Laguna Negra

Esta Laguna es uno de los principales atractivos turísticos del estado ya que llama la atención su color oscuro...

Leyendas de Merida

Mérida es rica en mitos y leyendas, tanto de origen indígena como las creadas a través de los tiempos por los campesinos del páramo....

La Trampa

Lugar sagrado, escondido entre las nubes, refugio de indios, tribus de los Mucuúnes, Jamuenes, Casés, y Quinaroes, habitantes alrededor de la Laguna de Urao...

Gastronomía merideña (historia y evolución)

La comida merideña consta de gran variedad de delicias gastronómicas de singular preparación...

Historia y herencia cultural

En sus valles y mesetas se asentó la civilización Tatuy (significa precisamente, lo más antiguo), la cual alcanzó un alto grado de desarrollo cultural...

18 may 2008

Tabay

Tabay se encuentra a 12 kilómetros de Mérida, a 1.708 metros de altura sobre una meseta de origen aluvial bañada en sus píes por el río Chama. La carretera Transandina atraviesa el poblado de este a oeste, entrando por la parte baja y siguiendo una calle angosta que pasa por el lado de la Plaza Bolívar, para salir por la parte alta, donde se encuentra una estación de gasolina, enfrente del cementerio. El pueblo consiste de dos calles principales longitudinales que son atravesadas por algunas transversales muy cortas.

Puerta de entrada a Mérida, atravesando por el Alto Chama al sur y por las fuentes de aguas termales al norte, se localiza sobre el área que protegen las cumbres de la Sierra Nevada y la Fila del Escorial, esta situación le da una característica que semeja una síntesis de la Mérida interior. Los cultivos de trigo se mezclan con los de café y frutales en las zonas más bajas, una profusión de bosques y páramos protegen los macizos nevados que lo rodean (Pico Humbold y Bompland). Su producción lo convierte en un pueblo agrícola y artesanal con un desarrollo realmente prometedor, pero lo mas importante de Tabay es su historia, centro del viejo y heroico escenario de las guerras federales, pueblo de tránsito cuyas viejas casonas rasgan a través de Los Aleros el cielo de Los Andes para ofrecernos los recuerdos del paso del tiempo que ha ido dejando en Tabay un lugar donde la historia perdura.

La Historia y el Arte

La historia de Tabay se remonta a tiempos prehispánico, cuando sirvió de asiento a la tribu de los indios tabayones que poblaron y cultivaron sus campos. El arte de los primeros habitantes se reconoce en los hermosos caminos rodeados por cercados de piedras, cuyas calzadas remontan las cumbres de los páramos. Los centros artesanales de Tabay y La Mucuy guardan celosamente los talleres de los mas exquisitos escultores de la madera de Los Andes Merideños y junto a ellos se cruzan los caminos que conducen a San Rafael de Tabay, La Joya, El Arenal, Mucunután y El Pedregal; aldeas que sirven de magnífico ejemplo de la arquitectura andina tradicional que se manifiesta a través de sus hermosas y pintorescas haciendas y casonas.

Tabay el pueblo, fue fundado por Don Bartolomé Gil Naranjo en 1689 convirtiéndose en la residencias de antiguos hacendados que años mas tarde hicieron de este pueblo uno de los mas ricos productores de café, forjando la originalidad del ser de Mérida. El coronel Florencio Candales, dueño de la hacienda San Miguel (Truchicultura La Mucus) plasmó en su diario los mas hermosos poemas que esta tierra inspiró y surgen con el esplendor de sus nuevos habitantes.



Naturaleza y aventura

Hacia el este de Tabay se encuentra La Mucuy Alta, un lugar de recreación, muy próximo al Parque Nacional Sierra Nevada. Para ir allí se toma una vía que parte de la plaza, se dirige hacia el sur, atraviesa un puente sobre el Chama y se remonta por una meseta. Luego se pasa a una vertiente de la quebrada La Mucuy. Al final de esta carretera llegamos al pie de la Sierra Nevada. Allí se encuentra el Parque La Mucuy, situado a la orilla del río, que baja trepidando de la selva nublada entre blancas espumas de gélidas aguas. Desde allí se encuentra una panorámica del valle que alcanza hasta la Meseta de Mérida. Es un lugar muy agradable, con excelentes instalaciones de baños, cabañas y quioscos, ideal para pasar el día en contacto con la naturaleza. En la parte alta de este parque existe una zona acondicionada para acampar con carpas y un restaurante. Desde aquí parte un camino de tierra que se interna en la montaña, donde los excursionistas pueden llegar hasta las lagunas La Coromoto, El Suero y el Pico Humboldt. El trayecto hasta La Coromoto se hace en cuatro o cinco horas a píe. A medida que se sube por la montaña, se aprecian los distintos paisajes correspondientes a los pisos climáticos y vegetales: en primer término aparece el bosque húmedo, con sus grandes árboles que impiden el paso de la luz, de donde cuelgan lianas, bromelias y orquídeas que forman una cúpula vegetal. Más arriba, al pasar la línea de los tres mil metros nos encontramos con una vegetación más pequeña, como los líquenes, frailejones, y el coloradito, que tapizan la roca desnuda. Al llegar a la laguna La Coromoto, nos sorprende la majestuosidad de este paisaje rodeado de colosales montañas que se reflejan en las aguas apacibles de color oscuro.

Aquellos excursionistas más osados y con buen entrenamiento, podrán continuar hasta el pico Humboldt, siguiendo esta vía y deleitarse con la vista maravillosa de los picos nevados, las lagunas y los glaciares. Es una caminata que dura más de un día y debe llevarse tiendas de campaña, comida y agua para poder resistir. Además la altura puede afectar la respiración de las personas. No existe refugios ni guarda parques en estos lugares, así que cada cual debe cuidar de sí mismo. Se recomienda ir acompañado y reportar su ruta con los guardias del parque La Mucuy, antes de partir. Cerca de Tabay, también existen manantiales de aguas termales, pero no están acondicionados para los turistas y son de muy difícil acceso. En la Plaza Bolívar se puede conseguir transporte para llegar a estos lugares.

Agradecimiento muy especial a: José David Lacruz por las excelentes imágenes.

17 may 2008

Los picos mas altos del estado Mérida (III entrega)

Autor: Gustavo Adolfo Silva León

LA DISMINUCIÓN DE LOS GLACIARES

En el siglo XX fue notoria la disminución de los glaciares del trópico suramericano por causa de las variaciones climáticas. Los glaciares venezolanos son del tipo colgante o suspendido. A principios de esa centuria tuvieron un límite inferior cercano a los 4500 msnm en el flanco norte dela Sierra Nevada de Mérida, de acuerdo a datos y fotografías de Janh (1912 hasta 1925). Entonces no existían nieves permanentes en la Sierra del Norte, que tiene picos mas bajos y una precipitación menor.

Jahn en 1915 presenta unos 7 km2 de glaciares, incluyendo crestas y otros afloramientos rocosos, que están distribuidos en dos zonas: la comprendida por el Bolívar, El Espejo y La Concha con 4,5 km2, y la del Humboldt y Bompland con el 2,5 restante. Las fotos de ambas zonas tomadas por Jahn impresionan por la enorme cantidad de hielo que muestran.

Los últimos remanentes de glaciares El Toro y El León se perdieron finalizada la década de 1920 y los de El Espejo empezando la década de 1940.



Entre 1977 y 1998 desaparecieron varios glaciares, como el Tomincito al sudeste y el dudoeste en el Bolívar, los de La Concha y los del flanco sur del Humboldt y el Bompland. Ellos fueron sustituidos por mantos temporarios.

Los glaciares que aún permanecen en torno al Humbolt y al Bolívar están ubicados en el flanco norte, que pertenece a la cuenca del río Chama, y sus bordes han ascendido hasta los 4700 msmnm. Para el año 2000 la superficie total de los glaciares estaría en el orden de 1,5 km2, dos terceras partes en el Humboldt y el tercio restante en el Bolíovar.

El aumento glabal de la temperatura del aire por el incremento del efecto invernadero, combinado con la ocurrencia de años secos, ha disminuido la extensión de los glaciares.

Imagen: Glaciar Timoncito (desaparecido)

14 may 2008

Los Picos mas altos del estado Mérida (II entrega)

Autor: Gustavo Adolfo Silva León

SIERRA DEL NORTE O DE LA CULATA

Ha sido poco honrada pero en su gran extensión guarda muchas bellezas y numerosos picos. Los que allí se citan se ubican en torno a un eje de 60 km de largo, cuyos extremos son los picos Campanario y Uano Grande. Aquéllos con más de 4500 msnm, ocupan un tramo de 30 km y los que superan 4600 msnm se concentran en una longitud de 17 km.

La altitud máxima es el Piedras Blancas, nombre oficial de origen dudoso porque se trata de un macizo grisáceo. No se sabe quien fue el primero en subirlo. Se supo que el baquiano Daniel Toro y su padre lo ascendieron hacia 1964. En tanto, el Pan de Azúcar, el tercer pico de esta sierra, fue escalado por primera vez el 3 de julio de 1885 por el geógrafo alemán Wilhem Sievers (1860-1921), después de ascender por el valle del río Mucujún.

A mediados de diciembre 1910, Alfredo Jahn recorrió los altos a pasos de Mifafí, Piedras Blancas, Michuntuy y del Mucujún. Entonces escaló el pico Micanón y el Tucaní. No obstante denominó Tucaní al Pan de Azúcar y Pan de Azúcar al que aca llaman Pan de Sal.

La cartografía oficial que data de 1977 tiene puntos de control en los picos Piedras Blancas y Campanario, que resultan con 4737 4 4300 msnm, respectivamente.

SIERRA DE SANTO DOMINGO

Hasta entrado el siglo XX se le llamó Sierra Nevada de Santo Domingo. Está separada de la Sierra Nevada de Mérida por los valles consecutivos de las quebradas Micarache y Gaviria en la cuenca del Río Chama. También está separada de la Sierra del Norte por el collado de Mucubají.

Presenta dos picos importantes: el Mucuñuque que la corona, y El Morro o Mucus. Entre ambos media la Ventana de El Tisure, ubicado a casi 4200 msnm, paso que tanto tránsitó el recordado artista ingenuo Juan Felix Sánchez, merideño insigne.

El Mucuñuque fue escalado por Alfredo Jahn en 1910, quien lo midió 4672 msnm, altura oficial que no debe confundirse con los 4609 m que la cartografía de 1977 asigna al pico Mifés. Luego fue ascendido por el geólogo suizo Moritz Blumenthal (1886-1967) en febrero de 1922.





Agradecimiento por las imágenes: Joan Reinoza, Andrestrekk, Enrique La Marca, Ernesto Boede, François Barroso, Luis Fernando Angulo, Luis Marcano, Edwin Mora y yo también aporté para esta presentación.

11 may 2008

Los Picos más altos del estado Mérida (I entrega)

Gustavo Adolfo Silva León

Se ubican 70 picos en el estado Mérida, cuyas alturas son mayores o iguales a 4300 msnm, siendo también los mas altos de Venezuela: de ellos, 54 pertenecen a la Sierra del Norte o a la de la Culata, 14 a la Sierra Nevada de Mérida y 2 a la Sierra de Santo Domingo. Con el criterio de que al menos 5 curvas cerradas consecutivas definen un pico. Cada pico se identifica con un nombre y sus coordenadas geográficas completas; su altitud se expresa como múltiplo de 10 metros.

La hipsometría de las sierras merideñas se utiliza para estimar el área promedio por pico en las categorías de mayores de 4300, 4500 y 4700 msmn, considerando las áreas por encima de 4200, 4400 y 4600 msmnm respectivamente.


Introducción

Las cumbres más elevadas de Venezuela se encuentran en la Cordillera de Mérida de Los Andes venezolanos, específicamente en las sierras denominadas Nevada de Mérida, de Santo Domingo y del Norte o de La Culata. Los tres son de origen tectónico y forman parte del sistema de parques nacionales. Los picos mas conocidos son los de la Sierra Nevada, principalmente el Bolívar, el Humboldt, el Bompland, La Concha, El Toro y El León, exaltados en el relato mitológico “Las cinco águilas blancas” Reseña histórico-geográfica del merideño don Tulio Febres Cordero (1860-1938), que fue publicado en 1895.

También es muy conocido el Pico Mucuñuque en la Sierra de Santo Domingo.

En tanto que los picos de la Sierra del Norte son numerosos pero más apartados y poco divulgados.

En textos y atlas geográficos de Venezuela no se presenta una lista pormenorizada de las mayores elevaciones merideñas. Por ejemplo, en el Atlas del Ministerio del Poder Popular para el Ambiente con una data de 1979 solo se citan 14 picos con más de 4300 msnm. Mediante una revisión cartográfica es posible ampliar considerablemente este número de cimas y reportar sus coordenadas geográficas y su altitud aproximada, diferenciando un pico de otra cima que no alcanza esa jerarquía.

También cabe relacionar el número de picos obtenidos con áreas que los contienen mediante datos hipsométricos de las sierras. Por otra parte, los picos mas altos son objeto de nevadas frecuentes nunca medidas pero se pueden intentar estimaciones preliminares a escala anual.

SIERRA NEVADA DE MERIDA



Posee los únicos glaciares de Venezuela. Presenta el pico Bolívar 5007 msnm, el mas alto del país, situado casi enfrente de Mérida, la ciudad capital del estado. Además dispone del teleférico más alto y el segundo mas largo del mundo, cuya estación Terminal se halla en la cresta del El Espejo a 4760 msnm, muy cerca del pico Bolívar.

Existen diversos cronistas de sus ascensos. Los primeros escaladores extranjeros publicaron sus relatos en revistas especializadas. Entre las crónicas nativas destacan las de Alfredo Jahn (1912a), ingeniero y naturalista caraqueño; Carlos Chalbaud Zerpa (1994), médico y veterano andinista merideño, expresidente del Club Andino Venezolano y Rafael Romero (1976), empresario caraqueño expresidente del Centro Excursionista Caracas.

Fue Pierre Bourgoin (1831-1913), farmaceuta y botánico de origen frances radicado en Caracas en 1842 y en Mérida en 1859, quien realizó la primera expedición formal a una cumbre nevada de la Sierra, cuando alcanzó la cima oriental de El Toro el 21 de febrero de 1868 (Jahn 1912b). Esta epopeya no fue repetida hasta noviembre de 1894 por los comerciantes Kirchberg y Leopoldo Gelsi (Chalbaud 1994).

En junio de 1907, la Comisión Astronómica para la preparación del Plano Militar dirigida por Santiago Aguerrevere (1865-1934), realizó la primera triangulación para determinar las alturas de los picos de esta Sierra, calculadas por Alfredo Jahn (1867-1940), resultando 5005 m para el Bolívar 4874 m para La Concha y 4690 m para el Toro el El León.

En 1910 Jahn fue nombrado jefe de la Comisión Exploradora para el Occidente de Venezuela. Jahn (1912b) ordena la nomenclatura y l altura de estas cimas. Bautiza los picos gemelos de la Corons como Humboldt con 4942 m y Bompland con 4883 m, quedando la Columna con 5002, La Concha con 4922 m, El Toro con con 4758 m y El León con 4743 m. Para obtener estas alturas Jahn utilizó triangulación de mayor base.

En septiembre de 1942 escalaron el Bolívar la famosa pareja de alpinistas suizos, los esposos Dorly Eisenhut (1914-1978) y Fréderic Marmillod (1909-1978), siendo Dorly la primera mujer en hacerlo. En febrero de 1946, Blanca Carrillo se convirtió en la primera venezolana que pisa la cumbre del Bolivar.

El León fue coronado por primera vez en abril de 1946 por Baltasar Trujillo y Hugo Matheus. En abril de 1951 fue develado en la cima del Bolívar un busto de El Libertador, obra del pintor y escultor Marcos León Mariño, y en 1960 se inició el servicio público del teleférico de Mérida.


Agradecimientos por el excelente material fotográfico a: Andrey, Jairo Burguera, Yosel Molina, Edwin Mora.

7 may 2008

Pueblo Nuevo del Sur


Imagen: Edwin Mora

Nombre original Nuestra Señora de la Peña de la Quebrada, de Pueblo Nuevo, razón por la cual se presume que en un principio este conglomerado haya sido fundado en la aldea La Quebrada.

No se tiene precisado el año de su fundación, sin embargo el Gobernador de la Provincia de la Sierra Nevada de Mérida informa al Rey de España en 1598, sobre la existencia de un conglomerado denominado Pueblo Nuevo, cuyos primeros habitantes fueron los indios Isnumbies.

El pueblo se encuentra a 1516 m.s.n.m. y a 40 minutos de la ciudad capital, entrando por Puente Real, con carretera asfaltada de 9,5 km de longitud que llega hasta el casco urbano del Municipio, de fácil acceso a cualquier vehículo.

Imagen: Eduarco

Bello pueblito del sur de Mérida. Conserva casas antiguas y calles empedradas. Su ambiente campestre y su clima frío, lo hacen ideal para descansar de la rutina y los ajetreos de la vida diaria. Enclavado en la montaña y en el tiempo pasado, brinda al vistante recuerdos y añoranzas de "aquellos tiempos...".

Folklore
Fiestas de San Benito de la Joya de 10 al 13 de enero, Semana Santa (La Pasión Viviente), 15 de mayo (Fiestas de San Isidro Labrador) 21 y 22 de mayo (Santa Rita de Casia), éstas dos últimas fiestas están matizadas por las danzas de los Locos de San Isidro, los cuales en esa oportunidad, lucen máscaras y atuendos de vistosos colores.

30 abr 2008

Restos óseos fosilizados en la localidad cercana a la población de Chiguará


PRIMER HALLAZGO DE MEGAFAUNA ESTUDIA EL MUSEO ARQUEOLÓGICO DE LA ULA
Enviado el 30 Ene 2008 - 11:53 por coordinformacion

Prensa Vicerrectorado Académico
Camen Betancourt

Desde el mes de diciembre del año 2007, el Museo Arqueológico de la Universidad de los Andes, estudia un hallazgo de restos óseos fosilizados en la localidad de El Llano del Anís, cercana a la población de Chiguará. Tratándose de restos aflorados de megafauna, cuya antigüedad se remonta a unos 18 mil o 10 mil años.

Cuando hablamos de megafauna nos referimos a grandes animales terrestres extinguidos que existieron a partir del cretácico (63 millones de años) hasta el pleistoceno superior (10 mil años), época en la que convivieron con grupos humanos.
Este hallazgo sería el primer reporte de megafauna que se encontrase en la Cordillera Andina de Mérida, lo que podría originar cambios en la historia del poblamiento de nuestra cordillera.

Jackelin Clarac de Briceño, coordina el grupo de investigadores que laborarán en la excavación de dicho yacimiento paleontológico y en tal sentido señaló la importancia del hallazgo, pues el mismo constituye la primera referencia de restos de megafauna para la Cordillera Andina.

Asimismo, indicó que desde el punto de vista paleobiogeográfico amplía la información disponible, hasta el presente, sobre la distribución y posibles rutas migratorias de estos grandes animales terrestres.

Por su parte, Lino Meneses, coordinador del Museo Arqueológico de la Universidad de Los Andes, recalcó que nunca antes se había encontrado un contexto arqueológico-paleontológico que permitiera hacer estudios culturales de un periodo histórico tan antiguo.

“Además el hallazgo nos permite desde el punto de vista paleo-biogeográfico, ampliar la información disponible en la actualidad sobre la distribución y posibles rutas migratorias de estos mastodontes en la zona occidental del país, pues los únicos hallazgos de este tipo se habían dado en los estados Zulia, Falcón y Lara”, explicó Meneses.

La investigación se realizará por un grupo pluridisciplinario de investigadores merideños y foráneos, ya que es necesaria la intervención de expertos en el área de la geomorfología, arqueología, paleontólogos y cartógrafos.

En la actualidad quienes coordinan este importante proyecto son la Doctora Jackelin Clarac de Briceño, el Antropólogo Lino Meneses, la Antropóloga Gladys Gordones, el historiador Antonio Niño, el Doctor Carlos García, quien es Antropólogo Dental y Omar González Ñañez, además de un grupo de colaboradores, quienes en distinta forma están interesados en participar en toda esta aventura paleontológica en que se ha sumido el Museo Arqueológico de la Universidad de Los Andes.

El Vicerrector Académico de la Universidad, Humberto Ruiz Calderón felicitó a los investigadores del Museo Arqueológico, al tiempo que reconoció su interés en que se defina esta investigación con resultados concretos, a fin de que reciban el aval de la comunidad científica nacional e internacional.
http://viceacademico.ula.ve/modules.php?op=modload&name=News&file=article&sid=931&mode=thread&order=0&thold=0

Esta información me llenó de alegría. Desde aquí mis saludos a Humberto Ruíz, excelente profesional y aún mejor persona.


Mas información: FUNDACITE MÉRIDA IMPULSA MESA DE TRABAJO PARA CREAR MUSEO PALEONTOLÓGICO

Imagen: Contenida en link anterior

26 abr 2008

Chiguará

A 50 Kilómetros hacia el sur-oeste de Mérida, el valle del río Chama se amplía considerablemente. En aquel lugar se encuentran la Sierra de La Culata y la Cordillera de Tovar, formando un valle cerrado en forma de V, por donde baja el Chama hasta las llanuras del Lago de Maracaibo.

Ocupando una pequeña planicie sobre las estribaciones de la Cordillera de La Culata, y retirada un poco de la carretera Transandina, se encuentra la población de Chiguará. Tierra noble y generosa, de valientes guerreros chiguaraes, un pueblo de la gran familia Chama. Sus pobladores al ser sometidos bajo el régimen de las encomiendas fueron forzados a vivir en otros pueblos, como Tucaní y La Sabana, donde se les explotaba en las plantaciones.

Hoy es un pueblo pacífico, de vocación agrícola, asentado en un balcón a 927 metros de altitud en el valle del río Chama, de clima cálido y seco, con 850 mm de precipitaciones y con una temperatura media de 21.5ºC.

La tierra, algo seca y tostada, permite tan solo el crecimiento de una vegetación xerófila muy particular, en donde destacan los cactus, las tunas, las pitas y los cujíes. Según se va ascendiendo por la carretera la vegetación comienza a transformarse en verdes matorrales, atrás dejamos las erizadas tunas y cactus y en su lugar surgen árboles de recias maderas y copas frondosas como los robles, cedros y caobas que matizan de verde al paisaje.

Una iglesia blanca se asoma por encima de las casas, entre los árboles frondosos que sombrean plaza, con su fachada orientada hacia el sur como un blanco centinela guardando de alguna intromisión el amplio valle del Chama. Es una construcción reciente, muy sólida y robusta. Su fachada sigue un esquema muy poco usado en las iglesias de Los Andes: tres torres cuadradas pegadas entre sí. El cuerpo principal presenta en su parte inferior una decoración de pilastras con capiteles jónicos que sostienen un friso horizontal. Dos torres cuadradas, que se elevan por encima de la fachada, unidas a una torre central, un poco más alta, con arcos de medio punto, que dejan ver el campanario, rematadas en cúpulas semi -esféricas. La falta de separación entre las tres torres, así como las cúpulas sin tambor, le quita toda la gracia a esta iglesia, que luce bastante pesada, lisa y exenta de movimiento.

Chiguará es una muestra del esfuerzo de los hombres por habitar espacios en valles y montañas, sin destruir la naturaleza, creando una arquitectura propia, que se extiende en un tramado complicado de calles retorcidas que trepan por la montaña. Algunas casas han sido objeto de cierto cuidado especial por parte de sus dueños, pero otras no pueden ocultar las heridas del tiempo en sus techos de madera carcomidos, muros agrietados y aleros que amenazan con caerse.
Los habitantes se quejan del poco el flujo de visitantes en este pueblo. La población venezolana apenas está comenzando a valorar, en su real dimensión humana y cultural, a nuestros pueblos andinos.

El Parque Xerófilo, que se encuentra a la entrada del pueblo, es realmente interesante por sus jardines. Se halla en la ladera de un cerro que se extiende hasta el cauce del río Chama. Entre los cactus enormes podemos pasear por senderos de rocas y admirar las especies xerófilas de la zona, que recortan sus figuras caprichosas erizadas de espinas, contra el cielo azul cobalto. Llaman la atención unas piedras enormes de forma circular, de origen desconocido para los lugareños.

Chiguará es una parroquia del Municipio Sucre, con 7498 habitantes, quienes, se dedican en su mayoría a la agricultura. En sus alrededores se encuentran cerca de 22 aldeas, entre las cuales tenemos, Bella Vista, San Pedro, Buruquel, La Roncona, El Verde, El Rincón y San Jacinto, en donde habitan más de 6 mil personas.

El lugar que ocupa la población estaba habitado, mucho antes de la llegada de los españoles, por la tribu de los chiguaraes. Durante la colonia fue un lugar de encomienda dependiente del pueblo de doctrina de La Sabana, y se conocía con el nombre de Chiguará de los Estanquez. La Sabana es hoy día un puñado de casas y se encuentra cerca de La Trampa, en la vertiente de la cordillera que mira hacia el Lago de Maracaibo. El número de indios se redujo considerablemente y en 1635 apenas contaba con 185 indios que cultivaban tabaco, maíz, caña y batatas y criaban algún ganado vacuno. En diciembre de 1656, el visitador Diego de Baños y Sotomayor, en una visita que hizo a la región, ordenó que los indios se desagregaran del pueblo de La Sabana y se trasladaran al sitio que hoy ocupa Chiguará. Desde aquel momento se ordenó que los indígenas asistieran a la doctrina de Lagunillas, para su formación espiritual.

Gráficas: La ultima es un mamut realizado en fique, mide unos 2 metros de altura y se encuentra en las afueras del pueblo.

9 abr 2008

Leyenda. 5 Águilas Blancas

Excelente video que recrea el maravilloso cuento de Don Tulio Febres Cordero, que narra el origen mitológico de los andes.
Para disfrutar del video apaga el sonido del Blog, barra lateral derecha, violines andinos, pause en el Ipod.

Siry

1 abr 2008

Páramo Los Conejos

El Páramo Los Conejos está enclavado en la Sierra Norte frente de la Sierra Nevada, siendo su Pico más alto El Campanario, con una altura de 4.392 metros sobre el nivel del mar, fue ocupada en el año 1.558 cuando Juan Rodríguez Suárez funda a Mérida y encarga a Osorio Gavidia esta extensa zona hasta mediados del año 1.596. Se le dio el nombre de Páramo los Conejos porque en este sitio se desarrolla una especie de conejo que es única de color grisáceo de un kilo de peso, que solo se encuentra en Mérida Venezuela y Perú.

Es una zona primitiva salvaje donde su principal cultivo es la papa y el cebollin que asimila muy bien el clima, cubierto de frailejón en un 100% de su territorio, su medio de transporte ha sido por caminos de recuas o de mula a través de generaciones con una diferencia de 6 a 8 horas a pie hasta el poblado más cercano.

El alumbrado es lamparas de kerosene o resinas de Frailejón, actualmente velas,. Declarado Parque Nacional Sierra La Culata desde el 1.989, la construcción típica es de bahareque, la piedra, el barro, y alguna chozas construidas de paja construcción que ha evolucionando a través del tiempo con una población actual de 250 habitantes de costumbres seminomadas y con más de cuarenta casas construidas en este inmenso valle.

El Páramo Los Conejos, es la única localidad del Municipio Campo Elías que no conozco. No poseo información alguna sobre el lugar, tan solo las referencias de algunas personas.

El ascenso es un reto, se llaga a un punto en donde la travesía debe realizarse en bestias o caminando. Es una localidad prácticamente aislada que conserva la estampa de la esencia andina.

Solo comparto imágenes fotográficas cortesía de Venezuela Aventura


Video imperdible Páramo Los Conejos con Mérida Aventura


Slide con imágenes que demuestran las inigualable belleza de este lugar

26 mar 2008

Ejido

Ejido ha sido llamada con justicia por Tulio Febres Cordero "La ciudad de la miel y de las flores". Este título tan dulce, se debe a sus tradicionales panelas con las que se preparan los dulces caseros de higo, leche y guayaba, así como la rica miel y las flores provenientes de sus campos. Desde la época colonial, en Ejido se procesa la caña en los trapiches, para producir las panelas que sirven para endulzar los platos de la cocina típica del Estado Mérida.

Ejido a 1170 metros sobre el nivel del mar y situada sobre una meseta de suave pendiente, de origen aluvial, en la margen derecha del río Chama. Posee una temperatura media de 21º C.

En sus alrededores abundan los cultivos de caña de azúcar, que se prolongan desde las fértiles vegas del Chama, hasta la parte montañosa, hacia el norte, en donde la caña, el plátano, las guayabas, los cafetos y otros cultivos trepan por las laderas, hasta alcanzar las aldeas de El Manzano y El Salado.

La ciudad está dividida en tres parroquias: Parroquia Matriz, hacia el oeste, Parroquia Montalbán hacia el este y la Parroquia Fernández Peña, hacia el sur de la ciudad. Hasta hace pocos años, la carretera Transandina atravesaba el poblado por la Plaza Bolívar. Hoy se tiene una vía alterna por la parte baja, llamada Avenida Centenario, la cual divide a la ciudad en dos sectores. Hacia la parte de arriba de dicha Avenida se ubica el casco central del viejo Ejido, el cual consiste de dos calles paralelas bastante largas, llamadas Fernández Peña y Bolívar, atravesadas por unas catorce transversales cortas.

En los alrededores de la Plaza Bolívar se percibe un ambiente de pueblo andino por la presencia del mercado municipal y las tiendas que ofrecen todo tipo de mercadería, como cestas de fibra vegetal, relucientes machetes, ollas de barro, cobijas de lana, sacos de maíz, ramilletes de flores, etc. Muchos campesinos bajan de las aldeas vecinas a vender sus productos al mercado y a comprar los artículos manufacturados que no se consiguen en el campo.

La medicina tradicional basada en el poder curativo de las plantas, es un legado milenario de los indígenas, que se ha mantenido vivo de generación en generación por los habitantes de estas regiones. Los vehículos que se dirigen hacia las aldeas de Ejido se estacionan alrededor de la plaza y el mercado. Estos viejos jeeps, se reconocen por la gran cantidad de equipajes que llevan sobre el techo, como por ejemplo, bultos de papas, pacas de panela, racimos de cambures y otras cosas; además, sus vidrios están llenos de polvo y sus cauchos cubiertos por el barro de los accidentados caminos que deben transitar.

Enfrente de la plaza, vemos la bella Iglesia Matriz de Ejido, dedicada a San Buenaventura. De aspecto neoclásico, fue terminada de construir en 1907. Posee una fachada rectangular, dividida en dos cuerpos verticales, con pilastras de fuste estriado, que sostienen un friso con triglifos y metopas. En la parte de arriba, se tiene un pequeño frontón, semejante a un altar, con un arco acompañado de dos pequeñas pilastras a cada lado en forma simétrica, rematadas en el tope por una cornisa curvilínea, sobre la que se apoya una estatua de San Buenaventura.

Como la mayoría de iglesias de los pueblos andinos, la de Ejido ha sido erigida sobre un podio, de dos metros de altura en la parte delantera y que casi desaparece hacia el ábside, para compensar el desnivel del terreno. Unas escalinatas a cada lado permiten subir a un pequeño atrio o galería en la parte delantera, bordeado por barandas de balaustre.

Más adelante vemos la Plaza Campo Elías y enfrente de ésta la Iglesia de Montalbán, muy moderna en su estructura, a excepción de su única torre, semejante a la de la Catedral de Mérida.

Ejido es tierra de artesanos. En los caseríos de Los Guáimaros, Aguas Calientes y Pozo Hondo, se producen piezas de cerámica rústica hecha a mano, siguiendo los métodos tradicionales de los indios, sin el uso del torno y quemándola en hornos de leña. Son famosas en todo el país sus vajillas de barro, candelabros, figuras animales y otras piezas de gran valor artístico confeccionadas por estos artesanos populares. También se pueden conseguir en el mercado, esteras, cuatros, maracas y cestas fabricadas en laregión. Otra actividad muy interesante es la creación de las piezas para decorar los pesebres de Navidad, usando yesca o anime.

Cerca de Ejido, en Aguas Calientes, existen unos manantiales de aguas termales, ricas en sulfuro. Lamentablemente, el lugar no ofrece las condiciones mínimas de seguridad para los usuarios.

Ejido no tiene una fecha exacta de fundación como ciudad. De acuerdo a Julio Villamizar, el cronista de la ciudad, el poblado de Ejido se origina en un reparto de terrenos ejidos que hizo el Cabildo de la ciudad de Mérida en el siglo XVI. Estas tierras se asignaron a algunas familias notables de Mérida, leales a la Corona Española. En sus predios sembraron la caña de azúcar y explotaron sus haciendas y trapiches con la mano de obra de algunos esclavos negros y en ocasiones con indios, lo cual estaba prohibido por las leyes de las encomiendas. En 1620, el Licenciado Vásquez de Cisneros, Oidor de la Audiencia de Santa Fe de Bogotá, durante una visita a Mérida, dictó una ordenanza, mediante la cual se mandó a construir Iglesia decente y de buenas tapias en el lugar más cómodo de Ejido, para el adoctrinamiento de su población. A partir de entonces, se conoce al pueblo como San Buenaventura de Ejido.

En la actualidad, Ejido ha crecido mucho, debido a su cercanía con Mérida. Se han formado populosas barriadas en forma bastante rápida y caótica, y con muy poca planificación urbanística, a excepción de un centro comercial nuevo, en la Avenida Centenario, bastante funcional y algunos conjuntos residenciales de edificios de pocos pisos.

Administrativamente, Ejido es la Capital del Municipio Campo Elías en Honor al héroe de la independencia Coronel Vicente Campo Elías.

Agradecimiento a: Rolando (fotografías de los Guaimaros)

13 mar 2008

San José del Sur



Uno de mis pueblos favoritos es sin lugar a dudas San José del Sur, su gente es realmente especial, guardo recuerdos muy gratificantes en mis pasos por este hermosísimo lugar.
Vista General de San José del Sur
Gráfica Ángel Maldonado
Una de las experiencias mas emocionantes que he tenido por estos parajes de ensueño, fue un recorrido entre montañas por trochas aptas solo para aventureros y en rústico, nosotros fuimos en un 4x4 Station Wagon (Samuray). Partimos de San José del Sur con 2 baquianos locales, cruzamos quebradas, montañas, atravesamos el páramo Las Lajas hasta llegar a un precioso lugar llamado Tostós, en donde la vía al fin era de asfalto y de allí a San José de nuevo para dejar a los baquianos. El trayecto fue tan fuerte que cuando llegamos veníamos sin amortiguadores, guardapolvos, platinas y puerta trasera, es decir el 4x4 venía practicamente destruido, pero con unas vivencias impresionantes y de verdad inenarrables en espectacularidad y belleza. Las fotos de este emocionante recorrido se perdieron todas a causa de caerse la cámara cuando decidimos montar a caballo, no me di cuenta hasta que sentí cruak en las pezuñas del animal. Que aventura (me quedaron ganas de volver a realizarlo).

Con cariño y dedicado especialmente a toda esa linda gente de San José, dedico este post.
   
San José es de los Pueblos del Sur, que mejor ha logrado conservar su arquitectura típica, de blancas casas con anchos muros y ariscados aleros. San José, a 2334 metros de altitud, se asienta en una pequeña ladera regada por una quebrada muy cristalina del mismo nombre. El clima es frío y seco con temperatura media de 15° C. En las tardes la neblina que baja desde los paramos cercanos, envuelve al pueblo en su blanco y misterioso manto, dando una sensación inefable de paz, recogimiento y profunda contemplación.

Se puede llegar a San José por una carretera asfaltada que viene de Mucutuy atravesando el Páramo de San José cubierto de neblina: una ruta turística de gran belleza por sus paisajes, con alturas que pasan de los cuatro mil metros. La ruta desde Mucutuy es de aproximadamente 1 hora y media de duración en vehículo rústico. Allí se puede apreciar la vegetación tan especial de estos lugares con gramíneas y frailejones que cubren una de las formaciones geológicas más antiguas de los Andes. En el sitio denominado El Cumpiz, hay un parque muy curioso con figuras de animales talladas en piedras.

Después de pasar este páramo que divide dos municipios, se comienza a descender por el otro lado de la sierra hacia la vertiente de la quebrada Tostós en donde se puede palpar la majestuosidad de la sierra Nevada y el valle profundo del río Nuestra Señora. En las verdes laderas se ven algunas casas dispersas, de campesinos que trabajan la tierra con tesón. Continuamos descendiendo por una calzada muy estrecha que se retuerce, siguiendo los pliegues de la montaña. Al final se divisa a San José con su semblante cálido y acogedor a esta hora de la mañana, recogido en la intimidad silenciosa de su pequeño valle.

Las casas blancas muy bien acicaladas y hermosos tejados rojos le dan al poblado un aire encantador. Los cerros que lo rodean están bastante desgastados por el cultivo intenso del trigo en las laderas y vertientes de mucha inclinación desde épocas ancestrales. Gracias a la incorporación de algunos sistemas de riego, podemos ver algunos cultivos muy verdes en terrazas escalonadas, al lado del ocre terroso de las tierras abandonadas.

Nos detenemos en una de sus muchas bodegas a charlar con el dueño y a oír los cuentos de rigor sobre las calamidades de la carretera o la abundancia de la cosecha de papa. El pueblo posee dos posadas. La que se halla situada a la entrada tiene un ambiente muy acogedor con corredores y altillo de madera. San José posee una población de 148 habitantes. Por sus dos calles longitudinales tranquilas que conducen a la pequeña plaza, el viento susurra constantemente entre los bien podados pinos. Algunas paraulatas con sus negras colas y ojos de color amarillo, se nos cruzan en el camino, volando entre los matorrales. Su iglesia sencilla de sólida planta rectangular, con una sola nave y ancha torre, contrasta por su blancura con el verdor de los campos vecinos. En sus alrededores se cultiva el trigo, papas, leguminosas y hortalizas usando los métodos tradicionales del arado de bueyes. Son cantidades modestas, pero suficientes para abastecer a los habitantes de la localidad. Existe también una pequeña truchicultura en el pueblo.

San José es una parroquia del Municipio Campo Elías con una población de 1.872 habitantes. Dentro de los límites parroquiales encontramos las aldeas de Mucumpiz, Mucusum, Tostós, El Trompillo y La Loma de Chichuí.

La vía que viene desde Mérida es también pródiga en vistas de montañas espectaculares. Por ella pueden circular vehículos de cualquier tipo y es la más usada por los turistas. Esta carretera inicia su ascenso un poco más arriba del pueblo de las González, sobre la carretera Transandina. Después de pasar por La Chichuy, se inicia el ascenso con muchas regresivas, un poco peligrosas, por los daños ocasionados por las lluvias en los taludes. Algunas rocas sobre el pavimento impiden el paso y hay que bajarse del vehículo para abrir paso. Al final del ascenso se llega a la meseta de Tierra Negra, lugar de reunión de los aficionados al parapente. Desde allí se lanzan en vuelo hacia el vacío los deportistas con sus alas multicolores, que desafían las alturas sobre el valle del Chama.

Los orígenes del pueblo se remontan a la etapa precolombina cuando era un pueblo de indios. Su fundación data de 1883 y nace como una aldea de Acequias. En San José se veneran varios Santos como San José (El Patrono), San Benito, La Virgen del Perpetuo Socorrro y la Virgen de Coromoto. Las fiestas patronales se celebran el 19 de Marzo, día de San José.

Gracias a cicloides por la bellas fotos de vuelo en parapente. Gráfica 1: Panorámica de San José del Sur (Angel Maldonado) 
Gráfica 2: Viviendas de la localidad (Angel Maldonado) 
Gráfica 3: Posada Mochabá (Edwin Mora) 
Gráfica 4: Agricultura en laderas (Edwin Mora)

4 mar 2008

La Mesa de Los Indios


Desde el impresionante paso de la Chorrera de Las González, la vía atraviesa hermosos bosques de ceibos y yagrumos hasta llegar a La Mesa de Los Indios, pueblo ubicado a 1.427 m.s.n.m, con una temperatura de 19ºC y una población de 1574 habitantes.

La fundación de La Mesa, se remonta al 16 de agosto de 1693, sobre la cual se dilucidan dos versiones: Una a nombre del Capitán Alonso Ruíz Valera y Gavidia, y otra por mandato del Teniente General Iván Pérez Escribano, con el nombre de Santiago de La Mesa de Los Munundes. Para el año de 1770, Doña Isabel de Nava y Salas, ocupante de estas tierras, permutó con algunos indios de la sabana, el terreno donde fue fundado el pueblo, lo que permitió establecerse en comunidades primitivas y que posteriormente identificaron el sector como La Mesa de Los Indios.

En contexto histórico en el cual se halla inmersa la localidad, en épocas remotas señala que, estas tierras eran habitadas por las tribus de indios Tocuos, que identificaba como La Mesa de Los Salazar. Posteriormente, la Real Cédula decretó "Resguardos de Indígenas" las tierras ocupadas por estas comunidades, hasta que en el año 1897 fue concedida la repartición de dichos resguardos.

Cabe resaltar un pasaje del poeta de los Andes, Manuel Felipe Rugeles:

Indio que ya nada tienes
allí donde fuiste dueño
y que ahora por la sierra
vas caminando en silencio
tras el caballo y la sombra
del último encomendero.

Marco Físico Natural
Se encuentra emplazada la población de La Mesa de Los Indios en una terraza formada por la quebrada la Enfadosa y el río Las González. Se cultivan rubros como: Café y caña de azúcar.

La Mesa ha sido llamado el Pueblo Musical de Mérida por la vocación artística de sus habitantes; posee una importante asociación artesanal y conserva varias edificaciones de la arquitectura andina tradicional, hoy es ejemplo pintoresco de urbanismo, de pueblo encaramado en las cumbres que preside la iglesia parroquial de sobria silueta.