerpo a altas temperaturas, es recomendable que al momento de caminar lo haga muy despacio para que la falta de oxígeno no afecte al organismo, y así evitar el mal de páramo. Lleve ropa y zapatos cómodos, sweaters, guantes, bufandas y chocolates. No olvide ropa de cambio por los días que se vaya a quedar en el pueblo.

17 may 2010

Lagunillas

Lagunillas
Gráfica Edwin Mora

Lagunillas pueblo mágico y fascinante, próximo a la Laguna de Urao, entrar en él, es evocar el espíritu indígena de nuestras leyendas y admirar la misteriosa atmósfera de hermosos parajes donde la caña brava, espiga y el recio cují florecen

En 1558 Juan Rodríguez Suárez encontró la aldea de Jamuen y era tan grande y bien formada que la llamó la Roma de Paja, pero no es sino hasta el 26 de julio de 1619 cuando Don Cristóbal Rivas Dávila ejecuta la fundación definitiva del poblado.

Indígenas, negros y españoles permanecieron en Lagunillas durante largo tiempo, originando cruces étnicos y aportes culturales que hoy día están presentes en este pueblo andino donde puede visitarse hermosas casonas de arquitectura andina tradicional y parques de frondosos samanes que hacen a un lado sus tupidas ramas para extasiarnos ante la espectacular belleza de la Laguna de Urao.

La Laguna de Urao, enclavada en el corazón de nuestras montañas andinas, a 1046 m.s.n.m, tiene la particularidad de que es la primera laguna en Latinoamérica, con su agua salada. Tiene una superficie de 705 hectáreas, de las cuales 45,5 corresponden al monumento natural y 659 al área de drenaje hacia dicha laguna. Siendo la segunda en el mundo por la presencia del sexquicarbonato de calcio, materia prima para la elaboración del tradicional chimó.


24 abr 2010

Los Nevados

Tenemos dos formas de llegar a Los Nevados: la primera en vehículo de doble tracción por la vía El Morro hacia Los Pueblos del Sur, donde se disfrutan de bellos paisajes.

Muy hermoso resultaba recorrer el trayecto por Loma Redonda, es decir, c dando un paseo por la cuarta estación del teleférico más alto del mundo, al llegar a la cuarta estación empezará el recorrido al Pico en mula o hacerlo caminando. Un trayecto de horas. Esta fascinante no es posible realizarla por el cierre del sistema teleférico.

El viaje vale la pena pues los bellos paisajes de los que se disfruta en el trayecto, y lo hermoso del poblado le quitan el aliento a todos los visitantes.

Es un lugar pintoresco y típicamente andino, que cuenta con casas de arquitectura colonial española, con su Plaza Bolívar, su iglesia y con gente muy cálida que le abre las puertas de su hogar a todos los forasteros.

Los Nevados tiene una población que no alcanza los 2.000 habitantes. Su temperatura oscila entre los 8º y 10º C. Es una zona eminentemente agrícola, dedicada a la producción de papa, ajo y trigo. Se encuentra rodeada de lagunas y montañas ideales para la práctica de la pesca y del excursionismo.


6 abr 2010

Vuelo en Parapente

Pasando la población de Las González y el conjunto residencial se toma la vía que conduce a los pueblos del Sur, en esa vía se encuentra el lugar conocido como Tierra Negra. Este sitio está incluido en la lista de los 10 mejores lugares del Mundo para vuelos de la modalidad "Soaring".

Una sensación de absoluta libertad y una increíble visión desde la óptica de un pájaro. Te dejara sin aliento y palabras.

Varios videos de este fascinante actividad




20 mar 2010

Jají

Trascendencia de un pueblo Andino



Apenas a cuarenta minutos de la capital del Estado, después de atravesar hermosos parajes amparados por la colosal figural del Pico Bolívar, se halla la Chorrera Las González , espectacular caída de agua que se despeña junto a otras, en medio de los paredones rocosos del Páramo del Campanario, en cuyas inmediaciones dominan lagunas de subyugante atractivo natural, diseminadas entre páramos cubiertos de frailejones.

Continuando por la carretera princiapal se alcanza Las Crucez, caserío que rememora los antíguos paradores de los pueblos agrícolas de Mérida. Desde este punto hasta Jají la vía se desplaza alrededor de atractivos campos sembrados de frutales y flores de hermoso colorido.
Este pueblecito escondido en el último rincón del camino. Entonces aparece como una estampa de colores con sus lomas y valles que le sirven de trasfondo al conjunto de casas que se agrupan alrededor de la iglesia.

Considerado como uno de los pueblos típicos de Los Andes merideños, Jají conserva aun intacta la arquitectura colonial de etapas remotas, a pesar de la remodelación a ultranza de que fue objeto, cuyos arcos y diseños le confieren recuerdos de parejes bíblicos. A una altura de 1.870 m.s.n.m, su clima oscila entre los 15 y 18º C, aunque en las proximidades del Páramo del Tambor y La Carbonera, la temperatura es mas baja con vientos helados.

Otrora, en esta región pastaban grandes rebaños de ovejas y se establecieron hatos de ganado productores de leche, queso, mantequilla y sus derivados. Terrenos accidentados cubrían una extensión de 130 km cuadrados con formación de valles, lomas, hondonadas, génesis de una miriada de pequeños ríos, acequias y quebradas que en algunos trechos, se presipitan en cáscadas y al término de su recorrido entregan el caudal de sus aguas al río Chama en su peregrinaje hacias las costas del Lago de Maracaibo.

Jají tiene raíces profundas en la historia de Venezuela y es un deber de quienes vimos transcurrir nuestra juventud bajo sus aleros coloniales dar a conocer a las nuevas generaciones de relevo la trascendencia de aquellos fundadores de nuestra nacionalidad y señalar cual ha sido su evolución a través de los tiempos. Herencia de las tribus ancestrales que son hoy los nombres de muchos de ellos se conservan con sentido folklórico regional: Mucundú, Jaguaní, Chichuy, Jajíes y Capaces, entre otros.

Según las crónicas de la época el Capitán Bartolomé Gil Naranjo asienta el pueblo en un lugar próximo a los dominios de los pobladores de Capaz.

Seguramente el aventurero tuvo que cruzar el "Puente del Diablo" sobre el río del mismo nombre, para fundar a San Pedro de Jají, en el año de 1586. Transcurridos 124 años en 1610 precisamente el Capitán García Valera, traslada la recién fundada población, alegando razones de dominio de tierras y mano de obra explotable, al sitio que hoy ocupa en la "tierra de los Xaxíes" bajo la denominación de San Miguel de Jají.

La ambición de los conquistadores era desmedida. En los años siguientes de su fundación, los aborígenes hicieron resistencia a la conquista, lucharon por la libertad desde sus refugios de los páramos entre ellos los belicosos Jajíes. Sin embargo, los conquistadores en función de Justica Mayor, Encomenderos o Capitanes y los mismos componentes de los Cabildos hacían repartos de estancias entre ellos mismos y sus familiares, sin mayor trámite legal que sí mismos.

El paraíso de la pesca en los torrenciales ríos truchícolas y la aventura presente en los caseríos de San Eusebio, amparan el paramito, Piedra Blanca y la Carbonera, lugares donde aún se escucha el melodioso canto de la princesa Mistajá bajo la sombra de los bosques nublados.

26 dic 2008

San Benito

En la zona occidental venezolana se rinde culto al santo negro: San Benito, desde Zulia hasta Trujillo y pasando por Mérida se celebra de diciembre a enero las fiestas de San Benito, en donde Giros, Chimbangles y Negros salen a ofrendar al Santo con nubes de pólvora, bailes y misas. Por celebrarse en el mes de diciembre San Benito es incluido en gaitas y festejos que se asocian con la navidad.

En Mérida, específicamente en Mucuchíes se celebra una de las fiestas de San Benito más coloridas y hermosas, una tradición que se ha conservado intacta a través de los años.

Los habitantes de la zona cuentan que en la época de la colonización los pobladores de los páramos se encontraban en guerra pues no querían ser dominados por lo españoles, entre luchas los hombres se enfrentaban pero un día siendo poco el ejercito de hombres y estando cansados no se dejaron abatir al invocar a San Benito, que bajó en una nube estruendosa de pólvora a infundirle valor a los hombres y espantar a los adversarios. Desde entonces se le rinde culto y de los poblados más lejanos del páramo merideño, bajan desde la madrugada del 29 de diciembre
hombres, viejos y niños, descalzos, con las caras pintadas de una unción negra, vestidos de negros y con una capa roja, sombrero de cogollo coloridamente decorado, lentes y un trabuco con el que hacen explotar pólvora, formando un ejercito que reúne a más de 3 mil negros, estos salen en procesión quemando pólvora y acompañando al Santo en procesión hasta la iglesia de la plaza, donde el mismísimo arzobispo oficia una misa, lo acompañan también los Giros, que son grupos de baile ataviados de uniformes coloridos y unos sombreros floreados que van acompañados de música de violines, al culminar la misa todos los negros emiten una descarga a unísono de la pólvora que hace retumbar al pueblo y el Santo venerado se queda en la iglesia. San Benito es muy querido en esta zona, ese día en las puertas de las casas se saca al santo y se coloca en pequeños altares iluminados y llenos de flores, así al pasar los negros le descargan pólvora a cada imagen de Santo que encuentran a su paso. Los habitantes de la zona creen profundamente en San Benito y durante todo el año se preparan para pagar sus promesas en esta fecha cuando la celebración engrandece al pueblo que es visitado por incontables cantidades de personas.

Imagen: Miguel Angel Salamanca y Manuel Rivero

15 nov 2008

San Juan de Lagunillas

Antiguo pueblo agrícola en una zona relativamente árida de las montañas andinas. Lo más resaltante al entrar al pueblo es la magnífica iglesia dedicada a San Juan. La iglesia recientemente restaurada data de 1815. El interior es extraordinario, vale la pena entrar a verla. Frente a la iglesia está la plaza Bolívar. En las calles céntricas se encuentran muchas casas de teja y grandes ventanales.

Su nombre deriva de San Juan en honor al menor de los 12 apóstoles. Lagunillas, por su cercanía con la población de dicho nombre y la Laguna de Urao.

La zona donde se encuentra el pueblo, a pesar de ser árida, tiene buen clima. La aridez se debe al llamado efecto Foehn, donde las montañas contribuyen a "secar" el aire húmedo. Hay sembradíos de caña de azúcar y trapiches para su procesamiento. También ha fábricas para la producción del popular chimó.

Historia
San Juan fue el sitio donde por primera vez estuvo la ciudad de Mérida, allí la fundó Juan Rodríguez Suárez el 9 de octubre de 1558. El fundador fue Don Juan José Peña, para 1730 existía un poblado con casas de paredes de bahareque y techos de paja. Basilio Vicente de Oviedo escribió en 1761 que San Juan tenía más de 100 indios y 30 ó 40 vecinos. Producía cacao, caña de azúcar algodón, yuca, batata, plátano y contaba con ganado vacuno y caprino.

Para llegar allí
Lo más fácil desde Mérida, es viniendo por la autopista Mérida - El Vigía. La entrada entrada al pueblo está a unos 20 kilómetros de la primera y a unos 50 kilómetros de la segunda. Desde la entrada al pueblo son escasos 2 kilómetros de buena carretera. Hay otra carretera que viene desde Jají en un recorrido de 20 kilómetros, la carretera es algo estrecha, pero está completamente asfaltada y cualquier tipo de automóvil puede transitarla sin dificultad. El punto más alto está a 1932 msnm (08º 33,698' N, 71º 22,012') a 6 kms de Jají. Este camino era una ruta alterna para aquellos que iban a Maracaibo y más allá, saliendo por el puerto de Arenales o Gibraltar. Fue utilizado desde tiempos coloniales hasta hará unos cien años para el transporte de tabaco, cacao, chimó, etc. utilizando mulas y de regreso se traían los productos que demandaba la zona. Según los mapas, hay otra vía desde Lagunillas, (no la conozco).

Entre San Juan y Lagunillas, por la carretera vieja, encontramos paisajes xerófilos degran interés por la variedad de sus especies vegetales, como los enormes cactus de brazos erizados de espinas, los enmarañados cujíes floreados de amarillo, las tunas y lasmimosas.

18 may 2008

Tabay

Tabay se encuentra a 12 kilómetros de Mérida, a 1.708 metros de altura sobre una meseta de origen aluvial bañada en sus píes por el río Chama. La carretera Transandina atraviesa el poblado de este a oeste, entrando por la parte baja y siguiendo una calle angosta que pasa por el lado de la Plaza Bolívar, para salir por la parte alta, donde se encuentra una estación de gasolina, enfrente del cementerio. El pueblo consiste de dos calles principales longitudinales que son atravesadas por algunas transversales muy cortas.

Puerta de entrada a Mérida, atravesando por el Alto Chama al sur y por las fuentes de aguas termales al norte, se localiza sobre el área que protegen las cumbres de la Sierra Nevada y la Fila del Escorial, esta situación le da una característica que semeja una síntesis de la Mérida interior. Los cultivos de trigo se mezclan con los de café y frutales en las zonas más bajas, una profusión de bosques y páramos protegen los macizos nevados que lo rodean (Pico Humbold y Bompland). Su producción lo convierte en un pueblo agrícola y artesanal con un desarrollo realmente prometedor, pero lo mas importante de Tabay es su historia, centro del viejo y heroico escenario de las guerras federales, pueblo de tránsito cuyas viejas casonas rasgan a través de Los Aleros el cielo de Los Andes para ofrecernos los recuerdos del paso del tiempo que ha ido dejando en Tabay un lugar donde la historia perdura.

La Historia y el Arte

La historia de Tabay se remonta a tiempos prehispánico, cuando sirvió de asiento a la tribu de los indios tabayones que poblaron y cultivaron sus campos. El arte de los primeros habitantes se reconoce en los hermosos caminos rodeados por cercados de piedras, cuyas calzadas remontan las cumbres de los páramos. Los centros artesanales de Tabay y La Mucuy guardan celosamente los talleres de los mas exquisitos escultores de la madera de Los Andes Merideños y junto a ellos se cruzan los caminos que conducen a San Rafael de Tabay, La Joya, El Arenal, Mucunután y El Pedregal; aldeas que sirven de magnífico ejemplo de la arquitectura andina tradicional que se manifiesta a través de sus hermosas y pintorescas haciendas y casonas.

Tabay el pueblo, fue fundado por Don Bartolomé Gil Naranjo en 1689 convirtiéndose en la residencias de antiguos hacendados que años mas tarde hicieron de este pueblo uno de los mas ricos productores de café, forjando la originalidad del ser de Mérida. El coronel Florencio Candales, dueño de la hacienda San Miguel (Truchicultura La Mucus) plasmó en su diario los mas hermosos poemas que esta tierra inspiró y surgen con el esplendor de sus nuevos habitantes.



Naturaleza y aventura

Hacia el este de Tabay se encuentra La Mucuy Alta, un lugar de recreación, muy próximo al Parque Nacional Sierra Nevada. Para ir allí se toma una vía que parte de la plaza, se dirige hacia el sur, atraviesa un puente sobre el Chama y se remonta por una meseta. Luego se pasa a una vertiente de la quebrada La Mucuy. Al final de esta carretera llegamos al pie de la Sierra Nevada. Allí se encuentra el Parque La Mucuy, situado a la orilla del río, que baja trepidando de la selva nublada entre blancas espumas de gélidas aguas. Desde allí se encuentra una panorámica del valle que alcanza hasta la Meseta de Mérida. Es un lugar muy agradable, con excelentes instalaciones de baños, cabañas y quioscos, ideal para pasar el día en contacto con la naturaleza. En la parte alta de este parque existe una zona acondicionada para acampar con carpas y un restaurante. Desde aquí parte un camino de tierra que se interna en la montaña, donde los excursionistas pueden llegar hasta las lagunas La Coromoto, El Suero y el Pico Humboldt. El trayecto hasta La Coromoto se hace en cuatro o cinco horas a píe. A medida que se sube por la montaña, se aprecian los distintos paisajes correspondientes a los pisos climáticos y vegetales: en primer término aparece el bosque húmedo, con sus grandes árboles que impiden el paso de la luz, de donde cuelgan lianas, bromelias y orquídeas que forman una cúpula vegetal. Más arriba, al pasar la línea de los tres mil metros nos encontramos con una vegetación más pequeña, como los líquenes, frailejones, y el coloradito, que tapizan la roca desnuda. Al llegar a la laguna La Coromoto, nos sorprende la majestuosidad de este paisaje rodeado de colosales montañas que se reflejan en las aguas apacibles de color oscuro.

Aquellos excursionistas más osados y con buen entrenamiento, podrán continuar hasta el pico Humboldt, siguiendo esta vía y deleitarse con la vista maravillosa de los picos nevados, las lagunas y los glaciares. Es una caminata que dura más de un día y debe llevarse tiendas de campaña, comida y agua para poder resistir. Además la altura puede afectar la respiración de las personas. No existe refugios ni guarda parques en estos lugares, así que cada cual debe cuidar de sí mismo. Se recomienda ir acompañado y reportar su ruta con los guardias del parque La Mucuy, antes de partir. Cerca de Tabay, también existen manantiales de aguas termales, pero no están acondicionados para los turistas y son de muy difícil acceso. En la Plaza Bolívar se puede conseguir transporte para llegar a estos lugares.

Agradecimiento muy especial a: José David Lacruz por las excelentes imágenes.

30 abr 2008

Restos óseos fosilizados en la localidad cercana a la población de Chiguará


PRIMER HALLAZGO DE MEGAFAUNA ESTUDIA EL MUSEO ARQUEOLÓGICO DE LA ULA
Enviado el 30 Ene 2008 - 11:53 por coordinformacion

Prensa Vicerrectorado Académico
Camen Betancourt

Desde el mes de diciembre del año 2007, el Museo Arqueológico de la Universidad de los Andes, estudia un hallazgo de restos óseos fosilizados en la localidad de El Llano del Anís, cercana a la población de Chiguará. Tratándose de restos aflorados de megafauna, cuya antigüedad se remonta a unos 18 mil o 10 mil años.

Cuando hablamos de megafauna nos referimos a grandes animales terrestres extinguidos que existieron a partir del cretácico (63 millones de años) hasta el pleistoceno superior (10 mil años), época en la que convivieron con grupos humanos.
Este hallazgo sería el primer reporte de megafauna que se encontrase en la Cordillera Andina de Mérida, lo que podría originar cambios en la historia del poblamiento de nuestra cordillera.

Jackelin Clarac de Briceño, coordina el grupo de investigadores que laborarán en la excavación de dicho yacimiento paleontológico y en tal sentido señaló la importancia del hallazgo, pues el mismo constituye la primera referencia de restos de megafauna para la Cordillera Andina.

Asimismo, indicó que desde el punto de vista paleobiogeográfico amplía la información disponible, hasta el presente, sobre la distribución y posibles rutas migratorias de estos grandes animales terrestres.

Por su parte, Lino Meneses, coordinador del Museo Arqueológico de la Universidad de Los Andes, recalcó que nunca antes se había encontrado un contexto arqueológico-paleontológico que permitiera hacer estudios culturales de un periodo histórico tan antiguo.

“Además el hallazgo nos permite desde el punto de vista paleo-biogeográfico, ampliar la información disponible en la actualidad sobre la distribución y posibles rutas migratorias de estos mastodontes en la zona occidental del país, pues los únicos hallazgos de este tipo se habían dado en los estados Zulia, Falcón y Lara”, explicó Meneses.

La investigación se realizará por un grupo pluridisciplinario de investigadores merideños y foráneos, ya que es necesaria la intervención de expertos en el área de la geomorfología, arqueología, paleontólogos y cartógrafos.

En la actualidad quienes coordinan este importante proyecto son la Doctora Jackelin Clarac de Briceño, el Antropólogo Lino Meneses, la Antropóloga Gladys Gordones, el historiador Antonio Niño, el Doctor Carlos García, quien es Antropólogo Dental y Omar González Ñañez, además de un grupo de colaboradores, quienes en distinta forma están interesados en participar en toda esta aventura paleontológica en que se ha sumido el Museo Arqueológico de la Universidad de Los Andes.

El Vicerrector Académico de la Universidad, Humberto Ruiz Calderón felicitó a los investigadores del Museo Arqueológico, al tiempo que reconoció su interés en que se defina esta investigación con resultados concretos, a fin de que reciban el aval de la comunidad científica nacional e internacional.
http://viceacademico.ula.ve/modules.php?op=modload&name=News&file=article&sid=931&mode=thread&order=0&thold=0

Esta información me llenó de alegría. Desde aquí mis saludos a Humberto Ruíz, excelente profesional y aún mejor persona.


Mas información: FUNDACITE MÉRIDA IMPULSA MESA DE TRABAJO PARA CREAR MUSEO PALEONTOLÓGICO

Imagen: Contenida en link anterior

26 abr 2008

Chiguará

A 50 Kilómetros hacia el sur-oeste de Mérida, el valle del río Chama se amplía considerablemente. En aquel lugar se encuentran la Sierra de La Culata y la Cordillera de Tovar, formando un valle cerrado en forma de V, por donde baja el Chama hasta las llanuras del Lago de Maracaibo.

Ocupando una pequeña planicie sobre las estribaciones de la Cordillera de La Culata, y retirada un poco de la carretera Transandina, se encuentra la población de Chiguará. Tierra noble y generosa, de valientes guerreros chiguaraes, un pueblo de la gran familia Chama. Sus pobladores al ser sometidos bajo el régimen de las encomiendas fueron forzados a vivir en otros pueblos, como Tucaní y La Sabana, donde se les explotaba en las plantaciones.

Hoy es un pueblo pacífico, de vocación agrícola, asentado en un balcón a 927 metros de altitud en el valle del río Chama, de clima cálido y seco, con 850 mm de precipitaciones y con una temperatura media de 21.5ºC.

La tierra, algo seca y tostada, permite tan solo el crecimiento de una vegetación xerófila muy particular, en donde destacan los cactus, las tunas, las pitas y los cujíes. Según se va ascendiendo por la carretera la vegetación comienza a transformarse en verdes matorrales, atrás dejamos las erizadas tunas y cactus y en su lugar surgen árboles de recias maderas y copas frondosas como los robles, cedros y caobas que matizan de verde al paisaje.

Una iglesia blanca se asoma por encima de las casas, entre los árboles frondosos que sombrean plaza, con su fachada orientada hacia el sur como un blanco centinela guardando de alguna intromisión el amplio valle del Chama. Es una construcción reciente, muy sólida y robusta. Su fachada sigue un esquema muy poco usado en las iglesias de Los Andes: tres torres cuadradas pegadas entre sí. El cuerpo principal presenta en su parte inferior una decoración de pilastras con capiteles jónicos que sostienen un friso horizontal. Dos torres cuadradas, que se elevan por encima de la fachada, unidas a una torre central, un poco más alta, con arcos de medio punto, que dejan ver el campanario, rematadas en cúpulas semi -esféricas. La falta de separación entre las tres torres, así como las cúpulas sin tambor, le quita toda la gracia a esta iglesia, que luce bastante pesada, lisa y exenta de movimiento.

Chiguará es una muestra del esfuerzo de los hombres por habitar espacios en valles y montañas, sin destruir la naturaleza, creando una arquitectura propia, que se extiende en un tramado complicado de calles retorcidas que trepan por la montaña. Algunas casas han sido objeto de cierto cuidado especial por parte de sus dueños, pero otras no pueden ocultar las heridas del tiempo en sus techos de madera carcomidos, muros agrietados y aleros que amenazan con caerse.
Los habitantes se quejan del poco el flujo de visitantes en este pueblo. La población venezolana apenas está comenzando a valorar, en su real dimensión humana y cultural, a nuestros pueblos andinos.

El Parque Xerófilo, que se encuentra a la entrada del pueblo, es realmente interesante por sus jardines. Se halla en la ladera de un cerro que se extiende hasta el cauce del río Chama. Entre los cactus enormes podemos pasear por senderos de rocas y admirar las especies xerófilas de la zona, que recortan sus figuras caprichosas erizadas de espinas, contra el cielo azul cobalto. Llaman la atención unas piedras enormes de forma circular, de origen desconocido para los lugareños.

Chiguará es una parroquia del Municipio Sucre, con 7498 habitantes, quienes, se dedican en su mayoría a la agricultura. En sus alrededores se encuentran cerca de 22 aldeas, entre las cuales tenemos, Bella Vista, San Pedro, Buruquel, La Roncona, El Verde, El Rincón y San Jacinto, en donde habitan más de 6 mil personas.

El lugar que ocupa la población estaba habitado, mucho antes de la llegada de los españoles, por la tribu de los chiguaraes. Durante la colonia fue un lugar de encomienda dependiente del pueblo de doctrina de La Sabana, y se conocía con el nombre de Chiguará de los Estanquez. La Sabana es hoy día un puñado de casas y se encuentra cerca de La Trampa, en la vertiente de la cordillera que mira hacia el Lago de Maracaibo. El número de indios se redujo considerablemente y en 1635 apenas contaba con 185 indios que cultivaban tabaco, maíz, caña y batatas y criaban algún ganado vacuno. En diciembre de 1656, el visitador Diego de Baños y Sotomayor, en una visita que hizo a la región, ordenó que los indios se desagregaran del pueblo de La Sabana y se trasladaran al sitio que hoy ocupa Chiguará. Desde aquel momento se ordenó que los indígenas asistieran a la doctrina de Lagunillas, para su formación espiritual.

Gráficas: La ultima es un mamut realizado en fique, mide unos 2 metros de altura y se encuentra en las afueras del pueblo.

1 abr 2008

Páramo Los Conejos

El Páramo Los Conejos está enclavado en la Sierra Norte frente de la Sierra Nevada, siendo su Pico más alto El Campanario, con una altura de 4.392 metros sobre el nivel del mar, fue ocupada en el año 1.558 cuando Juan Rodríguez Suárez funda a Mérida y encarga a Osorio Gavidia esta extensa zona hasta mediados del año 1.596. Se le dio el nombre de Páramo los Conejos porque en este sitio se desarrolla una especie de conejo que es única de color grisáceo de un kilo de peso, que solo se encuentra en Mérida Venezuela y Perú.

Es una zona primitiva salvaje donde su principal cultivo es la papa y el cebollin que asimila muy bien el clima, cubierto de frailejón en un 100% de su territorio, su medio de transporte ha sido por caminos de recuas o de mula a través de generaciones con una diferencia de 6 a 8 horas a pie hasta el poblado más cercano.

El alumbrado es lamparas de kerosene o resinas de Frailejón, actualmente velas,. Declarado Parque Nacional Sierra La Culata desde el 1.989, la construcción típica es de bahareque, la piedra, el barro, y alguna chozas construidas de paja construcción que ha evolucionando a través del tiempo con una población actual de 250 habitantes de costumbres seminomadas y con más de cuarenta casas construidas en este inmenso valle.

El Páramo Los Conejos, es la única localidad del Municipio Campo Elías que no conozco. No poseo información alguna sobre el lugar, tan solo las referencias de algunas personas.

El ascenso es un reto, se llaga a un punto en donde la travesía debe realizarse en bestias o caminando. Es una localidad prácticamente aislada que conserva la estampa de la esencia andina.

Solo comparto imágenes fotográficas cortesía de Venezuela Aventura


Video imperdible Páramo Los Conejos con Mérida Aventura


Slide con imágenes que demuestran las inigualable belleza de este lugar

26 mar 2008

Ejido

Ejido ha sido llamada con justicia por Tulio Febres Cordero "La ciudad de la miel y de las flores". Este título tan dulce, se debe a sus tradicionales panelas con las que se preparan los dulces caseros de higo, leche y guayaba, así como la rica miel y las flores provenientes de sus campos. Desde la época colonial, en Ejido se procesa la caña en los trapiches, para producir las panelas que sirven para endulzar los platos de la cocina típica del Estado Mérida.

Ejido a 1170 metros sobre el nivel del mar y situada sobre una meseta de suave pendiente, de origen aluvial, en la margen derecha del río Chama. Posee una temperatura media de 21º C.

En sus alrededores abundan los cultivos de caña de azúcar, que se prolongan desde las fértiles vegas del Chama, hasta la parte montañosa, hacia el norte, en donde la caña, el plátano, las guayabas, los cafetos y otros cultivos trepan por las laderas, hasta alcanzar las aldeas de El Manzano y El Salado.

La ciudad está dividida en tres parroquias: Parroquia Matriz, hacia el oeste, Parroquia Montalbán hacia el este y la Parroquia Fernández Peña, hacia el sur de la ciudad. Hasta hace pocos años, la carretera Transandina atravesaba el poblado por la Plaza Bolívar. Hoy se tiene una vía alterna por la parte baja, llamada Avenida Centenario, la cual divide a la ciudad en dos sectores. Hacia la parte de arriba de dicha Avenida se ubica el casco central del viejo Ejido, el cual consiste de dos calles paralelas bastante largas, llamadas Fernández Peña y Bolívar, atravesadas por unas catorce transversales cortas.

En los alrededores de la Plaza Bolívar se percibe un ambiente de pueblo andino por la presencia del mercado municipal y las tiendas que ofrecen todo tipo de mercadería, como cestas de fibra vegetal, relucientes machetes, ollas de barro, cobijas de lana, sacos de maíz, ramilletes de flores, etc. Muchos campesinos bajan de las aldeas vecinas a vender sus productos al mercado y a comprar los artículos manufacturados que no se consiguen en el campo.

La medicina tradicional basada en el poder curativo de las plantas, es un legado milenario de los indígenas, que se ha mantenido vivo de generación en generación por los habitantes de estas regiones. Los vehículos que se dirigen hacia las aldeas de Ejido se estacionan alrededor de la plaza y el mercado. Estos viejos jeeps, se reconocen por la gran cantidad de equipajes que llevan sobre el techo, como por ejemplo, bultos de papas, pacas de panela, racimos de cambures y otras cosas; además, sus vidrios están llenos de polvo y sus cauchos cubiertos por el barro de los accidentados caminos que deben transitar.

Enfrente de la plaza, vemos la bella Iglesia Matriz de Ejido, dedicada a San Buenaventura. De aspecto neoclásico, fue terminada de construir en 1907. Posee una fachada rectangular, dividida en dos cuerpos verticales, con pilastras de fuste estriado, que sostienen un friso con triglifos y metopas. En la parte de arriba, se tiene un pequeño frontón, semejante a un altar, con un arco acompañado de dos pequeñas pilastras a cada lado en forma simétrica, rematadas en el tope por una cornisa curvilínea, sobre la que se apoya una estatua de San Buenaventura.

Como la mayoría de iglesias de los pueblos andinos, la de Ejido ha sido erigida sobre un podio, de dos metros de altura en la parte delantera y que casi desaparece hacia el ábside, para compensar el desnivel del terreno. Unas escalinatas a cada lado permiten subir a un pequeño atrio o galería en la parte delantera, bordeado por barandas de balaustre.

Más adelante vemos la Plaza Campo Elías y enfrente de ésta la Iglesia de Montalbán, muy moderna en su estructura, a excepción de su única torre, semejante a la de la Catedral de Mérida.

Ejido es tierra de artesanos. En los caseríos de Los Guáimaros, Aguas Calientes y Pozo Hondo, se producen piezas de cerámica rústica hecha a mano, siguiendo los métodos tradicionales de los indios, sin el uso del torno y quemándola en hornos de leña. Son famosas en todo el país sus vajillas de barro, candelabros, figuras animales y otras piezas de gran valor artístico confeccionadas por estos artesanos populares. También se pueden conseguir en el mercado, esteras, cuatros, maracas y cestas fabricadas en laregión. Otra actividad muy interesante es la creación de las piezas para decorar los pesebres de Navidad, usando yesca o anime.

Cerca de Ejido, en Aguas Calientes, existen unos manantiales de aguas termales, ricas en sulfuro. Lamentablemente, el lugar no ofrece las condiciones mínimas de seguridad para los usuarios.

Ejido no tiene una fecha exacta de fundación como ciudad. De acuerdo a Julio Villamizar, el cronista de la ciudad, el poblado de Ejido se origina en un reparto de terrenos ejidos que hizo el Cabildo de la ciudad de Mérida en el siglo XVI. Estas tierras se asignaron a algunas familias notables de Mérida, leales a la Corona Española. En sus predios sembraron la caña de azúcar y explotaron sus haciendas y trapiches con la mano de obra de algunos esclavos negros y en ocasiones con indios, lo cual estaba prohibido por las leyes de las encomiendas. En 1620, el Licenciado Vásquez de Cisneros, Oidor de la Audiencia de Santa Fe de Bogotá, durante una visita a Mérida, dictó una ordenanza, mediante la cual se mandó a construir Iglesia decente y de buenas tapias en el lugar más cómodo de Ejido, para el adoctrinamiento de su población. A partir de entonces, se conoce al pueblo como San Buenaventura de Ejido.

En la actualidad, Ejido ha crecido mucho, debido a su cercanía con Mérida. Se han formado populosas barriadas en forma bastante rápida y caótica, y con muy poca planificación urbanística, a excepción de un centro comercial nuevo, en la Avenida Centenario, bastante funcional y algunos conjuntos residenciales de edificios de pocos pisos.

Administrativamente, Ejido es la Capital del Municipio Campo Elías en Honor al héroe de la independencia Coronel Vicente Campo Elías.

Agradecimiento a: Rolando (fotografías de los Guaimaros)

4 mar 2008

La Mesa de Los Indios


Desde el impresionante paso de la Chorrera de Las González, la vía atraviesa hermosos bosques de ceibos y yagrumos hasta llegar a La Mesa de Los Indios, pueblo ubicado a 1.427 m.s.n.m, con una temperatura de 19ºC y una población de 1574 habitantes.

La fundación de La Mesa, se remonta al 16 de agosto de 1693, sobre la cual se dilucidan dos versiones: Una a nombre del Capitán Alonso Ruíz Valera y Gavidia, y otra por mandato del Teniente General Iván Pérez Escribano, con el nombre de Santiago de La Mesa de Los Munundes. Para el año de 1770, Doña Isabel de Nava y Salas, ocupante de estas tierras, permutó con algunos indios de la sabana, el terreno donde fue fundado el pueblo, lo que permitió establecerse en comunidades primitivas y que posteriormente identificaron el sector como La Mesa de Los Indios.

En contexto histórico en el cual se halla inmersa la localidad, en épocas remotas señala que, estas tierras eran habitadas por las tribus de indios Tocuos, que identificaba como La Mesa de Los Salazar. Posteriormente, la Real Cédula decretó "Resguardos de Indígenas" las tierras ocupadas por estas comunidades, hasta que en el año 1897 fue concedida la repartición de dichos resguardos.

Cabe resaltar un pasaje del poeta de los Andes, Manuel Felipe Rugeles:

Indio que ya nada tienes
allí donde fuiste dueño
y que ahora por la sierra
vas caminando en silencio
tras el caballo y la sombra
del último encomendero.

Marco Físico Natural
Se encuentra emplazada la población de La Mesa de Los Indios en una terraza formada por la quebrada la Enfadosa y el río Las González. Se cultivan rubros como: Café y caña de azúcar.

La Mesa ha sido llamado el Pueblo Musical de Mérida por la vocación artística de sus habitantes; posee una importante asociación artesanal y conserva varias edificaciones de la arquitectura andina tradicional, hoy es ejemplo pintoresco de urbanismo, de pueblo encaramado en las cumbres que preside la iglesia parroquial de sobria silueta.

5 ene 2008

Pesebres típicos merideños (Pozo Hondo-Ejido)

La religiosidad y devoción popular del merideño se manifiesta a través de gran cantidad de festividades con este caracter.

Uno de las características propias con sello de cada familia es la realización del "Pesebre" (Portal, Belén, Nacimiento) mediante el cual queda de manifiesto una particularidad que desde mi llegada a Mérida ha sido algo que me ha cautivado realmente, la hospitalidad y sencillez de un pueblo.

La población de Pozo Hondo que se encuentra a poca distancia de Ejido capital del Municipio Campo Elías, conserva la autenticidad de sus primeros años en que floreció a los lados del camino real que conecta a los Pueblos del Sur.

Pozo Hondo es un pueblo de laboriosos artesanos cuyas hermosas casonas rodeadas de trapiches y cañaverales presenta anualmente Pesebres Monumentales, son realmente hermosos, sin embargo lo impresionante es que las casonas permanecen abiertas para que todo aquel que desee ver estas obras pueda hacerlo.

La primera vez que fui a verlos, llegué a casa de Alberto Sánchez (Beto) un conocido pesebrista quien me permitió la entrada a su casa, conversamos sobre este arte y luego me recomendó visitar otras casas, me parecía increible tan solo tocar la puerta y expresar mi deseo de ver el pesebre, las personas accedían de forma expontánea y amigable, esto me llegó al alma. La bondad del merideño quiera Dios que nunca sea perturvada y perdure por siempre.

En una pequeño lote de fotografías comparto estos maravillosos Pesebres Monumentales en Pozo Hondo y la Iglesia Montalbán (Ejido), luego unas imágenes de la noche del 25 de diciembre en la Plaza Bolívar de Mérida en donde la neblina fue la reina y de igual manera por primera vez abro las puertas de mi casa para mostrar mi pesebre con mucho cariño.

Otra de las tradiciones son las Paraduras del Niño de las cuales hablaré en el próximo post, como parte de un homenaje a toda esta gente maravillosa y buena que conforma el lugar mas hermoso de Venezuela, el Estado Mérida.


Siry

5 oct 2007

El Valle - La Culata (Sub cuenca del Rio Mucujún)

El territorio ocupado por la denominada sub-cuenca del río Mucujún, comprende un área estimada en 19.450 hectáreas.

Este territorio ínter montañoso está rodeado por sub.- sistemas montañosos, cuyas faldas contribuyen a formar el gran valle del río Mucujún. Este valle tiene una orientación franco noreste.

Ente las cordilleras circundantes se reconoce el sistema de los Leones por su límite sudeste. Este sistema se continúa con el páramo de los Conejos, que se fusiona en valles de más de 3.000 metros, con el sistema de la Culata y finalmente se continúa con el sólido y soberbio conjunto El Escorial, en orientación sudeste. Estas coronas parameras producen el hermoso encierro de El Valle Grande, el cuál se inicia en la confluencia del río Mucujún con el río Chama y llega hasta las faldas de Pan de Azúcar.
La cuenca del río Mucujún mantuvo sus características rurales hasta los tiempos recientes, los intensivos desarrollos agrícolas, pecuarios y turísticos comenzaron a finales de la década de los 60 del siglo pasado. La vocación agrícola de estas tierras fue transformada en porcina y vacuna en virtud del alto riesgo que representa la existencia de grandes desarrollos agrícolas por el masivo uso de plaguicidas, herbicidas y fertilizantes de origen químico.

Esta cuenca posee una legislación especial ya que ésta constituye la fuente primordial de agua potable para la ciudad de Mérida.

La selección fotográfica ha sido complicada y dolorosa, he perdido una cantidad de mas de 3.000 imágenes de alta resolución, un material que alguien tomó prestado de mi oficina, sin mi autorización.

24 sept 2007

Mérida - Capital de Estado Mérida (Venezuela)

El Estado Mérida está dividido en 23 Municipios.
La sede político administrativa se encuentra en la jurisdicción del Municipio Libertador.

Paseando éste damos inicio a nuestro recorrido por el Estado Mérida.

La ciudad de Santiago de los Caballeros de Mérida es la capital del municipio Libertador y del estado Mérida y una de las principales localidades de los Andes venezolanos. También es conocida como la ciudad de las nieves eternas.

Esta ciudad se asienta sobre una meseta enclavada en el valle del río Chama, que la recorre de extremo a extremo.

La localidad de Mérida se encuentra situada a una altitud de 1.600 msnm. Como telón de fondo se yergue en el horizonte merideño la cumbre más elevada del país: el pico Bolívar.

Vista aérea de la ciudad de Mérida
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El gentilicio del nacido en Mérida es merideño(a), coloquialmente es conocido como Gocho(a). La ciudad cuenta con una población de 204.789 habitantes según el último censo de población.

Aunque la polución ha generado un aumento en la temperatura, ésta se ha mantenido más baja (en términos relativos) que en las otras ciudades importantes del país, con registros que oscilan entre los 18 °C y los 24 °C, determinando un promedio general de 22 °C.

Las precipitaciones son de intensidad media durante las épocas de lluvia, desde el mes de abril hasta el mes de noviembre.
La ciudad de Mérida es cosmopolita, cargada de jóvenes que se forman en la máxima casa de Estudios, la Universidad de Los Andes (ULA), lo que le imprime un caracter dinámico y jóven.

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La presentación fotográfica va de Sur a Norte. La primera parte contiene imágenes desde el Sur hasta la zona centro de la ciudad y la segunda del centro a la zona Norte.

Disfrúten la memoria fotográfica, me fue muy dificil la selección.
Parte I

Parte II

Material suministrado por Asoproyectos

Siry