Laguna Negra

Esta Laguna es uno de los principales atractivos turísticos del estado ya que llama la atención su color oscuro...

Leyendas de Merida

Mérida es rica en mitos y leyendas, tanto de origen indígena como las creadas a través de los tiempos por los campesinos del páramo....

La Trampa

Lugar sagrado, escondido entre las nubes, refugio de indios, tribus de los Mucuúnes, Jamuenes, Casés, y Quinaroes, habitantes alrededor de la Laguna de Urao...

Gastronomía merideña (historia y evolución)

La comida merideña consta de gran variedad de delicias gastronómicas de singular preparación...

Historia y herencia cultural

En sus valles y mesetas se asentó la civilización Tatuy (significa precisamente, lo más antiguo), la cual alcanzó un alto grado de desarrollo cultural...

29 dic. 2010

Mis deseos para tí

Que las VERDADERAS AMISTADES continuen eternas y tengan siempre un lugar especial en nuestros corazones.


Que las lágrimas sean pocas y compartidas.


Que las alegrías estén siempre presentes y sean festejadas por todos.


Que el CARIÑO esté presente en un simple hola o en cualquier otra frase...


Que los CORAZONES estén siempre abiertos para nuevas amistades.

Que las cosas pequeñas como la envidia, el odio... sean "observadas" y "paradas" en el momento de su nacimiento.


Que aquel que necesite ayuda encuentre siempre en nosotr@s la confortable palabra amiga.


Que el PERDÓN y la comprensión superen las amarguras y las desavenencias.


Que nuestro pequeño MUNDO sea cada vez mas humano.


Que todo lo que SOÑAMOS, IMAGINAMOS e INTUIMOS se transformen en "realidades".

Que el AMOR por el prójimo sea nuestra meta abosoluta.


Que nuestra LARGA JORNADA de los próximos 365 días esté repleta de cosas buenas.


Que para el 2011 tod@s alcancemos Paz, Felicidad, Armonía y A
mor.


Mis mas sinceras palabras de agradecimiento a tod@s quienes visitan este Blog, quienes están suscrit@s, a tod@s los que con sus aportes han enriquecido la divulgación sobre Mérida a tod@s ustedes mil gracias.

Image and video hosting by TinyPic

5 dic. 2010

El culto a la Inmaculada Concepción en la Mucurubá de ayer y de hoy

Autor: Rubén Alexis Hernández Arena
Historiador


Durante el periodo colonial de los Andes merideños una de las prioridades de las autoridades era el adoctrinamiento católico de los antiguos habitantes andinos, quienes originariamente no creían en Dios, en los santos y en otros símbolos del cristianismo. Se buscaba imponer la cultura de los invasores en todos los ámbitos posibles, y de esta manera destruir progresivamente la cosmovisión aborigen y consolidar el orden colonial. Una de las estrategias llevadas a cabo por los españoles y los criollos para imponer el catolicismo en zonas como Mucurubá, consistió en la obligatoriedad de establecer cofradías o hermandades y de realizar festividades en honor de los santos patronos (fiestas patronales), en las que evidentemente debían ser partícipes los indígenas. En este sentido la Iglesia, por medio de los curas doctrineros, desempeñó un papel de primer orden.
En el caso de Mucurubá una de tales cofradías fue la de la Virgen Inmaculada Concepción, cuya existencia ya era informada en los apuntes de la Visita de 1655 a la localidad, llevada a cabo por el funcionario Juan Modesto de Meler (oidor de la Real Audiencia de Santa Fe):
“(…) se an juntado todos los yndios desta poblacion y entre todos juntan seis patacones [tipo de moneda colonial] y los pagan de la Visita de pila y de cada una de tres cofradías que ay en este pueblo la una de Nra. Sra. de la Concepción (…)”. (Colección Los Andes, tomo no. 10, ULA, fol.120vº).

La evolución de esta hermandad fue tal, que para finales del siglo XVII ya se reunían los cofrades todos los meses de diciembre para discutir sobre distintos aspectos concernientes a las fiestas en honor a la Virgen y sobre elementos administrativos varios. A partir de lo acordado en dichas reuniones se levantaron las respectivas actas, en las que se evidencia claramente la consolidación temprana del culto mariano en Mucurubá, y en cuya interpretación se aprecia el interés de las autoridades religiosas y de los cofrades no sólo por perpetuar la adoración a la Virgen y la doctrina cristiana en general, sino por acentuar el desarraigo espiritual de los indígenas:
“En catorce días del mes de diciembre de mil seiscientos y noventa y ocho años, aviendo congregado y llamado al Theniente, Caciques y demás hermanos desta cofradía de la Purísima Concepción de la Virgen Santíssima, Nuestra Señora, cita en este Pueblo de Mucurubá para elegir Alféres, Maiordomos y demás Oficiales para la fiesta del año venidero y servicio de dicha cofradía (…). Y aviendo ajustado quentas con el Thesorero dio de gasto seis reales en labrar la sera de la Cofradía y dos reales en una aldaba para la sachristía, tres pesos y tres reales en hazer este libro, dos reales en aliñar los boceles, tres pesos y cuatro reales en una caja de madera con serradura y llave para la cofradía, de suerte que todo importa siete patacones y un real; que todo lo referido se le rebaja del dinero que tiene en su poder, según los cavildos del año de noventa y seis y noventa y siete (…), y por lo bien servido que a estado esta dicha cofradía, se les da a todos los hermanos las gracias y se serró este Cavildo dando juntamente estas quentas por buenas, salvo yerro de pluma o suma. Y lo firmé en dicho día, mes y año”. (Ana Hilda Duque, y Yuleida Artigas, “Manuscrito de la Cofradía de la Inmaculada Concepción de Mucurubá”, pp. 83-84).
En cuanto a las fiestas en honor a la Inmaculada Concepción, es evidente que éstas comenzaron a celebrarse luego de fundada la cofradía en Mucurubá, aunque no sabemos el año exacto de su inicio. Para finales del siglo XVII ya era costumbre que tales fiestas se realizaran cada mes de diciembre, y que se llevaran a cabo procesiones, misas y otros actos. El culto mariano tuvo tanto arraigo en el imaginario colectivo, que pronto se constituyó en elemento de integración y de cohesión sociodemográfica de la micro-región de Mucurubá, trascendente en el tiempo por medio de la veneración y de las festividades (con algunas interrupciones).
Respecto a la celebración reciente de estas fiestas sagradas en Mucurubá, cabe acotar la presencia de algunas modificaciones. Quizá la que más destacó fue el acto de encender velas en la noche del 8 de diciembre, día central de las festividades. Tal manifestación, conocida popularmente como “Las Velas de Mucurubá”, fue incorporada en 1974 por unos estudiantes locales que habían quedado maravillados por la realización de tal acto en la ciudad colombiana de Manizales: “Aquella primera experiencia del año 74 gozó de la aceptación no solo de la junta Directiva de las Ferias y Fiestas de aquel año sino también de los pobladores de Mucurubá (…)”. (Daisy Reyes, y Luis González. Las Velas de Mucurubá…, p. 37).

La importancia del culto mariano en Mucurubá ha sido tal, que incluso dejó sus huellas en la nomenclatura geográfica local: quebrada La Virgen, Loma de La Virgen, piedra de La Virgen, entre otros nombres vigentes.

Gráficas.
Iglesia de Mucurubá. Nana1974
Iglesia y Plaza Bolivar Mucurubá: Rodríguez Flores
Velada en Mucurubá: Mucurubá pueblo típico

2 dic. 2010

Diciembre de 1619 en la historia de Mucurubá

Autor: Rubén Alexis Hernández Arena
Historiador

Entre las últimas décadas del siglo XVI y primeros años del siglo XVII la micro-región de Mucurubá, conformada por lo que actualmente son las parroquias Mucurubá y Cacute, sufría un proceso continuo de reorganización espacial de acuerdo a los intereses de los encomenderos, de los curas doctrineros, del corregidor de naturales y de otros personajes y representantes del orden colonial en la localidad y en los Andes merideños. Específicamente el mes de diciembre del año 1619 significó una fecha de gran importancia para el poblamiento de Mucurubá en el contexto de dichos intereses. En ese mes y año el visitador Alonso Vázquez de Cisneros consideró un proyecto urbanizador que tenía como objetivo concentrar a la población encomendada en el Pueblo Nuevo o de Doctrina de Mucurubá (este proyecto se enmarcó en las conocidas Ordenanzas de Mérida). Hasta ese momento muchos indígenas de la zona habían estado dispersos montaña adentro, sin ser adoctrinados convenientemente en la religión católica y sin ser controlados de manera eficiente por los colonizadores.
Para alcanzar el objetivo demográfico-espacial planteado, Vázquez de Cisneros comisionó al juez poblador Gonzalo García de La Parra, y le ordenó por medio de un auto de población del 6 de diciembre, fecha que ha sido propuesta por algunos como el día de la “fundación” definitiva de Mucurubá, que se agregaran las Encomiendas de Mucurubá, de Mucupiche, de Cacute, de Moconoque y de Escagüey al Pueblo Nuevo de San Juan de Mucurubá, que se poblaran los indígenas en forma de barrios, que se edificaran los bohíos alrededor de la Iglesia, que el Pueblo Nuevo cumpliera con las características urbanísticas de todo centro poblado hispánico (aproximadamente en forma de damero), entre otras disposiciones administrativas:
“En la ciudad de Merida a seis días del mes de diciembre de mil y seiscientos y diez y nueve años el señor licenciado Alonso Vazquez de Cisneros (…) proveido que se les notifico y que todos conforman y señalan por el mejor y mas acomodado sitio para la poblacion y agregación de todos los dichos yndios del valle de Mucurua que es donde esta la dicha yglesia de tapias cubierta de paja (…) junto al camino real que va a la governacion de Benezuela y otras partes (…) todos los dichos yndios son los siguientes: El repartimiento de Mucurua de Leonardo de Reynoso (…) todas son ochenta y cinco personas (…). El repartimiento de Mucurua de Juan Sanchez Osorio (…) todas son treinta personas (…). El repartimiento de Mucupiche del dicho Francisco de Gaviria (…) todas son ciento y quarenta y tres personas (…). El repartimiento de Cacute de Hernando de Alarcon (…) todas juntas son setenta y nueve personas (…). El repartimiento de Mucunoc de Antonio de Gaviria (…) todas son ciento y veinte y dos personas (…). El repartimiento de Escaguey de don Alonso Davila (…) todas son ciento y setenta y nueve personas. Por manera que suman todos estos yndios (…) seiscientas y treinta y ocho personas grandes y pequeñas. Todos los quales conviene se agreguen en un sitio comodo (…) se agreguen pueblen y junten por barrios en el dicho sitio y asiento del dicho valle de Mucurua junto a la yglesia (…) y en la dicha yglesia se doctrinen de aquí adelante todos los dichos yndios (…) con distinción de cada repartimiento y parcialidad de por si se les señalen sus solares quadrados por su orden y quadras y las calles se hagan derechas limpias y de seis baras en ancho (…)”. (Colección Ciudades de Venezuela, rollo no.15, Biblioteca Febres Cordero, fols. 103-105).

Unos días más tarde, el 10 de diciembre, Vázquez de Cisneros dictó las instrucciones a Gonzalo García de la Parra, especificándole las medidas a ejecutar para consolidar en el corto tiempo el Pueblo Nuevo de Mucurubá, y por tanto el orden colonial en la zona. En este sentido Vázquez de Cisneros consideró de especial importancia los siguientes aspectos: Trazado del pueblo, construcción de las viviendas indígenas y destrucción de los antiguos bohíos, delimitación del área del Resguardo, reparación y modificación de la Iglesia, construcción de un puente de madera, entre otros.
Entre las consecuencias más importantes del proyecto urbanizador de Alonso Vázquez de Cisneros en la micro-región de Mucurubá, están las siguientes: 1) Consolidación de Mucurubá como población principal asentada en el cono de deyección que ocupa actualmente y ubicada a orillas del Camino Real (la que se conoce hoy día como carretera Trasandina). A partir de dicho proceso estuvieron sujetas administrativa y religiosamente a Mucurubá las poblaciones de Moconoque, Cacute, Escagüey y Mucupiche (Escagüey y Mucupiche aún forman parte de Mucurubá); 2) Ubicación aproximada de los pueblos anteriormente mencionados en los sitios que ocupan en nuestros días; 3) Fortalecimiento del catolicismo al facilitarse espacialmente el adoctrinamiento de los indígenas; 4) Mayor control sobre los indígenas gracias a su concentración territorial, y por tanto un mejor aprovechamiento de éstos como mano de obra (forzada) al servicio de encomenderos, de curas doctrineros y de otros personajes y funcionarios coloniales; 5) Integración progresiva de Mucurubá a la provincia de Mérida y al Nuevo Reino de Granada.

Gráficas:
Panorámica Mucuruba fuente: http://mucuruba.es.tl/GEOGRAFIA.htm
Plaza Bolívar de Mucurubá. Edwin Mora
Iglesia de Mucurubá. Filippo Bilotti