Laguna Negra

Esta Laguna es uno de los principales atractivos turísticos del estado ya que llama la atención su color oscuro...

Leyendas de Merida

Mérida es rica en mitos y leyendas, tanto de origen indígena como las creadas a través de los tiempos por los campesinos del páramo....

La Trampa

Lugar sagrado, escondido entre las nubes, refugio de indios, tribus de los Mucuúnes, Jamuenes, Casés, y Quinaroes, habitantes alrededor de la Laguna de Urao...

Gastronomía merideña (historia y evolución)

La comida merideña consta de gran variedad de delicias gastronómicas de singular preparación...

Historia y herencia cultural

En sus valles y mesetas se asentó la civilización Tatuy (significa precisamente, lo más antiguo), la cual alcanzó un alto grado de desarrollo cultural...

01/11/2012

El empleo de animales en las comunicaciones merideñas

Autor: Rubén Alexis Hernández A.
 Historiador

Con anterioridad al empleo de medios automotores para el desplazamiento humano por el territorio merideño, los pobladores andinos debían recorrer los distintos paisajes exclusivamente de forma pedestre o a lomo de animales como el caballo o la mula. Considerando la dificultad que entrañaba movilizarse a pie, en especial por la complejidad geomorfológica y climática de las áreas montañosas, es evidente que equinos como los mencionados se llegaron a transformar en elementos claves para las comunicaciones, siendo bien útiles para la ocupación, organización y modificación espacial de Mérida entre comienzos del periodo colonial y mediados del siglo XX. Es indudable que sin la presencia del medio de tracción animal hubiera sido bien complicada, por ejemplo, la presencia durante el periodo colonial de un circuito comercial efectivo en torno al valle longitudinal del río Chama. 

Tengamos en cuenta, primeramente, que fueron los españoles quienes introdujeron animales característicos de sus tierras (Península Ibérica) a los Andes merideños, considerando que podían ser tan útiles en el “Nuevo Mundo” como en España. Desde el punto de vista de las comunicaciones fueron introducidos el asno o burro y el caballo, y como un híbrido de éstos se obtuvo la mula. Como medio de transporte estos equinos se clasificaron en: 1) De carga, cuando fueron empleados para el transporte de alimentos y mercancías; y 2) De montura, cuando solamente transportaban personas. A pesar de que el caballo y el burro fueron los primeros animales de tracción introducidos por los colonizadores, es necesario acotar que, en zonas como la cuenca alta del río Chama, dominada por una abrupta topografía generalmente superior a los 2.500 metros sobre el nivel del mar, la mula llegó a ser el medio de transporte más utilizado, debido a las ventajas sobre otras bestias, específicamente como medio de carga. Algunos baquianos y arrieros actuales aseguran que la mula es capaz de soportar pesos cercanos a los 100 kilogramos, o incluso un poco más. En este orden de ideas el investigador Nelson Paredes Huggins indica:

(...) la mula presentaba innegables ventajas por tener mayor capacidad de carga que el burro, y una resistencia superior a la del caballo (...). La utilización del caballo y del burro como medios de transporte dependía, respectivamente, de la forma del relieve y de los recursos económicos disponibles. En el caso del caballo, las laderas y páramos andinos limitaban considerablemente el empleo del mismo, especialmente como bestia de carga. El caso del burro difiere de la anterior, por cuanto el relieve montañoso andino no era una limitación para él (...)” (Nelson Paredes Huggins, “Vialidad y comercio en el Occidente venezolano”, 1984, pp. 60-61).
Con la llegada del automóvil a tierras andinas, poco a poco fue disminuyendo el empleo de animales como medio de transporte, especialmente en aquellas áreas ubicadas a lo largo de carreteras como la Trasandina o la Panamericana. Sin embargo no se ha prescindido totalmente de los equinos para el transporte de personas y mercancías, y como prueba de ello podemos mencionar que en poblaciones como Los Nevados, Mucumpiz (pueblo cercano a Torondoy), El Hernández (Mucurubá), Gavidia, Acequias y La González (Páramo Los Conejos), es relativamente común la presencia de baquianos y arrieros conduciendo caballos, mulas o burros con alimentos, diversos productos de uso cotidiano y/o lugareños. Adviértase en este sentido que los animales siguen siendo fundamentales para las comunicaciones en aquellos lugares en los que no hay acceso automotor o es muy limitada la presencia de automóviles; tal es el caso de Los Nevados, adonde sólo llegan algunos vehículos rústicos y motocicletas, y de la aldea La González. 
 
Desde hace algunos años la utilización de los equinos en las comunicaciones merideñas, ha recibido un notable impulso gracias al sector turístico, específicamente al ecoturismo, modalidad que ha estimulado el recorrido de merideños y visitantes por antiguos caminos, algunos de ellos de desplazamiento frecuente durante el periodo colonial. Estas rutas, conocidas en el argot turístico como Caminos Posaderos Andinos, por formar parte de paquetes de excursionismo ofrecidos para quienes se hospedan en las renombradas Mucuposadas, son exigentes en buena medida, y por tanto algunos excursionistas requieren de animales para su movilización. 

De manera que en algunas partes de Mérida aún es importante el medio de transporte animal, y lo seguirá siendo mientras existan los antiguos trazados viales, la presencia de poblaciones semiaisladas y el interés por conocer y disfrutar los diversos paisajes andinos.

18/07/2012

Apunte histórico de Cacute

Por Rubén Alexis Hernández A.
Historiador

Valga el presente escrito en el marco de la festividad religiosa en honor al Santo Niño de Cacute, cuyo día central es el 14 de Enero. La población mencionada, capital de la Parroquia del mismo nombre, tiene su asiento en el valle alto del río Chama, a orillas de la Carretera Trasandina, y es un punto más o menos intermedio entre las localidades de San Rafael de Tabay y Mucurubá, aunque más cercano a esta última.

Durante el periodo prehispánico habitaban en los alrededores de lo que hoy es Cacute algunos indígenas, con características materiales y simbólicas parecidas a los aborígenes del resto de los Andes merideños. Para su sustento diario dependían en gran medida del cultivo de algunos tubérculos, leguminosas y maíz; ocasionalmente consumían la carne de animales como el venado, el conejo y algunas aves abundantes en la zona. Su alimentación era complementada con rubros obtenidos por intercambio con indígenas de otras partes del valle del Chama y/o del occidente “venezolano”. No se consideraban propietarios de la tierra, al menos en el sentido moderno de la propiedad agraria, sino que la usufructuaban colectivamente en beneficio evidente de todos los miembros de la comunidad. Vivían en chozas o bohíos generalmente de forma circular y construidos en base a piedras y otros materiales presentes en el área. Desde el punto de vista espiritual, los antiguos pobladores de Cacute sacralizaron lagunas, páramos, cumbres y otros elementos geográficos, y creían que en tales espacios moraban ciertas entidades sobrenaturales encargadas de la protección de los mismos. Consideraban los aborígenes que dichas entidades eran capaces de beneficiarlos o perjudicarlos en su vida cotidiana, y por tanto recurrían a la celebración periódica de rituales y a la entrega de ofrendas para ganarse su buena voluntad.

Para la segunda mitad del siglo XVI algunos conquistadores europeos ya tenían conocimiento de la zona de Cacute, y no pasará mucho tiempo para que dicho territorio sea incorporado jurídicamente a la Corona Española. En lo sucesivo Cacute estará sujeto a la implantación estructural requerida para la formación del orden colonial, proceso en el que la Encomienda jugará un papel esencial, concretamente en cuanto a la necesaria concentración espacial de los indígenas de acuerdo a las ordenanzas de poblamiento emanadas por la Corona. Téngase en cuenta que además de los naturales de la localidad, serán encomendados aborígenes asentados montaña adentro (principalmente en la vertiente sur de la Sierra Nevada, hacia los lados del piedemonte andino-llanero). Pero si bien para el año 1602 ya se hacía referencia al Repartimiento o Pueblo de Encomienda de Cacute, con Hernando de Alarcón como encomendero, la ubicación del mismo no era precisamente la de la localidad actual, característica que dificultaba la evangelización de los indígenas y su control por parte de los colonizadores. Para solventar esta situación se ordenó la agregación de Cacute al Pueblo Principal de Mucurubá en 1619, situándosele a orillas del Camino Real Interandino, aproximadamente en el lugar que aún ocupa. A partir de este año Cacute pertenecerá a Mucurubá, y recién en 1986 será separado administrativamente al crearse el Municipio Foráneo Cacute. Con lo apuntado en este párrafo se desmiente que Manuel Valero Pacheco haya sido el “fundador” de Cacute a finales del siglo XVIII, según lo indican algunas versiones.

Destáquese que durante el periodo colonial de Cacute la agricultura continuaba como el principal medio para la obtención de los alimentos cotidianos; mientras tanto la actividad pecuaria tenía cierta importancia con la crianza de ganado mayor y menor y de aves de corral. Además de los rubros prehispánicos, eran cultivados cereales, leguminosas, hortalizas y frutas introducidas por los colonizadores. Sobresalía en este apartado el trigo y su harina, cuya comercialización trascendía la jurisdicción de Mucurubá y representaba una importante fuente de ingresos, en especial para españoles y criollos (propietarios de estancias y molinos). A pesar de la importancia de este cereal en la zona, incluso en el ámbito simbólico, es importante acotar que su manejo agroecológico inadecuado llegará a ser muy perjudicial para los suelos locales, particularmente para los de ladera, bien proclives a la erosión. De todo ese auge triguero no quedan sino los recuerdos y algunas huellas materiales (como eras y molinos).

Desde el punto de vista religioso, el cristianismo desplazó parcialmente a las antiguas creencias mágico-religiosas, y representó un elemento clave de la colonización en Cacute, no sólo por la conversión espiritual de los indígenas, sino por el ordenamiento territorial derivado de la agrupación de aborígenes en torno a una iglesia, en este caso la de Mucurubá. Evidentemente el cristianismo se consolidó y trascendió en el imaginario colectivo, englobando hoy día a festividades como la que se realiza en honor al Santo Niño de Cacute.

Grafica Cacute de Enrique La Marca

03/05/2012

A 60 años de la creación del Parque Nacional “Sierra Nevada”

Por: Rubén Alexis Hernández A.
Historiador

Primeras exploraciones coloniales en la Sierra Nevada.

Recientemente se cumplieron 60 años de la creación del Parque Nacional “Sierra Nevada”, uno de los de mayor extensión del occidente venezolano, y cuya importancia radica en la notable biodiversidad, en la abundante producción hídrica, en la presencia de poblaciones antiguas, en la belleza paisajística, entre otros atributos. Así se resume la justificación del Gobierno venezolano de 1952 para la creación de dicho Parque: “Que con la creación de los referidos parques, se atiende a la preservación permanente de las aguas y de la flora y fauna autóctonas; a la formación de centros de interés para estudios científicos y de investigación, así como para el fomento del turismo y (...)”.

Apenas arribaron los primeros españoles al valle del río Chama, principal curso fluvial de los Andes merideños, hicieron las primeras incursiones en los alrededores de lo que se conocía como Sierras Nevadas (nombre que hacía referencia a la presencia de nieve permanente en algunas cumbres). De esta manera exploraron parcialmente el conjunto montañoso identificado hoy día como Macizo del Sur (donde se ubican los muy conocidos Pueblos Del Sur), colindante con la estribación sur-occidental de la Sierra Nevada. Entre otras zonas, los conquistadores se desplazaron por la subcuenca del río Nuestra Señora, y allí se percataron de que era un espacio densamente poblado a pesar de que las condiciones paisajísticas no parecían las más idóneas: aridez, erosión, cierta escasez de agua dulce, entre otras. En esta subcuenca se ubican actualmente localidades como San Antonio de Acequias, San José del Sur, El Morro y Los Nevados.

Luego de la incursión al Macizo del Sur, una expedición a cargo de Juan Rodríguez Suárez, “fundador” de la ciudad de Mérida, recorrió todo el valle alto del río Chama y una parte del curso superior del río Santo Domingo, y al parecer habría explorado, aunque de manera fugaz, la Sierra Nevada montaña adentro. Pero el carácter superficial de esta expedición no será desaprovechado; resultará en un importante precedente informativo para beneficio del capitán Juan de Maldonado y su tropa, quienes lograron realizar una exploración más detallada de la Sierra Nevada:

“(…) de allí envió a Bartolomé Maldonado con gente que atravesando la cordillera de la Sierra Nevada más arriba viese lo que de la otra banda había. Caminaron algunos días por aquel paraje y páramo que era bien ancho y despoblado, y en acabándolo de pasar dieron vista a los llanos de Venezuela (…)”.


Tras esta expedición hubo una serie de incursiones a lo largo y ancho de la Sierra Nevada, que en gran medida posibilitarán el conocimiento humano y paisajístico del territorio, y por tanto el control de los indígenas en Pueblos de Encomienda y la oportunidad de establecer comunicaciones con distintos espacios geográficos, en especial con el piedemonte andino-llanero y con los Llanos barineses. Fue, durante el transcurso de dichas expediciones, cuando los colonizadores notaron que diversos valles transversales conectaban de forma relativamente fácil a la cuenca alta del Chama con Barinas; uno de estos valles servirá de asiento al conocido “Camino de Los Callejones”, específicamente el correspondiente a la parte superior del río Santo Domingo.

Para mediados del siglo XVII el conocimiento de la Sierra Nevada por los colonizadores de la cuenca alta del Chama era tal, que en distintos documentos de la época se percibe la familiaridad que parecían tener con el espacio geográfico las autoridades y otros personajes de la Provincia de Mérida. Incluso en dichos documentos abundan los topónimos, signo evidente de la “apropiación” paisajística en favor del orden hispánico:
“(...) y luego va corriendo el dicho resguardo desde el dicho rio de Chama atravesándole y pasando de la otra bande del hasta llegar a un quebrada que llaman Mucuyao y por otro nombre Mocaho que entra en el dícho rio de Chama y por la dicha quebrada arriba hasta lo alto del paramo y peñas que llaman Mucuguaguo y de alli bajando hasta dar en la quebrada Mucumbas que entra en el dicho rio grande de Chama (...)”.

Rubén Alexis Hernández A.

03/01/2012

Conozcamos a Mérida

Autor: Rubén Alexis Hernández A. Historiador

En el presente escrito queremos exaltar de forma parcial las bondades que ofrece el Estado Mérida al visitante, desde paisajes que van desde los 0 metros sobre el nivel del mar hasta la zona de nieves permanentes, hasta la amabilidad y sencillez de su gente. Si bien dicha entidad es considerada como uno de los destinos turísticos por excelencia en Venezuela (a pesar de que aún no funcionan el Sistema Teleférico y el aeropuerto), incluso para numerosos extranjeros, resulta que no conocemos ni la mitad de su superficie, y por tanto nos abstenemos de disfrutar condiciones geográficas y humanas extraordinarias. No resulta extraño que algunos merideños aseguren conocer media Europa, Estados Unidos y casi toda América Latina, pero a duras penas habrán escuchado de los Pueblos del Sur, o de las centenares de lagunas ubicadas en los páramos, o de algunos monumentos naturales.

Más allá de las razones que puedan tener aquellos merideños poco interesados en el turismo interno, es importante tratar de convencerlos de que gracias a la variedad de pisos altitudinales Mérida fue privilegiada con la presencia de páramos, selvas, llanuras aluviales, bosques nublados y otros ecosistemas en un área relativamente reducida (11.300 km2), y por tanto goza de una biodiversidad importante. Al respecto es necesario destacar que hay muchas zonas en el Estado Mérida que merecen ser conocidas, especialmente por el trato cordial y servicial de sus habitantes. Uno de estos espacios está constituido por los llamados Pueblos del Sur, entre los que se encuentran Los Nevados, San Antonio de Acequias, Mucutuy, El Morro, San José del Sur y Pueblo Nuevo. En los dos primeros, ubicados a la espalda de la Sierra Nevada, el paisaje impresiona por la vista de las montañas circundantes y del relieve modelado por el río Nuestra Señora, y hay gente bien amable con el visitante, a quien le informan sobre la geografía y la historia local, y si es el caso le guían en sus recorridos por sitios de interés monumental y natural. Estar en uno de estos pueblos es como estar en lugares olvidados en un tiempo remoto, en el que predominaban la agricultura escasamente tecnificada y la arquitectura en base a tapia, teja y piedra, y no había la contaminación variopinta propia de la modernidad. A pesar de que el estado de las vías para acceder a estos poblados no es el ideal (la mayor parte del trazado es de tierra), el sólo hecho de arribar a ellos compensa con creces el sacrificio que pueda significar el desplazamiento por tales vías.

Luego hay algunas poblaciones en la cuenca alta del río Chama que son escasamente conocidas por los merideños. Aquí se encuentran localidades como Mitivibó y Micarache, donde el paisaje parece cubierto con millones de frailejones y la candidez del grueso de sus pobladores es conmovedora. En el caso de Miitivibó, pueblo ubicado a unos 3.400 metros sobre el nivel del mar, es parcialmente incomprensible su desconocimiento, toda vez que se ubica en el trayecto de una de las vías de acceso al observatorio astronómico de Llano del Hato, destino importante dentro del turismo merideño. Además de las localidades como tal, el visitante tiene la posibilidad de conocer distintos lugares más o menos cercanos, contando siempre con la guía de los pobladores. En cuanto al estado de las carreteras para llegar a Mitivibó y Micarache, consideramos que es regular, apto para todo tipo de vehículos en buenas condiciones, al menos en la ruta de acceso a Mitivibó.

En tercer lugar hay ciertas poblaciones asentadas en el norte de la entidad merideña, en la zona de transición entre la Cordillera merideña y las tierras bajas del Sur del Lago de Maracaibo. Se trata, entre otras, de Piñango, Torondoy y Mucumpís, poblados que desde tiempo antiguo han sido puntos intermedios en la comunicación de la cuenca alta del río Chama con el Lago de Maracaibo. Particularmente agradable a la vista resulta el verdor de las montañas que rodean a Torondoy y Mucumpís, así como el colorido de los diversos cultivos. Salvo la carretera de tierra que conduce desde Torondoy hasta Mucumpís, las vías de acceso son aptas para todo tipo de vehículos. Respecto a la carretera de tierra en cuestión, su recorrido en automóviles 4x4 representa toda una aventura.

Con esta muestra paisajística y humana del Estado Mérida, consideramos que hemos aportado un granito de arena para impulsar el turismo en aquellos espacios que hasta el día de hoy no han sido ampliamente conocidos por los merideños. El mensaje es una invitación para que en Mérida nos identifiquemos mucho más con su diversidad paisajística y con la calidez y cortesía propias del gentilicio andino.

12/12/2011

Mucurubá: Breve etimología y origen colonial del poblado

Por: Rubén Alexis Hernández A.
Historiador

Mucurubá es un topónimo indígena para denominar a una zona (cono de deyección) de la cuenca alta del río Chama en la que los colonizadores ubicaron progresivamente a numerosos aborígenes encomendados. Desde el punto de vista etimológico, desconocemos el significado preciso del onomástico, condición similar para el resto de nombres contentivos de la radical Mucu. No obstante algunos creen que la terminación ruba simplemente hace referencia a la abundancia en el lugar de un tubérculo conocido con la misma voz, y que por tanto Mucurubá significaría lugar o sitio de la ruba; y no distan de tener alguna razón, considerando que la ruba era uno de los vegetales más apreciados por los habitantes prehispánicos de los altos Andes “merideños”, incluidos los mucurubenses. Aún en nuestros días se consume el tubérculo, que por lo general crece de forma silvestre.

Para la década de 1580 ya figuraba en distintos documentos un Pueblo de Encomienda transcrito como Mucurua, Mucurugua, Mucuruba, entre otras grafías. Estaba a cargo de Pedro Estevan, y tenía una población de 113 indígenas en el año 1586. Mientras que algunos estiman que la “fundación” del poblado corresponde a este año, cuando habría quedado constituida la primera Encomienda del Valle de Mucurua (así llamaban los colonizadores al lugar que ha servido de asiento a Mucurubá), otros aseguran que debe tomarse en cuenta a diciembre de 1619, en el marco de la organización político-territorial-religiosa proyectada por el visitador Alonso Vásquez de Cisneros. Considérese que en esta última fecha se ordenó la agregación de los naturales de diversas Encomiendas al Pueblo Nuevo de Mucurua (referenciado en algunos textos como San Juan de Mucurua), en lo sucesivo el eje socioespacial y administrativo de la micro-región homónima. Por medio de esta medida los colonizadores intentaban concentrar y someter a aquellos indígenas que aún se encontraban dispersos, sin el “beneficio” de la evangelización y la “protección” de los encomenderos. En total fueron agregados seis Pueblos de Encomienda: Mucurua (2), Mucupiche, Mucunoc, Cacute y Escaguey.

El lugar escogido para el asentamiento del Pueblo Nuevo de Mucurubá correspondió en buena parte a la ubicación del actual centro poblado. En aquel tiempo se quería tomar ventaja de características geográficas importantes: Presencia de una superficie relativamente plana y amplia, cercanía de fuentes de agua dulce, existencia de vegetación maderable, comunicación natural con otras áreas del espacio altoandino merideño y del occidente “venezolano”, entre otras.

Gráfica: Plaza Bolivar de Mucurubá (Edwin Mora)

02/07/2011

Vida cotidiana en la Provincia de Mérida (1811)

Autor: Rubén Alexis Hernández Arena
Historiador

Valga el presente artículo en el contexto de la conmemoración de los doscientos años de inicio oficial del proceso independentista en Venezuela, época en que la Provincia de Mérida ya se había separado de Maracaibo, y su jurisdicción abarcaba aproximadamente el mismo territorio que pertenece hoy día a los Estados Mérida y Táchira. Desde el punto de vista político-territorial la Provincia estaba dividida en ocho Partidos: Mérida, Ejido, Timotes, Bailadores, San Cristóbal, San Antonio, Lobatera y La Grita, siendo Mérida y San Cristóbal sus principales centros poblados, con algunos miles de habitantes y la institucionalidad propia de las ciudades.

En este escrito haremos una breve reseña de la vida cotidiana en los albores de la Independencia en los Partidos mencionados, entendiendo como vida cotidiana a una categoría que engloba un conjunto de aspectos y relaciones sociales que influyen de diversas maneras en el quehacer diario y/o frecuente de los pueblos. En general se trata de una categoría a la que los historiadores tradicionales han dado poca importancia. Los elementos a tomar en cuenta al respecto son los siguientes:

1. Distribución de alimentos y gastronomía: Por un lado se ofrecían al público, generalmente al por menor, distintos rubros agropecuarios y sus derivados en las numerosas pulperías o tiendas ubicadas a lo largo y ancho de la Provincia de Mérida, mientras que en la Plaza Mayor de poblaciones como Mérida y San Cristóbal se destinaba uno o más días de la semana para el mercadeo al por mayor y detallado de una importante variedad de productos transportados a lomo de bestia desde casi cualquier rincón de la geografía andina. El grano de trigo y su harina, las panelas, las hortalizas, las frutas, las hierbas medicinales, los huevos de gallina, las carnes, los quesos y otros rubros y derivados, eran vendidos, comprados o intercambiados semanalmente por aldeanos y habitantes de dichas ciudades. Esta distribución de alimentos en la Plaza Mayor de Mérida y San Cristóbal, representó el antecedente de la posterior comercialización agropecuaria en edificaciones conocidas como Mercados Públicos.

En cuanto a la gastronomía, considérese que se basaba en la producción agrícola y en la ganadería mayor y menor de la Provincia, y entre los platos más populares podemos mencionar a la arepa de trigo, a la arepa de maíz, a los guisados de ovejo, conejo, cerdo y pollo, a las sopas de leguminosas, entre otros. El beneficio del ganado en Mérida y San Cristóbal se llevaba a cabo en algunas carnicerías, generalmente ubicadas en las afueras de estas ciudades. Respecto a las bebidas, la chicha de maíz y el guarapo de panela eran muy consumidos, mientras que el café era un recién llegado a la mesa andina. También eran comunes ciertas bebidas alcohólicas, en especial el aguardiente derivado de la caña de azúcar.

2. Servicios públicos: En cuanto a la iluminación, destáquese que tanto en el ámbito interno (residencial) como en el ámbito externo (calles y plazas), se empleaban antorchas y velas o velones al aire libre o introducidos en lámparas; lejos estábamos del alumbrado eléctrico, puesto en funcionamiento, en el caso de la ciudad de Mérida, en el año 1898. Cabe acotar que la iluminación de las áreas públicas en las principales poblaciones era algo más bien extraño, limitado a aquellas noches de festividades religiosas y otros acontecimientos extraordinarios, mientras que el resto del año prácticamente reinaba la oscuridad. En lo concerniente al acceso al agua dulce, ésta era obtenida por los pobladores gracias al sistema de acequias o a su recolección directa en las fuentes. En aquella época el agua de buena parte de los ríos y quebradas de la Provincia de Mérida era apta para el consumo humano, a diferencia de lo que sucede en la actualidad. En este orden de ideas también vale la pena hacer referencia al servicio de correo, forma de comunicación indispensable ante la inexistencia del telégrafo, del teléfono y de otros medios. El oficio de cartero era relativamente bien pagado, considerando que en ocasiones el personaje a cargo de tamaña responsabilidad debía recorrer muchas leguas por caminos escabrosos.

3. Vías de comunicación y medios de transporte: Para 1811 la movilización de personas y el transporte de alimentos y diversos productos en la Provincia de Mérida, se hacía casi exclusivamente por vía terrestre, mediante una serie de caminos empedrados y/o de tierra. A los más amplios y en mejor estado se les conocía como Caminos Reales, y el más importante de éstos era indudablemente el Camino Real Interandino, ruta trazada sobre el valle longitudinal de algunos de los ríos más caudalosos de los Andes venezolanos: Chama, Motatán, Mocotíes, entre otros. Esta vía interconectaba a las provincias de Mérida y Trujillo, y antecedió al Camino Nacional y a la Carretera Trasandina. Además del Camino Real Interandino, otras rutas menos importantes eran frecuentemente recorridas, muchas de ellas transversales al eje central de la Cordillera de Mérida, y por tanto fundamentales para las comunicaciones entre la Provincia merideña, los Llanos barineses y Maracaibo. En aquellos tiempos era notable la incidencia de los factores climáticos, geomorfológicos, edáficos e hídricos sobre el trazado y las condiciones de las rutas, por lo que era necesario el constante mantenimiento vial, generalmente a cargo de los Cabildos y ejecutado por los pobladores en convites. Recordemos que en estos convites se reunía parte de las comunidades para llevar a cabo determinadas actividades, y su único “pago” consistía en alimentos y bebidas.

En lo relativo a los medios de transporte, los pobladores de la Provincia podían optar por el recorrido pedestre o por el desplazamiento a lomo de bestia, mientras que las llamadas carretas eran muy poco prácticas en el abrupto relieve andino. Para la tracción animal era empleado el ganado equino, específicamente el caballo, el burro y la mula, siendo este último animal un híbrido de los dos primeros, y el más capacitado para recorrer las zonas montañosas con importantes cargas a cuestas, incluso por encima de los 100 kilogramos. Eran muy comunes las caravanas de equinos transportando alimentos y mercancías por caminos reales y secundarios, a los que también se denominaba Caminos de Recuas, justamente por el paso frecuente de animales de carga y de montura. El arriero o conductor de las caravanas, oficio surgido de forma coactiva en el seno de la Encomienda, era un personaje bien importante para la época, algo así como el camionero actual.

4. Servicios sanitarios y expendio de medicinas: Eran realmente escasas las edificaciones destinadas para la asistencia sanitaria; en el caso de la ciudad de Mérida existían el Hospital de Caridad en la actual avenida 4 Bolívar, y el Hospital de Lázaros en lo que hoy día es la comunidad de Belén. De manera que la mayoría de enfermos simplemente se recuperaba o moría en su propio hogar, especialmente en las aldeas más alejadas de los principales centros poblados de la Provincia. Los galenos titulados prácticamente brillaban por su ausencia, entre otras razones por el hecho de que los estudios de Medicina en la Real Universidad de San Buenaventura eran bien recientes; de ahí que la medicina, fundamentalmente empírica, era ejercida regularmente por curanderos, quienes influenciados en buena medida por la antigua cosmovisión indígena, consideraban que la sanación de los enfermos no sólo era una acción tangible, sino que también se ubicaba en un plano mágico-religioso, en el que intervenían ciertas entidades sobrenaturales con su buena o mala voluntad. Destáquese en esta parte la presencia de las famosas comadronas, mujeres indígenas o mestizas que apenas se valían de su pericia y del uso de unas cuantas hierbas para facilitar los partos de las andinas. Sobre el expendio de medicinas, téngase en cuenta la escasez de boticas, como eran llamadas anteriormente las farmacias, y el predominio de la farmacopea botánica, aprovechada en buena medida por los curanderos. Dicha farmacopea se apoyaba en los principios activos y propiedades de numerosas plantas originarias e introducidas en la Provincia de Mérida.

5. Festividades y juegos: Sin duda alguna el primer lugar en este aspecto correspondía a las fiestas religiosas, como evidencia de la consolidación y trascendencia del catolicismo impuesto por los colonizadores, si bien las antiguas creencias y prácticas mágico-religiosas se negaban a desaparecer. Tanto en las ciudades como en las aldeas, se hacía un despliegue logístico enorme y un derroche monetario cada vez que se realizaban las festividades en honor a distintos santorales; incluso en ocasiones se organizaban las sangrientas corridas de toros, evento que irónicamente era mal visto por algunas autoridades eclesiásticas. Respecto a los juegos, estaban a la orden del día los de envite y azar, como las barajas y los dados, aunque de forma clandestina debido a la prohibición oficial. Entre los lugares elegidos para el juego, las pulperías eran los favoritos, y a menudo la ingesta de bebidas alcohólicas y el servicio de prostitutas formaban parte del entorno lúdico.

Graficas: Mapa Fuente Vikipedia.org
Real Universidad de San Buenaventura de Mérida Fuente Prensa ULA

12/06/2011

Canaguá: Personajes importantes

Canaguá en el aspecto socio-cultural.
Fecha: 1920-1965

Personajes Importantes

Presbítero Adonay Noguera Mora. Levita que nació en la aldea Capurí de la Parroquia Libertad. Hizo sus primeros estudios en su aldea natal, luego ingresó al Colegio Sagrado Corazón de Jesús de La Grita, Estado Táchira, donde obtuvo el título de Bachiller enFilosofía y Letras. Después fue enviado al Seminario de Scherpenheuvel en las afueras deWillentad, isla de Curazao, dirigido por los padres Dominicos Holandeses de donde regresó como sacerdote. Fue cura párroco de Canaguá, Mucuchachí, Mucutuy, Aricagua, El Morro,Santa Bárbara de Barinas, El Real y Obispos, Estado Barinas. Clérigo con tantas bondades y eficacia, que dejó una huella imborrable por sus virtudes y su amor al progreso en todos los pueblos por donde pasó. Estudió las posibilidades viales entre los pueblos del alto llano Barinés, los Pueblos del Sur y el Páramo Merideño, por donde atravesaría la carretera transandina. Dirigió la construcción de varios caminos y templos, y trabajó sobre la roca apico y pala, como un obrero corriente; estimulando con el ejemplo el sentido del progreso comunal entre sus feligreses. Atravesando selvas en su mula parda, llevó el auxilio espiritual y corporal a sus hijos dispersos por tan grande y accidentado territorio. Fue un cura caminero para las gentes sin rumbo; un cura maestro para los niños ignorantes; un cura agricultor para los labriegos; y un cura médico de cuerpos y almas, con remedios en la valija y alimentos en el “pollero”. “El Padre Adonay murió como vivió, solo, tranquilo, humilde, compasivo, pobre, muy pobre, de limosna, porque todo lo supo dar, hasta su vida. Así debieron ser los santos. No hay otra manera”.

Rodolfo Mora. Educador, humanista ,jurisconsulto y tribuno. Nació en Canaguá; cursó sus estudios en Mérida y regresó después poseído de amplia cultura, y entregó su capacidad pedagógica a los jóvenes de aquella época. Mantuvo un antiguo teléfono de “Manilla”, que comunicaba con las poblaciones de Capurí, Guaraque y Pregonero.

Camilo Contreras. Es el primer maestro que conocieron los hijos de Canaguá; fue un educador ejemplar y un enamorado de la vida rural. Cultivó la poesía junto al paisaje físico de su propiedad en la aldea la Laguna; era nativo de estapo blación.

Don Eugenio Mora Molina. Como presidente de la junta comunal, desplegó una encomiable labor material y social, construyó con ayuda de la comunidad el edificio de la Antigua casa Municipal, el Puente Colonial de los Naranjos (Decretado PatrimonioHistórico y Cultural del Municipio, por el Alcalde Gerardo De Jesús Durán Mora); ayudó en la apertura de largas travesías “Las Lagunas Coloradas” aprovechadas hoy en día por l anueva y moderna carretera.

Don Hermes Corti Martínez. Durante sus largos años de vida constituyó el eje primordial de las proyecciones rurales, nativo de Guaraque. Amante del progreso ya que construyó el fluido eléctrico con sus propios esfuerzos y fundó la Empresa Eléctrica “Libertad” , la cual prestó servicios eléctricos gratuitos a la comunidad.

Poeta Neptalí Noguera Mora. Sobrino del Presbítero Adonay Noguera Mora y del Dr. Luciano Noguera Mora. Fue uno de los más finos prosistas que ha dado nuestra región, el Liceo de Canaguá lleva con orgullo su nombre.

Dr. Luciano Noguera Mora. Distinguido hijo de la aldea Capurí; uno de los más relevantes valores de la cultura andina venezolana, catedrático universitario, ex parlamentario y exgobernador del Estado Mérida. Fue embajador en Perú y Argentina donde nos representó dignamente, al grado tal, que la Universidad Nacional Mayor de San Marcos de Lima lo distinguió con el honroso título de Profesor Honorario de esa honorable instituciónhispano americana. En la historia, esta importante distinción solo la han recibido tres venezolanos; SimónBolívar, en los años esplendorosos de Libertador y creador de naciones; el Dr. RafaelCaldera, estadista, tribuno e intelectual y el Dr. Luciano Noguera Mora, el hijo de Canaguáy de los Pueblos del Sur Merideño.

Martín Morales. Pintor nacido en Canaguá en el año 1951, artista plástico de renombre nacional e internacional, sus obras pictóricas han sido reconocidas con las siguientes distinciones: Premio Grabado, CONAC; 1ra Bienal Nacionalde Dibujo y Gravado, Galería de Arte Nacional, Caracas; Premio Bernardo Rubinsteins, Salón Arturo Michelena, Valencia; Mención Especial, 2da Bienal Nacional de Dibujo y Gravado, Galería de Arte Nacional, Caracas; 1er Premio Gravado en el cuarto salón de Occidente, Mérida; Bolsa de Trabajo, Consejo Nacional de la Cultura para Investigación, Italia.

Agripina Molina Newman. Dedicó su juventud, su amor y su voluntad al servicio de la enseñanza, fue la primera maestra de escuela de la aldea Guaimaral en donde permaneció durante 28 años ininterrumpidos. Para aquel entonces se carecía de todo en esa aldea y el viaje hasta Canaguá, a lomo de mula, era de 8 horas. En invierno la situación era más critica ya que los ríos embravecidos se salían de sus cauces, los caminos angostos y fangosos se hacían intransitables, por lo que le tocó pasar varios años las vacaciones del mes de agosto en su escuela, saliendo solo para navidad si había buen tiempo.

Don Vicente García. Fue quien durante casi medio siglo (1920-1965) abasteció la población de alimentos y materiales agrícolas. Llegó a tener el arreo de mulas más numeroso que haya existido en la región. Lo que también se traducía en fuente de empleo para muchos padres de familia que se desempeñaban como “peones o arreadores”de mulas. Es el hombre que ha llegado a poseer las mayores extensiones de terreno. Sus fincas y ganados representaban un 40% de la riqueza total del pueblo.

kJosé EustorgioRivas Torres. Nacido en Aricagua, pueblo del sur merideño. Los Canagüenses debemos sentirnos en deuda con quien en vida luchó denodadamente por llevar los aires de civilización y modernismo al pueblo, así como por elevar el nivel cultural de sus moradores. Inició la apertura de la carretera que comunicara Santa Cruz de Mora, El Molino y Canaguá; trayendo consigo el arribo del primer vehículo automotor al pueblo , el 14 de marzo de 1954. Y un año más tarde inició la construcción de la carretera Canaguá, Quebrada de El Barro, Capurí, Mesa de Quintero y Guaraque. Culminó el TemploParroquial en el año 1956. Estimuló la construcción e instalación de la segunda planta eléctrica para el mismo año y promovió la construcción de varios acueductos. Fue fundador de Santa María de Caparo en tierras de “Guayanito”, capital del Municipio Padre Noguera cuyo epónimo es el abate Adonay Noguera Mora, y se distinguió como escritor de refinada pluma, donde resaltó en varias de sus obras todo lo relacionado a los orígenes, idiosincrasia, cultura y bellezas escondidas de los Pueblos del Sur del Estado Mérida

07/06/2011

Canaguá, Tradiciones

Tradición

Estampas de nuestros ancestros

En diciembre el sur merideño se viste de gala para celebra el advenimiento del Niño Dios. En el recuerdo evocamos los Aguinaldos en las madrugadas del 16 al 24 de diciembre. También la Novena del Niño Dios acompañada con parrandas de cuatro, charrasca, guitarra y violín, junto a la pólvora alegre, profusa y bullanguera, una singular oportunidad para el sano disfrute y alegría familiar. La música típica en la plaza del pueblo, animando lasveladas con cánticos, aguinaldos y villancicos, las procesiones en la Novena del Redentor, el preparado de la tradicional hallaca, el pan de jamón y el dulce de lechosa; las posadas de los Santos Esposos en solicitud de asilo. Desde hace muy pocos años se ha convertido en tradición realizar del 15 al 23 de diciembre, las caravanas de carros, conformadas por las diferentes instituciones del pueblo. De igual manera se acostumbra todos los 31 dediciembre, llevar a cabo las corridas de los famosos toros de candela y la quema del año viejo. La mano Generosa del creador esparció bondades sobre estas tierras que han visto germinar la semilla del Evangelio en numerosas vocaciones religiosas. El antiquísimo devocional del rosario en familia perdura en los hogares nuestros.

Esta costumbre cristiana comparte privilegios con el Advenimiento del Salvador en diciembre y la pasión de Jesús en la llamada Semana Mayor. En Semana Santa desde muy temprano y a partir del día martes, las familias se preparan para aprontar la leña para el“amasijo” en medio del ajetreo del día debe hacerse el pan y cocerlo en el antiquísimo horno de ladrillo... El miércoles comienzan a prepararse los confites, delicias y manjares, porque el jueves se consumen los 7 potajes y el viernes es día de ayuno; según rige la norma cristiana, no se debe trabajar en casa estos dos días santos. Tampoco deben ocuparsede las menudencias de la cocina.

Esto, es sencillamente, faltar a la observación católica. Los trompos, las maporas el burro y tantos otros juegos que recrearon la infancia, volverán para la época, como también hay quienes apuestan su plata jugando agiley y nueve con la baraja... La chiquillada en los ríos haciendo piruetas o contemplando remansos, es parte de la tradición en el sur merideño. Se escenifica la Pasión Viviente con gran fervor y profesión de fe. Desde hace más diez años, la familia Hernández Durán realiza el largo vía crucis desde Estanques a Canaguá (“ElPeregrino de la Montaña”). Además se lleva a cabo desde hace algún tiempo, todos los viernes de la Semana Santa el Vía crucis Viviente de la pasión y muerte de nuestro Señor Jesucristo y quien personifica a Jesús es el joven Alexis Roa. La Patrona de Canaguá es laVirgen del Carmen cuya festividad reviste especial brillo de cada año.

Después de los oficios religiosos tiene lugar los actos profanos de las ferias de Canaguá con la celebración de los bailes populares, desfile de carrozas, templetes, vendimias, competencias deportivas de alta competencia y juegos populares; y en algunas ocasiones corridas, rodeo americano y coleos de toros; para nosotros los moradores de esta bella tierra, la celebración de estas festividades simboliza el reencuentro en la fe, la oportunidad para la sana expresión de la alegría y para la acción de gracias al Creador. Se conserva imborrable algunos legados de los aborígenes, como la elaboración de algunos platos típicos: como el pescado, sancocho, hallaquitas de maíz pelado y maduros; conservas y dulces: de maíz, higo, auyama, berenjena, buñuelos, melindre, biscochuelos, almojábanas, majarete, arroz con coco, melcochas, corrunchete, amasijo de pan; alimentos que procedían del Maíz, yuca, papa, plátano entre otros y que se realizan en distintas épocas del año.

04/06/2011

Laguna Negra



La Laguna Negra se encuentra situada en el Parque Nacional Sierra Nevada, a una altura de 3.480 msnm. Se localiza a varios kilómetros de la laguna de Mucubají, desde la que se accede por un sendero, y a unos 150 metros menos de altitud que la misma. Su profundidad es de 24 metros. Sus aguas proceden de la Quebrada La Corcovada y son vertidas al río Santo Domingo. Esta Laguna es uno de los principales atractivos turísticos del estado ya que llama la atención su color oscuro.



Su color casi negro se debe a está rodeada por laderas empinadas cubiertas densamente por coloraditos que se reflejan en el agua. El aspecto misterioso que produce el efecto ha dado pie a leyendas que afirman que en ella habitan duendes u otras criaturas paranormales. Si se perturba la tranquilidad del lugar, estas criaturas se enfadan y provocan niebla o incluso tormentas que pueden perder a las personas; también se atribuye a la propia laguna el poder hacer que se oscurezca de repente, perdiéndose el camino
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Video


Para ampliar información sobre Lagunas de la zona: Centro de Visitantes Mucubaji

05/03/2011

Los antiguos caminos de recuas de Mérida en los documentos republicanos

Autor: Rubén A. Hernández A.
Historiador

Durante la etapa colonial y buena parte del periodo republicano merideño, las comunicaciones terrestres estuvieron marcadas por dos aspectos fundamentales: la presencia de caminos de tierra y/o empedrados, y el empleo de animales como medios de transporte de pasajeros y de carga. La conjunción de estos dos elementos dio origen a lo que se llamó como camino de recuas, vía de comunicación cuyo trazado aún se aprecia en distintos paisajes del estado Mérida, pero que ya no tiene la importancia comunicacional y poblacional de antaño.

En el presente escrito transcribimos parcialmente tres documentos de la década de 1820 que hacían referencia al “redescubrimiento” de antiguas rutas, y a la posibilidad de llevar a cabo nuevos trazados de caminos que comunicaran de forma expedita a Mérida con el sur del lago de Maracaibo, específicamente con el puerto de Gibraltar. Téngase en cuenta que las comunicaciones entre poblaciones asentadas en el valle del río Chama y Maracaibo no eran para nada recientes; tuvieron su auge durante el periodo colonial, cuando el comercio merideño tenía en Gibraltar un punto geoestratégico fundamental para la entrada y salida de mercancías y derivados agropecuarios. Tales documentos se encuentran en la Biblioteca Nacional Febres Cordero, y fueron emitidos por el Cabildo de Mérida entre 1824 y 1829:

Camino de Tucaní. Antiguo camino de Mérida a Gibraltar llamado Tucaní. Instrucciones que deberá seguir Ramón Garzo para descubrir el antiguo camino (1829).

“Al Jefe Municipal de Gibraltar (...), sin encontrar dificultad descubrieron el antiguo camino hacia la quebrada de Tucaní de donde regresaron a causa de haberse enfermado el practico [baqueano] no faltándoles sino como una legua para salir a la parte llana (...), han resuelto que continue el descubrimiento mandando otra expedición (...), quieren tomar a mi cargo esta empresa por medio de una compañía con el objeto de proporcionar esta ventaja al comercio y agricultura rembolsando el capital que se invierta con algún interes para cuyo fin es que se ha resuelto descubrir y determinar el lugar por donde debe abrirse el camino: se ha descubierto hasta la quebrada de Tucaní: y resta el espacio que hay desde esta hasta Gibraltar. El 20 del entrante Enero saldrá la segunda expedición y yo espero que usted le interesará en mandar todos los baqueanos (...) se dirijan al pie de la serranía a donde deberán estar el 23 o 22 para que encontrandose con los de aca les faciliten el transito hasta esa ciudad, en donde de acuerdo con los mas practicos determinaran el lugar más directo y facil por donde deba tirarse el camino desde esa [Gibraltar] al pie de la serranía (...)”.

Camino de Mucumpate. Ante las quejas de comerciantes, traficantes, practicos y arrigeros [arrieros] (26 de Abril de 1824).

“(...) las medidas tomadaz con el Gobernador comte. del pto de Gibraltar (...) acerca de la apertura del transito, vencidoz los tropezones, camposidades y estorboz, de el de Mucumpate, de este distante, al de Gibraltar precediendo (...), tubiesen a bien (...) exploradores y descubridores (...) ratificaron la apertura del camino de Mucumpate, sin estorbo alguno [con la contribución de campesinos y autoridades del cantón de Mucuchíes] ni dejar de vista el otro camino indicado de Tucaní en la oportunidad que la coyuntura avise emprenderlo (...)”.

Camino de Gibraltar. Correspondencia dirigida al jefe Municipal de Gibraltar, sobre la expedición destinada a descubrir el antiguo camino de Tucaní hasta llegar a Gibraltar y sobre la formación de una Compañía para la apertura de dicho camino (1829).

“Al Jefe comunicación sale mañana una expedicion con el objeto de descubrir el camino antiguo de Tucaní llevando las instrucciones (...) y en las que se le previene que al llegar a Gibraltar se ponga de acuerdo con los demas sobre la dirección que convendra darle al camino (...) al pie de la serranía (...), para que a su regreso dejen las señales necesarias a fin de los que emprendan (...) no tengan ninguna dificultad.
Incluyo a usted el proyecto de la compañía que se comienza a formar para la apertura del camino para los que quieran inscribirse lo figuran nombrando (...), para que a su nombre concurra a la elección de la dirección.

Yo espero que usted con los demas vecinos tomaran todo el interes que exige un establecimiento tan ventajoso para ambos lugares [Gibraltar y Mérida] y al mismo tiempo que se sirviera franquear a la expedicion todos los auxilios necesarios para su regreso los que seran costeados por compañía (...)”.

Notas:
1.- Se respetó la escritura original de los documentos.
2.- Los comentarios particulares entre corchetes.


Rubén A. Hernández A.
Historiador

29/12/2010

Mis deseos para tí

Que las VERDADERAS AMISTADES continuen eternas y tengan siempre un lugar especial en nuestros corazones.


Que las lágrimas sean pocas y compartidas.


Que las alegrías estén siempre presentes y sean festejadas por todos.


Que el CARIÑO esté presente en un simple hola o en cualquier otra frase...


Que los CORAZONES estén siempre abiertos para nuevas amistades.

Que las cosas pequeñas como la envidia, el odio... sean "observadas" y "paradas" en el momento de su nacimiento.


Que aquel que necesite ayuda encuentre siempre en nosotr@s la confortable palabra amiga.


Que el PERDÓN y la comprensión superen las amarguras y las desavenencias.


Que nuestro pequeño MUNDO sea cada vez mas humano.


Que todo lo que SOÑAMOS, IMAGINAMOS e INTUIMOS se transformen en "realidades".

Que el AMOR por el prójimo sea nuestra meta abosoluta.


Que nuestra LARGA JORNADA de los próximos 365 días esté repleta de cosas buenas.


Que para el 2011 tod@s alcancemos Paz, Felicidad, Armonía y A
mor.


Mis mas sinceras palabras de agradecimiento a tod@s quienes visitan este Blog, quienes están suscrit@s, a tod@s los que con sus aportes han enriquecido la divulgación sobre Mérida a tod@s ustedes mil gracias.

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05/12/2010

El culto a la Inmaculada Concepción en la Mucurubá de ayer y de hoy

Autor: Rubén Alexis Hernández Arena
Historiador


Durante el periodo colonial de los Andes merideños una de las prioridades de las autoridades era el adoctrinamiento católico de los antiguos habitantes andinos, quienes originariamente no creían en Dios, en los santos y en otros símbolos del cristianismo. Se buscaba imponer la cultura de los invasores en todos los ámbitos posibles, y de esta manera destruir progresivamente la cosmovisión aborigen y consolidar el orden colonial. Una de las estrategias llevadas a cabo por los españoles y los criollos para imponer el catolicismo en zonas como Mucurubá, consistió en la obligatoriedad de establecer cofradías o hermandades y de realizar festividades en honor de los santos patronos (fiestas patronales), en las que evidentemente debían ser partícipes los indígenas. En este sentido la Iglesia, por medio de los curas doctrineros, desempeñó un papel de primer orden.
En el caso de Mucurubá una de tales cofradías fue la de la Virgen Inmaculada Concepción, cuya existencia ya era informada en los apuntes de la Visita de 1655 a la localidad, llevada a cabo por el funcionario Juan Modesto de Meler (oidor de la Real Audiencia de Santa Fe):
“(…) se an juntado todos los yndios desta poblacion y entre todos juntan seis patacones [tipo de moneda colonial] y los pagan de la Visita de pila y de cada una de tres cofradías que ay en este pueblo la una de Nra. Sra. de la Concepción (…)”. (Colección Los Andes, tomo no. 10, ULA, fol.120vº).

La evolución de esta hermandad fue tal, que para finales del siglo XVII ya se reunían los cofrades todos los meses de diciembre para discutir sobre distintos aspectos concernientes a las fiestas en honor a la Virgen y sobre elementos administrativos varios. A partir de lo acordado en dichas reuniones se levantaron las respectivas actas, en las que se evidencia claramente la consolidación temprana del culto mariano en Mucurubá, y en cuya interpretación se aprecia el interés de las autoridades religiosas y de los cofrades no sólo por perpetuar la adoración a la Virgen y la doctrina cristiana en general, sino por acentuar el desarraigo espiritual de los indígenas:
“En catorce días del mes de diciembre de mil seiscientos y noventa y ocho años, aviendo congregado y llamado al Theniente, Caciques y demás hermanos desta cofradía de la Purísima Concepción de la Virgen Santíssima, Nuestra Señora, cita en este Pueblo de Mucurubá para elegir Alféres, Maiordomos y demás Oficiales para la fiesta del año venidero y servicio de dicha cofradía (…). Y aviendo ajustado quentas con el Thesorero dio de gasto seis reales en labrar la sera de la Cofradía y dos reales en una aldaba para la sachristía, tres pesos y tres reales en hazer este libro, dos reales en aliñar los boceles, tres pesos y cuatro reales en una caja de madera con serradura y llave para la cofradía, de suerte que todo importa siete patacones y un real; que todo lo referido se le rebaja del dinero que tiene en su poder, según los cavildos del año de noventa y seis y noventa y siete (…), y por lo bien servido que a estado esta dicha cofradía, se les da a todos los hermanos las gracias y se serró este Cavildo dando juntamente estas quentas por buenas, salvo yerro de pluma o suma. Y lo firmé en dicho día, mes y año”. (Ana Hilda Duque, y Yuleida Artigas, “Manuscrito de la Cofradía de la Inmaculada Concepción de Mucurubá”, pp. 83-84).
En cuanto a las fiestas en honor a la Inmaculada Concepción, es evidente que éstas comenzaron a celebrarse luego de fundada la cofradía en Mucurubá, aunque no sabemos el año exacto de su inicio. Para finales del siglo XVII ya era costumbre que tales fiestas se realizaran cada mes de diciembre, y que se llevaran a cabo procesiones, misas y otros actos. El culto mariano tuvo tanto arraigo en el imaginario colectivo, que pronto se constituyó en elemento de integración y de cohesión sociodemográfica de la micro-región de Mucurubá, trascendente en el tiempo por medio de la veneración y de las festividades (con algunas interrupciones).
Respecto a la celebración reciente de estas fiestas sagradas en Mucurubá, cabe acotar la presencia de algunas modificaciones. Quizá la que más destacó fue el acto de encender velas en la noche del 8 de diciembre, día central de las festividades. Tal manifestación, conocida popularmente como “Las Velas de Mucurubá”, fue incorporada en 1974 por unos estudiantes locales que habían quedado maravillados por la realización de tal acto en la ciudad colombiana de Manizales: “Aquella primera experiencia del año 74 gozó de la aceptación no solo de la junta Directiva de las Ferias y Fiestas de aquel año sino también de los pobladores de Mucurubá (…)”. (Daisy Reyes, y Luis González. Las Velas de Mucurubá…, p. 37).

La importancia del culto mariano en Mucurubá ha sido tal, que incluso dejó sus huellas en la nomenclatura geográfica local: quebrada La Virgen, Loma de La Virgen, piedra de La Virgen, entre otros nombres vigentes.

Gráficas.
Iglesia de Mucurubá. Nana1974
Iglesia y Plaza Bolivar Mucurubá: Rodríguez Flores
Velada en Mucurubá: Mucurubá pueblo típico

02/12/2010

Diciembre de 1619 en la historia de Mucurubá

Autor: Rubén Alexis Hernández Arena
Historiador

Entre las últimas décadas del siglo XVI y primeros años del siglo XVII la micro-región de Mucurubá, conformada por lo que actualmente son las parroquias Mucurubá y Cacute, sufría un proceso continuo de reorganización espacial de acuerdo a los intereses de los encomenderos, de los curas doctrineros, del corregidor de naturales y de otros personajes y representantes del orden colonial en la localidad y en los Andes merideños. Específicamente el mes de diciembre del año 1619 significó una fecha de gran importancia para el poblamiento de Mucurubá en el contexto de dichos intereses. En ese mes y año el visitador Alonso Vázquez de Cisneros consideró un proyecto urbanizador que tenía como objetivo concentrar a la población encomendada en el Pueblo Nuevo o de Doctrina de Mucurubá (este proyecto se enmarcó en las conocidas Ordenanzas de Mérida). Hasta ese momento muchos indígenas de la zona habían estado dispersos montaña adentro, sin ser adoctrinados convenientemente en la religión católica y sin ser controlados de manera eficiente por los colonizadores.
Para alcanzar el objetivo demográfico-espacial planteado, Vázquez de Cisneros comisionó al juez poblador Gonzalo García de La Parra, y le ordenó por medio de un auto de población del 6 de diciembre, fecha que ha sido propuesta por algunos como el día de la “fundación” definitiva de Mucurubá, que se agregaran las Encomiendas de Mucurubá, de Mucupiche, de Cacute, de Moconoque y de Escagüey al Pueblo Nuevo de San Juan de Mucurubá, que se poblaran los indígenas en forma de barrios, que se edificaran los bohíos alrededor de la Iglesia, que el Pueblo Nuevo cumpliera con las características urbanísticas de todo centro poblado hispánico (aproximadamente en forma de damero), entre otras disposiciones administrativas:
“En la ciudad de Merida a seis días del mes de diciembre de mil y seiscientos y diez y nueve años el señor licenciado Alonso Vazquez de Cisneros (…) proveido que se les notifico y que todos conforman y señalan por el mejor y mas acomodado sitio para la poblacion y agregación de todos los dichos yndios del valle de Mucurua que es donde esta la dicha yglesia de tapias cubierta de paja (…) junto al camino real que va a la governacion de Benezuela y otras partes (…) todos los dichos yndios son los siguientes: El repartimiento de Mucurua de Leonardo de Reynoso (…) todas son ochenta y cinco personas (…). El repartimiento de Mucurua de Juan Sanchez Osorio (…) todas son treinta personas (…). El repartimiento de Mucupiche del dicho Francisco de Gaviria (…) todas son ciento y quarenta y tres personas (…). El repartimiento de Cacute de Hernando de Alarcon (…) todas juntas son setenta y nueve personas (…). El repartimiento de Mucunoc de Antonio de Gaviria (…) todas son ciento y veinte y dos personas (…). El repartimiento de Escaguey de don Alonso Davila (…) todas son ciento y setenta y nueve personas. Por manera que suman todos estos yndios (…) seiscientas y treinta y ocho personas grandes y pequeñas. Todos los quales conviene se agreguen en un sitio comodo (…) se agreguen pueblen y junten por barrios en el dicho sitio y asiento del dicho valle de Mucurua junto a la yglesia (…) y en la dicha yglesia se doctrinen de aquí adelante todos los dichos yndios (…) con distinción de cada repartimiento y parcialidad de por si se les señalen sus solares quadrados por su orden y quadras y las calles se hagan derechas limpias y de seis baras en ancho (…)”. (Colección Ciudades de Venezuela, rollo no.15, Biblioteca Febres Cordero, fols. 103-105).

Unos días más tarde, el 10 de diciembre, Vázquez de Cisneros dictó las instrucciones a Gonzalo García de la Parra, especificándole las medidas a ejecutar para consolidar en el corto tiempo el Pueblo Nuevo de Mucurubá, y por tanto el orden colonial en la zona. En este sentido Vázquez de Cisneros consideró de especial importancia los siguientes aspectos: Trazado del pueblo, construcción de las viviendas indígenas y destrucción de los antiguos bohíos, delimitación del área del Resguardo, reparación y modificación de la Iglesia, construcción de un puente de madera, entre otros.
Entre las consecuencias más importantes del proyecto urbanizador de Alonso Vázquez de Cisneros en la micro-región de Mucurubá, están las siguientes: 1) Consolidación de Mucurubá como población principal asentada en el cono de deyección que ocupa actualmente y ubicada a orillas del Camino Real (la que se conoce hoy día como carretera Trasandina). A partir de dicho proceso estuvieron sujetas administrativa y religiosamente a Mucurubá las poblaciones de Moconoque, Cacute, Escagüey y Mucupiche (Escagüey y Mucupiche aún forman parte de Mucurubá); 2) Ubicación aproximada de los pueblos anteriormente mencionados en los sitios que ocupan en nuestros días; 3) Fortalecimiento del catolicismo al facilitarse espacialmente el adoctrinamiento de los indígenas; 4) Mayor control sobre los indígenas gracias a su concentración territorial, y por tanto un mejor aprovechamiento de éstos como mano de obra (forzada) al servicio de encomenderos, de curas doctrineros y de otros personajes y funcionarios coloniales; 5) Integración progresiva de Mucurubá a la provincia de Mérida y al Nuevo Reino de Granada.

Gráficas:
Panorámica Mucuruba fuente: http://mucuruba.es.tl/GEOGRAFIA.htm
Plaza Bolívar de Mucurubá. Edwin Mora
Iglesia de Mucurubá. Filippo Bilotti

30/05/2010

Canagua II

Esta vez nos vamos a conocer un poco más esta fascinante población de los Pueblos del Sur, Canaguá hermosa y poco conocida zona, pueblos de inigualable belleza, gente maravillosa, laboriosa y buena, ingredientes fundamentales para estar más cerca del cielo.

Los primeros pobladores que llegaron a estas tierras eran de origeneuropeo, personas bien formadas socialmente, con un grado de cultura, y un conocimientomás o menos del idioma, casi todos sabían leer, escribir y contar, de uniones bien formadas en el matrimonio, sin vicios, ni malas costumbres, con un criterio bien establecido sobre el amor a Dios y al prójimo, principios fundamentales de una sociedad, por lo que aquí se formaron familias de primera calidad, no sólo en cuanto a responsabilidad, sino también en personalidad; muchos o quizás todos, eran de tez blanca, cabellos claros, lisos, y ojos verde-mar, más altos que pequeños, con facciones perfectas, y de una belleza excepcional, no hubo uniones ilegales, mucho menos personas entregadas al vicio o al crimen, que jamás tuvo lugar en la comunidad, las familias unidas y eminentemente trabajadoras no daban tregua a la ociosidad, violaciones no existieron ni siquiera en la mente de algún miembro dela comunidad, porque el sagrado concepto del santo temor a Dios se mantenía como principio en la forma de vivir y de pensar.

Climatología de Canaguá
Relieve montañoso y extendiéndose en bajíos hacia los llanos, límites con el Estado Barinas.

Para determinar el clima en el sur merideño se ha hecho una investigación previa sobre el conjunto de los elementos meteorológicos que fijan la temperatura entre los 12,5° C. y 24º C. El Clima en la población de Canaguá, se caracteriza por ser templado y saludable, estas características las determinan el régimen de precipitación y la temperatura.

Apaga el sonido de fondo del Blog, barra lateral derecha, selección musical, presiona en pause y el sonido no molestará para disfrutar de los videos.



Ruta Tusta - Canagua

17/05/2010

Lagunillas

Lagunillas
Gráfica Edwin Mora

Lagunillas pueblo mágico y fascinante, próximo a la Laguna de Urao, entrar en él, es evocar el espíritu indígena de nuestras leyendas y admirar la misteriosa atmósfera de hermosos parajes donde la caña brava, espiga y el recio cují florecen

En 1558 Juan Rodríguez Suárez encontró la aldea de Jamuen y era tan grande y bien formada que la llamó la Roma de Paja, pero no es sino hasta el 26 de julio de 1619 cuando Don Cristóbal Rivas Dávila ejecuta la fundación definitiva del poblado.

Indígenas, negros y españoles permanecieron en Lagunillas durante largo tiempo, originando cruces étnicos y aportes culturales que hoy día están presentes en este pueblo andino donde puede visitarse hermosas casonas de arquitectura andina tradicional y parques de frondosos samanes que hacen a un lado sus tupidas ramas para extasiarnos ante la espectacular belleza de la Laguna de Urao.

La Laguna de Urao, enclavada en el corazón de nuestras montañas andinas, a 1046 m.s.n.m, tiene la particularidad de que es la primera laguna en Latinoamérica, con su agua salada. Tiene una superficie de 705 hectáreas, de las cuales 45,5 corresponden al monumento natural y 659 al área de drenaje hacia dicha laguna. Siendo la segunda en el mundo por la presencia del sexquicarbonato de calcio, materia prima para la elaboración del tradicional chimó.


24/04/2010

Los Nevados

Tenemos dos formas de llegar a Los Nevados: la primera en vehículo de doble tracción por la vía El Morro hacia Los Pueblos del Sur, donde se disfrutan de bellos paisajes.

Muy hermoso resultaba recorrer el trayecto por Loma Redonda, es decir, c dando un paseo por la cuarta estación del teleférico más alto del mundo, al llegar a la cuarta estación empezará el recorrido al Pico en mula o hacerlo caminando. Un trayecto de horas. Esta fascinante no es posible realizarla por el cierre del sistema teleférico.

El viaje vale la pena pues los bellos paisajes de los que se disfruta en el trayecto, y lo hermoso del poblado le quitan el aliento a todos los visitantes.

Es un lugar pintoresco y típicamente andino, que cuenta con casas de arquitectura colonial española, con su Plaza Bolívar, su iglesia y con gente muy cálida que le abre las puertas de su hogar a todos los forasteros.

Los Nevados tiene una población que no alcanza los 2.000 habitantes. Su temperatura oscila entre los 8º y 10º C. Es una zona eminentemente agrícola, dedicada a la producción de papa, ajo y trigo. Se encuentra rodeada de lagunas y montañas ideales para la práctica de la pesca y del excursionismo.




06/04/2010

Vuelo en Parapente

Pasando la población de Las González y el conjunto residencial se toma la vía que conduce a los pueblos del Sur, en esa vía se encuentra el lugar conocido como Tierra Negra. Este sitio está incluido en la lista de los 10 mejores lugares del Mundo para vuelos de la modalidad "Soaring".

Una sensación de absoluta libertad y una increíble visión desde la óptica de un pájaro. Te dejara sin aliento y palabras.

Varios videos de este fascinante actividad




20/03/2010

Jají

Trascendencia de un pueblo Andino



Apenas a cuarenta minutos de la capital del Estado, después de atravesar hermosos parajes amparados por la colosal figural del Pico Bolívar, se halla la Chorrera Las González , espectacular caída de agua que se despeña junto a otras, en medio de los paredones rocosos del Páramo del Campanario, en cuyas inmediaciones dominan lagunas de subyugante atractivo natural, diseminadas entre páramos cubiertos de frailejones.

Continuando por la carretera princiapal se alcanza Las Crucez, caserío que rememora los antíguos paradores de los pueblos agrícolas de Mérida. Desde este punto hasta Jají la vía se desplaza alrededor de atractivos campos sembrados de frutales y flores de hermoso colorido.
Este pueblecito escondido en el último rincón del camino. Entonces aparece como una estampa de colores con sus lomas y valles que le sirven de trasfondo al conjunto de casas que se agrupan alrededor de la iglesia.

Considerado como uno de los pueblos típicos de Los Andes merideños, Jají conserva aun intacta la arquitectura colonial de etapas remotas, a pesar de la remodelación a ultranza de que fue objeto, cuyos arcos y diseños le confieren recuerdos de parejes bíblicos. A una altura de 1.870 m.s.n.m, su clima oscila entre los 15 y 18º C, aunque en las proximidades del Páramo del Tambor y La Carbonera, la temperatura es mas baja con vientos helados.

Otrora, en esta región pastaban grandes rebaños de ovejas y se establecieron hatos de ganado productores de leche, queso, mantequilla y sus derivados. Terrenos accidentados cubrían una extensión de 130 km cuadrados con formación de valles, lomas, hondonadas, génesis de una miriada de pequeños ríos, acequias y quebradas que en algunos trechos, se presipitan en cáscadas y al término de su recorrido entregan el caudal de sus aguas al río Chama en su peregrinaje hacias las costas del Lago de Maracaibo.

Jají tiene raíces profundas en la historia de Venezuela y es un deber de quienes vimos transcurrir nuestra juventud bajo sus aleros coloniales dar a conocer a las nuevas generaciones de relevo la trascendencia de aquellos fundadores de nuestra nacionalidad y señalar cual ha sido su evolución a través de los tiempos. Herencia de las tribus ancestrales que son hoy los nombres de muchos de ellos se conservan con sentido folklórico regional: Mucundú, Jaguaní, Chichuy, Jajíes y Capaces, entre otros.

Según las crónicas de la época el Capitán Bartolomé Gil Naranjo asienta el pueblo en un lugar próximo a los dominios de los pobladores de Capaz.

Seguramente el aventurero tuvo que cruzar el "Puente del Diablo" sobre el río del mismo nombre, para fundar a San Pedro de Jají, en el año de 1586. Transcurridos 124 años en 1610 precisamente el Capitán García Valera, traslada la recién fundada población, alegando razones de dominio de tierras y mano de obra explotable, al sitio que hoy ocupa en la "tierra de los Xaxíes" bajo la denominación de San Miguel de Jají.

La ambición de los conquistadores era desmedida. En los años siguientes de su fundación, los aborígenes hicieron resistencia a la conquista, lucharon por la libertad desde sus refugios de los páramos entre ellos los belicosos Jajíes. Sin embargo, los conquistadores en función de Justica Mayor, Encomenderos o Capitanes y los mismos componentes de los Cabildos hacían repartos de estancias entre ellos mismos y sus familiares, sin mayor trámite legal que sí mismos.

El paraíso de la pesca en los torrenciales ríos truchícolas y la aventura presente en los caseríos de San Eusebio, amparan el paramito, Piedra Blanca y la Carbonera, lugares donde aún se escucha el melodioso canto de la princesa Mistajá bajo la sombra de los bosques nublados.

20/11/2009

La Azulita II

La Cueva del Pirata
Es la más conocida del Estado, la rodea un monte premontano llamado Monte Zerpa. La entrada principal se abre en la margen derecha de la quebrada El Cañadón. Se dice que en la gruta, tenían su adoratorio los aborígenes pertenecientes a las tribus de los Iripuyes, Tiracoques, Olleros, Galgas y Capaces, que ofrendaban a un ser sobrenatural llamado el Chez. Este encantador paraje natural es donde se presume esoncieron sus tesoros el filibustero Henty Morgan y Sir Walter Raleigh, favorito de la reina Isabel I. Dicen, también, que el Pirata Morgan escondió el tesoro producto del saqueo a Maracaibo (siglo XVII) en esta Gruta

La Cascada de la Palmita
En tiempos de lluvia nos deleita con su brisa y saltos de agua clara como queriendo envolvernos en su misterioso canto para darnos la alegría de vivir.

Su Iglesia
Importante y magestuosa, la mas alta de Mérida, identifica el Pueblo. Construida por el Dr. Iralo O´Filippis, hijo muy querido de La Azulita, durante los años 1954-1967 bajo la dirección del párroco Oemogracias Corredor, religioso preocupado que hace de este pueblo un lugar incomparable para el regocijo y la meditación.

Floklore
Algunas de las más típicas manifestaciones de nuestro folklore que que se conservan en La Azulita es el baile de los indios Cospes. La tradición dice que los Indios Cospes de La Azulita son una remembranza de los verdaderos indios de Guanare y recientemente celebraron sus 50 años de creados por el sacerdote Deogracias Corredor con devoción a la patrona de Venezuela, la virgen de la Coromoto. Este conjunto nació en la parroquia de “La Inmaculada Concepción de La Azulita”, como un homenaje de amor y devoción a la patrona, esto se creó en el año de 1956 y desde entonces todos los años se celebran los bailes de los indios Cospes y el primero de enero ellos salen a bailar en las calles del pueblo para iniciar un año nuevo, junto con la caravana del niño Jesús, tradición que este año cumplió sus 50 años.
Ese día de fiesta se visten carrozas, se hacen desfiles y el pueblo se viste de gala.

Caravana del Niño
Críspulo Lacruz es conocido como el viejo “super” y cuenta que él es músico, toca guitarra y forma parte del conjunto Entre Amigos. La tradición del Niño viene de la finada Teresa Rojas que era tía de Rosalino Rojas, popularmente conocido como Rosito, cuando ella presentía que iba a morir llamó a su sobrino y le entregó el niño y que cumpliera con la devoción de todos los años sacarlo en caravana por todo el pueblo el 31 de diciembre y el primero de enero a las 10 de la mañana le celebrara la misa; así sucedió hasta que Rosito también falleció y antes de partir le dejó la tradición a la familia Cool Dávila y la familia Delgadillo, quienes hoy en día son los encargados de revivir esta tradición. Lacruz recordó que cuando Rosito se enfermó y le cortaron una pierna, él no dejaba de hacer su caravana, y en silla de ruedas preparaba un camión y lo adornaban junto con los vecinos y se hacía la caravana. “La señora Teresa Rojas tenía un hijo que se llamaba Petronio y desde la aldea de Agua Blanca traían la imagen en caravana, eso fue por allá por el año 1954, esto es una tradición que nunca morirá, porque la Azulita es un pueblo netamente católico y hay muchas familias que quisieran tener el niño en su casa, pero esto es una cosa que se hereda de familia en familia, los que tienen la responsabilidad hoy día de cumplir con la devoción unos viven en Caracas, otos en Mérida pero para ese día todos se congregan aquí”.
El encargado de la tradición es el señor José Eleazar Cool Dávila, quien explicó “Actualmente estoy como presidente de la tradicional Caravana del Niño que heredamos del finado Rosalino Rojas, este año está cumpliendo 49 años de fundada y ya estamos preparando los actos para el año próximo que cumple los 50 años. Ésta es una tradición que data del año 1953, cuando unos señores llegaron al pueblo y se la entregaron a la señora abuela de Rosito quién heredó la tradición; él murió hace 7 años y desde ese momento estamos nosotros cumpliendo con este compromiso, hacemos un nacimiento viviente y sacamos el niño por todo el pueblo el 31 de diciembre y al día siguiente se hace la misa que es la primera del año; luego hacemos una fiesta en la plaza Bolívar con los niños y ya llevamos 7 años compartiendo con ellos la tradición. Esto ya lo hemos creado como una fundación y con base en eso le damos a los niños cotillones, perros calientes (hot dogs), regalos, juguetes; empezamos con 120 regalos y ya hoy día tenemos que hacer regalos para 500 niños. Nos sentimos agradecidos de la receptividad que aumenta cada año en estas fiestas tradicionales y la alegría nos embarga y nos satisface porque paseamos el niño por todo el pueblo y la caravana va amenizada por un conjunto musical”, con esto se despidió hasta el próximo diciembre el señor José Cool. Este año también se pudo observar el muñeco con la vestimenta de año viejo que al finalizar la última campanada del 2006 fue quemado en memoria de las cosa pasadas que trajeron algún malestar y que no se quieren que vuelvan a suceder.

Misa y baile del primero de enero
Todo es alegría al recibir el año nuevo, a las 10 de la mañana del día primero de enero se celebra la misa y luego el baile de los indios Cospes en su ritual de bienvenida al nuevo año, todo esto son costumbres y tradiciones de nuestros pueblos.

Paradura del Niño y fiestas a los santos
Otro músico nativo de La Azulita es el señor Rufino, hombre nacido en este terruño, quien señaló que otra tradición de este pueblo ecológico de América, es la paradura del niño y comienzan desde el primero de enero hasta el 2 de febrero, día de la Virgen de la Candelaria. “En las paraduras disfrutamos de los tradicionales bizcochuelos y el vino, costumbre desde hace muchísimos años y que hemos mantenido como los pueblos andinos, también está la de San Benito, santo negro que habita en la región y que le hago su fiesta desde hace más de 20 años”. Cabe destacar que, que cuando el sacerdote va hasta su casa a realizar la misa de San Benito, se invita a todas las comunidades vecinas y se amanece tocando y bailando la danza de San Benito. Otra tradición es la virgen de Coromoto y la de San Isidro Labrador, el patrono de los agricultores que cuando lo celebramos le llevamos en agradecimientos presentes de nuestros productos del campo a la iglesia que luego son repartidos entre la gente pobre, las tradicionales misas de aguinaldo desde las 4 de la mañana. Otro músico es el señor Tello Puentes, nativo de La Azulita y quien no quiso hablar mucho. Él ejecuta la música de guitarra y expresó que como músico le gusta amenizar las fiestas religiosas que hay por costumbre en el pueblo donde participa junto a sus compañeros. Vale decir que todos estos músicos tradicionales que han visto nacer esta tradición se encuentran un poco molestos porque la música que amenizaba la caravana era música típica de cuerdas donde sus músicos daban lo mejor de sus notas musicales y no como el día de hoy que buscaron un conjunto que no tiene nada de tradicional con instrumentos eléctricos y no tiene el sabor tradicional.

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Remanso del Quebradón
Posada Eco.Turística


Un lugar encantador....


Usted podrá fotografiar toda la fauna y flora de la zona, y las hermosas aves del sector.
Alejandro y Mª Consuelo tienen acción directa en cuanto a la conservación de la naturaleza.
Clik sobre la imagen para ir a la web de Remanso del Quebradón