3 may. 2012

A 60 años de la creación del Parque Nacional “Sierra Nevada”

Por: Rubén Alexis Hernández A.
Historiador

Primeras exploraciones coloniales en la Sierra Nevada.

Recientemente se cumplieron 60 años de la creación del Parque Nacional “Sierra Nevada”, uno de los de mayor extensión del occidente venezolano, y cuya importancia radica en la notable biodiversidad, en la abundante producción hídrica, en la presencia de poblaciones antiguas, en la belleza paisajística, entre otros atributos. Así se resume la justificación del Gobierno venezolano de 1952 para la creación de dicho Parque: “Que con la creación de los referidos parques, se atiende a la preservación permanente de las aguas y de la flora y fauna autóctonas; a la formación de centros de interés para estudios científicos y de investigación, así como para el fomento del turismo y (...)”.

Apenas arribaron los primeros españoles al valle del río Chama, principal curso fluvial de los Andes merideños, hicieron las primeras incursiones en los alrededores de lo que se conocía como Sierras Nevadas (nombre que hacía referencia a la presencia de nieve permanente en algunas cumbres). De esta manera exploraron parcialmente el conjunto montañoso identificado hoy día como Macizo del Sur (donde se ubican los muy conocidos Pueblos Del Sur), colindante con la estribación sur-occidental de la Sierra Nevada. Entre otras zonas, los conquistadores se desplazaron por la subcuenca del río Nuestra Señora, y allí se percataron de que era un espacio densamente poblado a pesar de que las condiciones paisajísticas no parecían las más idóneas: aridez, erosión, cierta escasez de agua dulce, entre otras. En esta subcuenca se ubican actualmente localidades como San Antonio de Acequias, San José del Sur, El Morro y Los Nevados.

Luego de la incursión al Macizo del Sur, una expedición a cargo de Juan Rodríguez Suárez, “fundador” de la ciudad de Mérida, recorrió todo el valle alto del río Chama y una parte del curso superior del río Santo Domingo, y al parecer habría explorado, aunque de manera fugaz, la Sierra Nevada montaña adentro. Pero el carácter superficial de esta expedición no será desaprovechado; resultará en un importante precedente informativo para beneficio del capitán Juan de Maldonado y su tropa, quienes lograron realizar una exploración más detallada de la Sierra Nevada:

“(…) de allí envió a Bartolomé Maldonado con gente que atravesando la cordillera de la Sierra Nevada más arriba viese lo que de la otra banda había. Caminaron algunos días por aquel paraje y páramo que era bien ancho y despoblado, y en acabándolo de pasar dieron vista a los llanos de Venezuela (…)”.


Tras esta expedición hubo una serie de incursiones a lo largo y ancho de la Sierra Nevada, que en gran medida posibilitarán el conocimiento humano y paisajístico del territorio, y por tanto el control de los indígenas en Pueblos de Encomienda y la oportunidad de establecer comunicaciones con distintos espacios geográficos, en especial con el piedemonte andino-llanero y con los Llanos barineses. Fue, durante el transcurso de dichas expediciones, cuando los colonizadores notaron que diversos valles transversales conectaban de forma relativamente fácil a la cuenca alta del Chama con Barinas; uno de estos valles servirá de asiento al conocido “Camino de Los Callejones”, específicamente el correspondiente a la parte superior del río Santo Domingo.

Para mediados del siglo XVII el conocimiento de la Sierra Nevada por los colonizadores de la cuenca alta del Chama era tal, que en distintos documentos de la época se percibe la familiaridad que parecían tener con el espacio geográfico las autoridades y otros personajes de la Provincia de Mérida. Incluso en dichos documentos abundan los topónimos, signo evidente de la “apropiación” paisajística en favor del orden hispánico:
“(...) y luego va corriendo el dicho resguardo desde el dicho rio de Chama atravesándole y pasando de la otra bande del hasta llegar a un quebrada que llaman Mucuyao y por otro nombre Mocaho que entra en el dícho rio de Chama y por la dicha quebrada arriba hasta lo alto del paramo y peñas que llaman Mucuguaguo y de alli bajando hasta dar en la quebrada Mucumbas que entra en el dicho rio grande de Chama (...)”.

Rubén Alexis Hernández A.

0 Dejaron huellas de su paseo por Mérida: