Laguna Negra

Esta Laguna es uno de los principales atractivos turísticos del estado ya que llama la atención su color oscuro...

Leyendas de Merida

Mérida es rica en mitos y leyendas, tanto de origen indígena como las creadas a través de los tiempos por los campesinos del páramo....

La Trampa

Lugar sagrado, escondido entre las nubes, refugio de indios, tribus de los Mucuúnes, Jamuenes, Casés, y Quinaroes, habitantes alrededor de la Laguna de Urao...

Gastronomía merideña (historia y evolución)

La comida merideña consta de gran variedad de delicias gastronómicas de singular preparación...

Historia y herencia cultural

En sus valles y mesetas se asentó la civilización Tatuy (significa precisamente, lo más antiguo), la cual alcanzó un alto grado de desarrollo cultural...

30 abr 2008

Restos óseos fosilizados en la localidad cercana a la población de Chiguará


PRIMER HALLAZGO DE MEGAFAUNA ESTUDIA EL MUSEO ARQUEOLÓGICO DE LA ULA
Enviado el 30 Ene 2008 - 11:53 por coordinformacion

Prensa Vicerrectorado Académico
Camen Betancourt

Desde el mes de diciembre del año 2007, el Museo Arqueológico de la Universidad de los Andes, estudia un hallazgo de restos óseos fosilizados en la localidad de El Llano del Anís, cercana a la población de Chiguará. Tratándose de restos aflorados de megafauna, cuya antigüedad se remonta a unos 18 mil o 10 mil años.

Cuando hablamos de megafauna nos referimos a grandes animales terrestres extinguidos que existieron a partir del cretácico (63 millones de años) hasta el pleistoceno superior (10 mil años), época en la que convivieron con grupos humanos.
Este hallazgo sería el primer reporte de megafauna que se encontrase en la Cordillera Andina de Mérida, lo que podría originar cambios en la historia del poblamiento de nuestra cordillera.

Jackelin Clarac de Briceño, coordina el grupo de investigadores que laborarán en la excavación de dicho yacimiento paleontológico y en tal sentido señaló la importancia del hallazgo, pues el mismo constituye la primera referencia de restos de megafauna para la Cordillera Andina.

Asimismo, indicó que desde el punto de vista paleobiogeográfico amplía la información disponible, hasta el presente, sobre la distribución y posibles rutas migratorias de estos grandes animales terrestres.

Por su parte, Lino Meneses, coordinador del Museo Arqueológico de la Universidad de Los Andes, recalcó que nunca antes se había encontrado un contexto arqueológico-paleontológico que permitiera hacer estudios culturales de un periodo histórico tan antiguo.

“Además el hallazgo nos permite desde el punto de vista paleo-biogeográfico, ampliar la información disponible en la actualidad sobre la distribución y posibles rutas migratorias de estos mastodontes en la zona occidental del país, pues los únicos hallazgos de este tipo se habían dado en los estados Zulia, Falcón y Lara”, explicó Meneses.

La investigación se realizará por un grupo pluridisciplinario de investigadores merideños y foráneos, ya que es necesaria la intervención de expertos en el área de la geomorfología, arqueología, paleontólogos y cartógrafos.

En la actualidad quienes coordinan este importante proyecto son la Doctora Jackelin Clarac de Briceño, el Antropólogo Lino Meneses, la Antropóloga Gladys Gordones, el historiador Antonio Niño, el Doctor Carlos García, quien es Antropólogo Dental y Omar González Ñañez, además de un grupo de colaboradores, quienes en distinta forma están interesados en participar en toda esta aventura paleontológica en que se ha sumido el Museo Arqueológico de la Universidad de Los Andes.

El Vicerrector Académico de la Universidad, Humberto Ruiz Calderón felicitó a los investigadores del Museo Arqueológico, al tiempo que reconoció su interés en que se defina esta investigación con resultados concretos, a fin de que reciban el aval de la comunidad científica nacional e internacional.
http://viceacademico.ula.ve/modules.php?op=modload&name=News&file=article&sid=931&mode=thread&order=0&thold=0

Esta información me llenó de alegría. Desde aquí mis saludos a Humberto Ruíz, excelente profesional y aún mejor persona.


Mas información: FUNDACITE MÉRIDA IMPULSA MESA DE TRABAJO PARA CREAR MUSEO PALEONTOLÓGICO

Imagen: Contenida en link anterior

26 abr 2008

Chiguará

A 50 Kilómetros hacia el sur-oeste de Mérida, el valle del río Chama se amplía considerablemente. En aquel lugar se encuentran la Sierra de La Culata y la Cordillera de Tovar, formando un valle cerrado en forma de V, por donde baja el Chama hasta las llanuras del Lago de Maracaibo.

Ocupando una pequeña planicie sobre las estribaciones de la Cordillera de La Culata, y retirada un poco de la carretera Transandina, se encuentra la población de Chiguará. Tierra noble y generosa, de valientes guerreros chiguaraes, un pueblo de la gran familia Chama. Sus pobladores al ser sometidos bajo el régimen de las encomiendas fueron forzados a vivir en otros pueblos, como Tucaní y La Sabana, donde se les explotaba en las plantaciones.

Hoy es un pueblo pacífico, de vocación agrícola, asentado en un balcón a 927 metros de altitud en el valle del río Chama, de clima cálido y seco, con 850 mm de precipitaciones y con una temperatura media de 21.5ºC.

La tierra, algo seca y tostada, permite tan solo el crecimiento de una vegetación xerófila muy particular, en donde destacan los cactus, las tunas, las pitas y los cujíes. Según se va ascendiendo por la carretera la vegetación comienza a transformarse en verdes matorrales, atrás dejamos las erizadas tunas y cactus y en su lugar surgen árboles de recias maderas y copas frondosas como los robles, cedros y caobas que matizan de verde al paisaje.

Una iglesia blanca se asoma por encima de las casas, entre los árboles frondosos que sombrean plaza, con su fachada orientada hacia el sur como un blanco centinela guardando de alguna intromisión el amplio valle del Chama. Es una construcción reciente, muy sólida y robusta. Su fachada sigue un esquema muy poco usado en las iglesias de Los Andes: tres torres cuadradas pegadas entre sí. El cuerpo principal presenta en su parte inferior una decoración de pilastras con capiteles jónicos que sostienen un friso horizontal. Dos torres cuadradas, que se elevan por encima de la fachada, unidas a una torre central, un poco más alta, con arcos de medio punto, que dejan ver el campanario, rematadas en cúpulas semi -esféricas. La falta de separación entre las tres torres, así como las cúpulas sin tambor, le quita toda la gracia a esta iglesia, que luce bastante pesada, lisa y exenta de movimiento.

Chiguará es una muestra del esfuerzo de los hombres por habitar espacios en valles y montañas, sin destruir la naturaleza, creando una arquitectura propia, que se extiende en un tramado complicado de calles retorcidas que trepan por la montaña. Algunas casas han sido objeto de cierto cuidado especial por parte de sus dueños, pero otras no pueden ocultar las heridas del tiempo en sus techos de madera carcomidos, muros agrietados y aleros que amenazan con caerse.
Los habitantes se quejan del poco el flujo de visitantes en este pueblo. La población venezolana apenas está comenzando a valorar, en su real dimensión humana y cultural, a nuestros pueblos andinos.

El Parque Xerófilo, que se encuentra a la entrada del pueblo, es realmente interesante por sus jardines. Se halla en la ladera de un cerro que se extiende hasta el cauce del río Chama. Entre los cactus enormes podemos pasear por senderos de rocas y admirar las especies xerófilas de la zona, que recortan sus figuras caprichosas erizadas de espinas, contra el cielo azul cobalto. Llaman la atención unas piedras enormes de forma circular, de origen desconocido para los lugareños.

Chiguará es una parroquia del Municipio Sucre, con 7498 habitantes, quienes, se dedican en su mayoría a la agricultura. En sus alrededores se encuentran cerca de 22 aldeas, entre las cuales tenemos, Bella Vista, San Pedro, Buruquel, La Roncona, El Verde, El Rincón y San Jacinto, en donde habitan más de 6 mil personas.

El lugar que ocupa la población estaba habitado, mucho antes de la llegada de los españoles, por la tribu de los chiguaraes. Durante la colonia fue un lugar de encomienda dependiente del pueblo de doctrina de La Sabana, y se conocía con el nombre de Chiguará de los Estanquez. La Sabana es hoy día un puñado de casas y se encuentra cerca de La Trampa, en la vertiente de la cordillera que mira hacia el Lago de Maracaibo. El número de indios se redujo considerablemente y en 1635 apenas contaba con 185 indios que cultivaban tabaco, maíz, caña y batatas y criaban algún ganado vacuno. En diciembre de 1656, el visitador Diego de Baños y Sotomayor, en una visita que hizo a la región, ordenó que los indios se desagregaran del pueblo de La Sabana y se trasladaran al sitio que hoy ocupa Chiguará. Desde aquel momento se ordenó que los indígenas asistieran a la doctrina de Lagunillas, para su formación espiritual.

Gráficas: La ultima es un mamut realizado en fique, mide unos 2 metros de altura y se encuentra en las afueras del pueblo.

9 abr 2008

Leyenda. 5 Águilas Blancas

Excelente video que recrea el maravilloso cuento de Don Tulio Febres Cordero, que narra el origen mitológico de los andes.
Para disfrutar del video apaga el sonido del Blog, barra lateral derecha, violines andinos, pause en el Ipod.

Siry

1 abr 2008

Páramo Los Conejos

El Páramo Los Conejos está enclavado en la Sierra Norte frente de la Sierra Nevada, siendo su Pico más alto El Campanario, con una altura de 4.392 metros sobre el nivel del mar, fue ocupada en el año 1.558 cuando Juan Rodríguez Suárez funda a Mérida y encarga a Osorio Gavidia esta extensa zona hasta mediados del año 1.596. Se le dio el nombre de Páramo los Conejos porque en este sitio se desarrolla una especie de conejo que es única de color grisáceo de un kilo de peso, que solo se encuentra en Mérida Venezuela y Perú.

Es una zona primitiva salvaje donde su principal cultivo es la papa y el cebollin que asimila muy bien el clima, cubierto de frailejón en un 100% de su territorio, su medio de transporte ha sido por caminos de recuas o de mula a través de generaciones con una diferencia de 6 a 8 horas a pie hasta el poblado más cercano.

El alumbrado es lamparas de kerosene o resinas de Frailejón, actualmente velas,. Declarado Parque Nacional Sierra La Culata desde el 1.989, la construcción típica es de bahareque, la piedra, el barro, y alguna chozas construidas de paja construcción que ha evolucionando a través del tiempo con una población actual de 250 habitantes de costumbres seminomadas y con más de cuarenta casas construidas en este inmenso valle.

El Páramo Los Conejos, es la única localidad del Municipio Campo Elías que no conozco. No poseo información alguna sobre el lugar, tan solo las referencias de algunas personas.

El ascenso es un reto, se llaga a un punto en donde la travesía debe realizarse en bestias o caminando. Es una localidad prácticamente aislada que conserva la estampa de la esencia andina.

Solo comparto imágenes fotográficas cortesía de Venezuela Aventura


Video imperdible Páramo Los Conejos con Mérida Aventura


Slide con imágenes que demuestran las inigualable belleza de este lugar

26 mar 2008

Ejido

Ejido ha sido llamada con justicia por Tulio Febres Cordero "La ciudad de la miel y de las flores". Este título tan dulce, se debe a sus tradicionales panelas con las que se preparan los dulces caseros de higo, leche y guayaba, así como la rica miel y las flores provenientes de sus campos. Desde la época colonial, en Ejido se procesa la caña en los trapiches, para producir las panelas que sirven para endulzar los platos de la cocina típica del Estado Mérida.

Ejido a 1170 metros sobre el nivel del mar y situada sobre una meseta de suave pendiente, de origen aluvial, en la margen derecha del río Chama. Posee una temperatura media de 21º C.

En sus alrededores abundan los cultivos de caña de azúcar, que se prolongan desde las fértiles vegas del Chama, hasta la parte montañosa, hacia el norte, en donde la caña, el plátano, las guayabas, los cafetos y otros cultivos trepan por las laderas, hasta alcanzar las aldeas de El Manzano y El Salado.

La ciudad está dividida en tres parroquias: Parroquia Matriz, hacia el oeste, Parroquia Montalbán hacia el este y la Parroquia Fernández Peña, hacia el sur de la ciudad. Hasta hace pocos años, la carretera Transandina atravesaba el poblado por la Plaza Bolívar. Hoy se tiene una vía alterna por la parte baja, llamada Avenida Centenario, la cual divide a la ciudad en dos sectores. Hacia la parte de arriba de dicha Avenida se ubica el casco central del viejo Ejido, el cual consiste de dos calles paralelas bastante largas, llamadas Fernández Peña y Bolívar, atravesadas por unas catorce transversales cortas.

En los alrededores de la Plaza Bolívar se percibe un ambiente de pueblo andino por la presencia del mercado municipal y las tiendas que ofrecen todo tipo de mercadería, como cestas de fibra vegetal, relucientes machetes, ollas de barro, cobijas de lana, sacos de maíz, ramilletes de flores, etc. Muchos campesinos bajan de las aldeas vecinas a vender sus productos al mercado y a comprar los artículos manufacturados que no se consiguen en el campo.

La medicina tradicional basada en el poder curativo de las plantas, es un legado milenario de los indígenas, que se ha mantenido vivo de generación en generación por los habitantes de estas regiones. Los vehículos que se dirigen hacia las aldeas de Ejido se estacionan alrededor de la plaza y el mercado. Estos viejos jeeps, se reconocen por la gran cantidad de equipajes que llevan sobre el techo, como por ejemplo, bultos de papas, pacas de panela, racimos de cambures y otras cosas; además, sus vidrios están llenos de polvo y sus cauchos cubiertos por el barro de los accidentados caminos que deben transitar.

Enfrente de la plaza, vemos la bella Iglesia Matriz de Ejido, dedicada a San Buenaventura. De aspecto neoclásico, fue terminada de construir en 1907. Posee una fachada rectangular, dividida en dos cuerpos verticales, con pilastras de fuste estriado, que sostienen un friso con triglifos y metopas. En la parte de arriba, se tiene un pequeño frontón, semejante a un altar, con un arco acompañado de dos pequeñas pilastras a cada lado en forma simétrica, rematadas en el tope por una cornisa curvilínea, sobre la que se apoya una estatua de San Buenaventura.

Como la mayoría de iglesias de los pueblos andinos, la de Ejido ha sido erigida sobre un podio, de dos metros de altura en la parte delantera y que casi desaparece hacia el ábside, para compensar el desnivel del terreno. Unas escalinatas a cada lado permiten subir a un pequeño atrio o galería en la parte delantera, bordeado por barandas de balaustre.

Más adelante vemos la Plaza Campo Elías y enfrente de ésta la Iglesia de Montalbán, muy moderna en su estructura, a excepción de su única torre, semejante a la de la Catedral de Mérida.

Ejido es tierra de artesanos. En los caseríos de Los Guáimaros, Aguas Calientes y Pozo Hondo, se producen piezas de cerámica rústica hecha a mano, siguiendo los métodos tradicionales de los indios, sin el uso del torno y quemándola en hornos de leña. Son famosas en todo el país sus vajillas de barro, candelabros, figuras animales y otras piezas de gran valor artístico confeccionadas por estos artesanos populares. También se pueden conseguir en el mercado, esteras, cuatros, maracas y cestas fabricadas en laregión. Otra actividad muy interesante es la creación de las piezas para decorar los pesebres de Navidad, usando yesca o anime.

Cerca de Ejido, en Aguas Calientes, existen unos manantiales de aguas termales, ricas en sulfuro. Lamentablemente, el lugar no ofrece las condiciones mínimas de seguridad para los usuarios.

Ejido no tiene una fecha exacta de fundación como ciudad. De acuerdo a Julio Villamizar, el cronista de la ciudad, el poblado de Ejido se origina en un reparto de terrenos ejidos que hizo el Cabildo de la ciudad de Mérida en el siglo XVI. Estas tierras se asignaron a algunas familias notables de Mérida, leales a la Corona Española. En sus predios sembraron la caña de azúcar y explotaron sus haciendas y trapiches con la mano de obra de algunos esclavos negros y en ocasiones con indios, lo cual estaba prohibido por las leyes de las encomiendas. En 1620, el Licenciado Vásquez de Cisneros, Oidor de la Audiencia de Santa Fe de Bogotá, durante una visita a Mérida, dictó una ordenanza, mediante la cual se mandó a construir Iglesia decente y de buenas tapias en el lugar más cómodo de Ejido, para el adoctrinamiento de su población. A partir de entonces, se conoce al pueblo como San Buenaventura de Ejido.

En la actualidad, Ejido ha crecido mucho, debido a su cercanía con Mérida. Se han formado populosas barriadas en forma bastante rápida y caótica, y con muy poca planificación urbanística, a excepción de un centro comercial nuevo, en la Avenida Centenario, bastante funcional y algunos conjuntos residenciales de edificios de pocos pisos.

Administrativamente, Ejido es la Capital del Municipio Campo Elías en Honor al héroe de la independencia Coronel Vicente Campo Elías.

Agradecimiento a: Rolando (fotografías de los Guaimaros)

13 mar 2008

San José del Sur



Uno de mis pueblos favoritos es sin lugar a dudas San José del Sur, su gente es realmente especial, guardo recuerdos muy gratificantes en mis pasos por este hermosísimo lugar.
Vista General de San José del Sur
Gráfica Ángel Maldonado
Una de las experiencias mas emocionantes que he tenido por estos parajes de ensueño, fue un recorrido entre montañas por trochas aptas solo para aventureros y en rústico, nosotros fuimos en un 4x4 Station Wagon (Samuray). Partimos de San José del Sur con 2 baquianos locales, cruzamos quebradas, montañas, atravesamos el páramo Las Lajas hasta llegar a un precioso lugar llamado Tostós, en donde la vía al fin era de asfalto y de allí a San José de nuevo para dejar a los baquianos. El trayecto fue tan fuerte que cuando llegamos veníamos sin amortiguadores, guardapolvos, platinas y puerta trasera, es decir el 4x4 venía practicamente destruido, pero con unas vivencias impresionantes y de verdad inenarrables en espectacularidad y belleza. Las fotos de este emocionante recorrido se perdieron todas a causa de caerse la cámara cuando decidimos montar a caballo, no me di cuenta hasta que sentí cruak en las pezuñas del animal. Que aventura (me quedaron ganas de volver a realizarlo).

Con cariño y dedicado especialmente a toda esa linda gente de San José, dedico este post.
   
San José es de los Pueblos del Sur, que mejor ha logrado conservar su arquitectura típica, de blancas casas con anchos muros y ariscados aleros. San José, a 2334 metros de altitud, se asienta en una pequeña ladera regada por una quebrada muy cristalina del mismo nombre. El clima es frío y seco con temperatura media de 15° C. En las tardes la neblina que baja desde los paramos cercanos, envuelve al pueblo en su blanco y misterioso manto, dando una sensación inefable de paz, recogimiento y profunda contemplación.

Se puede llegar a San José por una carretera asfaltada que viene de Mucutuy atravesando el Páramo de San José cubierto de neblina: una ruta turística de gran belleza por sus paisajes, con alturas que pasan de los cuatro mil metros. La ruta desde Mucutuy es de aproximadamente 1 hora y media de duración en vehículo rústico. Allí se puede apreciar la vegetación tan especial de estos lugares con gramíneas y frailejones que cubren una de las formaciones geológicas más antiguas de los Andes. En el sitio denominado El Cumpiz, hay un parque muy curioso con figuras de animales talladas en piedras.

Después de pasar este páramo que divide dos municipios, se comienza a descender por el otro lado de la sierra hacia la vertiente de la quebrada Tostós en donde se puede palpar la majestuosidad de la sierra Nevada y el valle profundo del río Nuestra Señora. En las verdes laderas se ven algunas casas dispersas, de campesinos que trabajan la tierra con tesón. Continuamos descendiendo por una calzada muy estrecha que se retuerce, siguiendo los pliegues de la montaña. Al final se divisa a San José con su semblante cálido y acogedor a esta hora de la mañana, recogido en la intimidad silenciosa de su pequeño valle.

Las casas blancas muy bien acicaladas y hermosos tejados rojos le dan al poblado un aire encantador. Los cerros que lo rodean están bastante desgastados por el cultivo intenso del trigo en las laderas y vertientes de mucha inclinación desde épocas ancestrales. Gracias a la incorporación de algunos sistemas de riego, podemos ver algunos cultivos muy verdes en terrazas escalonadas, al lado del ocre terroso de las tierras abandonadas.

Nos detenemos en una de sus muchas bodegas a charlar con el dueño y a oír los cuentos de rigor sobre las calamidades de la carretera o la abundancia de la cosecha de papa. El pueblo posee dos posadas. La que se halla situada a la entrada tiene un ambiente muy acogedor con corredores y altillo de madera. San José posee una población de 148 habitantes. Por sus dos calles longitudinales tranquilas que conducen a la pequeña plaza, el viento susurra constantemente entre los bien podados pinos. Algunas paraulatas con sus negras colas y ojos de color amarillo, se nos cruzan en el camino, volando entre los matorrales. Su iglesia sencilla de sólida planta rectangular, con una sola nave y ancha torre, contrasta por su blancura con el verdor de los campos vecinos. En sus alrededores se cultiva el trigo, papas, leguminosas y hortalizas usando los métodos tradicionales del arado de bueyes. Son cantidades modestas, pero suficientes para abastecer a los habitantes de la localidad. Existe también una pequeña truchicultura en el pueblo.

San José es una parroquia del Municipio Campo Elías con una población de 1.872 habitantes. Dentro de los límites parroquiales encontramos las aldeas de Mucumpiz, Mucusum, Tostós, El Trompillo y La Loma de Chichuí.

La vía que viene desde Mérida es también pródiga en vistas de montañas espectaculares. Por ella pueden circular vehículos de cualquier tipo y es la más usada por los turistas. Esta carretera inicia su ascenso un poco más arriba del pueblo de las González, sobre la carretera Transandina. Después de pasar por La Chichuy, se inicia el ascenso con muchas regresivas, un poco peligrosas, por los daños ocasionados por las lluvias en los taludes. Algunas rocas sobre el pavimento impiden el paso y hay que bajarse del vehículo para abrir paso. Al final del ascenso se llega a la meseta de Tierra Negra, lugar de reunión de los aficionados al parapente. Desde allí se lanzan en vuelo hacia el vacío los deportistas con sus alas multicolores, que desafían las alturas sobre el valle del Chama.

Los orígenes del pueblo se remontan a la etapa precolombina cuando era un pueblo de indios. Su fundación data de 1883 y nace como una aldea de Acequias. En San José se veneran varios Santos como San José (El Patrono), San Benito, La Virgen del Perpetuo Socorrro y la Virgen de Coromoto. Las fiestas patronales se celebran el 19 de Marzo, día de San José.

Gracias a cicloides por la bellas fotos de vuelo en parapente. Gráfica 1: Panorámica de San José del Sur (Angel Maldonado) 
Gráfica 2: Viviendas de la localidad (Angel Maldonado) 
Gráfica 3: Posada Mochabá (Edwin Mora) 
Gráfica 4: Agricultura en laderas (Edwin Mora)

4 mar 2008

La Mesa de Los Indios


Desde el impresionante paso de la Chorrera de Las González, la vía atraviesa hermosos bosques de ceibos y yagrumos hasta llegar a La Mesa de Los Indios, pueblo ubicado a 1.427 m.s.n.m, con una temperatura de 19ºC y una población de 1574 habitantes.

La fundación de La Mesa, se remonta al 16 de agosto de 1693, sobre la cual se dilucidan dos versiones: Una a nombre del Capitán Alonso Ruíz Valera y Gavidia, y otra por mandato del Teniente General Iván Pérez Escribano, con el nombre de Santiago de La Mesa de Los Munundes. Para el año de 1770, Doña Isabel de Nava y Salas, ocupante de estas tierras, permutó con algunos indios de la sabana, el terreno donde fue fundado el pueblo, lo que permitió establecerse en comunidades primitivas y que posteriormente identificaron el sector como La Mesa de Los Indios.

En contexto histórico en el cual se halla inmersa la localidad, en épocas remotas señala que, estas tierras eran habitadas por las tribus de indios Tocuos, que identificaba como La Mesa de Los Salazar. Posteriormente, la Real Cédula decretó "Resguardos de Indígenas" las tierras ocupadas por estas comunidades, hasta que en el año 1897 fue concedida la repartición de dichos resguardos.

Cabe resaltar un pasaje del poeta de los Andes, Manuel Felipe Rugeles:

Indio que ya nada tienes
allí donde fuiste dueño
y que ahora por la sierra
vas caminando en silencio
tras el caballo y la sombra
del último encomendero.

Marco Físico Natural
Se encuentra emplazada la población de La Mesa de Los Indios en una terraza formada por la quebrada la Enfadosa y el río Las González. Se cultivan rubros como: Café y caña de azúcar.

La Mesa ha sido llamado el Pueblo Musical de Mérida por la vocación artística de sus habitantes; posee una importante asociación artesanal y conserva varias edificaciones de la arquitectura andina tradicional, hoy es ejemplo pintoresco de urbanismo, de pueblo encaramado en las cumbres que preside la iglesia parroquial de sobria silueta.

22 feb 2008

Mérida esta de luto

Ayer en Mérida hubo un accidente aéreo, muchas informaciones, pero mucha fe en cuanto a la vida de los 46 ocupantes de la aeronave. Esta mañana se reiniciaron las labores de búsqueda en la zona donde tuvo lugar el último contacto, no fue sino hasta las 8:50 am cuando un helicóptero que venía de un estado vecino a prestar apoyo lo avistó a 42 km de donde lo estaban buscando, apenas a 6 millas del aeropuerto, sin sobrevivientes ya que estaba totalmente pulverizado.
Solo quiero expresar mi dolor, esta mañana sabía de 4 pasajeros que conocía, a esta hora mi lista de pérdida de personas queridas ya asciende a 9. Pero aun mayor debe ser el dolor de los familiares de todas y cada una de esas 46 personas, a quienes desde aquí expreso mis mas sinceras palabras de condolencia.
Paz a sus restos y quiera Dios que nunca mas tengamos estas tragedias en nuestro hermoso estado.

Siry

18 feb 2008

Acequias - Pueblo Hermoso

Uno de mis pueblos favoritos es Acequias, un lugar realmente hermoso, donde se respira algo mágico, indescriptible, inigualable. En este poblado me tocó vivir el mas bello amanecer que he visto en mi vida, cuando el sol de forma tímida comienza a salir entre las montañas, el frio era intenso pero el impresionante obsequio de la naturaleza valió la pena.

Les muestro las ruinas de San Antonio del Mucuñó, son algo asi como el Machu Picchu venezolano, hoy solo unas ruinas, que son desconocidas incluso por los propios merideños. Este post es para mi muy emotivo, gracias Acequias y su hermosa gente por darme tanto amor.

Acequias - la historia de Pueblo Hermoso.

En las montañas desérticas que bordean la hoya hidrográfica del río Nuestra Señora (conocido como río Negro en su desembocadura al río Chama, por el color oscuro de los sedimentos que portan sus aguas) nuestros aborígenes habían ingeniado la construcción de un complejo sistema para conducir agua a sus casas y sembradíos, que consistía de un conjunto de canales cavados en las laderas de las montañas, los cuales seguían la topografía del terreno pasando por túneles y puentes hechos de piedra y madera, a lo largo de distancias que superaban los cientos y miles de metros. Los españoles dieron a estos canales el nombre de “Acequias” y estaban tan impresionados con ellos que a la región donde encontraron este sistema de conducción de agua la llamaron “El Valle de las Acequias”.

Entre los aborígenes mencionados se encontraban los Mucuñóes, quienes habían edificado un bellísimo poblado en la ladera de una montaña conocida como “La Loma Gorda”, desde donde se divisaba el valle del río Nuestra Señora y las montañas de la Sierra Nevada. Era tan especial el lugar que los españoles se referían a él como Pueblo Hermoso. Lamentablemente este Pueblo Hermoso fue también la naturaleza quien tuvo un papel importante en su destino. Quizás fue el terremoto de La Grita, ocurrido el 03 de Febrero de 1.610, o el terremoto de Pamplona, en el día 16 de Enero de 1.644 (que según el Maestro San Francisco de Eufra, cura doctrinario de Pueblo Hermoso, causó estragos en diversos puntos de la cordillera andina), el que puso en evidencia que los hogares de los Mucuñóes estaban edificados sobre un deslizamiento de tierra: el suelo comenzó a hundirse, aparecieron grietas en las casas y se escucharon ruidos provenientes del interior de la tierra. Los temblores continuaron y transcurrió el tiempo sin que nadie supiera que hacer. Así llegó el terrible año de 1.672, cuando el cielo no paro de llorar sobre el Valle de las Acequias con lluvias tormentosas que duraron todo el año, haciendo crecer tanto las quebradas que se hizo necesario construir puentes colgantes para cruzarlas. Una de esas noches arreció tanto la lluvia que el agua penetró profundo en la tierra favoreciendo el deslizamiento y obligando a los Mucuñóes a salir de sus viviendas, aterrorizados al sentir que el suelo se movía y sus casas traqueaban como si fueran a desplomarse. Solo la intervención de Don Juan (cacique de los Mucuñóes) logró tranquilizarlos para que regresaran a sus hogares mientras él, en unión con otros caciques, encontraba una solución al tremendo problema. Don Juan pronto se dio cuenta de que solo se salvarían de una tragedia si mudaban el poblado, ya que el deslizamiento del terreno era cada vez más evidente y en cualquier otro temblor, o con otra tormenta, podría desencadenarse la catástrofe que tanto temían.

Así comenzó la nueva epopeya de la vida de Don Juan y de los aborígenes Mucuñóes: conseguir un lugar para la nueva fundación de Pueblo Hermoso. Tristemente descubrieron que esto no sería tan sencillo, las tierras que cuidaban y sembraban, el suelo donde apacentaba su ganado, todo tenía ahora nuevos dueños, porque hasta los soldados que acompañaron a los jefes conquistadores españoles eran ahora encomenderos, mientras que ellos, los aborígenes del valle, los fundadores de poblados, los fertilizadores del desierto, no eran dueños de nada. Durante más de una década Don Juan y los Mucuñóes se dirigieron a todas las instancias, escribieron cartas, se entrevistaron con los encomenderos y recibieron la visita de comisiones del Gobernador de la Provincia de Mérida sin lograr el permiso y el terreno para fundar de nuevo su pueblo.


Los pavorosos temblores que asolaron el Valle de las Acequias en 1.684 y 1.691 (que solo fueron sentidos en esta región y se originaron en alguna de las fallas geológicas del lugar, probablemente en la Falla de los Granates) aceleraron el proceso de deslizamiento, agrietando las casas y las iglesias, desbocando el terreno y aumentando el estado de temor y zozobra de los Mucuñóes, al punto que Don Juan viaja a Mérida a entrevistarse con el Gobernador y consigue que una nueva comisión del gobierno de Mérida visite el lugar y elabore un informe donde se considera prudente la mudanza del poblado. Esta mudanza se llevó a cabo en 1.692, a un terreno muy cercano ubicado en una ladera vecina al antiguo sitio del poblado, en contra de los deseos de los habitantes y del mismo cacique Don Juan, quien consideraba que el nuevo lugar era inseguro. No obstante se vieron en la imperiosa necesidad de mudarse al sitio cedido, que era conocido con el nombre de Mucunamo: cuentan que el dueño de esas tierras recibió un pago superior en 10 veces al valor real del terreno. El tiempo y la naturaleza pronto pusieron de manifiesto el terrible error cometido en la segunda fundación de Pueblo Hermoso, que ahora se llamaba “San Antonio de Mucuñó” en honor al patrono cristiano de los Mucuñóes, ya que los fuertes temblores que siguieron al Terremoto de Caracas de 1.812 y luego el terremoto de 1.827, dañaron tanto al nuevo poblado que se pensó en la posibilidad de fundarlo por tercera vez en un lugar más seguro.

La situación se agravó cuando ocurrió el terremoto de 1.845, ya que los deslizamientos fueron de tal magnitud que represaron las quebradas, produciendo luego coladas de barro que bajaron hacia el Valle de Lagunillas sepultando árboles, casas y caneyes, arrasando con todo a su paso.

Así, en 1.848 se realizó la tercera fundación de Pueblo Hermoso, ahora con el nombre de Acequias, en el lugar donde quiso fundarlo inicialmente Don Juan, el valiente cacique de los Mucuñóes.

Actualmente Acequias es un bellísimo poblado que puede verse desde algunos puntos del Valle del río Chama, particularmente de noche, cuando aparece un puñado de estrellas adornando la montaña, en el lugar donde quisieron tenerlo Don Juan y los Mucuñóes y que merece llamarse Pueblo Hermoso de Acequias.

Agradecimientos:
  • Deni, una visitante que ha agregado a la presentación hermosas imágenes.
  • Francisco Pérez quien agregó bellas imágenes

5 feb 2008

Premio Arte y Pico

Recibo el Premio Arte y Pico de YO! a través de su hermoso Blog Mi Mundo Libre . Cargado de humildad y amor a los animales.

Estas son las normas del premio:
1.- Debes elegir a 5 blogs que consideres que sean merecedores de este premio por su creatividad, diseño, material interesante y aporte a la comunidad bloguera, sin importar su idioma.
2.- Cada premio otorgado debe tener el nombre de su autor/a y el enlace a su blog para que todos lo visiten.
3.- Cada premiada/o, debe exhibir el premio y colocar el nombre y enlace al blog de la persona que la ha premiado.
4.- Premiados y premiadora, deben exhibir el enlace a Arte y Pico, para que todos sepan el origen de este premio.
5.- Exhibir estas reglas.

Siguiendo las normas paso a otorgar el mismo a los siguientes:

1. Mi querida Gaby, muestra la Mérida de Yucatán en su excelente Blog Orgullosamente Meridana recomiendo su visita, es fascinante su manera tan personal y apasionada.

2. Mi buena amiga Oti ofrece el Menu diario Venezolano... y algo más, que delicia pasarse por este lugar a diario y traerse buenas recetas.

3. Un espacio eminentemente humano lo conduce J-ODA quien a través de El Poder del Ahora, es una caricia visual y emocional .

4. Mi querido amigo Marco Escobedo en Los Sueños de Marco excelente diseño para presentar temas muy actuales. Es un placer su visita.

5. Mi colega Fernando, un Caminante que presenta diversos temas, distintos puntos de vistas una sola mezcla de muchos ingredientes.
Tod@s se lo merecen, por su gran esfuerzo, dedicación, arte y sobre todo amor que le dedican a sus espacios, es su tiempo, es su creatividad y forma parte de su vida personal.
A tod@s un fuerte abrazo!!!
Siry

19 ene 2008

Paradura del Niño


La fiesta de la PARADURA DEL NIÑO se lleva a efecto a comienzos de cada año nuevo en todos los hermosos pueblos del Estado Mérida. La gente supone que, habiendo nacido el Niño la noche del 24 de diciembre, ya para enero puede pararse solo y caminar. La PARADURA no es, pues, sino la fiesta de los primeros pasos del Niño. No olvidemos que el Niño Jesús era como todos los niños y que cuando nació no sabía hablar ni andar. El momento que empezó a caminar, fue para José y María, como sucede en casos semejantes a todos los padres, una ocasión de júbilo y de alegría. Y es eso lo que se celebra en los Andes con esta fiesta, la cual reviste especial belleza en el Estado Mérida.


¿Cómo es esa fiesta de la Paradura?

El amo de la casa ha invitado para las siete de la noche a sus amigos, quienes acuden con sus mejores ropas. El pesebre resplandece bajo la luz de las lamparitas y de las velas. Ya han llegado los padrinos del Niño y comienzan los rezos, no sin antes haber brindado a la salud del infante. Después de las oraciones, se cantan los aguinaldos, al son del cuatro, las maracas, el furruco y las charrascas. Ahora el padrino y la madrina se acercan al pesebre. Se arrodillan ante el Niño, y con las manos envueltas en blancos y grandes pañuelos, lo levantan del pesebre, lo pasean, en procesión alrededor de la casa y lo dejan, finalmente, de pié entre José y María, El Niño se ha parado. Hay gritos de alegría. Aumenta el regocijo en la voz de los cantores y en la música de los instrumentos. Se reparten hallacas, Bizcochuelos, se come majarete y se bebe mistela dulce.

Según las tradiciones, tenía el Niño muy corta edad cuando, para angustia de sus padres se le perdió un día. Comenzaron a buscarlo ansiosamente y lo encontraron, aunque tan chiquito, discutiendo enserio con los doctores. Esa pérdida y el dichoso encuentro del infante, también se conmemoran en Mérida, bajo el nombre de Robo y Búsqueda del Niño.

Varios conjurados, gente de la casa, amigos cercanos, sigilosamente, se acercan el pesebre. Con gran cuidado toman al Niño y huyen. Luego, lo esconden en un sitio que puede ser una vasija de barro cocido o bajo las piedras que en el hogar campesino se usan para sostener la olla o la pila mientras se cocina con leña y que el pueblo llama "topias".

El Niño se ha perdido. Cunde la preocupación en la casa de cuyo pesebre fue sustraído. Se comenta con los vecinos la desaparición del Niño. Se celebran los velatorios del Niño perdido, donde se cantan versos al son de guitarra y maracas:

San José y la Virgen no tienen consuelo: se ha perdido el Niño, el Rey de los Cielos. Pasan algunos días y por fin! se reune todo el mundo para buscar al Niño perdido. Salen San José y la Virgen montada esta en un borrico, salen los dueños de la casa, salen los tres Reyes Magos, salen los pastores, los indios, los ángeles. Salen los giros que bailan en torno a un mastil tejiendo cintas. La procesión empieza a recorrer calles y casas. La Virgen, dolorida pregunta en cada puerta por su Niño perdido: Mi hijo se ha perdido, donde podrá estar? Lloro inconsolablemente, tened piedad. A veces le contestan friamente; sigue su camino, tu Niño no está. Búscalo en el Templo, que allá puede estar. Otras veces se apiadan de su suerte.

Pero en otra oportunidades no es la Virgen solamente la que habla, sino que cantores y músicos, pastores y ángeles, dicen en forma acusadora, llenos de sospechas. Dénos nuestro Niño que "usted" es el ladrón, dénolos por Ella, tengan corazón. Y el acusado se defiende, señalando otra casa: lo tiene Ramiro, señalando otra casa, ese es el ladrón, asalten su casa no tiene perdón. Y es posible que sea precisamente allí donde está el Niño y que cuando los cantores insisten: ¿Ah, Señor Ramiro! Dénos nuestro Dios. Niño más hermoso el mundo no vió, el dueño de la casa responda: Pues que conmovido con llanto estoy, abriré la puerta, daré al Niño Dios.

Y al entrar en la casa, se encuentran con el Niño. La alegría estalla en nuestros cantos: El cielo lo premie por su caridad. Vamos pastorcillos! vamos a cantar! Y con el Niño en brazos de la Virgen, regresa triunfante el cortejo hasta la casa donde lo habían robado. Suenan triquitraques y cohetes.

El ladrón amarrado, camina con la cabeza gacha al final de la comitiva bullanguera y jubilosa que al llegar a la casa del Niño, será obsequiada con licores y comidas propias de la región.

Asi termina la Búsqueda del Niño, en días de Enero de cada año, allá en los pequeños pueblos de los altos Andes, cerca de la Sierra Nevada que domina todos con sus nieves perpetuas.

Esta es una de las formas mas tradicionales de celebrar las Paraduras del Niño, en mi Blog Recetas para el Alma comentaré la parte mas familiar de esta hermosa Tradición Andina.

Las paraduras se hacen desde el 31 de diciembre hasta el 2 de febrero, cuando se quita el pesebre, tradición que se mantiene en nuestros pueblos andinos, forma parte de las creencias religiosas de los merideños, en cualquier casa, en cualquier pueblo, amigos, vecinos y familias enteras, salen a la calle a festejar sus paraduras, son una tradición hermosa que al vivirla regocija el alma.

5 ene 2008

Pesebres típicos merideños (Pozo Hondo-Ejido)

La religiosidad y devoción popular del merideño se manifiesta a través de gran cantidad de festividades con este caracter.

Uno de las características propias con sello de cada familia es la realización del "Pesebre" (Portal, Belén, Nacimiento) mediante el cual queda de manifiesto una particularidad que desde mi llegada a Mérida ha sido algo que me ha cautivado realmente, la hospitalidad y sencillez de un pueblo.

La población de Pozo Hondo que se encuentra a poca distancia de Ejido capital del Municipio Campo Elías, conserva la autenticidad de sus primeros años en que floreció a los lados del camino real que conecta a los Pueblos del Sur.

Pozo Hondo es un pueblo de laboriosos artesanos cuyas hermosas casonas rodeadas de trapiches y cañaverales presenta anualmente Pesebres Monumentales, son realmente hermosos, sin embargo lo impresionante es que las casonas permanecen abiertas para que todo aquel que desee ver estas obras pueda hacerlo.

La primera vez que fui a verlos, llegué a casa de Alberto Sánchez (Beto) un conocido pesebrista quien me permitió la entrada a su casa, conversamos sobre este arte y luego me recomendó visitar otras casas, me parecía increible tan solo tocar la puerta y expresar mi deseo de ver el pesebre, las personas accedían de forma expontánea y amigable, esto me llegó al alma. La bondad del merideño quiera Dios que nunca sea perturvada y perdure por siempre.

En una pequeño lote de fotografías comparto estos maravillosos Pesebres Monumentales en Pozo Hondo y la Iglesia Montalbán (Ejido), luego unas imágenes de la noche del 25 de diciembre en la Plaza Bolívar de Mérida en donde la neblina fue la reina y de igual manera por primera vez abro las puertas de mi casa para mostrar mi pesebre con mucho cariño.

Otra de las tradiciones son las Paraduras del Niño de las cuales hablaré en el próximo post, como parte de un homenaje a toda esta gente maravillosa y buena que conforma el lugar mas hermoso de Venezuela, el Estado Mérida.


Siry