Laguna Negra

Esta Laguna es uno de los principales atractivos turísticos del estado ya que llama la atención su color oscuro...

Leyendas de Merida

Mérida es rica en mitos y leyendas, tanto de origen indígena como las creadas a través de los tiempos por los campesinos del páramo....

La Trampa

Lugar sagrado, escondido entre las nubes, refugio de indios, tribus de los Mucuúnes, Jamuenes, Casés, y Quinaroes, habitantes alrededor de la Laguna de Urao...

Gastronomía merideña (historia y evolución)

La comida merideña consta de gran variedad de delicias gastronómicas de singular preparación...

Historia y herencia cultural

En sus valles y mesetas se asentó la civilización Tatuy (significa precisamente, lo más antiguo), la cual alcanzó un alto grado de desarrollo cultural...

12 dic. 2011

Mucurubá: Breve etimología y origen colonial del poblado

Por: Rubén Alexis Hernández A.
Historiador

Mucurubá es un topónimo indígena para denominar a una zona (cono de deyección) de la cuenca alta del río Chama en la que los colonizadores ubicaron progresivamente a numerosos aborígenes encomendados. Desde el punto de vista etimológico, desconocemos el significado preciso del onomástico, condición similar para el resto de nombres contentivos de la radical Mucu. No obstante algunos creen que la terminación ruba simplemente hace referencia a la abundancia en el lugar de un tubérculo conocido con la misma voz, y que por tanto Mucurubá significaría lugar o sitio de la ruba; y no distan de tener alguna razón, considerando que la ruba era uno de los vegetales más apreciados por los habitantes prehispánicos de los altos Andes “merideños”, incluidos los mucurubenses. Aún en nuestros días se consume el tubérculo, que por lo general crece de forma silvestre.

Para la década de 1580 ya figuraba en distintos documentos un Pueblo de Encomienda transcrito como Mucurua, Mucurugua, Mucuruba, entre otras grafías. Estaba a cargo de Pedro Estevan, y tenía una población de 113 indígenas en el año 1586. Mientras que algunos estiman que la “fundación” del poblado corresponde a este año, cuando habría quedado constituida la primera Encomienda del Valle de Mucurua (así llamaban los colonizadores al lugar que ha servido de asiento a Mucurubá), otros aseguran que debe tomarse en cuenta a diciembre de 1619, en el marco de la organización político-territorial-religiosa proyectada por el visitador Alonso Vásquez de Cisneros. Considérese que en esta última fecha se ordenó la agregación de los naturales de diversas Encomiendas al Pueblo Nuevo de Mucurua (referenciado en algunos textos como San Juan de Mucurua), en lo sucesivo el eje socioespacial y administrativo de la micro-región homónima. Por medio de esta medida los colonizadores intentaban concentrar y someter a aquellos indígenas que aún se encontraban dispersos, sin el “beneficio” de la evangelización y la “protección” de los encomenderos. En total fueron agregados seis Pueblos de Encomienda: Mucurua (2), Mucupiche, Mucunoc, Cacute y Escaguey.

El lugar escogido para el asentamiento del Pueblo Nuevo de Mucurubá correspondió en buena parte a la ubicación del actual centro poblado. En aquel tiempo se quería tomar ventaja de características geográficas importantes: Presencia de una superficie relativamente plana y amplia, cercanía de fuentes de agua dulce, existencia de vegetación maderable, comunicación natural con otras áreas del espacio altoandino merideño y del occidente “venezolano”, entre otras.

Gráfica: Plaza Bolivar de Mucurubá (Edwin Mora)

2 jul. 2011

Vida cotidiana en la Provincia de Mérida (1811)

Autor: Rubén Alexis Hernández Arena
Historiador

Valga el presente artículo en el contexto de la conmemoración de los doscientos años de inicio oficial del proceso independentista en Venezuela, época en que la Provincia de Mérida ya se había separado de Maracaibo, y su jurisdicción abarcaba aproximadamente el mismo territorio que pertenece hoy día a los Estados Mérida y Táchira. Desde el punto de vista político-territorial la Provincia estaba dividida en ocho Partidos: Mérida, Ejido, Timotes, Bailadores, San Cristóbal, San Antonio, Lobatera y La Grita, siendo Mérida y San Cristóbal sus principales centros poblados, con algunos miles de habitantes y la institucionalidad propia de las ciudades.

En este escrito haremos una breve reseña de la vida cotidiana en los albores de la Independencia en los Partidos mencionados, entendiendo como vida cotidiana a una categoría que engloba un conjunto de aspectos y relaciones sociales que influyen de diversas maneras en el quehacer diario y/o frecuente de los pueblos. En general se trata de una categoría a la que los historiadores tradicionales han dado poca importancia. Los elementos a tomar en cuenta al respecto son los siguientes:

1. Distribución de alimentos y gastronomía: Por un lado se ofrecían al público, generalmente al por menor, distintos rubros agropecuarios y sus derivados en las numerosas pulperías o tiendas ubicadas a lo largo y ancho de la Provincia de Mérida, mientras que en la Plaza Mayor de poblaciones como Mérida y San Cristóbal se destinaba uno o más días de la semana para el mercadeo al por mayor y detallado de una importante variedad de productos transportados a lomo de bestia desde casi cualquier rincón de la geografía andina. El grano de trigo y su harina, las panelas, las hortalizas, las frutas, las hierbas medicinales, los huevos de gallina, las carnes, los quesos y otros rubros y derivados, eran vendidos, comprados o intercambiados semanalmente por aldeanos y habitantes de dichas ciudades. Esta distribución de alimentos en la Plaza Mayor de Mérida y San Cristóbal, representó el antecedente de la posterior comercialización agropecuaria en edificaciones conocidas como Mercados Públicos.

En cuanto a la gastronomía, considérese que se basaba en la producción agrícola y en la ganadería mayor y menor de la Provincia, y entre los platos más populares podemos mencionar a la arepa de trigo, a la arepa de maíz, a los guisados de ovejo, conejo, cerdo y pollo, a las sopas de leguminosas, entre otros. El beneficio del ganado en Mérida y San Cristóbal se llevaba a cabo en algunas carnicerías, generalmente ubicadas en las afueras de estas ciudades. Respecto a las bebidas, la chicha de maíz y el guarapo de panela eran muy consumidos, mientras que el café era un recién llegado a la mesa andina. También eran comunes ciertas bebidas alcohólicas, en especial el aguardiente derivado de la caña de azúcar.

2. Servicios públicos: En cuanto a la iluminación, destáquese que tanto en el ámbito interno (residencial) como en el ámbito externo (calles y plazas), se empleaban antorchas y velas o velones al aire libre o introducidos en lámparas; lejos estábamos del alumbrado eléctrico, puesto en funcionamiento, en el caso de la ciudad de Mérida, en el año 1898. Cabe acotar que la iluminación de las áreas públicas en las principales poblaciones era algo más bien extraño, limitado a aquellas noches de festividades religiosas y otros acontecimientos extraordinarios, mientras que el resto del año prácticamente reinaba la oscuridad. En lo concerniente al acceso al agua dulce, ésta era obtenida por los pobladores gracias al sistema de acequias o a su recolección directa en las fuentes. En aquella época el agua de buena parte de los ríos y quebradas de la Provincia de Mérida era apta para el consumo humano, a diferencia de lo que sucede en la actualidad. En este orden de ideas también vale la pena hacer referencia al servicio de correo, forma de comunicación indispensable ante la inexistencia del telégrafo, del teléfono y de otros medios. El oficio de cartero era relativamente bien pagado, considerando que en ocasiones el personaje a cargo de tamaña responsabilidad debía recorrer muchas leguas por caminos escabrosos.

3. Vías de comunicación y medios de transporte: Para 1811 la movilización de personas y el transporte de alimentos y diversos productos en la Provincia de Mérida, se hacía casi exclusivamente por vía terrestre, mediante una serie de caminos empedrados y/o de tierra. A los más amplios y en mejor estado se les conocía como Caminos Reales, y el más importante de éstos era indudablemente el Camino Real Interandino, ruta trazada sobre el valle longitudinal de algunos de los ríos más caudalosos de los Andes venezolanos: Chama, Motatán, Mocotíes, entre otros. Esta vía interconectaba a las provincias de Mérida y Trujillo, y antecedió al Camino Nacional y a la Carretera Trasandina. Además del Camino Real Interandino, otras rutas menos importantes eran frecuentemente recorridas, muchas de ellas transversales al eje central de la Cordillera de Mérida, y por tanto fundamentales para las comunicaciones entre la Provincia merideña, los Llanos barineses y Maracaibo. En aquellos tiempos era notable la incidencia de los factores climáticos, geomorfológicos, edáficos e hídricos sobre el trazado y las condiciones de las rutas, por lo que era necesario el constante mantenimiento vial, generalmente a cargo de los Cabildos y ejecutado por los pobladores en convites. Recordemos que en estos convites se reunía parte de las comunidades para llevar a cabo determinadas actividades, y su único “pago” consistía en alimentos y bebidas.

En lo relativo a los medios de transporte, los pobladores de la Provincia podían optar por el recorrido pedestre o por el desplazamiento a lomo de bestia, mientras que las llamadas carretas eran muy poco prácticas en el abrupto relieve andino. Para la tracción animal era empleado el ganado equino, específicamente el caballo, el burro y la mula, siendo este último animal un híbrido de los dos primeros, y el más capacitado para recorrer las zonas montañosas con importantes cargas a cuestas, incluso por encima de los 100 kilogramos. Eran muy comunes las caravanas de equinos transportando alimentos y mercancías por caminos reales y secundarios, a los que también se denominaba Caminos de Recuas, justamente por el paso frecuente de animales de carga y de montura. El arriero o conductor de las caravanas, oficio surgido de forma coactiva en el seno de la Encomienda, era un personaje bien importante para la época, algo así como el camionero actual.

4. Servicios sanitarios y expendio de medicinas: Eran realmente escasas las edificaciones destinadas para la asistencia sanitaria; en el caso de la ciudad de Mérida existían el Hospital de Caridad en la actual avenida 4 Bolívar, y el Hospital de Lázaros en lo que hoy día es la comunidad de Belén. De manera que la mayoría de enfermos simplemente se recuperaba o moría en su propio hogar, especialmente en las aldeas más alejadas de los principales centros poblados de la Provincia. Los galenos titulados prácticamente brillaban por su ausencia, entre otras razones por el hecho de que los estudios de Medicina en la Real Universidad de San Buenaventura eran bien recientes; de ahí que la medicina, fundamentalmente empírica, era ejercida regularmente por curanderos, quienes influenciados en buena medida por la antigua cosmovisión indígena, consideraban que la sanación de los enfermos no sólo era una acción tangible, sino que también se ubicaba en un plano mágico-religioso, en el que intervenían ciertas entidades sobrenaturales con su buena o mala voluntad. Destáquese en esta parte la presencia de las famosas comadronas, mujeres indígenas o mestizas que apenas se valían de su pericia y del uso de unas cuantas hierbas para facilitar los partos de las andinas. Sobre el expendio de medicinas, téngase en cuenta la escasez de boticas, como eran llamadas anteriormente las farmacias, y el predominio de la farmacopea botánica, aprovechada en buena medida por los curanderos. Dicha farmacopea se apoyaba en los principios activos y propiedades de numerosas plantas originarias e introducidas en la Provincia de Mérida.

5. Festividades y juegos: Sin duda alguna el primer lugar en este aspecto correspondía a las fiestas religiosas, como evidencia de la consolidación y trascendencia del catolicismo impuesto por los colonizadores, si bien las antiguas creencias y prácticas mágico-religiosas se negaban a desaparecer. Tanto en las ciudades como en las aldeas, se hacía un despliegue logístico enorme y un derroche monetario cada vez que se realizaban las festividades en honor a distintos santorales; incluso en ocasiones se organizaban las sangrientas corridas de toros, evento que irónicamente era mal visto por algunas autoridades eclesiásticas. Respecto a los juegos, estaban a la orden del día los de envite y azar, como las barajas y los dados, aunque de forma clandestina debido a la prohibición oficial. Entre los lugares elegidos para el juego, las pulperías eran los favoritos, y a menudo la ingesta de bebidas alcohólicas y el servicio de prostitutas formaban parte del entorno lúdico.

Graficas: Mapa Fuente Vikipedia.org
Real Universidad de San Buenaventura de Mérida Fuente Prensa ULA

12 jun. 2011

Canaguá: Personajes importantes

Canaguá en el aspecto socio-cultural.
Fecha: 1920-1965

Personajes Importantes

Presbítero Adonay Noguera Mora. Levita que nació en la aldea Capurí de la Parroquia Libertad. Hizo sus primeros estudios en su aldea natal, luego ingresó al Colegio Sagrado Corazón de Jesús de La Grita, Estado Táchira, donde obtuvo el título de Bachiller enFilosofía y Letras. Después fue enviado al Seminario de Scherpenheuvel en las afueras deWillentad, isla de Curazao, dirigido por los padres Dominicos Holandeses de donde regresó como sacerdote. Fue cura párroco de Canaguá, Mucuchachí, Mucutuy, Aricagua, El Morro,Santa Bárbara de Barinas, El Real y Obispos, Estado Barinas. Clérigo con tantas bondades y eficacia, que dejó una huella imborrable por sus virtudes y su amor al progreso en todos los pueblos por donde pasó. Estudió las posibilidades viales entre los pueblos del alto llano Barinés, los Pueblos del Sur y el Páramo Merideño, por donde atravesaría la carretera transandina. Dirigió la construcción de varios caminos y templos, y trabajó sobre la roca apico y pala, como un obrero corriente; estimulando con el ejemplo el sentido del progreso comunal entre sus feligreses. Atravesando selvas en su mula parda, llevó el auxilio espiritual y corporal a sus hijos dispersos por tan grande y accidentado territorio. Fue un cura caminero para las gentes sin rumbo; un cura maestro para los niños ignorantes; un cura agricultor para los labriegos; y un cura médico de cuerpos y almas, con remedios en la valija y alimentos en el “pollero”. “El Padre Adonay murió como vivió, solo, tranquilo, humilde, compasivo, pobre, muy pobre, de limosna, porque todo lo supo dar, hasta su vida. Así debieron ser los santos. No hay otra manera”.

Rodolfo Mora. Educador, humanista ,jurisconsulto y tribuno. Nació en Canaguá; cursó sus estudios en Mérida y regresó después poseído de amplia cultura, y entregó su capacidad pedagógica a los jóvenes de aquella época. Mantuvo un antiguo teléfono de “Manilla”, que comunicaba con las poblaciones de Capurí, Guaraque y Pregonero.

Camilo Contreras. Es el primer maestro que conocieron los hijos de Canaguá; fue un educador ejemplar y un enamorado de la vida rural. Cultivó la poesía junto al paisaje físico de su propiedad en la aldea la Laguna; era nativo de estapo blación.

Don Eugenio Mora Molina. Como presidente de la junta comunal, desplegó una encomiable labor material y social, construyó con ayuda de la comunidad el edificio de la Antigua casa Municipal, el Puente Colonial de los Naranjos (Decretado PatrimonioHistórico y Cultural del Municipio, por el Alcalde Gerardo De Jesús Durán Mora); ayudó en la apertura de largas travesías “Las Lagunas Coloradas” aprovechadas hoy en día por l anueva y moderna carretera.

Don Hermes Corti Martínez. Durante sus largos años de vida constituyó el eje primordial de las proyecciones rurales, nativo de Guaraque. Amante del progreso ya que construyó el fluido eléctrico con sus propios esfuerzos y fundó la Empresa Eléctrica “Libertad” , la cual prestó servicios eléctricos gratuitos a la comunidad.

Poeta Neptalí Noguera Mora. Sobrino del Presbítero Adonay Noguera Mora y del Dr. Luciano Noguera Mora. Fue uno de los más finos prosistas que ha dado nuestra región, el Liceo de Canaguá lleva con orgullo su nombre.

Dr. Luciano Noguera Mora. Distinguido hijo de la aldea Capurí; uno de los más relevantes valores de la cultura andina venezolana, catedrático universitario, ex parlamentario y exgobernador del Estado Mérida. Fue embajador en Perú y Argentina donde nos representó dignamente, al grado tal, que la Universidad Nacional Mayor de San Marcos de Lima lo distinguió con el honroso título de Profesor Honorario de esa honorable instituciónhispano americana. En la historia, esta importante distinción solo la han recibido tres venezolanos; SimónBolívar, en los años esplendorosos de Libertador y creador de naciones; el Dr. RafaelCaldera, estadista, tribuno e intelectual y el Dr. Luciano Noguera Mora, el hijo de Canaguáy de los Pueblos del Sur Merideño.

Martín Morales. Pintor nacido en Canaguá en el año 1951, artista plástico de renombre nacional e internacional, sus obras pictóricas han sido reconocidas con las siguientes distinciones: Premio Grabado, CONAC; 1ra Bienal Nacionalde Dibujo y Gravado, Galería de Arte Nacional, Caracas; Premio Bernardo Rubinsteins, Salón Arturo Michelena, Valencia; Mención Especial, 2da Bienal Nacional de Dibujo y Gravado, Galería de Arte Nacional, Caracas; 1er Premio Gravado en el cuarto salón de Occidente, Mérida; Bolsa de Trabajo, Consejo Nacional de la Cultura para Investigación, Italia.

Agripina Molina Newman. Dedicó su juventud, su amor y su voluntad al servicio de la enseñanza, fue la primera maestra de escuela de la aldea Guaimaral en donde permaneció durante 28 años ininterrumpidos. Para aquel entonces se carecía de todo en esa aldea y el viaje hasta Canaguá, a lomo de mula, era de 8 horas. En invierno la situación era más critica ya que los ríos embravecidos se salían de sus cauces, los caminos angostos y fangosos se hacían intransitables, por lo que le tocó pasar varios años las vacaciones del mes de agosto en su escuela, saliendo solo para navidad si había buen tiempo.

Don Vicente García. Fue quien durante casi medio siglo (1920-1965) abasteció la población de alimentos y materiales agrícolas. Llegó a tener el arreo de mulas más numeroso que haya existido en la región. Lo que también se traducía en fuente de empleo para muchos padres de familia que se desempeñaban como “peones o arreadores”de mulas. Es el hombre que ha llegado a poseer las mayores extensiones de terreno. Sus fincas y ganados representaban un 40% de la riqueza total del pueblo.

kJosé EustorgioRivas Torres. Nacido en Aricagua, pueblo del sur merideño. Los Canagüenses debemos sentirnos en deuda con quien en vida luchó denodadamente por llevar los aires de civilización y modernismo al pueblo, así como por elevar el nivel cultural de sus moradores. Inició la apertura de la carretera que comunicara Santa Cruz de Mora, El Molino y Canaguá; trayendo consigo el arribo del primer vehículo automotor al pueblo , el 14 de marzo de 1954. Y un año más tarde inició la construcción de la carretera Canaguá, Quebrada de El Barro, Capurí, Mesa de Quintero y Guaraque. Culminó el TemploParroquial en el año 1956. Estimuló la construcción e instalación de la segunda planta eléctrica para el mismo año y promovió la construcción de varios acueductos. Fue fundador de Santa María de Caparo en tierras de “Guayanito”, capital del Municipio Padre Noguera cuyo epónimo es el abate Adonay Noguera Mora, y se distinguió como escritor de refinada pluma, donde resaltó en varias de sus obras todo lo relacionado a los orígenes, idiosincrasia, cultura y bellezas escondidas de los Pueblos del Sur del Estado Mérida

7 jun. 2011

Canaguá, Tradiciones

Tradición

Estampas de nuestros ancestros

En diciembre el sur merideño se viste de gala para celebra el advenimiento del Niño Dios. En el recuerdo evocamos los Aguinaldos en las madrugadas del 16 al 24 de diciembre. También la Novena del Niño Dios acompañada con parrandas de cuatro, charrasca, guitarra y violín, junto a la pólvora alegre, profusa y bullanguera, una singular oportunidad para el sano disfrute y alegría familiar. La música típica en la plaza del pueblo, animando lasveladas con cánticos, aguinaldos y villancicos, las procesiones en la Novena del Redentor, el preparado de la tradicional hallaca, el pan de jamón y el dulce de lechosa; las posadas de los Santos Esposos en solicitud de asilo. Desde hace muy pocos años se ha convertido en tradición realizar del 15 al 23 de diciembre, las caravanas de carros, conformadas por las diferentes instituciones del pueblo. De igual manera se acostumbra todos los 31 dediciembre, llevar a cabo las corridas de los famosos toros de candela y la quema del año viejo. La mano Generosa del creador esparció bondades sobre estas tierras que han visto germinar la semilla del Evangelio en numerosas vocaciones religiosas. El antiquísimo devocional del rosario en familia perdura en los hogares nuestros.

Esta costumbre cristiana comparte privilegios con el Advenimiento del Salvador en diciembre y la pasión de Jesús en la llamada Semana Mayor. En Semana Santa desde muy temprano y a partir del día martes, las familias se preparan para aprontar la leña para el“amasijo” en medio del ajetreo del día debe hacerse el pan y cocerlo en el antiquísimo horno de ladrillo... El miércoles comienzan a prepararse los confites, delicias y manjares, porque el jueves se consumen los 7 potajes y el viernes es día de ayuno; según rige la norma cristiana, no se debe trabajar en casa estos dos días santos. Tampoco deben ocuparsede las menudencias de la cocina.

Esto, es sencillamente, faltar a la observación católica. Los trompos, las maporas el burro y tantos otros juegos que recrearon la infancia, volverán para la época, como también hay quienes apuestan su plata jugando agiley y nueve con la baraja... La chiquillada en los ríos haciendo piruetas o contemplando remansos, es parte de la tradición en el sur merideño. Se escenifica la Pasión Viviente con gran fervor y profesión de fe. Desde hace más diez años, la familia Hernández Durán realiza el largo vía crucis desde Estanques a Canaguá (“ElPeregrino de la Montaña”). Además se lleva a cabo desde hace algún tiempo, todos los viernes de la Semana Santa el Vía crucis Viviente de la pasión y muerte de nuestro Señor Jesucristo y quien personifica a Jesús es el joven Alexis Roa. La Patrona de Canaguá es laVirgen del Carmen cuya festividad reviste especial brillo de cada año.

Después de los oficios religiosos tiene lugar los actos profanos de las ferias de Canaguá con la celebración de los bailes populares, desfile de carrozas, templetes, vendimias, competencias deportivas de alta competencia y juegos populares; y en algunas ocasiones corridas, rodeo americano y coleos de toros; para nosotros los moradores de esta bella tierra, la celebración de estas festividades simboliza el reencuentro en la fe, la oportunidad para la sana expresión de la alegría y para la acción de gracias al Creador. Se conserva imborrable algunos legados de los aborígenes, como la elaboración de algunos platos típicos: como el pescado, sancocho, hallaquitas de maíz pelado y maduros; conservas y dulces: de maíz, higo, auyama, berenjena, buñuelos, melindre, biscochuelos, almojábanas, majarete, arroz con coco, melcochas, corrunchete, amasijo de pan; alimentos que procedían del Maíz, yuca, papa, plátano entre otros y que se realizan en distintas épocas del año.

4 jun. 2011

Laguna Negra



La Laguna Negra se encuentra situada en el Parque Nacional Sierra Nevada, a una altura de 3.480 msnm. Se localiza a varios kilómetros de la laguna de Mucubají, desde la que se accede por un sendero, y a unos 150 metros menos de altitud que la misma. Su profundidad es de 24 metros. Sus aguas proceden de la Quebrada La Corcovada y son vertidas al río Santo Domingo. Esta Laguna es uno de los principales atractivos turísticos del estado ya que llama la atención su color oscuro.



Su color casi negro se debe a está rodeada por laderas empinadas cubiertas densamente por coloraditos que se reflejan en el agua. El aspecto misterioso que produce el efecto ha dado pie a leyendas que afirman que en ella habitan duendes u otras criaturas paranormales. Si se perturba la tranquilidad del lugar, estas criaturas se enfadan y provocan niebla o incluso tormentas que pueden perder a las personas; también se atribuye a la propia laguna el poder hacer que se oscurezca de repente, perdiéndose el camino
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Video


Para ampliar información sobre Lagunas de la zona: Centro de Visitantes Mucubaji

5 mar. 2011

Los antiguos caminos de recuas de Mérida en los documentos republicanos

Autor: Rubén A. Hernández A.
Historiador

Durante la etapa colonial y buena parte del periodo republicano merideño, las comunicaciones terrestres estuvieron marcadas por dos aspectos fundamentales: la presencia de caminos de tierra y/o empedrados, y el empleo de animales como medios de transporte de pasajeros y de carga. La conjunción de estos dos elementos dio origen a lo que se llamó como camino de recuas, vía de comunicación cuyo trazado aún se aprecia en distintos paisajes del estado Mérida, pero que ya no tiene la importancia comunicacional y poblacional de antaño.

En el presente escrito transcribimos parcialmente tres documentos de la década de 1820 que hacían referencia al “redescubrimiento” de antiguas rutas, y a la posibilidad de llevar a cabo nuevos trazados de caminos que comunicaran de forma expedita a Mérida con el sur del lago de Maracaibo, específicamente con el puerto de Gibraltar. Téngase en cuenta que las comunicaciones entre poblaciones asentadas en el valle del río Chama y Maracaibo no eran para nada recientes; tuvieron su auge durante el periodo colonial, cuando el comercio merideño tenía en Gibraltar un punto geoestratégico fundamental para la entrada y salida de mercancías y derivados agropecuarios. Tales documentos se encuentran en la Biblioteca Nacional Febres Cordero, y fueron emitidos por el Cabildo de Mérida entre 1824 y 1829:

Camino de Tucaní. Antiguo camino de Mérida a Gibraltar llamado Tucaní. Instrucciones que deberá seguir Ramón Garzo para descubrir el antiguo camino (1829).

“Al Jefe Municipal de Gibraltar (...), sin encontrar dificultad descubrieron el antiguo camino hacia la quebrada de Tucaní de donde regresaron a causa de haberse enfermado el practico [baqueano] no faltándoles sino como una legua para salir a la parte llana (...), han resuelto que continue el descubrimiento mandando otra expedición (...), quieren tomar a mi cargo esta empresa por medio de una compañía con el objeto de proporcionar esta ventaja al comercio y agricultura rembolsando el capital que se invierta con algún interes para cuyo fin es que se ha resuelto descubrir y determinar el lugar por donde debe abrirse el camino: se ha descubierto hasta la quebrada de Tucaní: y resta el espacio que hay desde esta hasta Gibraltar. El 20 del entrante Enero saldrá la segunda expedición y yo espero que usted le interesará en mandar todos los baqueanos (...) se dirijan al pie de la serranía a donde deberán estar el 23 o 22 para que encontrandose con los de aca les faciliten el transito hasta esa ciudad, en donde de acuerdo con los mas practicos determinaran el lugar más directo y facil por donde deba tirarse el camino desde esa [Gibraltar] al pie de la serranía (...)”.

Camino de Mucumpate. Ante las quejas de comerciantes, traficantes, practicos y arrigeros [arrieros] (26 de Abril de 1824).

“(...) las medidas tomadaz con el Gobernador comte. del pto de Gibraltar (...) acerca de la apertura del transito, vencidoz los tropezones, camposidades y estorboz, de el de Mucumpate, de este distante, al de Gibraltar precediendo (...), tubiesen a bien (...) exploradores y descubridores (...) ratificaron la apertura del camino de Mucumpate, sin estorbo alguno [con la contribución de campesinos y autoridades del cantón de Mucuchíes] ni dejar de vista el otro camino indicado de Tucaní en la oportunidad que la coyuntura avise emprenderlo (...)”.

Camino de Gibraltar. Correspondencia dirigida al jefe Municipal de Gibraltar, sobre la expedición destinada a descubrir el antiguo camino de Tucaní hasta llegar a Gibraltar y sobre la formación de una Compañía para la apertura de dicho camino (1829).

“Al Jefe comunicación sale mañana una expedicion con el objeto de descubrir el camino antiguo de Tucaní llevando las instrucciones (...) y en las que se le previene que al llegar a Gibraltar se ponga de acuerdo con los demas sobre la dirección que convendra darle al camino (...) al pie de la serranía (...), para que a su regreso dejen las señales necesarias a fin de los que emprendan (...) no tengan ninguna dificultad.
Incluyo a usted el proyecto de la compañía que se comienza a formar para la apertura del camino para los que quieran inscribirse lo figuran nombrando (...), para que a su nombre concurra a la elección de la dirección.

Yo espero que usted con los demas vecinos tomaran todo el interes que exige un establecimiento tan ventajoso para ambos lugares [Gibraltar y Mérida] y al mismo tiempo que se sirviera franquear a la expedicion todos los auxilios necesarios para su regreso los que seran costeados por compañía (...)”.

Notas:
1.- Se respetó la escritura original de los documentos.
2.- Los comentarios particulares entre corchetes.


Rubén A. Hernández A.
Historiador