Laguna Negra

Esta Laguna es uno de los principales atractivos turísticos del estado ya que llama la atención su color oscuro...

Leyendas de Merida

Mérida es rica en mitos y leyendas, tanto de origen indígena como las creadas a través de los tiempos por los campesinos del páramo....

La Trampa

Lugar sagrado, escondido entre las nubes, refugio de indios, tribus de los Mucuúnes, Jamuenes, Casés, y Quinaroes, habitantes alrededor de la Laguna de Urao...

Gastronomía merideña (historia y evolución)

La comida merideña consta de gran variedad de delicias gastronómicas de singular preparación...

Historia y herencia cultural

En sus valles y mesetas se asentó la civilización Tatuy (significa precisamente, lo más antiguo), la cual alcanzó un alto grado de desarrollo cultural...

1 jun 2008

Gastronomia Merideña (historia y evolución)

"Las transformaciones operadas en el paisaje merideño, así como su compromiso poblacional, se reflejan en la pitanza que ha salido humeante de la historia en dirección a la mesa. Este trabajo recoge la peripecia trazada desde la relación indígena, vegetariana en casi su totalidad, hasta el cosmopolitismo gastronómico que registra hoy la turística Ciudad de los Caballeros".
Fuente: Revista Bogott Nro. 42 Abril-Mayo-Junio 1997

Los Primeros Alimentos.

Las tierras elevadas de la Cordillera de Mérida fueron el escenario de la gran nación Timote, que poblaba lo que es hoy el territorio de Trujillo y Mérida; y estaba muy vinculada con tierras tachirenses, a través de los Capachos, y del norte de Colombia, a través de los Chitareros y Laches. Timotes y Kuikas, de Trujillo constituían un basto poblamiento indígena con ciertos rasgos comunes: su sedentarismo; su filiación étnica emparentada con los Muiskas de Cundinamarka; sus sistemas de producción agrícola, con cultivos en terrazas y andenes, con sistemas de riego por acequias, depósitos o quimpués y silos subterráneos o mintoyes, etc. Su regimen alimentario era compartido por todas las comunidades de la región. El clima permitía el cultivo de una amplia gama de plantas, algunas ahora muy conocidas, como la papa, al maíz, el frijol, la yuca dulce, la arracacha o apio, el camote o batata, la auyama, el ají, el cacao, el maní, la piña, el aguacate, la guanábana, la lechosa, la chirimoya. Y de otras ahora casi desconocidas como la quinoa, la ruba, el michiruy, la quiba, el istú, el cuyre, la navilla, la chuba, etc. Compartiendo también una serie de recipientes de cocina, como múcuras, chorotes, jicaras, chirguas, moyas, hechas de barro cocido y utensilios hechos de totuma o tapara. Aunque su fauna no era muy rica, particularmente la mayor, los indigenas andinos habían logrado ciertos avances en la domesticación de animales, particularmente de aves, como paujíes, pavas y tórtolas. La alimentación de los indígenas estaba concentrada en algunos productos de base, mayormente tubérculos y raíces, una pocas gramíneas y leguminosas, una esterculiácea como el cacao y muchas frutas que lograban satisfacer los requerimientos de carbohidratos y grasas, así como de algunos microelementos. Algunas plantas, aves y pescados de agua dulce, llenaban deficientemente las necesidades de proteínas, carencia que fue una constante en la dieta rural andina durante mucho tiempo.

Los Nuevos Alimentos.

Desde 1534 los españoles buscan asentarse en la región hasta que en 1558 el capitán Juan Rodríguez Suárez funda la ciudad de Mérida, en recuerdo de su Mérida natal en España, y en 1559 el capitán Juan Maldonado, un poco más arriba en la meseta, establece la ciudad de Santiago de Los Caballeros. Desde allí, se extiende el poblamiento posterior y se crean reparamientos y encomiendas. Más tarde, hacia 1628, llega a la región la Compañía de Jesús. Conquistadores y jesuitas impulsan la agricultura y la ganadería. Cuando finaliza el siglo XVIII ya se había creado la mayoría de los centros urbanos merideños que se consolidaron luego al ritmo expansivo de la economía del café y de la caña. Tras la espada de los conquistadores y la cruz de los jesuita llegaron a la región muchos nuevos productos, especialmente el trigo, el ganado vacuno y porcino, las aves de corral y algunas hortalizas, modificando el escenario económico y alimentario. Después vendría la caña de azúcar, a las tierras bajas, y el café, a las tierras de laderas. El aislamiento regional comenzó a romperse de manera notable a partir de 1870, con el desarrollo de la economía cafetalera, que intensificó los cambios e impulsó la base poblacional de los núcleos urbanos existentes, constituyéndose una red de comunicaciones más dinámica.

El trigo se cultivaba en Venezuela desde el siglo XVI. Hacia 1883 en Mérida, entonces Sección Guzmán, había unos 68 molinos de trigo, ubicados en las tierras altas del páramo de Mucuchíes y en los pueblos del Sur. Con el ganado vacuno pasó otro tanto. Venia, por caminos fragosos y accidentados, de los llanos occidentales, hasta que la ganadería se desarrolló en las tierras bajas de Mérida. La población merideña había tenido hasta entonces, un régimen alimentario predominantemente vegetariano, siendo común el consumo de papa, camote, arracacha, auyama, maíz, yuca dulce y ají, mayormente raíces y tubérculos, lo que es habitual en una sociedad agrícola tradicional. Con el proceso de la colonización se introdujeron en los Andes algunas hortalizas, pero su producción se limitaba a los solares de las casas y su consumo se restringía a los pobladores de origen español.

La Síntesis.

El estado Mérida, especialmente en sus zonas altas, donde se concentró gran parte del poblamiento, estaba prácticamente aislado, al no contar con un solo camino carretero hasta la segunda década del siglo XX. Al ponerse en servicio la carretera Trasandina, en 1925, los productores agrícolas merideños fueron estimulados por el acceso a mercados más amplios, como el de Maracaibo. Así se desarrollan nuevos centros de producción hortícola como el de Timotes, en 1924, gracias a la iniciativa de dos alemanes que introdujeron en la zona nuevas técnicas de cultivo y maquinarias. Más tarde en las décadas de 1930 y 1940, los agricultores de Mucuchíes imitaron las técnicas agrícolas practicadas en Timotes. Al final de la década de 1940 la horticultura se había extendido hasta Bailadores. Y por todas partes en las zonas altas del estado el paisaje mostraba, además de papa y el trigo, los cultivos de lechuga, zanahoria, repollo, remolacha, coliflor, acelga y, en menos proporción, de espárrago y alcachofa. El paisaje alimentario era ya otro. Además, Mérida destacaba como productor de papa, trigo, arvejas, cacao yuca, cambur, caña de azúcar, carne de res y leche. Esa circunstancia influyó decisivamente sobre su régimen alimentario dominante.

La inmigración puso también su granito de arena, como productor y consumidor. Todos estos aportes ha venido conformando el régimen alimentario actual del merideño, con la intervención de elementos vinculados con la geografía, la historia, la economía, la cultura y la política, y que son la síntesis de un abigarrado conjunto de intereses, creencias, preferencias e influencias. Se mezclan así los alimentos y usos culinarios indígenas con los traídos por los españoles y otros europeos, y las modas alimentarías del fast-food, que representa avances de la postmodernidad alimentaría en un mundo de aperturas y globalizaciones, que penetra en todos los ámbitos de la vida social, y especialmente en el de la alimentación.

La comida andina de hoy en día

Los elementos fundamentales de la dieta cotidiana andina en general, y de la merideña en particular, son la papa, el trigo, el maíz, la caña de azúcar, la yuca, el arroz, la auyama, la chayota, el café, el cacao, las carnes y las vísceras, el queso, el garbanzo, la arveja, la piña, la guayaba, el cambur, el plátano y la mora. Presentes siempre en la gastronomía regional, desde aquella primera síntesis alimentaría fraguada durante la epoca de la conquista y la colonización, estos productos han dejado huella impresa en la cocina popular merideña.

Entre las sopas destacan las de papa (de papa picada, papa molida, papa cocida, de pan con papas), las de garbanzos y arvejas (de garbanzos con hojaldes o con marrano; de garbanzos con asadura; de arvejas tostadas y molidas, conocida como chunguete, cochute o baile; el guisado de arvejas), las de cereales (de maíz, de trigo o la sopa de currungo); las de plátano, especialmente las de plátano verde; el mondongo o mute; la pisca andina, la sopa cosó, etc.

Entre los platos principales, extrañamente escasos, figuran, al igual que en otras regiones del país, las albóndigas, especialmente las de carne de cochino; la macarronada con pollo; la carne de res, pollo o cochino guisado con papas; la pepitoria, con menudencias de res o cerdo; las preparaciones con truchas frescas y ahumadas (de la variedad arco iris, sembrada en los ríos de montaña en la década de 1930) y las chayotas y otras hortalizas rellenas. Mención aparte merecen algunas especialidades de la región, como las empanadas y los pasteles; los chorizos y morcillas; el jamón y otros embutidos del páramo; las hallacas andinas; las hallaquitas y carabinas, las mazamorras y atoles, especialmente la arepa de harina de trigo del páramo y las panelas de la zona baja.

Entre los panes, mayormente dulces, que constituyen una verdadera especialidad andina, por su variedad y exquisitez, destacan el pan aliñado, el pan tovareño, el pan de Tunja, el pan de avena, el pan de maíz, el pan de queso, chicharrones o guayaba, la acema, la acemita, la acema de chicharrón, el pan mojicón, el bizcochuelo, la manteca, la almojábana y otras preparaciones de panadería como los bizcochos dulces y salados, las catalinas, etc.

Entre los postres y dulces encontramos el alfondoque, la melcocha, las conservas, los dulces abrillantados, los confites, la polvorosa, los bocadillos de guayaba, el higo relleno de arequipe, el dulce de lechosa con hojas de higuera, el curruchete, la caspiroleta, y muchos otros más.

Entre las bebidas sobresalen la chica andina de maíz, fresca o fermentada; el chorote; el aguamiel; el guarapo de piña, fresco o fermentado, las vitaminas y muchos jugos de frutas naturales, entre ellos de mora, curuba, fresa, pachita y piña. Algunos vinos de elaboración casera, como el de mora. Licores como el miche o aguardiente claro; las bebidas preparadas con aguardiente y papelón, como el calentado ó calentadito, o con hiervas, como el díctamo real reputado como afrodisíaco.

El estado Mérida ha conocido una gran desarrollo de su ganadería, tanto en en las tierras altas como en las bajas. Ello ha permitido el florecimiento de muchas queserías artesanales, donde es frecuente encontrar cuajada, suero, y quesos de pasta blanda, como el queso blanco suave, o quesos de pasta semidura, como el ahumado, o dura como los quesos tipo provolone (o provoandino).

Los dulces merideños.

La tradición de la elaboración de dulces en Mérida se remonta a la Colonia, asociada a la existencia de algunos conventos de religiosas, cuyas monjas, como la de la orden de las clarisas, se dedicaban al atractivo arte de la repostería. En el siglo XVI, en la ciudad se producían bizcochos y galletas que se exportaban, junto con la harina de trigo, a Cartagena de Indias y a las islas antillas. En esa tradición, se inscriben, desde época muy temprana, los bocadillos de cajita, los dulces abrillantados, los confites, cuya fama trascendía los limites estadales. Al ser cerrados los conventos y seminarios, en los tiempos de Guzmán Blanco, y ser expulsadas las monjitas, el arte del dulce pasó a las demás merideñas que continuaron tales quehaceres, aunque hoy, sin casi ayuda oficial, muchas de esas pequeñas industrias, tan asociadas al turismo, apenas sobreviven.

30 may 2008

Mucuruba

Mucurubá es uno de los mas antiguos pueblos merideños. Hacia el año 1744 fue poblado por 120 indígenas, los cuales consolidaron un hermoso y atractivo poblado cerca del Camino del Rey o Camino Real. Su magnífica iglesia guarda en su interior imágenes de santos cuya devoción es reconocida en los Andes, cabe destacar la cofradía en honor a la Santísima Virgen María, es por ello que Mucurubá es un pueblo espiritual, su controbución a la economía agrícola tiene como exponente los antiguos molinos trigueros de Escagüey y Mucupiche, San Román y Los Albarranes.

El paisaje de Mucurubá es de extraordinaria variedad. En la sierra se define por su belleza forestal, valles y páramos pintorescos donde ubundan las truchas en las lagunas: La Verda, Los Patos y La Colorada. En las riberas del Chama predominan las huertas, los campos ofrecen horizontes de amplias hondulaciones y finalmente las cumbres cordilleranas que se muestran en todo su esplendor.

Dista unos 30 kilómetros de la ciudad de Mérida en plecarretera Transandina y a unos 2400na metros sobre el nivel del mar, mantiene una agradable temperatura media de 16 ºC . No es muy grande, su iglesia que domina al pueblo, dedicada a La Inmaculada Concepción, patrona de Mucurubá. Es un pueblo estructurado sobre dos calles paralelas y sobre cortas calles transversales, en la mitad de las cuales se halla la iglesia y la plaza. La calle principal, por donde se desplaza los vehículos y por donde hay mayor afluencia se muestra construcciones tradicionales andinas. En la Plaza se observa construcciones coloniales muy bien conservadas las cuales sirven como sede a la Prefectura del Municipio y a los servicios médicos asistenciales.




Historia

Mucurubá fue un asentamiento indígena, los mucurubáes, escagueyes y mucumpiches eran las tribus que habitaban esta región. Como ocurrió con cierta frecuencia en la época de la conquista y colonia, Mucurubá hubo de ser fundada varias veces, la primera vez fue realizada por el capitán Bartolomé Gil Naranjo el 25 de marzo de 1586, cuando también fundó a Mucuchíes. Esa vez fue como un pueblo de doctrina quedando bajo el control de los padres agustinos. Y nuevamente, tal como pasó también en Mucuchíes, el licenciado y oidor Vásquez de Cisneros, durante su visita a Mérida la refundó en 1619. Para ese entonces ya Mucurubá tenía su iglesia, cuyo párroco era el padre Juan López de Villalba quien era el doctrinero del asentamiento desde 1607. Finalmente, para 1774 se fundó por tercera vez con el nombre de Nuestra Señora de la Concepción de Mucurubá. Un censo hecho por los padres agustinos en 1786 determinó que para ese año Mucurubá tenía 670 habitantes, de los cuales 520 eran indios y 150 españoles.

En la época colonial, la región fue productora de trigo y de harina que se exportaba a través del puerto de Gibraltar hacia Caracas, Las Antillas y Cartagena. El trigo se procesaba para hacer harina en molinos de piedra movidos por el agua de las quebradas. Esta producción se mantuvo hasta mediados del siglo XX, la competencia con el trigo importado hizo desaparecer esta industria.

Toponimia

Nombre de la tribu que habitaba el lugar, los mucurubáes. "Mucu" es lugar y "rubá" es un tipo de tubérculo de la familia de la papa. Se han encontrado documentos coloniales donde aparece como "Mucuruguá".

La Noche de Las Velas de Mucurubá
Es una espectacular tradición que atrae a miles de visitantes cada año. Puede apreciarse los 8 de diciembre, en conmemoración de la patrona del pueblo La Virgen de la Inmaculada Concepción. Cuando se encienden más de 17.000 velas en su honor. Las velas son colocadas por los habitantes del pueblo en las aceras de las calles, al frente de cada casa y en La Plaza, en hileras bien ordenadas. Pasadas las 7 de la noche se encienden las velas por espacio de una hora y se apagan las luces eléctricas quedando iluminado todo el pueblo por las velas y la luz de las estrellas, mientras se celebra la procesión de La Virgen por las calles, siendo esta llevada a hombro por los feligreses, acompañada de serenatas de músicos, para finalizar con un espectáculo de fuegos artificiales y música andina.

25 may 2008

Cacute

Se ha dicho de Mérida que es tierra para quedarse y no seguir errando, caminos que trepan las montañas para continuar el curso de los ríos. El Municipio Autónomo Rangel en el Páramo está conformado por pueblos de agricultores que invitan a quedarse en lugares entrañables donde las cumbres enfilan al cielo reflejando en las apacibles lagunas, donde las águilas aún no han levantado vuelo.

Su clima es de bajas temperaturas, con una atmósfera limpia que ilumina el antiguo Camino Real de los Españoles que integra los legendarios pueblos de indios sobre los cuales levantaron las más hermosas iglesias y capillas de los Andes venezolanos.

Comenzamos a conocer el Municipio Rangel, uno de los 23 que conforman el Estado Mérida.

Cacute en la vía Cacute con mas de 1.500 habitantes está a 1.900 msnm de altitud su clima es templado, poblado por los indígenas Cacutes en tiempos prehispánicos. Fue fundada por don Manuel Antonio Pacheco Valero sobre la Hacienda de los Padres Jesuitas, conocida como pueblo en 1819, dejó en sus calles la devoción de la tradicional imagen del Santo Niño de Cacute.

Cacute es un pequeño poblado del páramo merideño, goza de un agradable clima y una altura de 2.027 metros sobre el nivel del mar. Esta ubicado a un costado de la carretera trasandina entre la población de Escaguey y el parque temático de Los Aleros, a unos 25 kilómetros de la ciudad de Mérida.

Aunque es de espacio reducido, Cacute ofrece al turista una vista pintoresca con sus casas típicas de tejados de aleros anchos, columnas de madera y pisos de ladrillo y una tranquilidad que rodea al pueblo entre sus montañas. Posee una sola calle en donde se encuentra su pequeña Plaza Bolívar y la antigua iglesia del pueblo convertida en el 2007 en un museo religioso dedicado a su patrono El Santo Niño de Cacute. Al frente de la Plaza está la nueva iglesia.

Durante la temporada alta los lugareños realizan una interesante Feria Artesanal y Gastronómica donde el visitante puede adquirir artesanía típica merideña entre las que destacan las tallas en madera y tejidos en fibra vegetal, así como dulces abrillantados, arepitas andinas, mermeladas, vinos, chicha andina, etc; además los músicos del pueblo crean un ambiente mágico al sonar hermosas melodías tradicionales con sus violines y demás instrumentos de cuerda.

El Santo Niño de Cacute. Según la leyenda, el 14 de enero del año 1800 el fundador del pueblo, Don Manuel Antonio Pacheco Valero, observo en la choza de unos indios en la zona Cacute Alto, la imagen ennegrecida y sucia del Niño a causa del hollín, lo cual lo motivó a preguntarle a aquellos indios de que se trataba, indicándole ellos que solo era un muñeco. Don Manuel al examinarlo inmediatamente se dio cuenta de que se se trataba de una imagen del Niño Jesús, por lo cual se la llevo a su casa para limpiarla cuidadosamente, retocarla y venerarla; los indígenas de Cacute también comenzaron a venerar la imagen de Niño y a celebrarlo todos los 14 de enero, con el paso de los años fue declarado por la iglesia patrono del pueblo. Desde entonces se ha venerado el Santo Niño de Cacute a quien se le atribuyen varios milagros.

En el año 1937 se le construyo la primera capilla, pero el numero de devotos aumento al punto de que fue necesario construirle una capilla más grande en el año 1973. Esta antigua capilla, que fue bendecida el 14 de enero de 1978, actualmente funciona como museo en su honor, pues una vez más fue necesario construir otra más amplia recientemente (2007) al frente de la misma
Uno de los milagro atribuidos al Santo Niño de Cacute data del año 1924 cuando una de las quebradas cercanas estaba a punto de inundar el pueblo, ante esta crisis los habitantes elevaron sus plegarias y se abocaron a la capilla de su Santo Patrono sin poder acceder en vista de que la misma estaba cerrada con llave. Mientras esto ocurría el dique que represaba la quebrada cedió y paso el peligro de inundación.

Imágenes: Enrique La Marca, Angel Maldonado, Daniel Juarez, Siry

18 may 2008

Tabay

Tabay se encuentra a 12 kilómetros de Mérida, a 1.708 metros de altura sobre una meseta de origen aluvial bañada en sus píes por el río Chama. La carretera Transandina atraviesa el poblado de este a oeste, entrando por la parte baja y siguiendo una calle angosta que pasa por el lado de la Plaza Bolívar, para salir por la parte alta, donde se encuentra una estación de gasolina, enfrente del cementerio. El pueblo consiste de dos calles principales longitudinales que son atravesadas por algunas transversales muy cortas.

Puerta de entrada a Mérida, atravesando por el Alto Chama al sur y por las fuentes de aguas termales al norte, se localiza sobre el área que protegen las cumbres de la Sierra Nevada y la Fila del Escorial, esta situación le da una característica que semeja una síntesis de la Mérida interior. Los cultivos de trigo se mezclan con los de café y frutales en las zonas más bajas, una profusión de bosques y páramos protegen los macizos nevados que lo rodean (Pico Humbold y Bompland). Su producción lo convierte en un pueblo agrícola y artesanal con un desarrollo realmente prometedor, pero lo mas importante de Tabay es su historia, centro del viejo y heroico escenario de las guerras federales, pueblo de tránsito cuyas viejas casonas rasgan a través de Los Aleros el cielo de Los Andes para ofrecernos los recuerdos del paso del tiempo que ha ido dejando en Tabay un lugar donde la historia perdura.

La Historia y el Arte

La historia de Tabay se remonta a tiempos prehispánico, cuando sirvió de asiento a la tribu de los indios tabayones que poblaron y cultivaron sus campos. El arte de los primeros habitantes se reconoce en los hermosos caminos rodeados por cercados de piedras, cuyas calzadas remontan las cumbres de los páramos. Los centros artesanales de Tabay y La Mucuy guardan celosamente los talleres de los mas exquisitos escultores de la madera de Los Andes Merideños y junto a ellos se cruzan los caminos que conducen a San Rafael de Tabay, La Joya, El Arenal, Mucunután y El Pedregal; aldeas que sirven de magnífico ejemplo de la arquitectura andina tradicional que se manifiesta a través de sus hermosas y pintorescas haciendas y casonas.

Tabay el pueblo, fue fundado por Don Bartolomé Gil Naranjo en 1689 convirtiéndose en la residencias de antiguos hacendados que años mas tarde hicieron de este pueblo uno de los mas ricos productores de café, forjando la originalidad del ser de Mérida. El coronel Florencio Candales, dueño de la hacienda San Miguel (Truchicultura La Mucus) plasmó en su diario los mas hermosos poemas que esta tierra inspiró y surgen con el esplendor de sus nuevos habitantes.



Naturaleza y aventura

Hacia el este de Tabay se encuentra La Mucuy Alta, un lugar de recreación, muy próximo al Parque Nacional Sierra Nevada. Para ir allí se toma una vía que parte de la plaza, se dirige hacia el sur, atraviesa un puente sobre el Chama y se remonta por una meseta. Luego se pasa a una vertiente de la quebrada La Mucuy. Al final de esta carretera llegamos al pie de la Sierra Nevada. Allí se encuentra el Parque La Mucuy, situado a la orilla del río, que baja trepidando de la selva nublada entre blancas espumas de gélidas aguas. Desde allí se encuentra una panorámica del valle que alcanza hasta la Meseta de Mérida. Es un lugar muy agradable, con excelentes instalaciones de baños, cabañas y quioscos, ideal para pasar el día en contacto con la naturaleza. En la parte alta de este parque existe una zona acondicionada para acampar con carpas y un restaurante. Desde aquí parte un camino de tierra que se interna en la montaña, donde los excursionistas pueden llegar hasta las lagunas La Coromoto, El Suero y el Pico Humboldt. El trayecto hasta La Coromoto se hace en cuatro o cinco horas a píe. A medida que se sube por la montaña, se aprecian los distintos paisajes correspondientes a los pisos climáticos y vegetales: en primer término aparece el bosque húmedo, con sus grandes árboles que impiden el paso de la luz, de donde cuelgan lianas, bromelias y orquídeas que forman una cúpula vegetal. Más arriba, al pasar la línea de los tres mil metros nos encontramos con una vegetación más pequeña, como los líquenes, frailejones, y el coloradito, que tapizan la roca desnuda. Al llegar a la laguna La Coromoto, nos sorprende la majestuosidad de este paisaje rodeado de colosales montañas que se reflejan en las aguas apacibles de color oscuro.

Aquellos excursionistas más osados y con buen entrenamiento, podrán continuar hasta el pico Humboldt, siguiendo esta vía y deleitarse con la vista maravillosa de los picos nevados, las lagunas y los glaciares. Es una caminata que dura más de un día y debe llevarse tiendas de campaña, comida y agua para poder resistir. Además la altura puede afectar la respiración de las personas. No existe refugios ni guarda parques en estos lugares, así que cada cual debe cuidar de sí mismo. Se recomienda ir acompañado y reportar su ruta con los guardias del parque La Mucuy, antes de partir. Cerca de Tabay, también existen manantiales de aguas termales, pero no están acondicionados para los turistas y son de muy difícil acceso. En la Plaza Bolívar se puede conseguir transporte para llegar a estos lugares.

Agradecimiento muy especial a: José David Lacruz por las excelentes imágenes.

17 may 2008

Los picos mas altos del estado Mérida (III entrega)

Autor: Gustavo Adolfo Silva León

LA DISMINUCIÓN DE LOS GLACIARES

En el siglo XX fue notoria la disminución de los glaciares del trópico suramericano por causa de las variaciones climáticas. Los glaciares venezolanos son del tipo colgante o suspendido. A principios de esa centuria tuvieron un límite inferior cercano a los 4500 msnm en el flanco norte dela Sierra Nevada de Mérida, de acuerdo a datos y fotografías de Janh (1912 hasta 1925). Entonces no existían nieves permanentes en la Sierra del Norte, que tiene picos mas bajos y una precipitación menor.

Jahn en 1915 presenta unos 7 km2 de glaciares, incluyendo crestas y otros afloramientos rocosos, que están distribuidos en dos zonas: la comprendida por el Bolívar, El Espejo y La Concha con 4,5 km2, y la del Humboldt y Bompland con el 2,5 restante. Las fotos de ambas zonas tomadas por Jahn impresionan por la enorme cantidad de hielo que muestran.

Los últimos remanentes de glaciares El Toro y El León se perdieron finalizada la década de 1920 y los de El Espejo empezando la década de 1940.



Entre 1977 y 1998 desaparecieron varios glaciares, como el Tomincito al sudeste y el dudoeste en el Bolívar, los de La Concha y los del flanco sur del Humboldt y el Bompland. Ellos fueron sustituidos por mantos temporarios.

Los glaciares que aún permanecen en torno al Humbolt y al Bolívar están ubicados en el flanco norte, que pertenece a la cuenca del río Chama, y sus bordes han ascendido hasta los 4700 msmnm. Para el año 2000 la superficie total de los glaciares estaría en el orden de 1,5 km2, dos terceras partes en el Humboldt y el tercio restante en el Bolíovar.

El aumento glabal de la temperatura del aire por el incremento del efecto invernadero, combinado con la ocurrencia de años secos, ha disminuido la extensión de los glaciares.

Imagen: Glaciar Timoncito (desaparecido)

14 may 2008

Los Picos mas altos del estado Mérida (II entrega)

Autor: Gustavo Adolfo Silva León

SIERRA DEL NORTE O DE LA CULATA

Ha sido poco honrada pero en su gran extensión guarda muchas bellezas y numerosos picos. Los que allí se citan se ubican en torno a un eje de 60 km de largo, cuyos extremos son los picos Campanario y Uano Grande. Aquéllos con más de 4500 msnm, ocupan un tramo de 30 km y los que superan 4600 msnm se concentran en una longitud de 17 km.

La altitud máxima es el Piedras Blancas, nombre oficial de origen dudoso porque se trata de un macizo grisáceo. No se sabe quien fue el primero en subirlo. Se supo que el baquiano Daniel Toro y su padre lo ascendieron hacia 1964. En tanto, el Pan de Azúcar, el tercer pico de esta sierra, fue escalado por primera vez el 3 de julio de 1885 por el geógrafo alemán Wilhem Sievers (1860-1921), después de ascender por el valle del río Mucujún.

A mediados de diciembre 1910, Alfredo Jahn recorrió los altos a pasos de Mifafí, Piedras Blancas, Michuntuy y del Mucujún. Entonces escaló el pico Micanón y el Tucaní. No obstante denominó Tucaní al Pan de Azúcar y Pan de Azúcar al que aca llaman Pan de Sal.

La cartografía oficial que data de 1977 tiene puntos de control en los picos Piedras Blancas y Campanario, que resultan con 4737 4 4300 msnm, respectivamente.

SIERRA DE SANTO DOMINGO

Hasta entrado el siglo XX se le llamó Sierra Nevada de Santo Domingo. Está separada de la Sierra Nevada de Mérida por los valles consecutivos de las quebradas Micarache y Gaviria en la cuenca del Río Chama. También está separada de la Sierra del Norte por el collado de Mucubají.

Presenta dos picos importantes: el Mucuñuque que la corona, y El Morro o Mucus. Entre ambos media la Ventana de El Tisure, ubicado a casi 4200 msnm, paso que tanto tránsitó el recordado artista ingenuo Juan Felix Sánchez, merideño insigne.

El Mucuñuque fue escalado por Alfredo Jahn en 1910, quien lo midió 4672 msnm, altura oficial que no debe confundirse con los 4609 m que la cartografía de 1977 asigna al pico Mifés. Luego fue ascendido por el geólogo suizo Moritz Blumenthal (1886-1967) en febrero de 1922.





Agradecimiento por las imágenes: Joan Reinoza, Andrestrekk, Enrique La Marca, Ernesto Boede, François Barroso, Luis Fernando Angulo, Luis Marcano, Edwin Mora y yo también aporté para esta presentación.

11 may 2008

Los Picos más altos del estado Mérida (I entrega)

Gustavo Adolfo Silva León

Se ubican 70 picos en el estado Mérida, cuyas alturas son mayores o iguales a 4300 msnm, siendo también los mas altos de Venezuela: de ellos, 54 pertenecen a la Sierra del Norte o a la de la Culata, 14 a la Sierra Nevada de Mérida y 2 a la Sierra de Santo Domingo. Con el criterio de que al menos 5 curvas cerradas consecutivas definen un pico. Cada pico se identifica con un nombre y sus coordenadas geográficas completas; su altitud se expresa como múltiplo de 10 metros.

La hipsometría de las sierras merideñas se utiliza para estimar el área promedio por pico en las categorías de mayores de 4300, 4500 y 4700 msmn, considerando las áreas por encima de 4200, 4400 y 4600 msmnm respectivamente.


Introducción

Las cumbres más elevadas de Venezuela se encuentran en la Cordillera de Mérida de Los Andes venezolanos, específicamente en las sierras denominadas Nevada de Mérida, de Santo Domingo y del Norte o de La Culata. Los tres son de origen tectónico y forman parte del sistema de parques nacionales. Los picos mas conocidos son los de la Sierra Nevada, principalmente el Bolívar, el Humboldt, el Bompland, La Concha, El Toro y El León, exaltados en el relato mitológico “Las cinco águilas blancas” Reseña histórico-geográfica del merideño don Tulio Febres Cordero (1860-1938), que fue publicado en 1895.

También es muy conocido el Pico Mucuñuque en la Sierra de Santo Domingo.

En tanto que los picos de la Sierra del Norte son numerosos pero más apartados y poco divulgados.

En textos y atlas geográficos de Venezuela no se presenta una lista pormenorizada de las mayores elevaciones merideñas. Por ejemplo, en el Atlas del Ministerio del Poder Popular para el Ambiente con una data de 1979 solo se citan 14 picos con más de 4300 msnm. Mediante una revisión cartográfica es posible ampliar considerablemente este número de cimas y reportar sus coordenadas geográficas y su altitud aproximada, diferenciando un pico de otra cima que no alcanza esa jerarquía.

También cabe relacionar el número de picos obtenidos con áreas que los contienen mediante datos hipsométricos de las sierras. Por otra parte, los picos mas altos son objeto de nevadas frecuentes nunca medidas pero se pueden intentar estimaciones preliminares a escala anual.

SIERRA NEVADA DE MERIDA



Posee los únicos glaciares de Venezuela. Presenta el pico Bolívar 5007 msnm, el mas alto del país, situado casi enfrente de Mérida, la ciudad capital del estado. Además dispone del teleférico más alto y el segundo mas largo del mundo, cuya estación Terminal se halla en la cresta del El Espejo a 4760 msnm, muy cerca del pico Bolívar.

Existen diversos cronistas de sus ascensos. Los primeros escaladores extranjeros publicaron sus relatos en revistas especializadas. Entre las crónicas nativas destacan las de Alfredo Jahn (1912a), ingeniero y naturalista caraqueño; Carlos Chalbaud Zerpa (1994), médico y veterano andinista merideño, expresidente del Club Andino Venezolano y Rafael Romero (1976), empresario caraqueño expresidente del Centro Excursionista Caracas.

Fue Pierre Bourgoin (1831-1913), farmaceuta y botánico de origen frances radicado en Caracas en 1842 y en Mérida en 1859, quien realizó la primera expedición formal a una cumbre nevada de la Sierra, cuando alcanzó la cima oriental de El Toro el 21 de febrero de 1868 (Jahn 1912b). Esta epopeya no fue repetida hasta noviembre de 1894 por los comerciantes Kirchberg y Leopoldo Gelsi (Chalbaud 1994).

En junio de 1907, la Comisión Astronómica para la preparación del Plano Militar dirigida por Santiago Aguerrevere (1865-1934), realizó la primera triangulación para determinar las alturas de los picos de esta Sierra, calculadas por Alfredo Jahn (1867-1940), resultando 5005 m para el Bolívar 4874 m para La Concha y 4690 m para el Toro el El León.

En 1910 Jahn fue nombrado jefe de la Comisión Exploradora para el Occidente de Venezuela. Jahn (1912b) ordena la nomenclatura y l altura de estas cimas. Bautiza los picos gemelos de la Corons como Humboldt con 4942 m y Bompland con 4883 m, quedando la Columna con 5002, La Concha con 4922 m, El Toro con con 4758 m y El León con 4743 m. Para obtener estas alturas Jahn utilizó triangulación de mayor base.

En septiembre de 1942 escalaron el Bolívar la famosa pareja de alpinistas suizos, los esposos Dorly Eisenhut (1914-1978) y Fréderic Marmillod (1909-1978), siendo Dorly la primera mujer en hacerlo. En febrero de 1946, Blanca Carrillo se convirtió en la primera venezolana que pisa la cumbre del Bolivar.

El León fue coronado por primera vez en abril de 1946 por Baltasar Trujillo y Hugo Matheus. En abril de 1951 fue develado en la cima del Bolívar un busto de El Libertador, obra del pintor y escultor Marcos León Mariño, y en 1960 se inició el servicio público del teleférico de Mérida.


Agradecimientos por el excelente material fotográfico a: Andrey, Jairo Burguera, Yosel Molina, Edwin Mora.

7 may 2008

Pueblo Nuevo del Sur


Imagen: Edwin Mora

Nombre original Nuestra Señora de la Peña de la Quebrada, de Pueblo Nuevo, razón por la cual se presume que en un principio este conglomerado haya sido fundado en la aldea La Quebrada.

No se tiene precisado el año de su fundación, sin embargo el Gobernador de la Provincia de la Sierra Nevada de Mérida informa al Rey de España en 1598, sobre la existencia de un conglomerado denominado Pueblo Nuevo, cuyos primeros habitantes fueron los indios Isnumbies.

El pueblo se encuentra a 1516 m.s.n.m. y a 40 minutos de la ciudad capital, entrando por Puente Real, con carretera asfaltada de 9,5 km de longitud que llega hasta el casco urbano del Municipio, de fácil acceso a cualquier vehículo.

Imagen: Eduarco

Bello pueblito del sur de Mérida. Conserva casas antiguas y calles empedradas. Su ambiente campestre y su clima frío, lo hacen ideal para descansar de la rutina y los ajetreos de la vida diaria. Enclavado en la montaña y en el tiempo pasado, brinda al vistante recuerdos y añoranzas de "aquellos tiempos...".

Folklore
Fiestas de San Benito de la Joya de 10 al 13 de enero, Semana Santa (La Pasión Viviente), 15 de mayo (Fiestas de San Isidro Labrador) 21 y 22 de mayo (Santa Rita de Casia), éstas dos últimas fiestas están matizadas por las danzas de los Locos de San Isidro, los cuales en esa oportunidad, lucen máscaras y atuendos de vistosos colores.

30 abr 2008

Restos óseos fosilizados en la localidad cercana a la población de Chiguará


PRIMER HALLAZGO DE MEGAFAUNA ESTUDIA EL MUSEO ARQUEOLÓGICO DE LA ULA
Enviado el 30 Ene 2008 - 11:53 por coordinformacion

Prensa Vicerrectorado Académico
Camen Betancourt

Desde el mes de diciembre del año 2007, el Museo Arqueológico de la Universidad de los Andes, estudia un hallazgo de restos óseos fosilizados en la localidad de El Llano del Anís, cercana a la población de Chiguará. Tratándose de restos aflorados de megafauna, cuya antigüedad se remonta a unos 18 mil o 10 mil años.

Cuando hablamos de megafauna nos referimos a grandes animales terrestres extinguidos que existieron a partir del cretácico (63 millones de años) hasta el pleistoceno superior (10 mil años), época en la que convivieron con grupos humanos.
Este hallazgo sería el primer reporte de megafauna que se encontrase en la Cordillera Andina de Mérida, lo que podría originar cambios en la historia del poblamiento de nuestra cordillera.

Jackelin Clarac de Briceño, coordina el grupo de investigadores que laborarán en la excavación de dicho yacimiento paleontológico y en tal sentido señaló la importancia del hallazgo, pues el mismo constituye la primera referencia de restos de megafauna para la Cordillera Andina.

Asimismo, indicó que desde el punto de vista paleobiogeográfico amplía la información disponible, hasta el presente, sobre la distribución y posibles rutas migratorias de estos grandes animales terrestres.

Por su parte, Lino Meneses, coordinador del Museo Arqueológico de la Universidad de Los Andes, recalcó que nunca antes se había encontrado un contexto arqueológico-paleontológico que permitiera hacer estudios culturales de un periodo histórico tan antiguo.

“Además el hallazgo nos permite desde el punto de vista paleo-biogeográfico, ampliar la información disponible en la actualidad sobre la distribución y posibles rutas migratorias de estos mastodontes en la zona occidental del país, pues los únicos hallazgos de este tipo se habían dado en los estados Zulia, Falcón y Lara”, explicó Meneses.

La investigación se realizará por un grupo pluridisciplinario de investigadores merideños y foráneos, ya que es necesaria la intervención de expertos en el área de la geomorfología, arqueología, paleontólogos y cartógrafos.

En la actualidad quienes coordinan este importante proyecto son la Doctora Jackelin Clarac de Briceño, el Antropólogo Lino Meneses, la Antropóloga Gladys Gordones, el historiador Antonio Niño, el Doctor Carlos García, quien es Antropólogo Dental y Omar González Ñañez, además de un grupo de colaboradores, quienes en distinta forma están interesados en participar en toda esta aventura paleontológica en que se ha sumido el Museo Arqueológico de la Universidad de Los Andes.

El Vicerrector Académico de la Universidad, Humberto Ruiz Calderón felicitó a los investigadores del Museo Arqueológico, al tiempo que reconoció su interés en que se defina esta investigación con resultados concretos, a fin de que reciban el aval de la comunidad científica nacional e internacional.
http://viceacademico.ula.ve/modules.php?op=modload&name=News&file=article&sid=931&mode=thread&order=0&thold=0

Esta información me llenó de alegría. Desde aquí mis saludos a Humberto Ruíz, excelente profesional y aún mejor persona.


Mas información: FUNDACITE MÉRIDA IMPULSA MESA DE TRABAJO PARA CREAR MUSEO PALEONTOLÓGICO

Imagen: Contenida en link anterior

26 abr 2008

Chiguará

A 50 Kilómetros hacia el sur-oeste de Mérida, el valle del río Chama se amplía considerablemente. En aquel lugar se encuentran la Sierra de La Culata y la Cordillera de Tovar, formando un valle cerrado en forma de V, por donde baja el Chama hasta las llanuras del Lago de Maracaibo.

Ocupando una pequeña planicie sobre las estribaciones de la Cordillera de La Culata, y retirada un poco de la carretera Transandina, se encuentra la población de Chiguará. Tierra noble y generosa, de valientes guerreros chiguaraes, un pueblo de la gran familia Chama. Sus pobladores al ser sometidos bajo el régimen de las encomiendas fueron forzados a vivir en otros pueblos, como Tucaní y La Sabana, donde se les explotaba en las plantaciones.

Hoy es un pueblo pacífico, de vocación agrícola, asentado en un balcón a 927 metros de altitud en el valle del río Chama, de clima cálido y seco, con 850 mm de precipitaciones y con una temperatura media de 21.5ºC.

La tierra, algo seca y tostada, permite tan solo el crecimiento de una vegetación xerófila muy particular, en donde destacan los cactus, las tunas, las pitas y los cujíes. Según se va ascendiendo por la carretera la vegetación comienza a transformarse en verdes matorrales, atrás dejamos las erizadas tunas y cactus y en su lugar surgen árboles de recias maderas y copas frondosas como los robles, cedros y caobas que matizan de verde al paisaje.

Una iglesia blanca se asoma por encima de las casas, entre los árboles frondosos que sombrean plaza, con su fachada orientada hacia el sur como un blanco centinela guardando de alguna intromisión el amplio valle del Chama. Es una construcción reciente, muy sólida y robusta. Su fachada sigue un esquema muy poco usado en las iglesias de Los Andes: tres torres cuadradas pegadas entre sí. El cuerpo principal presenta en su parte inferior una decoración de pilastras con capiteles jónicos que sostienen un friso horizontal. Dos torres cuadradas, que se elevan por encima de la fachada, unidas a una torre central, un poco más alta, con arcos de medio punto, que dejan ver el campanario, rematadas en cúpulas semi -esféricas. La falta de separación entre las tres torres, así como las cúpulas sin tambor, le quita toda la gracia a esta iglesia, que luce bastante pesada, lisa y exenta de movimiento.

Chiguará es una muestra del esfuerzo de los hombres por habitar espacios en valles y montañas, sin destruir la naturaleza, creando una arquitectura propia, que se extiende en un tramado complicado de calles retorcidas que trepan por la montaña. Algunas casas han sido objeto de cierto cuidado especial por parte de sus dueños, pero otras no pueden ocultar las heridas del tiempo en sus techos de madera carcomidos, muros agrietados y aleros que amenazan con caerse.
Los habitantes se quejan del poco el flujo de visitantes en este pueblo. La población venezolana apenas está comenzando a valorar, en su real dimensión humana y cultural, a nuestros pueblos andinos.

El Parque Xerófilo, que se encuentra a la entrada del pueblo, es realmente interesante por sus jardines. Se halla en la ladera de un cerro que se extiende hasta el cauce del río Chama. Entre los cactus enormes podemos pasear por senderos de rocas y admirar las especies xerófilas de la zona, que recortan sus figuras caprichosas erizadas de espinas, contra el cielo azul cobalto. Llaman la atención unas piedras enormes de forma circular, de origen desconocido para los lugareños.

Chiguará es una parroquia del Municipio Sucre, con 7498 habitantes, quienes, se dedican en su mayoría a la agricultura. En sus alrededores se encuentran cerca de 22 aldeas, entre las cuales tenemos, Bella Vista, San Pedro, Buruquel, La Roncona, El Verde, El Rincón y San Jacinto, en donde habitan más de 6 mil personas.

El lugar que ocupa la población estaba habitado, mucho antes de la llegada de los españoles, por la tribu de los chiguaraes. Durante la colonia fue un lugar de encomienda dependiente del pueblo de doctrina de La Sabana, y se conocía con el nombre de Chiguará de los Estanquez. La Sabana es hoy día un puñado de casas y se encuentra cerca de La Trampa, en la vertiente de la cordillera que mira hacia el Lago de Maracaibo. El número de indios se redujo considerablemente y en 1635 apenas contaba con 185 indios que cultivaban tabaco, maíz, caña y batatas y criaban algún ganado vacuno. En diciembre de 1656, el visitador Diego de Baños y Sotomayor, en una visita que hizo a la región, ordenó que los indios se desagregaran del pueblo de La Sabana y se trasladaran al sitio que hoy ocupa Chiguará. Desde aquel momento se ordenó que los indígenas asistieran a la doctrina de Lagunillas, para su formación espiritual.

Gráficas: La ultima es un mamut realizado en fique, mide unos 2 metros de altura y se encuentra en las afueras del pueblo.

9 abr 2008

Leyenda. 5 Águilas Blancas

Excelente video que recrea el maravilloso cuento de Don Tulio Febres Cordero, que narra el origen mitológico de los andes.
Para disfrutar del video apaga el sonido del Blog, barra lateral derecha, violines andinos, pause en el Ipod.

Siry

1 abr 2008

Páramo Los Conejos

El Páramo Los Conejos está enclavado en la Sierra Norte frente de la Sierra Nevada, siendo su Pico más alto El Campanario, con una altura de 4.392 metros sobre el nivel del mar, fue ocupada en el año 1.558 cuando Juan Rodríguez Suárez funda a Mérida y encarga a Osorio Gavidia esta extensa zona hasta mediados del año 1.596. Se le dio el nombre de Páramo los Conejos porque en este sitio se desarrolla una especie de conejo que es única de color grisáceo de un kilo de peso, que solo se encuentra en Mérida Venezuela y Perú.

Es una zona primitiva salvaje donde su principal cultivo es la papa y el cebollin que asimila muy bien el clima, cubierto de frailejón en un 100% de su territorio, su medio de transporte ha sido por caminos de recuas o de mula a través de generaciones con una diferencia de 6 a 8 horas a pie hasta el poblado más cercano.

El alumbrado es lamparas de kerosene o resinas de Frailejón, actualmente velas,. Declarado Parque Nacional Sierra La Culata desde el 1.989, la construcción típica es de bahareque, la piedra, el barro, y alguna chozas construidas de paja construcción que ha evolucionando a través del tiempo con una población actual de 250 habitantes de costumbres seminomadas y con más de cuarenta casas construidas en este inmenso valle.

El Páramo Los Conejos, es la única localidad del Municipio Campo Elías que no conozco. No poseo información alguna sobre el lugar, tan solo las referencias de algunas personas.

El ascenso es un reto, se llaga a un punto en donde la travesía debe realizarse en bestias o caminando. Es una localidad prácticamente aislada que conserva la estampa de la esencia andina.

Solo comparto imágenes fotográficas cortesía de Venezuela Aventura


Video imperdible Páramo Los Conejos con Mérida Aventura


Slide con imágenes que demuestran las inigualable belleza de este lugar