Laguna Negra

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Leyendas de Merida

Mérida es rica en mitos y leyendas, tanto de origen indígena como las creadas a través de los tiempos por los campesinos del páramo....

La Trampa

Lugar sagrado, escondido entre las nubes, refugio de indios, tribus de los Mucuúnes, Jamuenes, Casés, y Quinaroes, habitantes alrededor de la Laguna de Urao...

Gastronomía merideña (historia y evolución)

La comida merideña consta de gran variedad de delicias gastronómicas de singular preparación...

Historia y herencia cultural

En sus valles y mesetas se asentó la civilización Tatuy (significa precisamente, lo más antiguo), la cual alcanzó un alto grado de desarrollo cultural...

20 feb. 2014

El camino de “La Columna” y su importancia histórica para Mérida.

A propósito de nuestras caminatas regulares en diversos paisajes de los Andes merideños, decidimos recorrer en días pasados la cuesta o camino de “La Columna”, denominado así por estar ubicado en su parte superior el monumento homónimo a Bolívar, erigido en 1842. Dicho camino, con trazado desde el sector Belén, al oriente de la ciudad de Mérida, hasta un lugar cercano a la confluencia de los ríos Chama y Mucujún (parte inferior de la cuesta de Belén), fue uno de los principales puntos de entrada y salida de la
ciudad de Mérida durante el periodo colonial y parte del periodo epublicano. Por allí pasaron cientos de recuas con diversos alimentos y mercancías comercializados entre las provincias de Mérida y de Venezuela, y también pasaron los próceres independentistas, entre ellos Simón Bolívar. De manera que la vía de “La Columna” forma parte ineludible de la Historia merideña, siendo factor importante para que la ciudad de Mérida se consolidara en la etapa colonial como un centro poblado de primer orden en lo geoestratégico, lo económico y lo administrativo-territorial, al menos en el occidente del territorio que hoy día es Venezuela.

A continuación citamos cinco referencias de los siglos XVIIÌ, XIX y XX que describen la importancia que en el pasado tuvo el camino de “La Columna”:

-“El viernes 5 de agosto partimos después de medio día de la ciudad de Mérida y llegamos al pequeño pueblo de indios de Tabay, anduvimos poco más de dos leguas, a corta distancia de la ciudad se empieza a bajar una cuesta hasta la quebrada por donde corre el río Mucujun que todavía cargaba alguna agua de las crecientes de los días anteriores (…)”. (“Viaje muy puntual y curioso que hace por tierra don Miguel de Santiesteban desde Lima hasta Caracas en 1740 y 1741”, p.151).

-“De Mucurubá a Tabay cuatro horas de bajada suave y de buen piso sin cosa notable y a la ciudad de Mérida tres horas con una grande cuesta para llegar a la mesa donde está situada la ciudad (…)”. (Itinerario de Barinas a Cácota de Suratá por Mérida y Cúcuta. “Estudio elaborado por el ex-gobernador interino de Barinas, 1818”).

-“A Lúces sucedió Don Manuel Amador, quien gobernó la provincia hasta fines de 1857 (…); entre otras mejoras materiales se le debe el empedrado y mejora de la cuesta de “La columna”. (Jesús Manuel Jáuregui, “Apuntes estadísticos del Estado Mérida”, 1887, p.33).

-“Desde la columna Bolívar en la parte oriental más elevada de la meseta, se toma un ancho camino que lleva por una fuerte pendiente, cuesta abajo hacia el valle, primeramente a la orilla del río Mucujún, sigue por un largo trecho el curso de este río, para penetrar luego de lleno en el valle del Chama en dirección de este a norte”. (Anton Goering, “Venezuela, el más bello país tropical”, 1892, pp. 135-136).

-“En la parte oriental de la ciudad, que era la entrada por el camino antiguo de recuas, para los que llegaban de Trujillo o de Barinas, se levanta La Columna (…)”. (Fernando Benet, “Guía General de Venezuela”, primer tomo, 1929, pag.181).


Es evidente, pues, la relevancia del camino de “La Columna” para la formación histórica merideña durante el periodo colonial y parte de la etapa republicana; su significación, entre otras cosas, para el comercio de la ciudad de Mérida con otros lugares de la provincia homónima y de la Gobernación de Venezuela, y para el desplazamiento de las tropas realistas y patriotas en plena guerra independentista. Hoy día el camino mencionado sirve para comunicar a algunas familias que viven en la cuesta, pero se encuentra en mal estado, principalmente en su trayecto inferior. Considerando la importancia histórico-comunicacional de esta ruta, creemos que es viable la posibilidad de declararla oficialmente patrimonio histórico de Mérida, y así pueda recibir mantenimiento periódico, e incluso ser promocionada con el fin de atraer turistas y deportistas.

Por Rubén Alexis Hernández
              Historiador

13 feb. 2014

Notas teórico-metodológicas sobre la fundación hispánica de algunas poblaciones merideñas (A propósito de otro “aniversario” de Mérida).

1.- El término fundación a secas, desde el punto de vista poblacional, hace referencia a la creación de un asentamiento en un espacio previamente desocupado; tal fundación conlleva las pautas para ocupar y poblar dicho espacio. En numerosos centros poblados que forman parte de lo que hoy día es el estado Mérida, residían indígenas de forma permanente, gracias a las características geográficas y a su condición de agricultores. De manera que no hubo fundación como tal por parte de los españoles, sino la ocupación colonial, o en todo caso una fundación hispánica, mediante la cual se procedió a la implantación estructural inicial en áreas ya habitadas. A manera de ejemplo, poblaciones actuales como Mérida, Tabay, Mucuchíes, Los Nevados, El Morro, Lagunillas, Pueblo Llano, Mucurubá, Acequias y Chiguará sirvieron de hábitat a diversos grupos indígenas, y por tanto fueron objeto de una ocupación hispánica y no de una creación de la nada por parte de los colonizadores.

San Antonio del Mucuñó (ruinas)
2.- En Mérida se “fundaron” Pueblos de españoles y Pueblos de Encomienda o de indios. En los primeros residían los colonizadores, quienes fungían como encomenderos y funcionarios públicos en su gran mayoría; en los segundos se concentró territorialmente a los indígenas para su adoctrinamiento católico y control como mano de obra y tributarios. Ambos fueron organizados urbanísticamente de acuerdo a las ordenanzas de poblamiento emanadas por la Corona española; el trazado de ambos en forma de cuadrícula, y las calles y viviendas dispuestas en torno a la Iglesia y a una Plaza principal. Pueblos de españoles fueron Mérida y Ejido, mientras que Acequias, Los Nevados, Tabay, Mucurubá, Cacute, Mucuchíes, Pueblo Llano, El Morro, La Sabana y Torondoy, fueron algunos de los Pueblos de Encomienda surgidos en los Andes merideños. Adviértase que Ejido, población en que la casi totalidad de los que la habitaban luego de su creación colonial eran españoles y criollos, también fue previamente ocupada por indígenas, aún cuando algunos historiadores consideren que el lugar de asentamiento estaba prácticamente vacío al arribo de los conquistadores.

3.- El vocablo fundación era muy poco utilizado por los colonizadores; en su lugar se empleaba con regularidad el término poblar para denominar a la orden emanada por las autoridades para llevar a cabo la ocupación y concentración territorial de cara a la organización y consolidación de la sociedad colonial. Resulta curioso cómo numerosos merideños, incluidos cronistas, han empleado la palabra fundación para referirse al origen colonial de numerosas poblaciones, cuando ni siquiera era mencionada, por ejemplo, en los Autos que ordenaban que los indígenas fueran asentados en forma de pueblo, al menos en los documentos que hemos podido consultar.

4.-No hay claridad sobre las fechas de fundación hispánica de varias poblaciones merideñas, y esto se debe a factores como los siguientes: Falta de documentos; ausencia de rigor y criterio metodológico en la búsqueda y análisis de la información; cambio parcial o total del nombre de algunas poblaciones; y traslado geográfico de ciertos asentamientos. Por lo general se ha estimado un año de fundación posterior al verdadero origen colonial del poblado; en este sentido considérese que se ha dado por sentado el año de 1586 como fecha de creación de varios Pueblos de Encomienda, pero resulta que su nacimiento habría que rastrearlo incluso en la época en que arribaron Juan Rodríguez Suarez (1558) y Juan de Maldonado (1559) a tierras merideñas, o algunos años después con los apuntamientos de población realizados por el funcionario Andrés Venero de Leyva (1564). Por otro lado cabe señalar que en muchos casos no hubo una sino varias fundaciones hispánicas; es así como Mérida fue trasladada en dos ocasiones, y los Pueblos de indios fueron reorganizados con el fin de controlar mejor a los naturales y facilitar su evangelización. En este último apartado podemos incluir a la población de Mucurubá, refundada al menos dos veces entre la década de 1600 y la de 1650.

Autor: Rubén Alexis Hernández
             Historiador

6 feb. 2014

Itinerario de una expedición colonial en la sierra La Culata (1619)

En los primeros años del siglo XVII la colonización española de los Andes merideños aún era incipiente, incapaz de controlar efectivamente a los pobladores originarios y aprovecharlos al máximo como mano de obra y tributarios. Para solventar esta situación las autoridades del Nuevo Reino de Granada dispusieron, entre otras medidas, la reagrupación territorial de los indígenas encomendados, concentrando varios repartimientos o Pueblos de Encomienda en torno a un Pueblo nuevo o principal.

En dicho contexto el proyecto espacial-demográfico-religioso planificado por el oidor Alonso Vásquez de Cisneros, y ejecutado a partir de 1619, significó el surgimiento de más de diez Pueblos nuevos en lo que hoy día es el estado Mérida, representando una medida trascendental para la consolidación del orden colonial en tierras merideñas. Para lograr el éxito en este sentido, se realizaron expediciones en diversas zonas de Mérida, necesarias para conocer un poco más las realidades y particularidades socioespaciales de territorios ocupados y por ocupar.

Una de tales expediciones fue liderada por el funcionario Sebastián Bermejo Baylen, comisionado por Vásquez de Cisneros para obtener y transcribir información importante para evaluar la concentración de indígenas en el sur del Lago de Maracaibo o en el piedemonte andino-lacustre. Se trata de un recorrido llevado a cabo en Agosto de 1619, cuyo punto de partida posiblemente fue la ciudad de Mérida o sus alrededores, y su punto de llegada fue la costa sur-lacustre. Entre otros lugares, Bermejo Baylen transitó el páramo La Culata y otras áreas no habitadas o con escasos pobladores, desplazándose por caminos que durante el resto del periodo colonial serán frecuentados por arrieros y en la actualidad por practicantes del ecoturismo. A continuación la transcripción del itinerario del viaje mencionado:

“Partida. Salgo oy diez de agosto de mill y seiscientos y diez y nuebe años yo Sebastian Bermejo Baylen (…) deste hato de Sebastian Rangel como a las siete oras de la mañana (…)
Llegada al hato de Pedro de Liscano. Llegue yo Sebastian Bermejo Baylen al hato de Pedro de Liscano que esta en lo alto de la culata que llaman de Carrasco oy diez de agosto de mill y seiscientos y diez y nuebe años como a las quatro de la tarde en el qual me apee por no pasar mas adelante respecto de no aver ranchería adonde parar y ser paramo y serranías muy fragosas lo que pareze y se a de andar y en distancia de cinco leguas no aber poblado según que estoy ynformado (…).
Salgo yo Sebastian Bermejo Baylen (…) deste hato de Pedro de Liscano camino de Mucuten encomienda del capitán Joan Perez Cerrada oy onze de agosto de mill y seiscientos y diez y nuebe años (…).

Llegue(…) al sitio llamado Mucuten del repartimiento del capitán Joan Perez Cerrada oy onze de agosto de mill y seiscientos y diez y nuebe años como a las cinco de la tarde conforme a lo que pareció por el sol (…) me he apeado en este rancho de bajareque y cubierto de paxa(…).
 Salida de Tomon. Salgo yo(…) oy doze de agosto de mill y seiscientos y diez y nuebe años, deste sitio llamado Tomon(…).
 Llegada a la sabaneta y sitio llamado Mucuquique. En doze días del mes de agosto de mill y seiscientos y diez y nuebe años llegue yo(…) a una çabaneta que esta en una media ladera tierra hierma y despoblada sitio que llaman Mucuquique como a las cinco oras de la tarde poco mas o menos y me apee en ella para hazer allí noche por no se poder pasar mas adelante ni aber adonde trasnochar por ser todo arcabucos y montañas(…).
Salida para Tucani. En treze días del mes de agosto de mill y seiscientos y diez y nuebe años sali de la çabaneta(…).
Llegada a Tucani. En treze días del mes de agosto de mill y seiscientos y diez y nuebe años(…) llegue al sitio llamado Tucani adonde el capitán Joan Perez Cerrada tiene sus aposentos(…) me aloxe en una casa mediana de bahareque cubierta de palmiche que dixeron ser la casa del padre de la doctrina(…)”.

Por  Rubén Alexis Hernández A.
                Historiador