Laguna Negra

Esta Laguna es uno de los principales atractivos turísticos del estado ya que llama la atención su color oscuro...

Leyendas de Merida

Mérida es rica en mitos y leyendas, tanto de origen indígena como las creadas a través de los tiempos por los campesinos del páramo....

La Trampa

Lugar sagrado, escondido entre las nubes, refugio de indios, tribus de los Mucuúnes, Jamuenes, Casés, y Quinaroes, habitantes alrededor de la Laguna de Urao...

Gastronomía merideña (historia y evolución)

La comida merideña consta de gran variedad de delicias gastronómicas de singular preparación...

Historia y herencia cultural

En sus valles y mesetas se asentó la civilización Tatuy (significa precisamente, lo más antiguo), la cual alcanzó un alto grado de desarrollo cultural...

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29 dic 2008

Año Nuevo y los Año Viejo

Típico año viejo
Que te pasa viejo año?
Que te pasa?
Que ya tienes tus maletas
Preparadas...

Betulio Medina
Maracaibo 15
La despedida y recibimiento del nuevo año se comparte con familiares y amigos, en Mérida tienen un sabor muy especial, el despliegue de hermosos fuegos artificiales, el ambiente se llena de humo por la pólvora, todos los vecinos se saludan y ofrecen sus buenos deseos, pero algo que me llama mucho la atención es la Quema del Año Viejo consiste en la quema de un muñeco que representa el año que termina y que augura bienestar para el que va a comenzar.

Lo que me resulta incluso cómico de esta tradición es que días previos jóvenes y niños piden colaboración para la pólvora que van introducir en el muñeco para hacer mas llamativa la quema, en los pueblos y urbanizaciones se ponen muy cerca unos de otros, lo que hace bien difícil la tarea de colaborar.

Donde resido queman 3 años viejo, yo estoy pensando en sumarme al grupo y hacer otro para que sean 4, jajaja

26 dic 2008

San Benito

En la zona occidental venezolana se rinde culto al santo negro: San Benito, desde Zulia hasta Trujillo y pasando por Mérida se celebra de diciembre a enero las fiestas de San Benito, en donde Giros, Chimbangles y Negros salen a ofrendar al Santo con nubes de pólvora, bailes y misas. Por celebrarse en el mes de diciembre San Benito es incluido en gaitas y festejos que se asocian con la navidad.

En Mérida, específicamente en Mucuchíes se celebra una de las fiestas de San Benito más coloridas y hermosas, una tradición que se ha conservado intacta a través de los años.

Los habitantes de la zona cuentan que en la época de la colonización los pobladores de los páramos se encontraban en guerra pues no querían ser dominados por lo españoles, entre luchas los hombres se enfrentaban pero un día siendo poco el ejercito de hombres y estando cansados no se dejaron abatir al invocar a San Benito, que bajó en una nube estruendosa de pólvora a infundirle valor a los hombres y espantar a los adversarios. Desde entonces se le rinde culto y de los poblados más lejanos del páramo merideño, bajan desde la madrugada del 29 de diciembre
hombres, viejos y niños, descalzos, con las caras pintadas de una unción negra, vestidos de negros y con una capa roja, sombrero de cogollo coloridamente decorado, lentes y un trabuco con el que hacen explotar pólvora, formando un ejercito que reúne a más de 3 mil negros, estos salen en procesión quemando pólvora y acompañando al Santo en procesión hasta la iglesia de la plaza, donde el mismísimo arzobispo oficia una misa, lo acompañan también los Giros, que son grupos de baile ataviados de uniformes coloridos y unos sombreros floreados que van acompañados de música de violines, al culminar la misa todos los negros emiten una descarga a unísono de la pólvora que hace retumbar al pueblo y el Santo venerado se queda en la iglesia. San Benito es muy querido en esta zona, ese día en las puertas de las casas se saca al santo y se coloca en pequeños altares iluminados y llenos de flores, así al pasar los negros le descargan pólvora a cada imagen de Santo que encuentran a su paso. Los habitantes de la zona creen profundamente en San Benito y durante todo el año se preparan para pagar sus promesas en esta fecha cuando la celebración engrandece al pueblo que es visitado por incontables cantidades de personas.

Imagen: Miguel Angel Salamanca y Manuel Rivero

19 dic 2008

Las patinadas o carruchas

Las patinatas o carruchadas como se les conoce por esta zona, son fiestas ó celebraciones públicas que se hacen en la calle, se suelen hacer en avenidas enteras que se cierran en época de navidad para que niños y adultos disfruten de música, fiesta y los niños estrenen y disfruten de sus patines, bicicletas y patinetas libremente, acompañados de música, aguinaldos, gaitas ó villancicos, se logra un ambiente donde el esparcimiento es lo primero.Las patinatas son una fiesta pública que se hizo famosa, es el resultado de la degeneración de las fiestas que solían celebrarse en época decembrina en los años cincuenta, cuando todo el pueblo salía a la calle a celebrar las fiestas de navidad acompañados de parrandas, luces, comidas, todas las familias se reunían en la calle a festejar luego de asistir a las misas y celebraciones religiosas típicas de la navidad, la tradición continuó y las patinatas se hicieron famosas.

Las carruchadas comienzan el primer dia de la misa de aguinaldos, participan personas de todas las edades, un famoso carruchero Rafael Rodrioguez oriundo de la población de Tovar es educador de oficio y cuenta con pasados 50 años, ha participado siempre desde que tiene uso de razón.
Foto: Carruchada en la Vuelta de Lola

17 dic 2008

Las misas del aguinaldos

Costumbre es amanecer en diciembre en una misa de aguinaldos ó Misa de Gallo, estas misas son una expresión que caracteriza la transculturización y la fusión de dos mundos que se ha dado en estas tierras.

Las misas de aguinaldo reúnen a familiares y amigos en la iglesia, que está particularmente adornada para estas fechas y donde el clérigo dirige la misa que es acompañada de cantos de aguinaldos que aluden el tema cristiano que se celebra en estas fechas, se comparte en la iglesia acemas de pan y al culminar las misas se lanzan fuegos artificiales, se toma chocolate ó café. Al despuntar el sol ya el evento culmina, dejando a los participantes llenos de regocijo y amor por el prójimo, preparados para las diferentes jornadas navideñas.

15 dic 2008

Los aguinaldos

En época decembrina en Venezuela siempre se escucha el aguinaldo. Se trata de un estilo musical traído por los españoles y que nosotros arreglamos a nuestra manera, la palabra aguinaldo significa el regalo que se da a otro o que otro espera de uno en la temporada de navidad o en la fiesta de los Reyes Magos.

El Niño Criollo - Coral José Rafael Rivas ULA

Sobre la etimología del vocablo aguinaldo (palabra que no es utilizada en España) algunos piensan que provendría del francés aguiland o regalo. Bona, por su parte, explica que se trata de un «Obsequio, regalo o sobrepaga que suele hacerse por Navidades o año nuevo.
En aquellos días los que solían cantar por las calles sus serenatas -estudiantes sobre todo- repetían a modo de estribillo «hoc in anno» = es este año; vulgarizándose luego la cantata y dicho luego aguinaldo. Lisandro Alvarado incorpora el término a su obra lexicográfica y define aguinaldero, aguinaldera, como «Concerniente a los aguinaldos de navidad» y como «pedidor de aguinaldos». Se apoya en textos de Urbaneja AchelpohI, quien escribe: «Bullanguera y expansiva, se llegó la comparsa de aguinalderos» y «Se apiñaban a los pies del pesebre en espera de una comparsa de aguinalderos que de puerta en puerta iban saludando los retablos con sus villancicos, simples y añejos.» Jesús Alí Villalobos, por ejemplo, describe una navidad en la Venezuela de 1934 diciendo que «en diciembre los grupos de aguinaldos recorrían las calles tanto de Caracas como de ciudades y pueblos del interior, y durante sus jornadas invadían las residencias para interpretar frente a los pesebres típicas canciones navideñas. Las familias generosamente les ofrecían carato de acupe, dulce de lechoza y leche de burra. El pesebre no faltaba en ningún hogar".
El vocablo aguinaldo se incorpora en Venezuela a la denominación de Misas de Aguinaldos, o Novena de Navidad, que preceden a la Misa de Gallo, con la que la Iglesia católica conmemora el Nacimiento del Niño.
Esta costumbre de las misas navideñas fueron, a nuestro modo de ver, sobrevivencias de formas evangelizadoras en tiempos coloniales, el caso es que el aguinaldo se quedo en Venezuela y es parte de nuestra navidad, es un estilo musical hermoso y querido que llena nuestros corazones y hogares en los dias festivos de la navidad.

12 dic 2008

El Pesebre

El pesebre venezolano tiene su origen en las tradiciones españolas traídas al nuevo mundo por los colonizadores, los indígenas y esclavos africanos en su condición “no cristiana” no aportaron significación alguna a estas fiestas salvo la influencia aportada a la parte gastronómica de los festejos de navidad.

Recibimos a través de la colonización española la esencia de la del culto al nacimiento de Cristo, del Niño Jesús, esencia a la que se fueron añadiendo las reinterpretaciones que ahora caracterizan la navidad latinoamericana. Su esencia ha permanecido incólume ante los cambios generalizados sufridos por la cultura navideña.
El pesebre lo encontramos en todo el mundo cristiano su origen esta en Italia y pasó a América a través de España. las primeras figuritas, de arcilla, llegan a España hacia 1448 y provienen de Nápoles, donde se representaba el nacimiento del niño únicamente en las iglesias.

Las figuras comenzaron a fabricarse en España en el siglo XVI, y en el XVII los escultores más reconocidos las fabricaban en cera y en madera. la popularización del pesebre se dió en España a finales del siglo XVIII: cuando Carlos III dejó el trono de Nápoles para llegar a España como emperador, se trajo consigo su gran afición por los nacimientos y como regalo al príncipe de Asturias, su hijo, encomendó a artistas valencianos la confección de figuritas especiales, esta costumbre echó raíces entre los miembros de la nobleza quienes encomendaron obras semejantes a famosos tallistas y un proceso quizá más rico se dio en América a partir de la colonización española al irse sumando la riqueza creativa artesanal que fue caracterizándonos a medida que se producían las fusiones culturales extraordinarias que nos conformaron como hispanoamericanos. la regionalidad de nuestra cultura aportó al pesebre no sólo sus elementos materiales en los que se resolvía la fe colectiva y la individual, sino también el comportamiento ritual y festivo que los procesos de transculturación fueron diseñando hasta hacerlos característicos de cada zona.

El merideño de nuestros días no ha renunciado a la costumbre de «poner el pesebre», incorporándole como compañeros del escenario navideño el arbolito y otros adornos de más reciente introducción. Esto último particularmente en el entorno urbano, en donde se depende cada vez más de la industrialización de la navidad. En el ámbito rural y en el menos urbanizado, aún se dispone de espacio y tiempo suficientes para que la tradición del pesebre se explaye en toda su dimensión creativa.


Imágenes:
1. Pesebre de la Iglesia Montalbán Ejido
2. Mi pesebre del año 2007
3. Pesebre Monumental de Pozo Hondo (una sección)

8 dic 2008

Tradición Navideña

Diciembre el mes mas esperado del año siempre viste sus mejores galas, la ciudad se engalana con su mejor ambiente, es época de sabor y festejo, de reunión y encuentros, de calidez y felicidad.

En todo el estado Mérida se celebra la llegada del niño Dios y un sinfín de tradiciones se despliegan en esta época.

El mes comienza con alegría y el merideño disfruta esta época intensamente, entre música, reuniones, brindis y deliciosos platos, nuestra identidad cultural se expresa con fuerza y la llegada del niño Dios bendice cada rincón de esta hermosa localidad.

Mérida cuenta con diferentes expresiones culturales, gastronómicas, musicales y tradicionales que identifican la celebración de la navidad, estas celebraciones tienen una gran fuerza pues encierran innumerables reuniones colectivas que hacen que las fechas decembrinas sean muy especiales.

Entre estas manifestaciones que en algunos casos se extienden hasta febrero encontramos: los aguinaldos, el pesebre, las gaitas, las misas de aguinaldos, la mesa navideña, las parrandas, las paraduras del niño, las patinatas, las danzas de los pastores ó el velorio del niño Jesús, El día de los Santos inocentes, el día de Los locos y locaínas, La llegada de Los Reyes Magos, El año nuevo y El año viejo, entre otras. Todas estas celebraciones llenan de calor humano todas las fiestas navideñas que si algo tienen característico es ser un período donde la reunión familiar, la solidaridad y los valores humanos se apoderan de nuestras almas, entonces Mérida se hace aún más cálida y da paso a la entrega de un periodo que se cierra para recibir otro nuevo lleno de esperanzas y nuevos sueños por realizar.

Hoy quiero expresar un poco de este sentimiento colectivo que nos invade, si está en Mérida ya sea como habitante o como visitante, vive y siente la energía de nuestras fiestas porque la llevamos dentro.

A usted lector ocasional, y especialmente a los suscritos, quiero desearle desde lo más profundo de mi corazón una Feliz Navidad!!

25 oct 2008

El hiru txirlo, el juego más antiguo en los Andes venezolanos

Este articulo se plantea que el Juego de Bolo debe recibir el afecto que merecen nuestras tradiciones más sagradas y que una de sus versiones, el Hiru Txirlo, fue sembrado en un sector de los Andes venezolanos por un grupo de vascos hacia 1558-80.
Equipo lanza en Bolo de Piñango; bola debe pegar tabla central, banda lateral, y tumbar "muñecos". Version "Tabla y Banda" a aplicarse en Primer Torneo Internacional de Hiru Txirlo el 27/3/02, donde jugara Seleccion de Euskadi.

La historia del juego de Bolo
La más antigua referencia del juego, es en una tumba egipcia de un niño, que se estima es del año 5200 a.C. En ella se colocaron piedras labradas y una bola de piedra, que debía pasar por un arco de tres piezas de mármol y tumbar las piedras. Hacia el siglo III., en lo que es hoy Alemania, el Bolo formaba parte de una importante ceremonia religiosa en la que los feligreses lanzaban una bola, buscando tumbar su bastón ("kegel") que representaba el paganismo. Con ello los feligreses "se limpiaban de sus pecados".

En un edicto real inglés del siglo XIII se prohibió el Bolo, porque distraía a los soldados de la práctica del tiro del Arco Largo. Esto registra la importancia que tenía el Bolo en los medios rurales. En Berlín y Colonia, en 1325, se restringieron las apuestas en el Bolo a un máximo de cinco chelines, para reducir la ludopatía que creaba este juego. También hay referencias a una fastuosa cena de ciervo en Frankfurt en 1463, después de la cual los comensales jugaron unos partidos de Bolo. En Polonia en 1518, se otorgaba un premio de mayor peso, un buey, al ganador de una competencia de Bolo.

Telesforo de Aranzadi y Unamuno (primo de Don Miguel) investigó la muy temprana existencia de 14 versiones del juego de Bolo en el País Vasco, mostrando las especiales relaciones del mismo con uno del Jura Suizo y de Baden (Alemania). Probablemente el Bolo fue incorporado al País Vasco en la primera parte del primer milenio. Dentro de las versiones del Bolo, de aquel entonces en el País Vasco, destacamos el Hiru Txirlo (o Hiru Txulo), de tres bolos (brillas o Txirlos). Se ha reportado en el siglo XIII, en Alemania, un juego que también utilizaba 3 bolos, pero que pronto fue reemplazado por la versión de los 9, predominante hasta hoy día en Europa. .

El historiador Niño Azkona documentó cómo este juego se extendió del País Vasco a Castilla, cuando los canteros vizcaínos que intervinieron en la construcción del monasterio del Escorial (comenzado en 1567 por el Maestro Juan Bautista de Toledo, por órdenes de Felipe II) popularizaron el Juego de Bolo, denominándose "la Plaza de los Bolos" en la Villa de El Escorial, el lugar donde los canteros "distraían el resto de la jornada hasta el toque del Ángelus, jugando a Los Bolos y a La Barra". Este tipo de problemas han ocurrido repetidamente con el Bolo y así, en 1799, se recomendaba en Gamarra Mayor que no jugaran cerca de la iglesia porque "turba y distrae a los que están orando en el templo".

Estas referencias afianzan las raíces agrarias y místicas de este juego, que atrajo a importantes personajes. Enrique VIII de Inglaterra (1491-1547) lo practicó en su corte y Martín Lutero (1483-1546) construyó una pista de Bolo en su casa para sus hijos. Sir Francis Drake, temible corsario y hábil almirante inglés, fue un gran entusiasta del Bolo. Según es leyenda en Plymouth, cuando en la mitad de un Juego (1588), le informaron que debía salir a enfrentarse a la anunciada armada que dirigía el duque de Medina Sidonia; advirtió que antes de embarcar, tenía que terminar el juego.

Version "Tiro de Cañon o Carreto", Bolo de Santa Ana. Bola debe pegar tabla central y los "muñecos" al fondo. El izq. vale 7 puntos, el central (Reina) 12, y el derecho 6. Al fondo el bolero (garitero), que acaba de sacar unas gallinas del Bolo.

En el inmenso territorio de América, se ha reportado que muchas etnias indígenas practicaban juegos parecidos a la Toka, o sea acertar a un blanco con un proyectil lanzado con la mano, pero el juego propiamente de Bolo fue introducido por europeos.

Europeos que llegaron en los siglos XVI-XVII a América practicaban el juego de bolo. Y así, holandeses colonizadores en Nueva Ámsterdam (1626) y exploradores con Henry Hudson, introdujeron el juego en Estados Unidos y Canadá. Ingleses continuaron la práctica del Bolo en las nuevas provincias.

La introducción del Hiru Txirlo en los Andes Merideños de Venezuela

Para una razonable hipótesis de quiénes fueron los que introdujeron el juego de Bolo en los Andes Merideños de Venezuela, es necesario identificar los primeros europeos que lo practicaban y que se quedaron en estas bellas montañas, con gran parecido a Euskadi.

Es así como se definen introductores del Juego de Bolo en los Andes Venezolanos, a los llamados "hidalgos de la tierra", "vizcaínos de su tierra" o "vizcaínos de la armada de D. Juan Tello Guzmán". Entre "los vizcaínos de su tierra" llegaron a Mérida los hermanos Pedro García de Gaviria y Zeledón de Gaviria; Andrés, Santos y Pedro de Vergara, y Miguel de Salinas. Provenían de Mondragón, Bergara y Oñati, donde se jugaban los Bolos con pasión y no se puede esperar que dejaran de hacerlo al llegar a Mérida.

De ellos, sobresale Pedro García de Gaviria (Ochoa de Olariaga y Altube), de Mondragón, hábil administrador, líder y hombre de decisión y valentía. Viajó en la Armada Real a Inglaterra en 1554, para el casamiento de Felipe (hijo de Carlos V y futuro rey Felipe II) con la Reina María I (Tudor). El 9 de octubre de 1558, Pedro García de Gaviria, después de ser poblador de Tunja, Colombia, participó en la fundación de Mérida, Venezuela, como Jefe de Caballería, en las expediciones de Juan Rodríguez Suárez y Maldonado. Tuvo una importante actuación en la historia de la provincia, siendo capitán fundador, primer tesorero, escribano público, regidor y alcalde ordinario. También le tocó dar fin a su coterráneo Lope de Aguirre y capturar su bandera, "de las dos espadas ensangrentadas", que aparecen en el escudo de Mérida. Intervino en 1579 en las primeras exportaciones de trigo con el mercader vasco, Antonio de Amezaga.

En los páramos de Piñango y Siete Lagunas se juega el Bolo de los tres muñecos, similar al Hiru Txirlo del País Vasco que debían jugar los Hidalgos Vizcaínos. En ambos lugares se utiliza una tabla de salida, donde se debe pegar la bola para iniciar válidamente su recorrido. Se emplea el término "carreto", la designación del "Bolero" y otras coincidencias. En ambos lugares se dice "siempre han jugado al Bolo".

En Los Andes, a través de los años, se hicieron cambios al juego original y a fin de facilitar su práctica, las bolas se redujeron en tamaño y peso. Se estableció la colocación de los bolos perpendiculares a la línea de lanzamiento, además de poder colocar los tres en línea. Se distinguió el valor de los bolos, que llamaron "muñecos", por las figuras de piedra, que dejaban los indígenas en cuevas, lagunas y lugares sagrados.

En el País Vasco, los Bolos tradicionalmente se jugaban en días festivos, después de misa, existiendo proclamaciones, como la de 1581 en que se prohibió el juego de Bolos, en el cementerio de la iglesia de Erentxun "so pena de excomunión y dos reales de pena cada vez". Y en Ullibarri Jauregi en 1632, se estableció "no se permite el juego de bolos el día de San Antonio, ni el día siguiente y, tampoco, el día de San Bittor". En Los Andes venezolanos el Bolo se ha jugado tradicionalmente en Semana Santa. ¡Y que así siga siendo, por los siglos de los siglos!. Amen.


El Padre Alzate bendice medallas y trofeos, Primer Torneo de Bolo de los Paramos de Piñango 2001, organizado por Jon Sanjuan Etxebarrieta (Secretario, ONG, Soc.Amigos Sn.Fco.Javier).
El equipo de Las Pailitas obtuvo Copa, y exigió la Ikurriña

Primer Torneo Internacional de Hiru Txirlo, la Selección de Euskadi a América

Habiendo editado una publicación (El Juego de Bolo de Piñango...), por medio del Ing. Iñaki Beldarrain, nos reunimos con directivos de la Federación de Bolo de Gipuzkoa y la de Hiru Txirlo: Manolo Uribe-Etxebarria, Mari Carmen Olabe, Félix Gómez y Luis Aizpeolea. Ellos se entusiasmaron con el proyecto que les propusimos y el 27 de marzo de 2002, se efectuará, en los Andes Venezolanos, el Primer Torneo Internacional de Bolo Hiru Txirlo, entre la Selección de Euskadi y la de Los Paramos Andinos de Venezuela. Esto, casi 450 años después que Pedro García de Gaviria y sus Hidalgos Vizcaínos sembraron el Hiru Txirlo en dichos Paramos.

La Delegación de Hiru Txirlo del País Vasco incluye a Antonio Agirre, Luis Aizpeolea, Sebastián Aranzabal, Félix Gómez ("baltza"), Beñat Gómez, Mikel Urkia, Juan Luis Rodríguez y Mari Carmen Olabe (Presidenta de la Asociación de Hiru Txirlo de Guipúzcoa).Coordinan el torneo los Sres. Aitor Azpiritxaga y Jon Sanjuan Etxebarrieta, de la Sociedad de Amigos de San Francisco Javier, ONG que desde 1985 promueve el desarrollo integral de los habitantes de los Paramos de Las Siete Lagunas y áreas vecinas.

El Alto de Los Vascos

El Primer Torneo Internacional de Bolo Hiru Txirlo y la información sobre Pedro García de Gaviria y los Hidalgos Vizcaínos en Mérida; animó a las autoridades a conceder el nombre "El Alto de los Vascos" a la cima de una morrena adyacente al Páramo de Las Cruces. La vista es extraordinaria. Hemos colocado una masiva torre de piedras y el 25 de marzo de 2002 se procederá al bautizo. No necesitaremos agua, porque con la Selección de Hiru Txirlo de Euskadi y la Ikurriña presente y recordando a aquellos que nos precedieron hace 450 años, seguro tendremos suficientes lágrimas de emoción

Fuente: http://www.euskonews.com/0160zbk/gaia16003es.html

8 sept 2008

Leyendas de Mérida

Mitos y leyendas

Mérida es rica en mitos y leyendas, tanto de origen indígena como las creadas a través de los tiempos por los campesinos del páramo. Los campesinos de los páramos merideños han mantenido una relación de respeto y gratitud hacia la tierra y sus elementos, considerándola sacra y toman sus frutos como producto de este respeto y cuidado. Las leyendas de los parajes andinos son muy singulares y muchas de ellas han dejado a más de un incrédulo impresionado y contagiado de esa misticidad que los envuelve. Ejemplos de estas leyendas son las de las lagunas.
Según los pobladores de la zona, las lagunas de los páramos están habitadas por "cabruncos", los cuales son espíritus que moran en sus profundidades. De acuerdo a la creencia popular no se puede gritar en las orillas de las lagunas, ni tirar piedras en sus aguas ya que se molesta la tranquilidad de los "cabruncos"; cuando esto sucede los espíritus se ponen bravos y se forma una neblina espesa a veces acompañada de tormenta, la cual puede envolver a la gente y hacerla desaparecer. También se dice que los "cabruncos' cada 30 años se llevan a dos o tres personas.

Ejemplos de algunas de estas leyendas populares que se han mantenido a través de los siglos, son los siguientes:

La Llorona de Los Andes
por Alvaro Parra Pinto

Una de las leyendas más antiguas y difundidas en Venezuela y, en especial, en los Andes, se conoce como La Llorona. Se trata de una tenebrosa dama que, hasta hace más o menos un siglo, solía ser vista caminando por la vega del río Milla. El periódico merideño El Centinela de la Sierra en su edición del 5 de enero de 1883 la reporta «desandando por las playas del río Milla... destejido el cabello y vestida de luto».

En el caso del río Milla, la leyenda viene de tiempos precolombinos. Fue entonces cuando los antiguos indígenas de las Sierras Nevadas comenzaron a hablar sobre esta misteriosa mujer de medrosa figura y conmovedor llanto que solía ser vista recorriendo la vega de este brioso curso de agua y sus alrededores. Según la leyenda indígena, La Llorona fue una de las más hermosas nativas de los indios Mucujún, los primeros habitantes de los esplédidos valle del norte merideño, cruzados por los ríos Milla, Albarregas y Mucujún.

Al parecer, después de un «mal de amores» la despiadada acabó con la vida de su hijo recién nacido lanzándolo a las aguas del Milla. Ches, el Ser Supremo, se disgustó tanto ante tal crimen que la condenó a vagar por las riberas del río eternamente, por siempre en busca de los restos de su crío entre las espumosas aguas. Lo cierto del caso es que esta misma leyenda se conoce con ciertas variantes en toda Venezuela y, por si fuera poco, también existen numerosas versiones a lo largo y ancho de Hispanoamérica. Así la describe el investigador Eveleio Echevarría en sus Leyendas de la alta Venezuela (Mérida, 1988):

«La mujer gimiente de los indígenas de la altura. También lo es de toda Hispanoamérica, alta y baja...»

Sólo resta agregar que de acuerdo con los reportes periodísticos de El Centinela de la Sierra, la Llorona del río Milla suele salir de noche y un encuentro casual con esta rara y misteriosa mujer siempre trae «fatales consecuencias», ¡por lo que aconsejan evitarla a toda costa!

(Del periódico mensual TURISMO ANDINO, Mérida, agosto del 2000)


El encanto de oro
por Julio César Salas

Sábese por los cronistas que los muiscas decían que una gran inundación había cubierto en tiempos remotos la sabana de Bogotá y, perecido todos los hombres, una pareja humana había salido del lago de la Guatabita y vuelto a poblar el mundo; por tal causa rendían especial culto a los lagos de su territorio y consideraban sagrado el ya dicho, erigiéndolo santuario y celebrando en cierta época del año la ceremonia del cacique que se cubría con polvo de oro y se sumergía en sus aguas; origen más probable del mito del Dorado, del cual fue mera leyenda desfigurada la creencia de la Manoa de los achaguas.

Acerca de este sitio de maravillosa riqueza, donde se hallaba un encanto u hombre de oro, con patos y animales del mismo metal, múcuras y pailas, hemos oído en boca de los descendientes de los indios de Jají, que en las cascadas que forma el río González, existe este lugar recóndito, que algunos han entrevistado en lo más áspero e inaccesible de aquellas gigantescas rocas, por donde se despeña el río y corre dando saltos, por entre el tupido y secular bosque de belleza salvaje, donde se contempla y mora el airón de plumas verdes, atornasoladas, semejante al quetzal azteca.

(De su obra ETNOGRAFÍA DE VENEZUELA, Mérida, 1956)


El jinete emparamado
por Tulio Febres Cordero

En las relaciones tradicionales figura la del jinete emparamado, que vamos a recordar. Chachopo es un pueblito que está a la caída del páramo, cerca de Timotes. Cierto día, hace de esto muchos años, amaneció en la plaza de aquel pueblito un viajero a caballo en una buena mula.

Esta pastaba de su cuenta, suelta la brida y sin que el jinete hiciese el menor movimiento para gobernarla, lo que llamó la atención de los primeros vecinos que abrieron sus casas; y cómo quedarían de asombro al cerciorarse de que el jinete era un cadáver, un hombre emparamado. Ni la valentía de la mula pudo salvarlo de la furia del páramo en una nevazón y murió sobre la cabalgadura, permaneciendo allí clavado en la silla y sin soltar los estribos. No pudo identificarse el cadáver por ser el de una persona completamente desconocida y aún de país extraño.
Así lo hemos oído relatar...

(Del periódico EL LÁPIZ, Tomo 2, Pág.11, 31-08-1895)


El gigante de Milla
por Emilio Menotti Spósito

El Milla es el río de la ingenuas leyendas infantiles, que escuchamos en nuestro primeros años, al calor del rescoldo hogareño, en las frías tardes decembrinas. Los furtivos cazadores que solían arriesgarse en el corazón de las encendidas montañas del Milla, tras la pista de conejos y venados, han visto deslizarse por entre los acantilados de las roca, al rayar del alba o en los crepúsculos vespertinos, una gallina de oro macizo, seguida de sus aúreos polluelos.

También aseguran haber visto, y aún hablado con él, al barbudo y descomunal gigante, que cuida las sagradas calderas de los Chorros. Su habitación está en lo más abrupto del Monte Zerpa, en una gruta encantada, que nadie ha podido encontrar.

Un sabio naturalista francés, el doctor Burgoin, que hizo de Mérida su segunda patria, en una de sus excursiones botánicas se halló de pronto, sin poderlo evitar, con el viejo vestigio de los Cho-rros.Burgoin cargaba una magnífica escopeta de dos cañones y, lleno de miedo y de sorpresa, apuntó con ella hacia la boca abierta del gigante:

—¿Qué llevas muchacho?

—Un tabaco. ¿Te gusta fumar?

—Algunas veces. Dame una chupadita.

Burgoin descargó las dos balas en la abierta bocaza del espectro.
Se oye una interjección espantosa, como el fragor de una centella.
El francés corría a todo escape, salvando los agudos filos de alas salientes rocas.
Y a sus espaldas, entre salivazos de fuego, murmuraba el gigante:

—Qué tabaco tan fuerte me ha brindado el musiú!

Hoy los Chorros de Milla han perdido el encanto natural de su inocencia paradisíaca... Y el gigante barbudo, celoso vigilante de las hermosas cascadas, se hundió también en la gruta encantada del Monte Zerpa, como una corajuda protesta ante la vil profanación.

(De sus MOTIVOS LUGAREÑOS,
APOSTILLAS HISTÓRICAS, Mérida,1930)

3 ago 2008

Musica andina, interpretes populares

Apaga el reproductor musical para que puedas apreciar perfectamente "la vuelta del gallo" sabroso joropo andino.


Música andina en el teleférico de Mérida


"Flor de un día" interpretado en el Collado del Condor



27 jun 2008

Palabreo de "Loca Luz Caraballo"

De Chachopo a Apartadero
caminas, Luz Caraballo,
con violeticas de mayo,
con carneritos de enero;
inviernos del ventisquero,
farallón de los veranos,
con fríos cordilleranos,
con riscos y ajetreos,
se te van poniendo feos
los deditos de tus manos.

La cumbre te circunscribe
al solo aliento del nombre,
lo que te queda del hombre
que quien sabe dónde vive;
cinco años que no te escribe,
diez años que no lo ves,
y entre golpes y traspiés,
persiguiendo tus ovejos,
se te van poniendo viejos
los deditos de tus pies.

El hambre lleva en sus cachos
algodón de tus corderos,
tu ilusión cuenta sombreros
mientras tú cuentas muchachos;
una hembra y cuatro machos,
subida, bajada y brinco,
y cuando pide tu ahínco
frailejón para olvidarte,
la angustia se te reparte:
uno, dos, tres, cuatro, cinco.

Andrés Eloy Blanco

9 abr 2008

Leyenda. 5 Águilas Blancas

Excelente video que recrea el maravilloso cuento de Don Tulio Febres Cordero, que narra el origen mitológico de los andes.
Para disfrutar del video apaga el sonido del Blog, barra lateral derecha, violines andinos, pause en el Ipod.

Siry

19 ene 2008

Paradura del Niño


La fiesta de la PARADURA DEL NIÑO se lleva a efecto a comienzos de cada año nuevo en todos los hermosos pueblos del Estado Mérida. La gente supone que, habiendo nacido el Niño la noche del 24 de diciembre, ya para enero puede pararse solo y caminar. La PARADURA no es, pues, sino la fiesta de los primeros pasos del Niño. No olvidemos que el Niño Jesús era como todos los niños y que cuando nació no sabía hablar ni andar. El momento que empezó a caminar, fue para José y María, como sucede en casos semejantes a todos los padres, una ocasión de júbilo y de alegría. Y es eso lo que se celebra en los Andes con esta fiesta, la cual reviste especial belleza en el Estado Mérida.


¿Cómo es esa fiesta de la Paradura?

El amo de la casa ha invitado para las siete de la noche a sus amigos, quienes acuden con sus mejores ropas. El pesebre resplandece bajo la luz de las lamparitas y de las velas. Ya han llegado los padrinos del Niño y comienzan los rezos, no sin antes haber brindado a la salud del infante. Después de las oraciones, se cantan los aguinaldos, al son del cuatro, las maracas, el furruco y las charrascas. Ahora el padrino y la madrina se acercan al pesebre. Se arrodillan ante el Niño, y con las manos envueltas en blancos y grandes pañuelos, lo levantan del pesebre, lo pasean, en procesión alrededor de la casa y lo dejan, finalmente, de pié entre José y María, El Niño se ha parado. Hay gritos de alegría. Aumenta el regocijo en la voz de los cantores y en la música de los instrumentos. Se reparten hallacas, Bizcochuelos, se come majarete y se bebe mistela dulce.

Según las tradiciones, tenía el Niño muy corta edad cuando, para angustia de sus padres se le perdió un día. Comenzaron a buscarlo ansiosamente y lo encontraron, aunque tan chiquito, discutiendo enserio con los doctores. Esa pérdida y el dichoso encuentro del infante, también se conmemoran en Mérida, bajo el nombre de Robo y Búsqueda del Niño.

Varios conjurados, gente de la casa, amigos cercanos, sigilosamente, se acercan el pesebre. Con gran cuidado toman al Niño y huyen. Luego, lo esconden en un sitio que puede ser una vasija de barro cocido o bajo las piedras que en el hogar campesino se usan para sostener la olla o la pila mientras se cocina con leña y que el pueblo llama "topias".

El Niño se ha perdido. Cunde la preocupación en la casa de cuyo pesebre fue sustraído. Se comenta con los vecinos la desaparición del Niño. Se celebran los velatorios del Niño perdido, donde se cantan versos al son de guitarra y maracas:

San José y la Virgen no tienen consuelo: se ha perdido el Niño, el Rey de los Cielos. Pasan algunos días y por fin! se reune todo el mundo para buscar al Niño perdido. Salen San José y la Virgen montada esta en un borrico, salen los dueños de la casa, salen los tres Reyes Magos, salen los pastores, los indios, los ángeles. Salen los giros que bailan en torno a un mastil tejiendo cintas. La procesión empieza a recorrer calles y casas. La Virgen, dolorida pregunta en cada puerta por su Niño perdido: Mi hijo se ha perdido, donde podrá estar? Lloro inconsolablemente, tened piedad. A veces le contestan friamente; sigue su camino, tu Niño no está. Búscalo en el Templo, que allá puede estar. Otras veces se apiadan de su suerte.

Pero en otra oportunidades no es la Virgen solamente la que habla, sino que cantores y músicos, pastores y ángeles, dicen en forma acusadora, llenos de sospechas. Dénos nuestro Niño que "usted" es el ladrón, dénolos por Ella, tengan corazón. Y el acusado se defiende, señalando otra casa: lo tiene Ramiro, señalando otra casa, ese es el ladrón, asalten su casa no tiene perdón. Y es posible que sea precisamente allí donde está el Niño y que cuando los cantores insisten: ¿Ah, Señor Ramiro! Dénos nuestro Dios. Niño más hermoso el mundo no vió, el dueño de la casa responda: Pues que conmovido con llanto estoy, abriré la puerta, daré al Niño Dios.

Y al entrar en la casa, se encuentran con el Niño. La alegría estalla en nuestros cantos: El cielo lo premie por su caridad. Vamos pastorcillos! vamos a cantar! Y con el Niño en brazos de la Virgen, regresa triunfante el cortejo hasta la casa donde lo habían robado. Suenan triquitraques y cohetes.

El ladrón amarrado, camina con la cabeza gacha al final de la comitiva bullanguera y jubilosa que al llegar a la casa del Niño, será obsequiada con licores y comidas propias de la región.

Asi termina la Búsqueda del Niño, en días de Enero de cada año, allá en los pequeños pueblos de los altos Andes, cerca de la Sierra Nevada que domina todos con sus nieves perpetuas.

Esta es una de las formas mas tradicionales de celebrar las Paraduras del Niño, en mi Blog Recetas para el Alma comentaré la parte mas familiar de esta hermosa Tradición Andina.

Las paraduras se hacen desde el 31 de diciembre hasta el 2 de febrero, cuando se quita el pesebre, tradición que se mantiene en nuestros pueblos andinos, forma parte de las creencias religiosas de los merideños, en cualquier casa, en cualquier pueblo, amigos, vecinos y familias enteras, salen a la calle a festejar sus paraduras, son una tradición hermosa que al vivirla regocija el alma.

5 ene 2008

Pesebres típicos merideños (Pozo Hondo-Ejido)

La religiosidad y devoción popular del merideño se manifiesta a través de gran cantidad de festividades con este caracter.

Uno de las características propias con sello de cada familia es la realización del "Pesebre" (Portal, Belén, Nacimiento) mediante el cual queda de manifiesto una particularidad que desde mi llegada a Mérida ha sido algo que me ha cautivado realmente, la hospitalidad y sencillez de un pueblo.

La población de Pozo Hondo que se encuentra a poca distancia de Ejido capital del Municipio Campo Elías, conserva la autenticidad de sus primeros años en que floreció a los lados del camino real que conecta a los Pueblos del Sur.

Pozo Hondo es un pueblo de laboriosos artesanos cuyas hermosas casonas rodeadas de trapiches y cañaverales presenta anualmente Pesebres Monumentales, son realmente hermosos, sin embargo lo impresionante es que las casonas permanecen abiertas para que todo aquel que desee ver estas obras pueda hacerlo.

La primera vez que fui a verlos, llegué a casa de Alberto Sánchez (Beto) un conocido pesebrista quien me permitió la entrada a su casa, conversamos sobre este arte y luego me recomendó visitar otras casas, me parecía increible tan solo tocar la puerta y expresar mi deseo de ver el pesebre, las personas accedían de forma expontánea y amigable, esto me llegó al alma. La bondad del merideño quiera Dios que nunca sea perturvada y perdure por siempre.

En una pequeño lote de fotografías comparto estos maravillosos Pesebres Monumentales en Pozo Hondo y la Iglesia Montalbán (Ejido), luego unas imágenes de la noche del 25 de diciembre en la Plaza Bolívar de Mérida en donde la neblina fue la reina y de igual manera por primera vez abro las puertas de mi casa para mostrar mi pesebre con mucho cariño.

Otra de las tradiciones son las Paraduras del Niño de las cuales hablaré en el próximo post, como parte de un homenaje a toda esta gente maravillosa y buena que conforma el lugar mas hermoso de Venezuela, el Estado Mérida.


Siry

1 dic 2007

Historia y Herencia Cultural (Mérida - Venezuela)

Mérida, hace 500 años, era una de las áreas geográficas más pobladas de la actual Venezuela, en sus valles y mesetas se asentó la civilización Tatuy (significa precisamente, lo más antiguo), la cual alcanzó un alto grado de desarrollo cultural.

Agricultores sedentarios, talladores de piedra y tejedores conformaron los grupos étnicos que se localizaron en las partes altas de los ríos Motatán, Chama, Santo Domingo, Nuestra Señora y Mucutuy, desarrollaron importantes técnicas agrícolas, consistentes principalmente en andenes o catafós, es decir en terrazas.

Cultivaban maíz, papa, fríjol, batata, arracha o apio americano, cacao, curas o aguacate, churíes, auyamas, chirimoyas, curubas, guanábanas, guayabas, papayas, ajíes, achiote, parchita, chayota, juquián y tabaco.

Posteriormente a la llegada de los españoles se introdujeron cultivos como la yuca dulce, café, arveja, cambur y caña de azúcar. Utilizaban sistema de riego conformado por acequias y realizaron obras civiles de importancia.

En el año 1.500, el territorio conocido como provincia de las Sierras Nevadas, integrado de pueblos de indios, conectados por caminos que permitían el comercio entre varias tribus que hablaban el dialecto Mucumbache. Sin importar la inclinación de la pendiente, en todas las laderas del Estado Mérida se encuentra la huella de lo que fue una agricultura prehispánica de avanzada, que se observa hoy en día en forma de terrazas de cultivo. Los campos sembrados de hortalizas de altura, trigo, papa, caña de azúcar y café forman parte inseparable del paisaje andino, legando hasta nuestros días técnicas agrícolas y artesanales de gran importancia sociocultural.

Con la fundación de Mérida, se funden y se consolidan los actuales pueblos y se ensambla la cultura indígena a la española, para dar origen a los rasgos culturales indo hispánico que caracterizan al merideño de hoy.

Mérida fue centro cultural desde 1.600 cuando los jesuitas instalan el Seminario de San Francisco Javier, inicio de la Real y Pontificia Universidad de San Buenaventura de Mérida de Los Caballeros, aspecto este que permitió el apego a las artes, la música, la pintura, la literatura y la escultura.

Mérida tuvo una participación definitiva en la gesta independentista, prueba de ello es el respaldo dado al Libertador Simón Bolívar en el año de 1.813 cuando cruza Los Andes durante la Ruta de la Campaña Admirable. Cabe a la ciudad el honor de otorgarle al General Bolívar, el título de Libertador por vez primera en la plaza mayor el día 23 de mayo de 1.813.

Recorrer la geografía merideña es envolverse en la magia que trasmiten sus múltiples expresiones culturales. Cada pueblo brinda al visitante lo mejor de sus añejas tradiciones, la autenticidad de su folklore, los típicos sabores de su gastronomía, el colorido de sus fiestas patronales en las que es frecuente presenciar la interpretación de música de violines, en cuyas notas se funden los pensamientos de los antiguos. La arquitectura, adaptada a las necesidades climatológicas, mantiene el concepto colonial, aún en las ciudades con sus nuevas edificaciones.

En todo el Estado, las festividades religiosas caracterizan algunas de sus celebraciones, mientras que en otras el color y el ruido estallan en las calles, según cada región y fecha particular. Cerca de la costa del Lago de Maracaibo, se evidencia la presencia africana, heredada de la época de la esclavitud.

El temperamento del merideño es apacible y férreo, su hablar cadencioso, sus manos y espíritu curtidos por el trabajo de la tierra y su alma apaciguada por una profunda moral y religiosidad. Estos atributos junto a su tradicional amabilidad, hacen de Mérida un lugar en el que paisajes, costumbres y tradiciones impregnan un sello de originalidad, que es preciso conocer, preservar y revalorizar.

Identificación Fotográfica:

1. Apartaderos (andenes de cultivo) de Carlos Pérez
2. Apartaderos (antiguo sistema de riego)
3. Niñas de San José del Sur
4. Catedral Metropolitana de Mérida
5. Plaza Bolívar (Frente a la Catedral)
6. Acequias
7. Iglesia San Buenaventura de Ejido
8. Niño con tambor (Palmarito - Bobures)
9. Juan Felix Sánchez (el arquitecto de los páramos)

Material suministrado por ASOPROYECTOS. Asociación Civil sin fines de Lucro.
Proyecto Gestión de la Biodiversidad y Sociodiversidad del Área Metropolitana de Mérida con fines turisticos Sostenibles y Sustentables.