25 oct. 2008

El hiru txirlo, el juego más antiguo en los Andes venezolanos

Este articulo se plantea que el Juego de Bolo debe recibir el afecto que merecen nuestras tradiciones más sagradas y que una de sus versiones, el Hiru Txirlo, fue sembrado en un sector de los Andes venezolanos por un grupo de vascos hacia 1558-80.
Equipo lanza en Bolo de Piñango; bola debe pegar tabla central, banda lateral, y tumbar "muñecos". Version "Tabla y Banda" a aplicarse en Primer Torneo Internacional de Hiru Txirlo el 27/3/02, donde jugara Seleccion de Euskadi.

La historia del juego de Bolo
La más antigua referencia del juego, es en una tumba egipcia de un niño, que se estima es del año 5200 a.C. En ella se colocaron piedras labradas y una bola de piedra, que debía pasar por un arco de tres piezas de mármol y tumbar las piedras. Hacia el siglo III., en lo que es hoy Alemania, el Bolo formaba parte de una importante ceremonia religiosa en la que los feligreses lanzaban una bola, buscando tumbar su bastón ("kegel") que representaba el paganismo. Con ello los feligreses "se limpiaban de sus pecados".

En un edicto real inglés del siglo XIII se prohibió el Bolo, porque distraía a los soldados de la práctica del tiro del Arco Largo. Esto registra la importancia que tenía el Bolo en los medios rurales. En Berlín y Colonia, en 1325, se restringieron las apuestas en el Bolo a un máximo de cinco chelines, para reducir la ludopatía que creaba este juego. También hay referencias a una fastuosa cena de ciervo en Frankfurt en 1463, después de la cual los comensales jugaron unos partidos de Bolo. En Polonia en 1518, se otorgaba un premio de mayor peso, un buey, al ganador de una competencia de Bolo.

Telesforo de Aranzadi y Unamuno (primo de Don Miguel) investigó la muy temprana existencia de 14 versiones del juego de Bolo en el País Vasco, mostrando las especiales relaciones del mismo con uno del Jura Suizo y de Baden (Alemania). Probablemente el Bolo fue incorporado al País Vasco en la primera parte del primer milenio. Dentro de las versiones del Bolo, de aquel entonces en el País Vasco, destacamos el Hiru Txirlo (o Hiru Txulo), de tres bolos (brillas o Txirlos). Se ha reportado en el siglo XIII, en Alemania, un juego que también utilizaba 3 bolos, pero que pronto fue reemplazado por la versión de los 9, predominante hasta hoy día en Europa. .

El historiador Niño Azkona documentó cómo este juego se extendió del País Vasco a Castilla, cuando los canteros vizcaínos que intervinieron en la construcción del monasterio del Escorial (comenzado en 1567 por el Maestro Juan Bautista de Toledo, por órdenes de Felipe II) popularizaron el Juego de Bolo, denominándose "la Plaza de los Bolos" en la Villa de El Escorial, el lugar donde los canteros "distraían el resto de la jornada hasta el toque del Ángelus, jugando a Los Bolos y a La Barra". Este tipo de problemas han ocurrido repetidamente con el Bolo y así, en 1799, se recomendaba en Gamarra Mayor que no jugaran cerca de la iglesia porque "turba y distrae a los que están orando en el templo".

Estas referencias afianzan las raíces agrarias y místicas de este juego, que atrajo a importantes personajes. Enrique VIII de Inglaterra (1491-1547) lo practicó en su corte y Martín Lutero (1483-1546) construyó una pista de Bolo en su casa para sus hijos. Sir Francis Drake, temible corsario y hábil almirante inglés, fue un gran entusiasta del Bolo. Según es leyenda en Plymouth, cuando en la mitad de un Juego (1588), le informaron que debía salir a enfrentarse a la anunciada armada que dirigía el duque de Medina Sidonia; advirtió que antes de embarcar, tenía que terminar el juego.

Version "Tiro de Cañon o Carreto", Bolo de Santa Ana. Bola debe pegar tabla central y los "muñecos" al fondo. El izq. vale 7 puntos, el central (Reina) 12, y el derecho 6. Al fondo el bolero (garitero), que acaba de sacar unas gallinas del Bolo.

En el inmenso territorio de América, se ha reportado que muchas etnias indígenas practicaban juegos parecidos a la Toka, o sea acertar a un blanco con un proyectil lanzado con la mano, pero el juego propiamente de Bolo fue introducido por europeos.

Europeos que llegaron en los siglos XVI-XVII a América practicaban el juego de bolo. Y así, holandeses colonizadores en Nueva Ámsterdam (1626) y exploradores con Henry Hudson, introdujeron el juego en Estados Unidos y Canadá. Ingleses continuaron la práctica del Bolo en las nuevas provincias.

La introducción del Hiru Txirlo en los Andes Merideños de Venezuela

Para una razonable hipótesis de quiénes fueron los que introdujeron el juego de Bolo en los Andes Merideños de Venezuela, es necesario identificar los primeros europeos que lo practicaban y que se quedaron en estas bellas montañas, con gran parecido a Euskadi.

Es así como se definen introductores del Juego de Bolo en los Andes Venezolanos, a los llamados "hidalgos de la tierra", "vizcaínos de su tierra" o "vizcaínos de la armada de D. Juan Tello Guzmán". Entre "los vizcaínos de su tierra" llegaron a Mérida los hermanos Pedro García de Gaviria y Zeledón de Gaviria; Andrés, Santos y Pedro de Vergara, y Miguel de Salinas. Provenían de Mondragón, Bergara y Oñati, donde se jugaban los Bolos con pasión y no se puede esperar que dejaran de hacerlo al llegar a Mérida.

De ellos, sobresale Pedro García de Gaviria (Ochoa de Olariaga y Altube), de Mondragón, hábil administrador, líder y hombre de decisión y valentía. Viajó en la Armada Real a Inglaterra en 1554, para el casamiento de Felipe (hijo de Carlos V y futuro rey Felipe II) con la Reina María I (Tudor). El 9 de octubre de 1558, Pedro García de Gaviria, después de ser poblador de Tunja, Colombia, participó en la fundación de Mérida, Venezuela, como Jefe de Caballería, en las expediciones de Juan Rodríguez Suárez y Maldonado. Tuvo una importante actuación en la historia de la provincia, siendo capitán fundador, primer tesorero, escribano público, regidor y alcalde ordinario. También le tocó dar fin a su coterráneo Lope de Aguirre y capturar su bandera, "de las dos espadas ensangrentadas", que aparecen en el escudo de Mérida. Intervino en 1579 en las primeras exportaciones de trigo con el mercader vasco, Antonio de Amezaga.

En los páramos de Piñango y Siete Lagunas se juega el Bolo de los tres muñecos, similar al Hiru Txirlo del País Vasco que debían jugar los Hidalgos Vizcaínos. En ambos lugares se utiliza una tabla de salida, donde se debe pegar la bola para iniciar válidamente su recorrido. Se emplea el término "carreto", la designación del "Bolero" y otras coincidencias. En ambos lugares se dice "siempre han jugado al Bolo".

En Los Andes, a través de los años, se hicieron cambios al juego original y a fin de facilitar su práctica, las bolas se redujeron en tamaño y peso. Se estableció la colocación de los bolos perpendiculares a la línea de lanzamiento, además de poder colocar los tres en línea. Se distinguió el valor de los bolos, que llamaron "muñecos", por las figuras de piedra, que dejaban los indígenas en cuevas, lagunas y lugares sagrados.

En el País Vasco, los Bolos tradicionalmente se jugaban en días festivos, después de misa, existiendo proclamaciones, como la de 1581 en que se prohibió el juego de Bolos, en el cementerio de la iglesia de Erentxun "so pena de excomunión y dos reales de pena cada vez". Y en Ullibarri Jauregi en 1632, se estableció "no se permite el juego de bolos el día de San Antonio, ni el día siguiente y, tampoco, el día de San Bittor". En Los Andes venezolanos el Bolo se ha jugado tradicionalmente en Semana Santa. ¡Y que así siga siendo, por los siglos de los siglos!. Amen.


El Padre Alzate bendice medallas y trofeos, Primer Torneo de Bolo de los Paramos de Piñango 2001, organizado por Jon Sanjuan Etxebarrieta (Secretario, ONG, Soc.Amigos Sn.Fco.Javier).
El equipo de Las Pailitas obtuvo Copa, y exigió la Ikurriña

Primer Torneo Internacional de Hiru Txirlo, la Selección de Euskadi a América

Habiendo editado una publicación (El Juego de Bolo de Piñango...), por medio del Ing. Iñaki Beldarrain, nos reunimos con directivos de la Federación de Bolo de Gipuzkoa y la de Hiru Txirlo: Manolo Uribe-Etxebarria, Mari Carmen Olabe, Félix Gómez y Luis Aizpeolea. Ellos se entusiasmaron con el proyecto que les propusimos y el 27 de marzo de 2002, se efectuará, en los Andes Venezolanos, el Primer Torneo Internacional de Bolo Hiru Txirlo, entre la Selección de Euskadi y la de Los Paramos Andinos de Venezuela. Esto, casi 450 años después que Pedro García de Gaviria y sus Hidalgos Vizcaínos sembraron el Hiru Txirlo en dichos Paramos.

La Delegación de Hiru Txirlo del País Vasco incluye a Antonio Agirre, Luis Aizpeolea, Sebastián Aranzabal, Félix Gómez ("baltza"), Beñat Gómez, Mikel Urkia, Juan Luis Rodríguez y Mari Carmen Olabe (Presidenta de la Asociación de Hiru Txirlo de Guipúzcoa).Coordinan el torneo los Sres. Aitor Azpiritxaga y Jon Sanjuan Etxebarrieta, de la Sociedad de Amigos de San Francisco Javier, ONG que desde 1985 promueve el desarrollo integral de los habitantes de los Paramos de Las Siete Lagunas y áreas vecinas.

El Alto de Los Vascos

El Primer Torneo Internacional de Bolo Hiru Txirlo y la información sobre Pedro García de Gaviria y los Hidalgos Vizcaínos en Mérida; animó a las autoridades a conceder el nombre "El Alto de los Vascos" a la cima de una morrena adyacente al Páramo de Las Cruces. La vista es extraordinaria. Hemos colocado una masiva torre de piedras y el 25 de marzo de 2002 se procederá al bautizo. No necesitaremos agua, porque con la Selección de Hiru Txirlo de Euskadi y la Ikurriña presente y recordando a aquellos que nos precedieron hace 450 años, seguro tendremos suficientes lágrimas de emoción

Fuente: http://www.euskonews.com/0160zbk/gaia16003es.html

1 Dejaron huellas de su paseo por Mérida:

siry, ya ves que vamos y venimos, da gusto reencontrarte

un beso

s