10 ene. 2009

El Molino

Entre montañas, bendecido por cada despunte del sol y arropado de manera intermitente por la neblina, se encuentra El Molino; uno de los caseríos de la parroquia que con el mismo nombre, antecede a Canaguá en el municipio Arzobispo Chacón del estado Mérida

La quietud del pintoresco pueblito, la laboriosidad de su gente, sus calles semi empedradas y el transitar de los arrieros provenientes de las aldeas circunvecinas, hacen del lugar un apacible rincón en el que provoca quedarse a descansar para después recorrer otros destinos del occidente venezolano con el propósito de regresar


Carla Silvana Cárdenas
Frontera

Tiempo para detenerse. Tiempo para respirar. Tiempo para contemplar caminos ondulantes, vegetación frondosa y valles que parecen alfombras. Tres horas de camino separan a El Molino de la ciudad de Ejido, a lo largo de un viaje que muchas personas quieren realizar por la belleza de los paisajes y la oportunidad de apartarse del resto del mundo.

Para los visitantes, las razones para completar el trayecto de 150 kilómetros desde el municipio Libertador hasta el destino turístico, sobran y se reparten entre las caminatas a la plaza Bolívar del pueblo, las visitas a la iglesia, las dos posadas, la amabilidad de los lugareños, el restaurante de la calle principal de la aldea El Hato y el silencio acogedor que caracteriza al principal caserío de la parroquia El Molino del municipio Arzobispo Chacón.

Para sus habitantes, los minutos transcurren recibiendo a la gente que ahí llega desde los estados Carabobo, Zulia, Lara y Táchira, con las puertas abiertas y la aspiración de recibir a los turistas de otros lugares del país.

Ya en las calles semi empedradas flanqueadas por las fachadas de las casas que hacen recordar a las pequeñas urbes de antaño, el reloj se olvida y provoca quedarse a descansar todo el año, gracias a lo acogedora que resulta la estancia en el lugar.

Cómo llegar

Quienes viajan por cuenta propia hasta El Molino, cuyo nombre tiene su porqué en las antiguas moliendas de trigo, que antes catapultaban la economía del poblado, suelen utilizar vehículo rústico por lo empinado de algunos tramos.La vía, que según cuentan fue abierta a pico y pala hace muchos años por un presbítero y los pobladores de Canaguá, se encuentra en buenas condiciones en algunas partes y con fallas en otras, y es por eso que se sugiere conducir con cautela.

No obstante, esto no le resta atractivo al recorrido, razón por la cual algunas personas se atreven a movilizarse en carros hidromáticos sin doble tracción y sin reducir mucho la velocidad.

De cualquier modo, es importante estar atentos a cualquier eventualidad para no tener mayores inconvenientes.

Con salir de Mérida, ‘tomar’ las avenidas Monseñor Acacio Chacón y Centenario, transitar por La Variante, dirigirse a la entrada a Estanques y enfilarse por la vía a Canaguá, los turistas tendrán asegurada la llegada al sitio sin pérdidas.

Si usted es de quienes prefiere viajar en transporte público, el punto de partida es el Terminal de Pasajeros José Antonio Paredes de Mérida, desde donde salen las busetas a Canaguá a las 9:00 am, 12:00 del mediodía y 4:00 pm.


Las opciones

En El Molino, Darly Durán, Berenice Meza y James Durán, se convierten en anfitriones de los visitantes en la posada Villa Azul, cuyas puertas son abiertas muy tempranito y se cierran para dormir a las 10:00 de la noche.

En esta posada provista además de un largo balcón en la segunda planta, las personas pueden avistar una interesante perspectiva de la plaza Bolívar, bastante frecuentada por los estudiantes de bachillerato en los momentos de descanso.

Datos de interés

El Molino, caserío principal de la parroquia del mismo nombre, está habitado por un aproximado de 900 pobladores, se encuentra a 1 550 metros de altitud, y tiene una economía fundamentada principalmente en la agricultura y la ganadería.

La producción de papas, café, apio y ajo, caracteriza a las aldeas El Quebradón, Betania, Las Adjuntas y al propio poblado que ha comenzado a ser referencia turística en el municipio Arzobispo Chacón de Mérida.

La parroquia El Molino, se encuentra a 150 kilómetros de Mérida y a 39 kilómetros de Canaguá, y su extensión territorial es de 17 mil 790 hectáreas.

Antes de finalizar, es preciso añadir, que si usted decidió viajar en transporte público y tiene previsto regresar a la capital merideña, puede abordar uno de los automotores de la Línea Arzobispo Chacón, que pasan por el Molino después de salir de Canaguá, desde donde los choferes inician el viaje hacia Mérida a las 5:00 am, las 11:00 am y las 4:00 pm.
Cuando viaje hasta El Molino, no olvide preguntar en qué lugares se vende el queso que se produce en esa parroquia, que hechiza por la quietud que se respira en cada una de sus calles, para que así pueda llevarse un producto elaborado por la gente cuyo trato, seguro le va a gustar.
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Imágenes: romanistik seminar

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